18.00 H. PLAZA DE SAN JAUME El Marco Unitario de la Comunidad Educativa (MUCE) agrupa a los principales sindicatos y asociaciones de padres y estudiantes de Cataluña · Ha reclamado hoy el 'apoyo inmediato' del departamento de Educación a los centros educativos que viven casos de agresiones a docentes · Las peticiones de MUCE se producen después de la agresión física y verbal que sufrieron recientemente varios profesores del CEIP Eduard Marquina de Barcelona por parte de la familia de un alumno y contra la que hoy se manifestará la comunidad educativa en la plaza de San Jaume
Efe, Barcelona 8 Nov. La agresión verbal y física que sufrieron recientemente varios profesores del CEIP Eduard Marquina de Barcelona por parte de la familia de un alumno ha reabierto el debate sobre la escalada de violencia que se vive en los centros escolares y que, lamentablemente, "no son casos puntuales".
Los principales sindicatos del sector en Cataluña, USTEC, UGT, CCOO, UGT y CGT, así como ANPE, han respaldado la concentración que esta escuela ha convocado para hoy en la plaza de Sant Jaume de Barcelona a fin de exigir protección ante las agresiones a las que deben enfrentarse los profesionales de la educación, ya no sólo por parte de los alumnos, sino también de sus familias.
Último caso
El último caso conocido es precisamente el del CEIP Eduard Marquina, situado en el distrito de Sant Martí, donde hace unos días unos familiares agredieron física y verbalmente al equipo directivo del centro, el profesorado y el conserje, para exigir que su hijo, que cursa educación infantil, entrase al centro una hora antes del horario fijado.
Una situación similar vivió el pasado 18 de septiembre el director del CEIP Jaume Salvatella de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), Angel Azpiroz, de 58 años, a quien el padre de un alumno le propinó un cabezazo que le provocó una conmoción porque los profesores, decía, tenían siempre a su hijo castigado.
Azpiroz, que requirió cinco puntos de sutura en la frente, ha lamentado, en declaraciones a Efe, la falta de medidas administrativas que permitan prevenir nuevas agresiones al personal docente.
"Yo no quiero dar una visión catastrofista, pero así se trabaja mal (...) Las administraciones sabían que recibíamos amenazas de esta persona desde hacía tiempo. Lo único que les reclamo es sensibilidad y respuestas rápidas, que los trabajadores vean que las agresiones no quedan impunes, porque el tema no está resuelto", ha señalado Azpiroz.
Tensión "diaria"
El director del CEIP Baldomer Solá de Badalona (Barcelona), Gonzalo González, que el pasado mes de febrero también fue agredido por familiares de una alumna, aseguró hoy a Efe que la tensión con que trabajan los docentes "es diaria" y que las agresiones verbales y físicas que sufren los maestros "no son casos puntuales".
González, que esta tarde participará en la concentración que ha convocado el CEIP Eduard Marquina, explicó que su colegio, situado en el barrio de Sant Roc, "no tiene mayores problemas con los chavales, sino con sus padres".
"Los padres desconfían del colegio, le exigen lo que no exigen en casa y tergiversan lo que ha ocurrido por una sobreprotección excesiva a sus hijos", sostiene González, que lamenta que muchos progenitores, en vez de dialogar cuando surge un problema, recurran al insulto, la amenaza e incluso la agresión contra los profesores.
Los sindicatos han pedido reiteradamente a la administración que incremente la dotación en escuelas e institutos de nuevos profesionales como mediadores, integradores o trabajadores sociales para poder combatir con más garantías el problema de la convivencia escolar.
De hecho, un estudio de la federación de enseñanza de CCOO indica que el profesorado vive con "bastante o mucha tensión" estas situaciones, y que un 78,4% opina que la situación empieza a ser "preocupante".
Otro informe, en este caso elaborado por FETE-UGT, señala que la depresión o la ansiedad motivan cerca del 70% de las bajas de los docentes.
Para hacer frente al problema de violencia en las aulas, el departamento de Educación puso en marcha el pasado curso escolar una unidad para asesorar a los centros docentes ante situaciones de conflictividad, en la que participan más de un centenar de centros de primaria y secundaria. Diario ADN
Comunidad educativa exige a Educación apoyo en casos agresiones
El Marco Unitario de la Comunidad Educativa (MUCE), que agrupa a los principales sindicatos y asociaciones de padres y estudiantes de Cataluña, ha reclamado hoy el 'apoyo inmediato' del departamento de Educación a los centros educativos que viven casos de agresiones a docentes.
El MUCE, que integra a sindicatos como CCOO, FETE-UGT o USTEC-STEs, organizaciones de padres como la Federación de Padres y Madres de Cataluña (FaPac) y los sindicatos de estudiantes AJEC y AEP, ha exigido que se establezca una coordinación entre los diferentes departamentos de la Generalitat para agilizar los trámites y las actuaciones ante los casos de violencia en las aulas.
En un comunicado, la organización también pide que se realicen campañas de sensibilización dirigidas a las familias con el objetivo de recuperar el 'necesario reconocimiento y respeto social hacia los profesionales de la educación'.
Las peticiones de MUCE se producen después de la agresión física y verbal que sufrieron recientemente varios profesores del CEIP Eduard Marquina de Barcelona por parte de la familia de un alumno y contra la que hoy se manifestará la comunidad educativa en la plaza de Sant Jaume de la capital catalana.
El MUCE considera necesaria la incorporación de psicólogos, mediadores de conflictos, educadores sociales en los centros para prevenir unos casos de violencia que, asegura, son 'muy graves, pero muy localizados y poco frecuentes'.
El Marco Unitario de la Comunidad Educativa ve como causas de este fenómeno el hecho de que muchas familias no pueden dedicar suficiente tiempo a sus hijos, debido a una situación laboral precaria y unos horarios 'infrahumanos', perdiendo así su función educativa, que delegan cada vez más en la escuela.
'En zonas social y económicamente deprimidas, con familias desestructuradas y en situación de alto riesgo de exclusión social, la situación se agrava mucho más, pese a los esfuerzos que se hacen por parte de todos los servicios que intervienen en la escuela', indica el MUCE.
Esta plataforma está convencida de que el 'poco reconocimiento social e institucional' de que gozan los docentes como autoridad educativa 'comporta un aumento de estos conflictos y una lenta o inexistente resolución'.
Terra Actualidad - EFE
Agresión CEIP Eduard Marquina reabre debate violencia en escuelas
La agresión verbal y física que sufrieron recientemente varios profesores del CEIP Eduard Marquina de Barcelona por parte de la familia de un alumno ha reabierto el debate sobre la escalada de violencia que se vive en los centros escolares y que, lamentablemente, 'no son casos puntuales'
Los principales sindicatos del sector en Cataluña, USTEC, UGT, CCOO, UGT y CGT, así como ANPE, han respaldado la concentración que esta escuela ha convocado para hoy en la plaza de Sant Jaume de Barcelona a fin de exigir protección ante las agresiones a las que deben enfrentarse los profesionales de la educación, ya no sólo por parte de los alumnos, sino también de sus familias.
El último caso conocido es precisamente el del CEIP Eduard Marquina, situado en el distrito de Sant Martí, donde hace unos días unos familiares agredieron física y verbalmente al equipo directivo del centro, el profesorado y el conserje, para exigir que su hijo, que cursa educación infantil, entrase al centro una hora antes del horario fijado.
Una situación similar vivió el pasado 18 de septiembre el director del CEIP Jaume Salvatella de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), Angel Azpiroz, de 58 años, a quien el padre de un alumno le propinó un cabezazo que le provocó una conmoción porque los profesores, decía, tenían siempre a su hijo castigado.
Azpiroz, que requirió cinco puntos de sutura en la frente, ha lamentado, en declaraciones a Efe, la falta de medidas administrativas que permitan prevenir nuevas agresiones al personal docente.
'Yo no quiero dar una visión catastrofista, pero así se trabaja mal (...) Las administraciones sabían que recibíamos amenazas de esta persona desde hacía tiempo. Lo único que les reclamo es sensibilidad y respuestas rápidas, que los trabajadores vean que las agresiones no quedan impunes, porque el tema no está resuelto', ha señalado Azpiroz.
El director del CEIP Baldomer Solá de Badalona (Barcelona), Gonzalo González, que el pasado mes de febrero también fue agredido por familiares de una alumna, aseguró hoy a Efe que la tensión con que trabajan los docentes 'es diaria' y que las agresiones verbales y físicas que sufren los maestros 'no son casos puntuales'.
González, que esta tarde participará en la concentración que ha convocado el CEIP Eduard Marquina, explicó que su colegio, situado en el barrio de Sant Roc, 'no tiene mayores problemas con los chavales, sino con sus padres'.
'Los padres desconfían del colegio, le exigen lo que no exigen en casa y tergiversan lo que ha ocurrido por una sobreprotección excesiva a sus hijos', sostiene González, que lamenta que muchos progenitores, en vez de dialogar cuando surge un problema, recurran al insulto, la amenaza e incluso la agresión contra los profesores.
Los sindicatos han pedido reiteradamente a la administración que incremente la dotación en escuelas e institutos de nuevos profesionales como mediadores, integradores o trabajadores sociales para poder combatir con más garantías el problema de la convivencia escolar.
De hecho, un estudio de la federación de enseñanza de CCOO indica que el profesorado vive con 'bastante o mucha tensión' estas situaciones, y que un 78,4% opina que la situación empieza a ser 'preocupante'.
Otro informe, en este caso elaborado por FETE-UGT, señala que la depresión o la ansiedad motivan cerca del 70% de las bajas de los docentes.
Para hacer frente al problema de violencia en las aulas, el departamento de Educación puso en marcha el pasado curso escolar una unidad para asesorar a los centros docentes ante situaciones de conflictividad, en la que participan más de un centenar de centros de primaria y secundaria.
Terra Actualidad - EFE
Las agresiones a docentes y la violencia en los centros movilizan al profesorado
· La sociedad ha puesto en duda la autoridad del profesor, y alumnos y padres le han perdido el respeto
· La superprotección a los hijos hace que los padres ya no estén al lado de la escuela
El sector educativo se manifiesta hoy en Barcelona en contra de las agresiones a los docentes y reclama medidas para mejorar la convivencia en las escuelas
08/11/2006 | Actualizada a las 03:35h | Barcelona
Mercè Beltran | La situación no es alarmante, pero es mejor prevenir que curar. En lo que llevamos de curso, dos profesores de centros educativos catalanes han sufrido agresiones por parte de progenitores, cifra que el curso pasado ascendió a cinco. Si se tiene en cuenta que más de un millón de alumnos entran cada día en las aulas y que son atendidos por más de 200.000 profesionales durante un buen número de horas, el número de agresiones es ridículo, pero es la expresión más deleznable del deterioro de la convivencia que viven las aulas y la constatación de que algo no anda bien en un ámbito tan importante como es la escuela. No hay ningún estudio que aporte datos definitivos sobre la situación, aunque uno reciente de CC. OO. habla de que un 51% del profesorado vive con tensión los problemas de convivencia escolar, y que un 78,4% se muestra preocupado por la situación. La estadística se podría redondear con el número de bajas laborales del profesorado relacionadas con problemas de estrés, depresión o ansiedad, dolencias que padecen hasta un 23,4%, según un estudio de Fete-UGT.
Y aunque las cifras son las que son, las dos agresiones que recientemente han sufrido profesores de dos centros escolares, los CEIP Eduard Marquina de Barcelona y Jaume Salvatella de Santa Coloma de Gramenet, la comunidad educativa, con el apoyo de los sindicatos mayoritarios del sector, se manifestará hoy en la plaza Sant Jaume para reclamar paz en los centros escolares y medidas que mejoren la situación. La concentración pretende ser una llamada de atención a toda la sociedad, que, en lugar de educar, deseduca.
Son muchas las causas que explican el deterioro de la convivencia en las aulas - reflejo de la agresividad que se respira en la sociedad y de la pérdida de valores-, y clara expresión, según distintas voces consultadas, de que existe un hiperproteccionismo hacia los niños, que no se les educa, y que, en muchas ocasiones, los padres aceptan las normas de la escuela hasta que éstas deben ser aplicadas a sus hijos.
CONCEPTO DE AUTORIDAD. Una cierta ideología pedagógica traslada a los centros educativos un modelo de sociedad democrática. Las escuelas no son sociedades democráticas, son centros de aprendizaje, y los que acuden a las escuelas no lo hacen en plan de igualdad. El profesor está para enseñar y el alumno para aprender. Cuando el profesor tiene que demostrar con declaraciones juradas que un alumno no ha cumplido las normas, vamos mal, explica David Medina, ex director de un centro de secundaria de una población del área metropolitana de Barcelona, argumento con el que coincide Ricard Pol, director de la escuela Betània Patmos. Carles Mata, máximo responsable de AXIA, asociación de directivos de la educación pública, habla de la corriente educativa que defiende que los padres sean amigos de sus hijos o hijas. Lo que se está poniendo en cuestión es algo tan elemental como la autoridad, el respeto y las normas. "Si los padres no ejercen la autoridad, si en casa no imponen normas, ¿cómo van a aceptar que otra persona tenga autoridad ante sus hijos y les haga cumplir unas normas?". Y Rosa Canadell, que además de profesora es portavoz del sindicato Ustec, apostilla que socialmente el profesor ha perdido autoridad. Existe una falta de respeto ante cualquier tipo de autoridad y de norma. Estamos ante una sociedad deseducadora, que tolera cosas intolerables. Pol añade que la sociedad confunde autoridad con autoritarismo.
PROBLEMA SOCIAL. La sociedad ha dimitido de su función educadora. El maestro, el profesor, debería estar protegido por la sociedad porque es una pieza clave en todo el proceso formativo y educativo de los niños y jóvenes. Algo falla en la sociedad cuando eso no es así, asevera Pere Farriol, de la Federació d´Associacions de Pares y Mares d´Alumnes de Secundària (Fapaes). El entorno permite conductas violentas. "No creo que un alumno que falta al respeto a un profesor no se comporte igual con su madre o su padre", dice Pol.
PACTO NO ESCRITO. Hasta ahora había un cierto pacto tácito entre familia y escuela por el que la autoridad paterna o materna al llegar a la escuela se trasladaba al profesor. Ahora, como ese acuerdo se ha roto, tal vez sea necesario escribirlo. Es importante que las familias respeten, entiendan y acepten la autoridad de los equipos directivos y del profesorado, dice Mata, que recuerda que en su momento se reclamó, sin éxito, que la LOE hiciera mención expresa a esta autoridad. Y Pol apunta que los padres ya no están al lado de la escuela, la cuestionan.
IDEA ERRÓNEA. Existe una perversión respecto al significado del servicio de la escuela. A través de ella el Estado atiende necesidades, lo que no significa que esté al servicio de los usuarios, y el Estado controla que sus trabajadores hagan bien su trabajo. Para que el profesorado pueda hacer bien su trabajo necesita respeto y convivencia en los centros, coinciden los expertos.
PROPUESTAS. El manifiesto que se leerá hoy durante la concentración propone cinco medidas para mejorar la convivencia en los centros, entre ellas que Educació dé apoyo inmediato al centro que tenga un conflicto, que se desarrollen campañas de sensibilización a las familias para que éstas retomen su función educadora y también para que los profesionales de la enseñanza recuperen el reconocimiento y el respeto social. Se propone también que la resolución de expedientes no sea tan farragosa y burocrática.
Efe, Barcelona 8 Nov. La agresión verbal y física que sufrieron recientemente varios profesores del CEIP Eduard Marquina de Barcelona por parte de la familia de un alumno ha reabierto el debate sobre la escalada de violencia que se vive en los centros escolares y que, lamentablemente, "no son casos puntuales".
Los principales sindicatos del sector en Cataluña, USTEC, UGT, CCOO, UGT y CGT, así como ANPE, han respaldado la concentración que esta escuela ha convocado para hoy en la plaza de Sant Jaume de Barcelona a fin de exigir protección ante las agresiones a las que deben enfrentarse los profesionales de la educación, ya no sólo por parte de los alumnos, sino también de sus familias.
Último caso
El último caso conocido es precisamente el del CEIP Eduard Marquina, situado en el distrito de Sant Martí, donde hace unos días unos familiares agredieron física y verbalmente al equipo directivo del centro, el profesorado y el conserje, para exigir que su hijo, que cursa educación infantil, entrase al centro una hora antes del horario fijado.
Una situación similar vivió el pasado 18 de septiembre el director del CEIP Jaume Salvatella de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), Angel Azpiroz, de 58 años, a quien el padre de un alumno le propinó un cabezazo que le provocó una conmoción porque los profesores, decía, tenían siempre a su hijo castigado.
Azpiroz, que requirió cinco puntos de sutura en la frente, ha lamentado, en declaraciones a Efe, la falta de medidas administrativas que permitan prevenir nuevas agresiones al personal docente.
"Yo no quiero dar una visión catastrofista, pero así se trabaja mal (...) Las administraciones sabían que recibíamos amenazas de esta persona desde hacía tiempo. Lo único que les reclamo es sensibilidad y respuestas rápidas, que los trabajadores vean que las agresiones no quedan impunes, porque el tema no está resuelto", ha señalado Azpiroz.
Tensión "diaria"
El director del CEIP Baldomer Solá de Badalona (Barcelona), Gonzalo González, que el pasado mes de febrero también fue agredido por familiares de una alumna, aseguró hoy a Efe que la tensión con que trabajan los docentes "es diaria" y que las agresiones verbales y físicas que sufren los maestros "no son casos puntuales".
González, que esta tarde participará en la concentración que ha convocado el CEIP Eduard Marquina, explicó que su colegio, situado en el barrio de Sant Roc, "no tiene mayores problemas con los chavales, sino con sus padres".
"Los padres desconfían del colegio, le exigen lo que no exigen en casa y tergiversan lo que ha ocurrido por una sobreprotección excesiva a sus hijos", sostiene González, que lamenta que muchos progenitores, en vez de dialogar cuando surge un problema, recurran al insulto, la amenaza e incluso la agresión contra los profesores.
Los sindicatos han pedido reiteradamente a la administración que incremente la dotación en escuelas e institutos de nuevos profesionales como mediadores, integradores o trabajadores sociales para poder combatir con más garantías el problema de la convivencia escolar.
De hecho, un estudio de la federación de enseñanza de CCOO indica que el profesorado vive con "bastante o mucha tensión" estas situaciones, y que un 78,4% opina que la situación empieza a ser "preocupante".
Otro informe, en este caso elaborado por FETE-UGT, señala que la depresión o la ansiedad motivan cerca del 70% de las bajas de los docentes.
Para hacer frente al problema de violencia en las aulas, el departamento de Educación puso en marcha el pasado curso escolar una unidad para asesorar a los centros docentes ante situaciones de conflictividad, en la que participan más de un centenar de centros de primaria y secundaria. Diario ADN
Comunidad educativa exige a Educación apoyo en casos agresiones
El Marco Unitario de la Comunidad Educativa (MUCE), que agrupa a los principales sindicatos y asociaciones de padres y estudiantes de Cataluña, ha reclamado hoy el 'apoyo inmediato' del departamento de Educación a los centros educativos que viven casos de agresiones a docentes.
El MUCE, que integra a sindicatos como CCOO, FETE-UGT o USTEC-STEs, organizaciones de padres como la Federación de Padres y Madres de Cataluña (FaPac) y los sindicatos de estudiantes AJEC y AEP, ha exigido que se establezca una coordinación entre los diferentes departamentos de la Generalitat para agilizar los trámites y las actuaciones ante los casos de violencia en las aulas.
En un comunicado, la organización también pide que se realicen campañas de sensibilización dirigidas a las familias con el objetivo de recuperar el 'necesario reconocimiento y respeto social hacia los profesionales de la educación'.
Las peticiones de MUCE se producen después de la agresión física y verbal que sufrieron recientemente varios profesores del CEIP Eduard Marquina de Barcelona por parte de la familia de un alumno y contra la que hoy se manifestará la comunidad educativa en la plaza de Sant Jaume de la capital catalana.
El MUCE considera necesaria la incorporación de psicólogos, mediadores de conflictos, educadores sociales en los centros para prevenir unos casos de violencia que, asegura, son 'muy graves, pero muy localizados y poco frecuentes'.
El Marco Unitario de la Comunidad Educativa ve como causas de este fenómeno el hecho de que muchas familias no pueden dedicar suficiente tiempo a sus hijos, debido a una situación laboral precaria y unos horarios 'infrahumanos', perdiendo así su función educativa, que delegan cada vez más en la escuela.
'En zonas social y económicamente deprimidas, con familias desestructuradas y en situación de alto riesgo de exclusión social, la situación se agrava mucho más, pese a los esfuerzos que se hacen por parte de todos los servicios que intervienen en la escuela', indica el MUCE.
Esta plataforma está convencida de que el 'poco reconocimiento social e institucional' de que gozan los docentes como autoridad educativa 'comporta un aumento de estos conflictos y una lenta o inexistente resolución'.
Terra Actualidad - EFE
Agresión CEIP Eduard Marquina reabre debate violencia en escuelas
La agresión verbal y física que sufrieron recientemente varios profesores del CEIP Eduard Marquina de Barcelona por parte de la familia de un alumno ha reabierto el debate sobre la escalada de violencia que se vive en los centros escolares y que, lamentablemente, 'no son casos puntuales'
Los principales sindicatos del sector en Cataluña, USTEC, UGT, CCOO, UGT y CGT, así como ANPE, han respaldado la concentración que esta escuela ha convocado para hoy en la plaza de Sant Jaume de Barcelona a fin de exigir protección ante las agresiones a las que deben enfrentarse los profesionales de la educación, ya no sólo por parte de los alumnos, sino también de sus familias.
El último caso conocido es precisamente el del CEIP Eduard Marquina, situado en el distrito de Sant Martí, donde hace unos días unos familiares agredieron física y verbalmente al equipo directivo del centro, el profesorado y el conserje, para exigir que su hijo, que cursa educación infantil, entrase al centro una hora antes del horario fijado.
Una situación similar vivió el pasado 18 de septiembre el director del CEIP Jaume Salvatella de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), Angel Azpiroz, de 58 años, a quien el padre de un alumno le propinó un cabezazo que le provocó una conmoción porque los profesores, decía, tenían siempre a su hijo castigado.
Azpiroz, que requirió cinco puntos de sutura en la frente, ha lamentado, en declaraciones a Efe, la falta de medidas administrativas que permitan prevenir nuevas agresiones al personal docente.
'Yo no quiero dar una visión catastrofista, pero así se trabaja mal (...) Las administraciones sabían que recibíamos amenazas de esta persona desde hacía tiempo. Lo único que les reclamo es sensibilidad y respuestas rápidas, que los trabajadores vean que las agresiones no quedan impunes, porque el tema no está resuelto', ha señalado Azpiroz.
El director del CEIP Baldomer Solá de Badalona (Barcelona), Gonzalo González, que el pasado mes de febrero también fue agredido por familiares de una alumna, aseguró hoy a Efe que la tensión con que trabajan los docentes 'es diaria' y que las agresiones verbales y físicas que sufren los maestros 'no son casos puntuales'.
González, que esta tarde participará en la concentración que ha convocado el CEIP Eduard Marquina, explicó que su colegio, situado en el barrio de Sant Roc, 'no tiene mayores problemas con los chavales, sino con sus padres'.
'Los padres desconfían del colegio, le exigen lo que no exigen en casa y tergiversan lo que ha ocurrido por una sobreprotección excesiva a sus hijos', sostiene González, que lamenta que muchos progenitores, en vez de dialogar cuando surge un problema, recurran al insulto, la amenaza e incluso la agresión contra los profesores.
Los sindicatos han pedido reiteradamente a la administración que incremente la dotación en escuelas e institutos de nuevos profesionales como mediadores, integradores o trabajadores sociales para poder combatir con más garantías el problema de la convivencia escolar.
De hecho, un estudio de la federación de enseñanza de CCOO indica que el profesorado vive con 'bastante o mucha tensión' estas situaciones, y que un 78,4% opina que la situación empieza a ser 'preocupante'.
Otro informe, en este caso elaborado por FETE-UGT, señala que la depresión o la ansiedad motivan cerca del 70% de las bajas de los docentes.
Para hacer frente al problema de violencia en las aulas, el departamento de Educación puso en marcha el pasado curso escolar una unidad para asesorar a los centros docentes ante situaciones de conflictividad, en la que participan más de un centenar de centros de primaria y secundaria.
Terra Actualidad - EFE
Las agresiones a docentes y la violencia en los centros movilizan al profesorado
· La sociedad ha puesto en duda la autoridad del profesor, y alumnos y padres le han perdido el respeto
· La superprotección a los hijos hace que los padres ya no estén al lado de la escuela
El sector educativo se manifiesta hoy en Barcelona en contra de las agresiones a los docentes y reclama medidas para mejorar la convivencia en las escuelas
08/11/2006 | Actualizada a las 03:35h | Barcelona
Mercè Beltran | La situación no es alarmante, pero es mejor prevenir que curar. En lo que llevamos de curso, dos profesores de centros educativos catalanes han sufrido agresiones por parte de progenitores, cifra que el curso pasado ascendió a cinco. Si se tiene en cuenta que más de un millón de alumnos entran cada día en las aulas y que son atendidos por más de 200.000 profesionales durante un buen número de horas, el número de agresiones es ridículo, pero es la expresión más deleznable del deterioro de la convivencia que viven las aulas y la constatación de que algo no anda bien en un ámbito tan importante como es la escuela. No hay ningún estudio que aporte datos definitivos sobre la situación, aunque uno reciente de CC. OO. habla de que un 51% del profesorado vive con tensión los problemas de convivencia escolar, y que un 78,4% se muestra preocupado por la situación. La estadística se podría redondear con el número de bajas laborales del profesorado relacionadas con problemas de estrés, depresión o ansiedad, dolencias que padecen hasta un 23,4%, según un estudio de Fete-UGT.
Y aunque las cifras son las que son, las dos agresiones que recientemente han sufrido profesores de dos centros escolares, los CEIP Eduard Marquina de Barcelona y Jaume Salvatella de Santa Coloma de Gramenet, la comunidad educativa, con el apoyo de los sindicatos mayoritarios del sector, se manifestará hoy en la plaza Sant Jaume para reclamar paz en los centros escolares y medidas que mejoren la situación. La concentración pretende ser una llamada de atención a toda la sociedad, que, en lugar de educar, deseduca.
Son muchas las causas que explican el deterioro de la convivencia en las aulas - reflejo de la agresividad que se respira en la sociedad y de la pérdida de valores-, y clara expresión, según distintas voces consultadas, de que existe un hiperproteccionismo hacia los niños, que no se les educa, y que, en muchas ocasiones, los padres aceptan las normas de la escuela hasta que éstas deben ser aplicadas a sus hijos.
CONCEPTO DE AUTORIDAD. Una cierta ideología pedagógica traslada a los centros educativos un modelo de sociedad democrática. Las escuelas no son sociedades democráticas, son centros de aprendizaje, y los que acuden a las escuelas no lo hacen en plan de igualdad. El profesor está para enseñar y el alumno para aprender. Cuando el profesor tiene que demostrar con declaraciones juradas que un alumno no ha cumplido las normas, vamos mal, explica David Medina, ex director de un centro de secundaria de una población del área metropolitana de Barcelona, argumento con el que coincide Ricard Pol, director de la escuela Betània Patmos. Carles Mata, máximo responsable de AXIA, asociación de directivos de la educación pública, habla de la corriente educativa que defiende que los padres sean amigos de sus hijos o hijas. Lo que se está poniendo en cuestión es algo tan elemental como la autoridad, el respeto y las normas. "Si los padres no ejercen la autoridad, si en casa no imponen normas, ¿cómo van a aceptar que otra persona tenga autoridad ante sus hijos y les haga cumplir unas normas?". Y Rosa Canadell, que además de profesora es portavoz del sindicato Ustec, apostilla que socialmente el profesor ha perdido autoridad. Existe una falta de respeto ante cualquier tipo de autoridad y de norma. Estamos ante una sociedad deseducadora, que tolera cosas intolerables. Pol añade que la sociedad confunde autoridad con autoritarismo.
PROBLEMA SOCIAL. La sociedad ha dimitido de su función educadora. El maestro, el profesor, debería estar protegido por la sociedad porque es una pieza clave en todo el proceso formativo y educativo de los niños y jóvenes. Algo falla en la sociedad cuando eso no es así, asevera Pere Farriol, de la Federació d´Associacions de Pares y Mares d´Alumnes de Secundària (Fapaes). El entorno permite conductas violentas. "No creo que un alumno que falta al respeto a un profesor no se comporte igual con su madre o su padre", dice Pol.
PACTO NO ESCRITO. Hasta ahora había un cierto pacto tácito entre familia y escuela por el que la autoridad paterna o materna al llegar a la escuela se trasladaba al profesor. Ahora, como ese acuerdo se ha roto, tal vez sea necesario escribirlo. Es importante que las familias respeten, entiendan y acepten la autoridad de los equipos directivos y del profesorado, dice Mata, que recuerda que en su momento se reclamó, sin éxito, que la LOE hiciera mención expresa a esta autoridad. Y Pol apunta que los padres ya no están al lado de la escuela, la cuestionan.
IDEA ERRÓNEA. Existe una perversión respecto al significado del servicio de la escuela. A través de ella el Estado atiende necesidades, lo que no significa que esté al servicio de los usuarios, y el Estado controla que sus trabajadores hagan bien su trabajo. Para que el profesorado pueda hacer bien su trabajo necesita respeto y convivencia en los centros, coinciden los expertos.
PROPUESTAS. El manifiesto que se leerá hoy durante la concentración propone cinco medidas para mejorar la convivencia en los centros, entre ellas que Educació dé apoyo inmediato al centro que tenga un conflicto, que se desarrollen campañas de sensibilización a las familias para que éstas retomen su función educadora y también para que los profesionales de la enseñanza recuperen el reconocimiento y el respeto social. Se propone también que la resolución de expedientes no sea tan farragosa y burocrática.






