Alerta de la "pérdida de valores de la sociedad"· La medida cautelar se cumplirá en régimen semiabierto, lo que permitirá al menor, de 17 años, no perder el trabajo recién conseguido
Sus acompañantes quedan en libertad vigilada con cargos
La magistrada basa su decisión en lo que considera una "fuerte alarma social" por el uso de la violencia en centros públicos.
M.A.COLOMA 25 NOV. Zaragoza | El Juzgado de Menores número 1 de Zaragoza ordenó ayer el internamiento en régimen semiabierto del joven de 17 años detenido el pasado miércoles como presunto autor de la grave agresión sufrida por una bedel del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) José Manuel Blecua, del barrio de La Paz. La juez, Concepción Aldama, ha decretado que la medida cautelar se prolongue durante el periodo máximo que contempla la ley, que es de tres meses (prorrogables por otros tres). A la hora de pronunciarse, Aldama ha tenido en cuenta "la fuerte alarma social" creada por el uso de la violencia en centros públicos -de enseñanza, sanitarios, etc- y la "pérdida progresiva de valores de esta sociedad".
El claro pronunciamiento de la juez viene refrendado por la Fiscalía de Menores, que se suma al intento de atajar la escalada de agresiones en edificios públicos adoptando una medida totalmente pionera en Aragón. De hecho, considera que los hechos ocurridos la tarde del pasado martes en el IES José Manuel Blecua deben ser calificados como un delito de atentado contra la autoridad y otro de lesiones graves. Se trata de la primera vez que el fiscal de menores solicita que se aprecie el atentado cuando la víctima es un funcionario público y no un policía.
La juez, en principio, dictó la medida cautelar considerando las lesiones y no el atentado. En cualquier caso, destacó el importante papel que desempeñan algunos funcionarios públicos a la hora de garantizar un orden. Y por ello, pese a no ser autoridades, la titular del Juzgado de Menores recordó que una agresión a estas personas es especialmente grave. En este sentido, la medida cautelar adoptada es severa y supone un claro aviso a navegantes.
La vista en la que debía decidirse el futuro inmediato del joven de 17 años se celebró ayer, y por la novedosa situación planteada se prolongó durante más tiempo del habitual.
Una segunda oportunidad
La juez y el fiscal han querido dejar claro, a quienes los cometen, primero, y a la sociedad, en general, que estos actos violentos en centro públicos van a ser castigados. Sin embargo, para evitar caer en inercias de marginalidad, van a dar una oportunidad al joven arrestado por propinar el puñetazo a la conserje, que sigue hospitalizada a la espera de pasar por el quirófano.
Tras recibir un fax de la empresa de envasados que contrató al menor hace un mes, en el que destacan su buen comportamiento y aseguran que van a volver renovarle, la juez decidió optar por el régimen semiabierto para el cumplimiento de la medida cautelar. Según explicó el abogado que le asiste, Javier Notivoli, el joven estará a prueba durante unos 15 días en el centro reforma San Jorge. Si su actitud es buena, la magistrada le autorizará a salir durante el día a trabajar, con la obligación de regresar a dormir al centro.
Durante la vista celebrada ayer, la titular del Juzgado de Menores número 1 de Zaragoza valoró a favor del menor el hecho de que la agresión a la bedel haya sido "un hecho puntual y aislado". En cuanto a los antecedentes del joven, no existen arrestos anteriores por lesiones. Sólo le consta un incidente con la Policía Local de Zaragoza, por insultar a los miembros de una patrulla.
Los otros dos jóvenes que se colaron en el IES José Manuel Blecua, y que también fueron detenidos el pasado miércoles, están en libertad vigilada. Por ello, hasta el día en que se celebre el juicio, deberán comparecer diariamente en el Juzgado de Menores. heraldo
La juez decreta reclusión semiabierta para el agresor de una conserje
Sus acompañantes quedan en libertad vigilada con cargos.
>ZARAGOZA 25/11/2006 M. A. O. El Juzgado de Menores número uno de Zaragoza no ha aceptado los tres meses de internamiento cerrado que solicitaba el fiscal para el joven que agredió a una conserje en el instituto José Manuel Blecua. El adolescente será internado en régimen semiabierto en el Centro de Menores de Juslibol por un periodo no superior a 3 meses. Los otros dos chicos que le acompañaban el día de los hechos han quedado en libertad vigilada y con cargos.
Esta medida cautelar supone que, dependiendo de su comportamiento y el resultado del informe sociológico, el implicado podría salir a trabajar durante el día y volver a dormir al centro por las noches antes de que se cumpla ese plazo. El joven no tiene antecedentes y no pertenece a una familia desestructurada.
El fiscal pretendía imputarle dos delitos por atentado y lesiones. Sin embargo, la juez estimó las alegaciones del abogado de la defensa, Javier Notivoli, en el sentido de que no es aplicable la calidad de funcionario en este caso a la víctima, que no se había identificado como tal. En este sentido, le imputó únicamemte un delito de lesiones.
En sus declaraciones, el menor, de 17 años, explicó que un grupo de amigos del barrio habían formado una banda de música y ensayaban los martes en el instituto Blecua. El día de los hechos, él y otros dos jóvenes acudieron, como de costumbre, para verlos tocar. Nunca habían tenido problemas a la hora de acceder al centro, indicó, pero esa vez la conserje les negó el paso. Según dijo el implicado, la ordenanza le propinó una bofetada y este le respondió con un puñetazo.
Ayer por la mañana, más de 200 personas se congregaron ante las puertas del centro escolar situado en el barrio de Torrero-La Paz para protestar contra la violencia y solidarizarse con la bedel agredida, que permanece hospitalizada, pendiente del diagnóstico definitivo. "Queremos mostrar nuestro más rotundo rechazo contra la violencia, lo que ocurrió es intolerable y solo conduce a que exista más violencia", explicó el director del instituto, Luis Beamonte.
Los gritos de los alumnos que exclamaban lemas como: ¡Eva somos todos! o ¡No a la violencia! hicieron imposible respetar los cinco minutos de silencio previstos. Los estudiantes, que, según la trabajadora social del centro, están nerviosos, mostraron su sorpresa y rechazo ante la violencia gratuita. "Les debería dar vergüenza", espetaban Marina y Geovana, dos alumnas de tercero de ESO. Algunas de las compañeras de la conserje pidieron un cambio social para poder desempeñar su trabajo con tranquilidad. ePdA
>> Agresión a una ordenanza en Zaragoza
Sus acompañantes quedan en libertad vigilada con cargos
La magistrada basa su decisión en lo que considera una "fuerte alarma social" por el uso de la violencia en centros públicos.
M.A.COLOMA 25 NOV. Zaragoza | El Juzgado de Menores número 1 de Zaragoza ordenó ayer el internamiento en régimen semiabierto del joven de 17 años detenido el pasado miércoles como presunto autor de la grave agresión sufrida por una bedel del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) José Manuel Blecua, del barrio de La Paz. La juez, Concepción Aldama, ha decretado que la medida cautelar se prolongue durante el periodo máximo que contempla la ley, que es de tres meses (prorrogables por otros tres). A la hora de pronunciarse, Aldama ha tenido en cuenta "la fuerte alarma social" creada por el uso de la violencia en centros públicos -de enseñanza, sanitarios, etc- y la "pérdida progresiva de valores de esta sociedad".
El claro pronunciamiento de la juez viene refrendado por la Fiscalía de Menores, que se suma al intento de atajar la escalada de agresiones en edificios públicos adoptando una medida totalmente pionera en Aragón. De hecho, considera que los hechos ocurridos la tarde del pasado martes en el IES José Manuel Blecua deben ser calificados como un delito de atentado contra la autoridad y otro de lesiones graves. Se trata de la primera vez que el fiscal de menores solicita que se aprecie el atentado cuando la víctima es un funcionario público y no un policía.
La juez, en principio, dictó la medida cautelar considerando las lesiones y no el atentado. En cualquier caso, destacó el importante papel que desempeñan algunos funcionarios públicos a la hora de garantizar un orden. Y por ello, pese a no ser autoridades, la titular del Juzgado de Menores recordó que una agresión a estas personas es especialmente grave. En este sentido, la medida cautelar adoptada es severa y supone un claro aviso a navegantes.
La vista en la que debía decidirse el futuro inmediato del joven de 17 años se celebró ayer, y por la novedosa situación planteada se prolongó durante más tiempo del habitual.
Una segunda oportunidad
La juez y el fiscal han querido dejar claro, a quienes los cometen, primero, y a la sociedad, en general, que estos actos violentos en centro públicos van a ser castigados. Sin embargo, para evitar caer en inercias de marginalidad, van a dar una oportunidad al joven arrestado por propinar el puñetazo a la conserje, que sigue hospitalizada a la espera de pasar por el quirófano.
Tras recibir un fax de la empresa de envasados que contrató al menor hace un mes, en el que destacan su buen comportamiento y aseguran que van a volver renovarle, la juez decidió optar por el régimen semiabierto para el cumplimiento de la medida cautelar. Según explicó el abogado que le asiste, Javier Notivoli, el joven estará a prueba durante unos 15 días en el centro reforma San Jorge. Si su actitud es buena, la magistrada le autorizará a salir durante el día a trabajar, con la obligación de regresar a dormir al centro.
Durante la vista celebrada ayer, la titular del Juzgado de Menores número 1 de Zaragoza valoró a favor del menor el hecho de que la agresión a la bedel haya sido "un hecho puntual y aislado". En cuanto a los antecedentes del joven, no existen arrestos anteriores por lesiones. Sólo le consta un incidente con la Policía Local de Zaragoza, por insultar a los miembros de una patrulla.
Los otros dos jóvenes que se colaron en el IES José Manuel Blecua, y que también fueron detenidos el pasado miércoles, están en libertad vigilada. Por ello, hasta el día en que se celebre el juicio, deberán comparecer diariamente en el Juzgado de Menores. heraldo
La juez decreta reclusión semiabierta para el agresor de una conserje
Sus acompañantes quedan en libertad vigilada con cargos.
>ZARAGOZA 25/11/2006 M. A. O. El Juzgado de Menores número uno de Zaragoza no ha aceptado los tres meses de internamiento cerrado que solicitaba el fiscal para el joven que agredió a una conserje en el instituto José Manuel Blecua. El adolescente será internado en régimen semiabierto en el Centro de Menores de Juslibol por un periodo no superior a 3 meses. Los otros dos chicos que le acompañaban el día de los hechos han quedado en libertad vigilada y con cargos.
Esta medida cautelar supone que, dependiendo de su comportamiento y el resultado del informe sociológico, el implicado podría salir a trabajar durante el día y volver a dormir al centro por las noches antes de que se cumpla ese plazo. El joven no tiene antecedentes y no pertenece a una familia desestructurada.
El fiscal pretendía imputarle dos delitos por atentado y lesiones. Sin embargo, la juez estimó las alegaciones del abogado de la defensa, Javier Notivoli, en el sentido de que no es aplicable la calidad de funcionario en este caso a la víctima, que no se había identificado como tal. En este sentido, le imputó únicamemte un delito de lesiones.
En sus declaraciones, el menor, de 17 años, explicó que un grupo de amigos del barrio habían formado una banda de música y ensayaban los martes en el instituto Blecua. El día de los hechos, él y otros dos jóvenes acudieron, como de costumbre, para verlos tocar. Nunca habían tenido problemas a la hora de acceder al centro, indicó, pero esa vez la conserje les negó el paso. Según dijo el implicado, la ordenanza le propinó una bofetada y este le respondió con un puñetazo.
Ayer por la mañana, más de 200 personas se congregaron ante las puertas del centro escolar situado en el barrio de Torrero-La Paz para protestar contra la violencia y solidarizarse con la bedel agredida, que permanece hospitalizada, pendiente del diagnóstico definitivo. "Queremos mostrar nuestro más rotundo rechazo contra la violencia, lo que ocurrió es intolerable y solo conduce a que exista más violencia", explicó el director del instituto, Luis Beamonte.
Los gritos de los alumnos que exclamaban lemas como: ¡Eva somos todos! o ¡No a la violencia! hicieron imposible respetar los cinco minutos de silencio previstos. Los estudiantes, que, según la trabajadora social del centro, están nerviosos, mostraron su sorpresa y rechazo ante la violencia gratuita. "Les debería dar vergüenza", espetaban Marina y Geovana, dos alumnas de tercero de ESO. Algunas de las compañeras de la conserje pidieron un cambio social para poder desempeñar su trabajo con tranquilidad. ePdA
>> Agresión a una ordenanza en Zaragoza






