La Mirada de JokinBullying · Problemática adolescente
 PORTADA
News
 ÚLTIMA HORA | el menor digital | INFANCIAepJUVENTUD
jueves, 23 de noviembre de 2006
ACOSO A DOCENTES · Un profesor relata el calvario que sufrió tras identificar a los agresores de un alumno al que insultaron, pegaron y lo grabaron en el móvil
Javier Romero 23 NOV. Madrid- Los colegios e institutos se han convertido en un polvorín. La violencia en las aulas ha pasado de ser conflictos aislados entre alumnos a un grave problema para los profesores. Dar clase cada vez es más difícil. M. M. es uno de los miles de docentes que a diario se enfrenta en un instituto madrileño a los jóvenes de tercero de la ESO en un ambiente hostil. No quiere pasar a engrosar la lista del «Defensor del Profesor» sobre violencia en las aulas pero reconoce que se ha visto en numerosas ocasiones en situaciones de tensión, en las que el alumno podía estallar y tener una actitud agresiva contra él. En la conversación evita la palabra «miedo» pues cree que los conflictos en las clases son un problema de extrema gravedad que ha ocurrido siempre y al que hay que acostumbrarse para poder enseñar a las generaciones más jóvenes. «El fuerte siempre machaca al débil».

Pero, aunque este profesor no quiere pasar a engrosar las estadísticas sobre violencia escolar reconoce lo complicado que se hace trabajar en un instituto. «Me han llegado a insultar de rabia. Esos momentos de ira se reproducen a diario, pero la mayoría de las veces siempre son los mismos alumnos», explica mientras recuerda las ocasiones en las que ha tenido que permanecer en silencio en plena clase porque «les he tenido gritando y dando golpes en la mesa».

«La novedad ahora es la incorporación de las nuevas tecnologías. Las agresiones a alumnos y profesores antes se producían y muchas de ellas se silenciaban; ahora, al final trascienden porque quedan grabadas en móviles», afirma M. M.

Este profesor tuvo el año pasado un problema con una clase de un instituto de Herrera Oria que le ha marcado en su experiencia docente. «De los cuatro grupos de 3º de la ESO que tenía había dos especialmente conflictivos. Pues bien, en uno de ellos había un chaval que aunque era algo retraído, nunca sospeché que estaba siendo acosado por sus compañeros». Una mañana se encontró revuelo en el pasillo y uno de los alumnos le espetó de forma jocosa: «¡Ala, profe, lo que se ha perdido!». Lo que se había perdido era una agresión al más tímido de la clase. «Una de las más chulitas le preguntó ¿tú por qué no tienes amigos? A lo que el chaval, cansado de sufrir insultos, le respondió tirándole la cartera por la ventana. Ella hizo lo mismo. Más de uno de la misma clase aprovechó el revuelo para propinar empujones y collejas al chaval, que terminó en un rincón llorando», explica M. M. Este docente detalla que en este tipo de agresiones siempre se reproduce el mismo «modus operandi», hay un incitador, un ejecutor y otro que graba el ataque en video. En esta ocasión, la agresión también quedó registrada en un móvil.

«Cuando tuve conocimiento de la historia, bajé a Jefatura de Estudios, reprodujimos los hechos, y el acosado terminó por darnos el nombre de los compañeros que llevaban meses haciéndole la vida imposible. Finalmente estos reconocieron su fechoría». A partir de ese momento, intentar avanzar en el temario con la clase en la que se había producido la agresión se convirtió en un auténtico calvario para M.M. «Pensaban que yo había delatado a los violentos. Me llamaban traidor, delator y hacían lo imposible porque no pudiese dar clase», cuenta M.M. «Durante las dos semanas siguientes a la agresión pasé momentos muy difíciles. Se negaron a dar clase, era una auténtica rebelión en las aulas. Unos pensaban que yo había traicionado su confianza, otros se sumaban a la rebelión para que no explicase y la mayoría simplemente se dejaban llevar». Ante el conflicto con los alumnos M. M. cuenta que se sintió mal, pero no acosado. Tras varias clases dedicadas en exclusiva a hablar de lo sucedido, M.M. pudo continuar con el programa previsto en su asignatura. Ahora, que ha pasado un año intenta quitar hierro a la situación: «Conozco casos que lo han podido pasar peor». M. M. relata además que el año pasado tuvo que frenar una revancha de los alumnos que ya abandonaban el instituto contra los profesores que «les habían molestado». larazon.es

Bandera Blanca

Original SP Blog Translate Blog F Traduire Blog JAPAN IT Tradurre Blog D Übersetzen Sie Blog

Acerca de ...
Ver perfil público del propietario del blog
«Mis ojos seguirán», Jokin CL
Ƞ 21-S-2004, Hondarribia
Buscador
Nube de tags

Calendario


AYÚDAme · SOS · »Despliega el menú y haz clic

Categorias


Puntos Rojos
colegio/instituto
compromiso activo (… ±)


Archivo
Sindicacion
Feed, RSS, Ranking, (… ±)


Enfoques

Logo de apoyo a Jokin y los 'otros Jokin',  víctimas del bullying · Nik'J · Yo, Jokin