«No me creo su arrepentimiento», asegura la madre de la agredida· El padre de la niña maltratada por sus compañeras en Ponferrada exige un «escarmiento» para las agresoras ·
«Lleva una semana encerrada en casa y se despierta llorando», afirma
Análisis: Traslados, circo y ponderación · Los sindicatos: UGT | CC.OO. | Stes
LEÓN 3 NOV. DDL El delegado de la Junta en León, Eduardo Fernández, pidió ayer un castigo ejemplar para las niñas que presuntamente partieron la tibia, el peroné y el tobillo a una compañera a la salida de clase «si finalmente se demuestran los hechos». Para Fernández, «esta agresión no tiene justificación alguna y como tal requiere la aplicación de medidas disciplinarias ejemplarizantes y eso es lo que se va a perseguir desde la Junta».
Para el delegado, «todas estas medidas que se tomen para castigar a las causantes de los hechos deben servir de lección para los alumnos y para decirles que ese no es el camino a seguir», apuntó Fernández a la vez que precisaba que «esta decisión debe seguir el delicado equilibrio entre lo que debe ser ejemplo y que a la vez se trata de niñas de 13 años y no es cuestión de estigmatizarlas. Además, hay que tener en cuenta que ya han presentado su arrepentimiento».
Eduardo Fernández recalcó que «antes que nada se deben esclarecer de una manera exacta los hechos que llevaron a esta agresión y para ello se ha abierto un expediente informativo que pasará a ser disciplinario cuando se recabe toda la información aunque siempre nos debemos a la Justicia. Por eso si finalmente se resuelve por la vía penal este expediente deberá quedar paralizado hasta que exista una sentencia. Luego desde la Junta, y en este caso desde Educación se actuará en consecuencia». El delegado aseguró que la Junta ofrecerá todo el apoyo a la niña agredida y a su familia tanto de asesoramiento como jurídico. «Además, si nos lo piden su traslado a otro centro no habrá problemas, lo mismo que si lo hacen las presuntas agresoras».
Por su parte, el padre de la menor, Ramiro Mato, exigió que las presuntas agresoras sean sancionadas de manera severa. El padre de la pequeña afirmó que, por el momento, sólo ha tenido contacto con la madre de una de las presuntas agresoras y con el tutor de su hija. «El que las haga, que las pague», manifestó, y recalcó su deseo de que se erradiquen comportamientos como el que condujo a esta agresión.
La madre
«No me creo su arrepentimiento», asegura la madre de la escolar
La madre de la niña a la que presuntamente tres compañeras del Instituto Virgen de la Encina agredieron a la salida de clase apuntó ayer que no se cree el arrepentimiento de las menores. «Hasta ahora ni ellas ni ninguno de sus familiares se ha dirigido a nosotros y menos para pedirnos disculpas por lo que dudo que si lo han hecho públicamente sea de manera sincera», precisó la madre a la vez que pidió un castigo ejemplar para las tres jóvenes. «Mi hija se encuentra muy mal y hasta hoy hemos tenido que llamar al pediatra porque presentaba mucha fiebre. Además cada poco se pone a llorar y dice sentir mucho miedo. Esa experiencia negativa va a costar mucho que la olvide por eso, y para que no vuelva a ocurrir, espero que las agresoras de mi hija reciban un castigo ejemplar».
La progenitora que no quiso criminalizar a nadie, sí reclamó que las administraciones. «Lo único que pido es que esa niñas salgan del instituto porque de otra forma mi hija no va a querer volver a clase porque tiene miedo». Respecto a otro tipo de castigo la madre no quiso pronunciarse «porque deben se las autoridades las que lo determinen, pero espero que no queden impunes para que como esta vez ha ocurrido con mi hija no vuelva a pasar con otras niñas». Respecto a la posibilidad que desde Educación se ha apuntado de que reclame el traslado a otro centro fue tajante. «Hasta ahora nadie se ha dirigido a nosotros para expresarnos esta posibilidad pero aunque lo hagan no lo vamos a pedir porque la que ha sufrido la agresión ha sido mi hija y si además tiene que cambiarse de centro daríamos la razón a quienes ejercieron violencia sobre ella».
La menor de 13 años de edad, presuntamente agredida por compañeras de su instituto, en su casa en Ponferrada (León). EFE- elpais.es
<tt>ANÁLISIS
Traslados, circo y ponderación
ROBERTO ARIAS 3 NOV.
NO ES FÁCIL opinar en un presunto caso de acoso escolar como el que vive Ponferrada con pesadumbre. Resulta casi hasta contraproducente, puesto que la mayoría de las veces el informador es incapaz de penetrar en la intrahistoria del suceso. Pero sí caben algunos análisis al hilo de los lamentables hechos revelados por este periódico y que en el circo de los medios, sobre todo de ámbito nacional, quedan completamente relegados frente al espectáculo de la información.
No hay duda de lo deleznable de la acción de las tres compañeras de instituto de Andrea. Tampoco de que las administraciones y la Justicia, como exige la madre de la niña, deben arbitrar las medidas necesarias para que, como poco, las presuntas agresoras cambien de centro de enseñanza y sean, asimismo, dispersadas por los institutos locales. ¿O es que en un caso de violencia de género alguien cuestiona el castigo atendiendo a si éste sucedió en la calle o en el domicilio conyugal? Andrea, como exige su madre, no debe ser la trasladada, sino sus supuestas acosadoras.
Apuntado ésto, los encargados de que se haga justicia deberían guiarse por la ponderación. A tres niñas de 13 años, pese a todo, debe ofrecérseles una salida para la contricción y la rectificación. Y nadie debería señalar malintencionadamente al instituto Virgen de la Encina, salvo el que ignore que en los últimos años es el centro más demandado de la ciudad por su nivel de enseñanza y la relativa apacibilidad de sus aulas. Posee un Bachillerato Tecnológico muy reputado y unas instalaciones de lo más completas. Por eso mismo, trasladar a Andrea sería un castigo para su porvenir.
SINDICATOS
«El centro ha hecho lo posible por evitar estos hechos»
UGT
Para el secretario general de Fete-UGT, el problema ocasionado por la presunta agresión de tres niñas a una compañera «no debe ser achacado a un centro como el Virgen de la Encina que me consta que hace todos los esfuerzos por evitar este tipo de situaciones» sino a un elemento meramente social. «Hay que tener en cuenta que el suceso se produjo fuera del recinto escolar y del horario lectivo por lo que no debemos cargar las tintas sobre el centro y sí sobre una sociedad de la que estas chicas seguramente han aprendido comportamientos que no son los adecuados». Para el responsable de UGT «lo que sí está claro es que este tipo de situaciones, máxime si se trata de menores, deben atajarse cuanto antes y para eso es necesario que además de profesores en los centros deben existir expertos sociales dedicado a guiar de la mejor manera posible a los escolares».
«El profesor debe recibir el apoyo de agentes sociales»
CC.OO.
Isidro García, responsable de la sección de Educación de Comisiones Obreras, recalcó ayer que este hecho, lejos de ser aislado, es un espejo de lo que ocurre hoy en día en la sociedad en la que los conflictos «se solucionan a golpes y con violencia» en la mayoría de los casos. Según García, «desde nuestro sindicato venimos alertando desde hace tiempo que este tipo de conductas se están produciendo cada vez con mayor asiduidad y que es preciso tomar medidas». Entre esas actuaciones el responsable de Comisiones recalca la participación de trabajadores sociales y mediadores en los centros de educación. «Porque está quedando claro que hoy en día además de la educación hacen falta mecanismos de socialización que no deben echarse encima de los profesores sino de expertos en la materia. Ahí es donde las administraciones tienen que aportar su esfuerzo y compromiso», precisó.
«Refleja que los niños copian la agresividad de los adultos»
STES
El Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza, a través de una de sus portavoces, achacó ayer la responsabilidad de la agresión a la escolar ponferradina por parte de tres compañeras como un caso más de la agresividad que se refleja en la sociedad y de la que son responsables tanto los padres como los educadores o el entorno de amistades de los niños. Para STES este hecho es un ejemplo más de cómo los niños y jóvenes intentan emular a los adultas para resolver muchas de las cuestiones que les afectan siendo la violencia uno de esos caminos que adoptan. Según la portavoz del sindicato, a pesar de que en el Bierzo este tipo de situaciones son puntuales y más bien escasas, «sería necesario y casi obligado el buscar soluciones entre la comunidad educativa para evitar que estos hechos sigan produciéndose y eso se logra a través de programas de prevención».
by www.diariodeleon.es
«Lleva una semana encerrada en casa y se despierta llorando», afirma
Análisis: Traslados, circo y ponderación · Los sindicatos: UGT | CC.OO. | Stes
LEÓN 3 NOV. DDL El delegado de la Junta en León, Eduardo Fernández, pidió ayer un castigo ejemplar para las niñas que presuntamente partieron la tibia, el peroné y el tobillo a una compañera a la salida de clase «si finalmente se demuestran los hechos». Para Fernández, «esta agresión no tiene justificación alguna y como tal requiere la aplicación de medidas disciplinarias ejemplarizantes y eso es lo que se va a perseguir desde la Junta».
Para el delegado, «todas estas medidas que se tomen para castigar a las causantes de los hechos deben servir de lección para los alumnos y para decirles que ese no es el camino a seguir», apuntó Fernández a la vez que precisaba que «esta decisión debe seguir el delicado equilibrio entre lo que debe ser ejemplo y que a la vez se trata de niñas de 13 años y no es cuestión de estigmatizarlas. Además, hay que tener en cuenta que ya han presentado su arrepentimiento».
Eduardo Fernández recalcó que «antes que nada se deben esclarecer de una manera exacta los hechos que llevaron a esta agresión y para ello se ha abierto un expediente informativo que pasará a ser disciplinario cuando se recabe toda la información aunque siempre nos debemos a la Justicia. Por eso si finalmente se resuelve por la vía penal este expediente deberá quedar paralizado hasta que exista una sentencia. Luego desde la Junta, y en este caso desde Educación se actuará en consecuencia». El delegado aseguró que la Junta ofrecerá todo el apoyo a la niña agredida y a su familia tanto de asesoramiento como jurídico. «Además, si nos lo piden su traslado a otro centro no habrá problemas, lo mismo que si lo hacen las presuntas agresoras».
Por su parte, el padre de la menor, Ramiro Mato, exigió que las presuntas agresoras sean sancionadas de manera severa. El padre de la pequeña afirmó que, por el momento, sólo ha tenido contacto con la madre de una de las presuntas agresoras y con el tutor de su hija. «El que las haga, que las pague», manifestó, y recalcó su deseo de que se erradiquen comportamientos como el que condujo a esta agresión.
La madre
«No me creo su arrepentimiento», asegura la madre de la escolar
La madre de la niña a la que presuntamente tres compañeras del Instituto Virgen de la Encina agredieron a la salida de clase apuntó ayer que no se cree el arrepentimiento de las menores. «Hasta ahora ni ellas ni ninguno de sus familiares se ha dirigido a nosotros y menos para pedirnos disculpas por lo que dudo que si lo han hecho públicamente sea de manera sincera», precisó la madre a la vez que pidió un castigo ejemplar para las tres jóvenes. «Mi hija se encuentra muy mal y hasta hoy hemos tenido que llamar al pediatra porque presentaba mucha fiebre. Además cada poco se pone a llorar y dice sentir mucho miedo. Esa experiencia negativa va a costar mucho que la olvide por eso, y para que no vuelva a ocurrir, espero que las agresoras de mi hija reciban un castigo ejemplar».
La progenitora que no quiso criminalizar a nadie, sí reclamó que las administraciones. «Lo único que pido es que esa niñas salgan del instituto porque de otra forma mi hija no va a querer volver a clase porque tiene miedo». Respecto a otro tipo de castigo la madre no quiso pronunciarse «porque deben se las autoridades las que lo determinen, pero espero que no queden impunes para que como esta vez ha ocurrido con mi hija no vuelva a pasar con otras niñas». Respecto a la posibilidad que desde Educación se ha apuntado de que reclame el traslado a otro centro fue tajante. «Hasta ahora nadie se ha dirigido a nosotros para expresarnos esta posibilidad pero aunque lo hagan no lo vamos a pedir porque la que ha sufrido la agresión ha sido mi hija y si además tiene que cambiarse de centro daríamos la razón a quienes ejercieron violencia sobre ella».
<tt>ANÁLISIS
Traslados, circo y ponderación
ROBERTO ARIAS 3 NOV.
NO ES FÁCIL opinar en un presunto caso de acoso escolar como el que vive Ponferrada con pesadumbre. Resulta casi hasta contraproducente, puesto que la mayoría de las veces el informador es incapaz de penetrar en la intrahistoria del suceso. Pero sí caben algunos análisis al hilo de los lamentables hechos revelados por este periódico y que en el circo de los medios, sobre todo de ámbito nacional, quedan completamente relegados frente al espectáculo de la información.
No hay duda de lo deleznable de la acción de las tres compañeras de instituto de Andrea. Tampoco de que las administraciones y la Justicia, como exige la madre de la niña, deben arbitrar las medidas necesarias para que, como poco, las presuntas agresoras cambien de centro de enseñanza y sean, asimismo, dispersadas por los institutos locales. ¿O es que en un caso de violencia de género alguien cuestiona el castigo atendiendo a si éste sucedió en la calle o en el domicilio conyugal? Andrea, como exige su madre, no debe ser la trasladada, sino sus supuestas acosadoras.
Apuntado ésto, los encargados de que se haga justicia deberían guiarse por la ponderación. A tres niñas de 13 años, pese a todo, debe ofrecérseles una salida para la contricción y la rectificación. Y nadie debería señalar malintencionadamente al instituto Virgen de la Encina, salvo el que ignore que en los últimos años es el centro más demandado de la ciudad por su nivel de enseñanza y la relativa apacibilidad de sus aulas. Posee un Bachillerato Tecnológico muy reputado y unas instalaciones de lo más completas. Por eso mismo, trasladar a Andrea sería un castigo para su porvenir.
SINDICATOS
«El centro ha hecho lo posible por evitar estos hechos»
UGT
Para el secretario general de Fete-UGT, el problema ocasionado por la presunta agresión de tres niñas a una compañera «no debe ser achacado a un centro como el Virgen de la Encina que me consta que hace todos los esfuerzos por evitar este tipo de situaciones» sino a un elemento meramente social. «Hay que tener en cuenta que el suceso se produjo fuera del recinto escolar y del horario lectivo por lo que no debemos cargar las tintas sobre el centro y sí sobre una sociedad de la que estas chicas seguramente han aprendido comportamientos que no son los adecuados». Para el responsable de UGT «lo que sí está claro es que este tipo de situaciones, máxime si se trata de menores, deben atajarse cuanto antes y para eso es necesario que además de profesores en los centros deben existir expertos sociales dedicado a guiar de la mejor manera posible a los escolares».
«El profesor debe recibir el apoyo de agentes sociales»
CC.OO.
Isidro García, responsable de la sección de Educación de Comisiones Obreras, recalcó ayer que este hecho, lejos de ser aislado, es un espejo de lo que ocurre hoy en día en la sociedad en la que los conflictos «se solucionan a golpes y con violencia» en la mayoría de los casos. Según García, «desde nuestro sindicato venimos alertando desde hace tiempo que este tipo de conductas se están produciendo cada vez con mayor asiduidad y que es preciso tomar medidas». Entre esas actuaciones el responsable de Comisiones recalca la participación de trabajadores sociales y mediadores en los centros de educación. «Porque está quedando claro que hoy en día además de la educación hacen falta mecanismos de socialización que no deben echarse encima de los profesores sino de expertos en la materia. Ahí es donde las administraciones tienen que aportar su esfuerzo y compromiso», precisó.
«Refleja que los niños copian la agresividad de los adultos»
STES
El Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza, a través de una de sus portavoces, achacó ayer la responsabilidad de la agresión a la escolar ponferradina por parte de tres compañeras como un caso más de la agresividad que se refleja en la sociedad y de la que son responsables tanto los padres como los educadores o el entorno de amistades de los niños. Para STES este hecho es un ejemplo más de cómo los niños y jóvenes intentan emular a los adultas para resolver muchas de las cuestiones que les afectan siendo la violencia uno de esos caminos que adoptan. Según la portavoz del sindicato, a pesar de que en el Bierzo este tipo de situaciones son puntuales y más bien escasas, «sería necesario y casi obligado el buscar soluciones entre la comunidad educativa para evitar que estos hechos sigan produciéndose y eso se logra a través de programas de prevención».
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