OVIEDO 21 OCT. · A través de mensajes de sms e internet se propagó el desafío para participar en la pelea. Los destinatarios eran jóvenes estudiantes del instituto Alfonso II y del colegio Virgen Milagrosa en Oviedo. La cita era el pasdado viernes, a partir de las 14.30 horas, una vez finalizadas las clases. A la hora fijada, un pequeño grupo de adolescentes empezó a concentrarse en las inmediaciones del colegio, en la calle Marqués de Pidal, pero poco a poco comenzó a crecer hasta formarse "un gran tumulto" en su confluencia con la calle Gil de Jaz.
Algunos padres de alumnos que acudían a recoger a sus hijos admitían que los jóvenes llevaban alterados "toda la semana" porque se estaba preparando "una pelea" sin un motivo aparente para la confrontación más allá del habitual ánimo de secundar una convocatoria recibida a través de la cadena del tradicional pásalo y comentada entre clase y clase.
La dirección del centro escolar atajó de inmediato la situación. La directora de La Milagrosa reprendió su actitud a los jóvenes que empezaron a dispersarse de forma casi instantánea. Mientras unos se dirigían hacia la calle Uría, otros se confundían con algunos invitados que se encaminaban hacia los alrededores del hotel de la Reconquista, donde se encontraban los galardonados que, por la tarde, iban a asistir a la ceremonia de los premios Príncipe de Asturias.
El director del Instituto Alfonso II, Francisco Diego Llaca, emprenderá, a partir del lunes, las gestiones necesarias para aclarar cuanto antes este episodio para que este tipo de actuaciones no vuelvan a repetirse. "Los alumnos que hayan participado tendrán su correspondiente castigo, porque esto no se puede admitir", ratificó.
Aunque los jóvenes se concentraban en la calle, la dirección del instituto no pasará por alto la acción en la que incurrieron los estudiantes que forman parte del centro académico y tratará, con medidas correctoras, de transmitirles que la educación que reciben no se acaba en el recinto de la institución docente. "En otra ocasión anterior pasó con alumnos de este centro y de otro colegio. Al advertir lo que ocurría, salí y disolví al grupo de jóvenes que se concentraba, porque hay un principio de autoridad que deben respetar. Llamamos a los padres para que supieran lo que había pasado y en esta ocasión trataremos de aclarar qué estudiantes participaron y tomaremos las medidas oportunas", advirtió.
Este, sin embargo, no es un hecho aislado. En otro incidente anterior, en el que se vieron involucrados alumnos de un colegio público y otro privado, las direcciones de los respectivos centros zanjaron estos retos entre estudiantes con la aplicación de sanciones administrativas. lavozdeasturias
Algunos padres de alumnos que acudían a recoger a sus hijos admitían que los jóvenes llevaban alterados "toda la semana" porque se estaba preparando "una pelea" sin un motivo aparente para la confrontación más allá del habitual ánimo de secundar una convocatoria recibida a través de la cadena del tradicional pásalo y comentada entre clase y clase.
La dirección del centro escolar atajó de inmediato la situación. La directora de La Milagrosa reprendió su actitud a los jóvenes que empezaron a dispersarse de forma casi instantánea. Mientras unos se dirigían hacia la calle Uría, otros se confundían con algunos invitados que se encaminaban hacia los alrededores del hotel de la Reconquista, donde se encontraban los galardonados que, por la tarde, iban a asistir a la ceremonia de los premios Príncipe de Asturias.
El director del Instituto Alfonso II, Francisco Diego Llaca, emprenderá, a partir del lunes, las gestiones necesarias para aclarar cuanto antes este episodio para que este tipo de actuaciones no vuelvan a repetirse. "Los alumnos que hayan participado tendrán su correspondiente castigo, porque esto no se puede admitir", ratificó.
Aunque los jóvenes se concentraban en la calle, la dirección del instituto no pasará por alto la acción en la que incurrieron los estudiantes que forman parte del centro académico y tratará, con medidas correctoras, de transmitirles que la educación que reciben no se acaba en el recinto de la institución docente. "En otra ocasión anterior pasó con alumnos de este centro y de otro colegio. Al advertir lo que ocurría, salí y disolví al grupo de jóvenes que se concentraba, porque hay un principio de autoridad que deben respetar. Llamamos a los padres para que supieran lo que había pasado y en esta ocasión trataremos de aclarar qué estudiantes participaron y tomaremos las medidas oportunas", advirtió.
Este, sin embargo, no es un hecho aislado. En otro incidente anterior, en el que se vieron involucrados alumnos de un colegio público y otro privado, las direcciones de los respectivos centros zanjaron estos retos entre estudiantes con la aplicación de sanciones administrativas. lavozdeasturias






