El maltrato escolar se sube al escenario
Dos jóvenes autores que sufrieron «bullying» cuando eran pequeños escriben una obra teatral que aborda el problema y que será representada en los colegios españoles Los actores, de entre 12 y 15 años, aseguran que «hace pensar» · La obra será representada por primera vez el lunes 30 de Octubre por los alumnos del Colegio Sagrada Familia de Urgel
Celia Maza 28 Oct. MADRID Cuando Pablo Colao tenía 12 años tuvo un accidente de tráfico. Su padre murió y él perdió la pierna. Se enfadó con el mundo, con la vida. Al regresar al colegio lo primero que escuchó fue «quítate de ahí pata de palo». Quien se lo dijo era el que había sido su mejor amigo desde la guardería. No volvió a hablar con él. Ahora Pablo tiene 27 años y es el coautor, junto con su hermano Carlos, de una obra teatral que aborda el maltrato escolar.
Nunca antes habían escrito un guión, pero los expertos ya han calificado la obra de «excepcional», por un motivo: en ningún momento aparece una víctima, un agresor o una paliza. Son los «compañeros de clase» los únicos protagonistas de la historia.
«El agresor no existe sin un público. Por eso queríamos tratarlo desde este punto de vista y hacer recapacitar a la gente que son igual de culpables los que ríen las gracias o los que no hacen nada, que los que dan las collejas o gritan insultos», explica. Pablo asegura no tener ahora ningún tipo de trauma, pero reconoce que el maltrato escolar es «algo muy grave» que sólo se ha tomado en serio desde la muerte de Jokin, el niño que se suicidó después de ser acosado durante meses.
Carlos, hermano de Pablo, tampoco se siente ninguna víctima, pero aunque han pasado varios años recuerda perfectamente lo que le llamaban en clase. En su caso, le decían «cíclope» porque en el accidente perdió un ojo. «Los niños son muy crueles y aunque siempre ha existido el problema ahora llega a puntos insospechados porque cuentan con más herramientas como son los móviles y con una sociedad mucho más violenta que antes», especifica.
Por su historia personal y por la calidad del guión la Fundación Autor de la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) eligió la obra teatral de estos dos catalanes titulada «Postdata» para protagonizar el primer episodio de la iniciativa Kit Teatral. Este proyecto consiste en ofrecer cada año a las escuelas un texto dramático que trate temas de gran trascendencia para la sociedad y los jóvenes en particular -como las drogas o el acoso- al tiempo que promueve, desde los primeros años, la afición a las artes escénicas.
Recapacitar
En el caso de la obra «Postdata», la representación tendrá lugar en el Teatro Alcázar de Madrid el próximo lunes, en una función única a cargo de los alumnos del colegio Sagrada Familia de Urgell, de Vallecas. A la actuación están invitados representantes de la comunidad educativa de toda España.
De este modo, los colegios que vean interesante el proyecto podrán solicitar el material de escenario y el guión para que puedan representar la obra con sus propios alumnos.
Pedro Farré, de la Sgae, explica que el objetivo es que los profesores puedan abordar el acoso escolar de una manera diferente, ya que, además del guión, el material cuenta con guías pedagógicas para que los tutores «puedan luego comentar la actuación con los chicos y hacer grupos de trabajo».
Ana Castañeda, la directora del colegio de Vallecas elegido para hacer la representación asegura que ve en el teatro un «arma fundamental» para prevenir este tipo de acoso.
«En nuestro centro se utiliza para aquellos alumnos que en el futuro quieran ser actores y también para los estudiantes que vemos con problemas. Es increíble cómo cambian en el escenario y toman más autoestima. El tímido deja de ser tan invisible y el inseguro deja de ser tan callado. Es muy importante para sacar las cualidades de los chicos», apunta.
Los actores tienen su propia teoría. Aseguran que no ha sido «una obra más». «No sólo hace falta que guste, sino también que haga pensar a la gente», dice David, uno de los protagonistas.
Cada uno de los personajes afirma que el guión le ha hecho «recapacitar», pero cuando se les pregunta si serían capaces de denunciar un caso de acoso escolar, el silencio impera durante unos segundos. «La verdad es que cuesta actuar y ahora nos hemos dado cuenta de que el “qué dirán”, cuando tienes 13 años, importa más de lo que nos creíamos», apunta uno de los estudiantes. larazon.es
Dos jóvenes autores que sufrieron «bullying» cuando eran pequeños escriben una obra teatral que aborda el problema y que será representada en los colegios españoles Los actores, de entre 12 y 15 años, aseguran que «hace pensar» · La obra será representada por primera vez el lunes 30 de Octubre por los alumnos del Colegio Sagrada Familia de Urgel
Celia Maza 28 Oct. MADRID Cuando Pablo Colao tenía 12 años tuvo un accidente de tráfico. Su padre murió y él perdió la pierna. Se enfadó con el mundo, con la vida. Al regresar al colegio lo primero que escuchó fue «quítate de ahí pata de palo». Quien se lo dijo era el que había sido su mejor amigo desde la guardería. No volvió a hablar con él. Ahora Pablo tiene 27 años y es el coautor, junto con su hermano Carlos, de una obra teatral que aborda el maltrato escolar.
Nunca antes habían escrito un guión, pero los expertos ya han calificado la obra de «excepcional», por un motivo: en ningún momento aparece una víctima, un agresor o una paliza. Son los «compañeros de clase» los únicos protagonistas de la historia.
«El agresor no existe sin un público. Por eso queríamos tratarlo desde este punto de vista y hacer recapacitar a la gente que son igual de culpables los que ríen las gracias o los que no hacen nada, que los que dan las collejas o gritan insultos», explica. Pablo asegura no tener ahora ningún tipo de trauma, pero reconoce que el maltrato escolar es «algo muy grave» que sólo se ha tomado en serio desde la muerte de Jokin, el niño que se suicidó después de ser acosado durante meses.
Carlos, hermano de Pablo, tampoco se siente ninguna víctima, pero aunque han pasado varios años recuerda perfectamente lo que le llamaban en clase. En su caso, le decían «cíclope» porque en el accidente perdió un ojo. «Los niños son muy crueles y aunque siempre ha existido el problema ahora llega a puntos insospechados porque cuentan con más herramientas como son los móviles y con una sociedad mucho más violenta que antes», especifica.
Por su historia personal y por la calidad del guión la Fundación Autor de la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) eligió la obra teatral de estos dos catalanes titulada «Postdata» para protagonizar el primer episodio de la iniciativa Kit Teatral. Este proyecto consiste en ofrecer cada año a las escuelas un texto dramático que trate temas de gran trascendencia para la sociedad y los jóvenes en particular -como las drogas o el acoso- al tiempo que promueve, desde los primeros años, la afición a las artes escénicas.
Recapacitar
En el caso de la obra «Postdata», la representación tendrá lugar en el Teatro Alcázar de Madrid el próximo lunes, en una función única a cargo de los alumnos del colegio Sagrada Familia de Urgell, de Vallecas. A la actuación están invitados representantes de la comunidad educativa de toda España.
De este modo, los colegios que vean interesante el proyecto podrán solicitar el material de escenario y el guión para que puedan representar la obra con sus propios alumnos.
Pedro Farré, de la Sgae, explica que el objetivo es que los profesores puedan abordar el acoso escolar de una manera diferente, ya que, además del guión, el material cuenta con guías pedagógicas para que los tutores «puedan luego comentar la actuación con los chicos y hacer grupos de trabajo».
Ana Castañeda, la directora del colegio de Vallecas elegido para hacer la representación asegura que ve en el teatro un «arma fundamental» para prevenir este tipo de acoso.
«En nuestro centro se utiliza para aquellos alumnos que en el futuro quieran ser actores y también para los estudiantes que vemos con problemas. Es increíble cómo cambian en el escenario y toman más autoestima. El tímido deja de ser tan invisible y el inseguro deja de ser tan callado. Es muy importante para sacar las cualidades de los chicos», apunta.
Los actores tienen su propia teoría. Aseguran que no ha sido «una obra más». «No sólo hace falta que guste, sino también que haga pensar a la gente», dice David, uno de los protagonistas.
Cada uno de los personajes afirma que el guión le ha hecho «recapacitar», pero cuando se les pregunta si serían capaces de denunciar un caso de acoso escolar, el silencio impera durante unos segundos. «La verdad es que cuesta actuar y ahora nos hemos dado cuenta de que el “qué dirán”, cuando tienes 13 años, importa más de lo que nos creíamos», apunta uno de los estudiantes. larazon.es







