Su hija acababa de ser expulsada dos días por insultar a una maestra
ELCHE / ELDA 22 NOV «Vete a la mierda», le dijo una alumna de 11 años, de sexto curso de Primaria, a una profesora de apoyo, el lunes por la mañana. La escena ocurrió en el colegio público Els Garrofers, situado en la pedanía ilicitana de Algoda, y tuvo sus consecuencias. La maestra dio parte de lo sucedido al director del centro que, automáticamente, decidió la expulsión del colegio durante dos días.
El padre de la menor fue avisado de lo sucedido, por lo que acudió al centro escolar. El hombre, supuestamente, estuvo de acuerdo con la medida y se marchó con su hija sobre las doce de la mañana. Un cuarto de hora después regresó al colegio para pedir explicaciones, aunque sin propasarse con los profesores.
El incidente parecía terminado cuando, sobre las dos de la tarde, irrumpió en las dependencias educativas la madre de la alumna, provista de una barra de hierro. Hace años que el colegio está permanentemente abierto como norma pedagógica. La dirección pretende que los alumnos se autorregulen sin necesidad de la intervención docente en cuanto a la permanencia en el centro. La mujer, por tanto, no tuvo problema para acceder hasta la Secretaría del colegio, donde se encontraban en esos momentos el director, la maestra insultada y otros profesores.
La mujer amenazó a los presentes y profirió palabras gruesas e insultos contra los presentes. Mientras unos intentaban calmarla e impedir cualquier agresión, otro llamó a la Policía Nacional. Una patrulla se desplazó al lugar, donde la mujer seguía insultando a los presentes. Mantuvo supuestamente su actitud e hizo lo mismo con los agentes. Estos instruyeron diligencias que han sido remitidas al juzgado de guardia de Elche. laverdad.es
GARROFERS. Colegio donde entró una madre con una barra.
ELCHE / ELDA 22 NOV «Vete a la mierda», le dijo una alumna de 11 años, de sexto curso de Primaria, a una profesora de apoyo, el lunes por la mañana. La escena ocurrió en el colegio público Els Garrofers, situado en la pedanía ilicitana de Algoda, y tuvo sus consecuencias. La maestra dio parte de lo sucedido al director del centro que, automáticamente, decidió la expulsión del colegio durante dos días.
El padre de la menor fue avisado de lo sucedido, por lo que acudió al centro escolar. El hombre, supuestamente, estuvo de acuerdo con la medida y se marchó con su hija sobre las doce de la mañana. Un cuarto de hora después regresó al colegio para pedir explicaciones, aunque sin propasarse con los profesores.
El incidente parecía terminado cuando, sobre las dos de la tarde, irrumpió en las dependencias educativas la madre de la alumna, provista de una barra de hierro. Hace años que el colegio está permanentemente abierto como norma pedagógica. La dirección pretende que los alumnos se autorregulen sin necesidad de la intervención docente en cuanto a la permanencia en el centro. La mujer, por tanto, no tuvo problema para acceder hasta la Secretaría del colegio, donde se encontraban en esos momentos el director, la maestra insultada y otros profesores.
La mujer amenazó a los presentes y profirió palabras gruesas e insultos contra los presentes. Mientras unos intentaban calmarla e impedir cualquier agresión, otro llamó a la Policía Nacional. Una patrulla se desplazó al lugar, donde la mujer seguía insultando a los presentes. Mantuvo supuestamente su actitud e hizo lo mismo con los agentes. Estos instruyeron diligencias que han sido remitidas al juzgado de guardia de Elche. laverdad.es
GARROFERS. Colegio donde entró una madre con una barra.






