"No se trabaja en la reinserción", dicen los padres · En Gran Tarajal las clases continúan con su ritmo normal
Catalina García 7 Nov. Puerto del Rosario Una de las dos alumnas expulsadas del centro educativo tras la reyerta con arma blanca que protagonizaron en el Instituto de Enseñanza Secundaria Vigán de Gran Tarajal ha decidido cambiar de centro. El director del IES y el representante de los padres insisten en que es un caso aislado.
Las clases en el instituto majorero donde tuvo lugar la pelea se reanudaron ayer con una alumna de menos. Una de las chicas involucrada en la riña con armas blancas en el centro se incorporó por la mañana tras cuatro días de expulsión mientras que otra, la que esgrimió la navaja, se ha cambiado de centro por voluntad de sus padres.
La reyerta, protagonizada por ambas jóvenes de 13 años hace unos días, es considerada como un hecho aislado por el director del centro, Juan Alfonso, y por Luis Cardona, representante de los padres en el Consejo Escolar. Sin embargo, reconocen otros hechos graves, como por ejemplo la expulsión de media docena de alumnos el curso pasado, «uno de ellos por haber amenazado con pegar a una profesora con una mochila», detalla Luis Cardona, que habla de que en Vigán se dan algunos casos de violencia escolar «como ocurre en otros centros de Canarias y del resto del país».
«Es un problema muy preocupante, pero que no se puede resolver sólo en los centros educativos. Es un problema de inserción social». Las menores viven en Cañada del Río, donde no existe ni un centro cultural «y los chicos están en la calle».
Sin actividades
Según detalla el representante de los padres, en Cañada del Río hay más de 12.000 camas turísticas y la población, según el último censo electoral, se sitúa en los 3.500 residentes. «Es un lugar limpio, ajardinado y cuidado, pero falta un centro cultural y una oferta de actividades para los jóvenes». «Tenemos un móvil de Cesar Manrique, muy bonito, si, pero el Ayuntamiento de Pájara no ofrece nada más», se queja Cardona.
En su opinión, la solución a la violencia escolar está fuera del ámbito educativo, depende del entorno familiar y de la oferta cultural de cada lugar. «En Cañada del Río solo se ofertan clases de fútbol. Los chicos llegan de clase y sólo tienen la calle como alternativa».
El incidente se produjo el pasado viernes 27 de octubre. Resultaron heridos dos menores y una de las presuntas implicadas. Los hecho trascendieron una semana más tarde a raíz de una denuncia pública que el sindicato ANPE remitió a los medios de comunicación.
Según el portavoz del sindicato ANPE, la central decidió hacerlo para que la Consejería tome medidas, porque «ocurren más a menudo de lo que se conoce». canarias7
Catalina García 7 Nov. Puerto del Rosario Una de las dos alumnas expulsadas del centro educativo tras la reyerta con arma blanca que protagonizaron en el Instituto de Enseñanza Secundaria Vigán de Gran Tarajal ha decidido cambiar de centro. El director del IES y el representante de los padres insisten en que es un caso aislado.
Las clases en el instituto majorero donde tuvo lugar la pelea se reanudaron ayer con una alumna de menos. Una de las chicas involucrada en la riña con armas blancas en el centro se incorporó por la mañana tras cuatro días de expulsión mientras que otra, la que esgrimió la navaja, se ha cambiado de centro por voluntad de sus padres.
La reyerta, protagonizada por ambas jóvenes de 13 años hace unos días, es considerada como un hecho aislado por el director del centro, Juan Alfonso, y por Luis Cardona, representante de los padres en el Consejo Escolar. Sin embargo, reconocen otros hechos graves, como por ejemplo la expulsión de media docena de alumnos el curso pasado, «uno de ellos por haber amenazado con pegar a una profesora con una mochila», detalla Luis Cardona, que habla de que en Vigán se dan algunos casos de violencia escolar «como ocurre en otros centros de Canarias y del resto del país».
«Es un problema muy preocupante, pero que no se puede resolver sólo en los centros educativos. Es un problema de inserción social». Las menores viven en Cañada del Río, donde no existe ni un centro cultural «y los chicos están en la calle».
Sin actividades
Según detalla el representante de los padres, en Cañada del Río hay más de 12.000 camas turísticas y la población, según el último censo electoral, se sitúa en los 3.500 residentes. «Es un lugar limpio, ajardinado y cuidado, pero falta un centro cultural y una oferta de actividades para los jóvenes». «Tenemos un móvil de Cesar Manrique, muy bonito, si, pero el Ayuntamiento de Pájara no ofrece nada más», se queja Cardona.
En su opinión, la solución a la violencia escolar está fuera del ámbito educativo, depende del entorno familiar y de la oferta cultural de cada lugar. «En Cañada del Río solo se ofertan clases de fútbol. Los chicos llegan de clase y sólo tienen la calle como alternativa».
El incidente se produjo el pasado viernes 27 de octubre. Resultaron heridos dos menores y una de las presuntas implicadas. Los hecho trascendieron una semana más tarde a raíz de una denuncia pública que el sindicato ANPE remitió a los medios de comunicación.
Según el portavoz del sindicato ANPE, la central decidió hacerlo para que la Consejería tome medidas, porque «ocurren más a menudo de lo que se conoce». canarias7






