Hay 76 coordinadores en toda la comunidad de Castilla y León
Las aulas se preparan para acabar con la violencia escolar· Diecinueve profesores de institutos de León se preparan para afrontar una difícil tarea: prevenir y resolver los conflictos de convivencia en las aulas
CARMEN TAPIA | 19 NOV. LEÓN El 52% de los centros educativos públicos de Castilla y León reconoce que en sus aulas hay conflictos de convivencia, que los casos se incrementan a lo largo del segundo trimestre, pero cada vez son menos graves, según los datos de la Dirección General de Coordinación, Inspección y Programas Educativos de la Junta. Estas mismas estadística reflejan que el 1,6% de los alumnos altera la convivencia diaria en las aulas y de ellos, el 57% es reincidente. Los problemas que surgen entre profesor y alumno representan el 64% de los casos y el 25% son como consecuencia de discusiones entre los estudiantes, de los que el 7% se considera acoso escolar. Los mayores conflictos surgen en los niveles de primero y segundo de la ESO.
Para resolver estos problemas , la Junta de Castilla y León ha aprobado para este curso escolar un proyecto pionero en España que contempla la creación de la figura del coordinador de convivencia, que tiene como misión establecer medidas de mediación para resolver los conflictos en las relaciones entre alumnos y profesores y prevenir situaciones de acoso escolar que necesiten medidas disciplinarias. Diecinueve institutos de educación secundaria de la provincia de León (76 en toda la comunidad) cuentan desde septiembre con un coordinador de convivencia, un profesor que dedica tres horas lectivas semanales a resolver estos problemas. La tarea no es fácil. Los seleccionados - elegidos por la dirección del centro- se enfrentan al difícil encargo de involucrar en un nuevo proyecto educativo no sólo a los alumnos, sino a padres, profesores, personal docente y no docente. Sus funciones son las de gestionar la información y comunicación del problema de convivencia en el centro y transmitir las conclusiones al consejo escolar y a la administración educativa.
Los diecinueve elegidos están inmersos en este trimestre en la tarea de diseñar planes de actuación de prevención. Una labor que han iniciado con la participación en unas jornadas de formación los días 2 y 3 de noviembre en Segovia en la que los responsables de la Junta enseñaron a los profesores seleccionados estrategias de actuación para resolver los conflictos escolares.
«Estamos experimentando y aprendiendo» -asegura el director provincial de Educación, Emilio Gutiérrez - «aunque hay casos aislados, en la provincia de León no hemos tenido nunca problemas graves de convivencia. Este año han sido seleccionados algunos centros teniendo en cuenta los niveles educativos que imparten, pero la norma contempla que en años sucesivos todos los institutos de Educación Secundaria, e incluso los centros de Infantil y Primaria, dispongan de esta nueva figura, pionera en España. El encuentro en Segovia ha servido para una primera puesta en contacto y la experiencia nos indicará el resto».
La figura del coordinador nace como complemento de una orden del 2005 que implanta los planes de convivencia en los centros educativos. «Lo que se pretende es que dispongan de esta figura los centros representativos de todos los ámbitos de población. Hay institutos en zonas rurales que tienen un coordinador y también las zonas más pobladas. La distribución pretende ser equitativa», asegura Emilio Gutiérrez, que afirma que los problemas de convivencia en las aulas son los mismos en las zonas rurales que en las urbanas.
«Principalmente son problemas de disciplina, de acatamiento de las normas y de orden en las aulas», asegura Elí Fernández, jefe de estudios del Padre Isla, instituto que no dispondrá este año de coordinador de convivencia. El centro dispone de un plan propio que se desarrolla en coordinación con el departamento de orientación, tutorías y jefatura de estudios, pero sin una reglamentación establecida. «Hay que ir avanzando poco a poco», afirma, «nosotros pensamos que educar no es vigilar, esto no es una tarea policial, pero tanto el equipo directivo como el claustro de profesores estamos muy pendientes de lo que ocurre en las aulas».
Fernández insiste en que la función de los padres es básica para evitar conflictos en las aulas «hay una relación entre lo que se vive en casa y el colegio», -afirma- «en general la convivencia es razonable, lo que pasa es que los alumnos, por su edad, hacen una valoración desmedida de las cosas. Es normal que de los 1.100 alumnos que tenemos haya alguno que no respeta las normas». diariodeleon.es
Las aulas se preparan para acabar con la violencia escolar· Diecinueve profesores de institutos de León se preparan para afrontar una difícil tarea: prevenir y resolver los conflictos de convivencia en las aulas
CARMEN TAPIA | 19 NOV. LEÓN El 52% de los centros educativos públicos de Castilla y León reconoce que en sus aulas hay conflictos de convivencia, que los casos se incrementan a lo largo del segundo trimestre, pero cada vez son menos graves, según los datos de la Dirección General de Coordinación, Inspección y Programas Educativos de la Junta. Estas mismas estadística reflejan que el 1,6% de los alumnos altera la convivencia diaria en las aulas y de ellos, el 57% es reincidente. Los problemas que surgen entre profesor y alumno representan el 64% de los casos y el 25% son como consecuencia de discusiones entre los estudiantes, de los que el 7% se considera acoso escolar. Los mayores conflictos surgen en los niveles de primero y segundo de la ESO.
Para resolver estos problemas , la Junta de Castilla y León ha aprobado para este curso escolar un proyecto pionero en España que contempla la creación de la figura del coordinador de convivencia, que tiene como misión establecer medidas de mediación para resolver los conflictos en las relaciones entre alumnos y profesores y prevenir situaciones de acoso escolar que necesiten medidas disciplinarias. Diecinueve institutos de educación secundaria de la provincia de León (76 en toda la comunidad) cuentan desde septiembre con un coordinador de convivencia, un profesor que dedica tres horas lectivas semanales a resolver estos problemas. La tarea no es fácil. Los seleccionados - elegidos por la dirección del centro- se enfrentan al difícil encargo de involucrar en un nuevo proyecto educativo no sólo a los alumnos, sino a padres, profesores, personal docente y no docente. Sus funciones son las de gestionar la información y comunicación del problema de convivencia en el centro y transmitir las conclusiones al consejo escolar y a la administración educativa.
Los diecinueve elegidos están inmersos en este trimestre en la tarea de diseñar planes de actuación de prevención. Una labor que han iniciado con la participación en unas jornadas de formación los días 2 y 3 de noviembre en Segovia en la que los responsables de la Junta enseñaron a los profesores seleccionados estrategias de actuación para resolver los conflictos escolares.
«Estamos experimentando y aprendiendo» -asegura el director provincial de Educación, Emilio Gutiérrez - «aunque hay casos aislados, en la provincia de León no hemos tenido nunca problemas graves de convivencia. Este año han sido seleccionados algunos centros teniendo en cuenta los niveles educativos que imparten, pero la norma contempla que en años sucesivos todos los institutos de Educación Secundaria, e incluso los centros de Infantil y Primaria, dispongan de esta nueva figura, pionera en España. El encuentro en Segovia ha servido para una primera puesta en contacto y la experiencia nos indicará el resto».
La figura del coordinador nace como complemento de una orden del 2005 que implanta los planes de convivencia en los centros educativos. «Lo que se pretende es que dispongan de esta figura los centros representativos de todos los ámbitos de población. Hay institutos en zonas rurales que tienen un coordinador y también las zonas más pobladas. La distribución pretende ser equitativa», asegura Emilio Gutiérrez, que afirma que los problemas de convivencia en las aulas son los mismos en las zonas rurales que en las urbanas.
«Principalmente son problemas de disciplina, de acatamiento de las normas y de orden en las aulas», asegura Elí Fernández, jefe de estudios del Padre Isla, instituto que no dispondrá este año de coordinador de convivencia. El centro dispone de un plan propio que se desarrolla en coordinación con el departamento de orientación, tutorías y jefatura de estudios, pero sin una reglamentación establecida. «Hay que ir avanzando poco a poco», afirma, «nosotros pensamos que educar no es vigilar, esto no es una tarea policial, pero tanto el equipo directivo como el claustro de profesores estamos muy pendientes de lo que ocurre en las aulas».
Fernández insiste en que la función de los padres es básica para evitar conflictos en las aulas «hay una relación entre lo que se vive en casa y el colegio», -afirma- «en general la convivencia es razonable, lo que pasa es que los alumnos, por su edad, hacen una valoración desmedida de las cosas. Es normal que de los 1.100 alumnos que tenemos haya alguno que no respeta las normas». diariodeleon.es







