Una colega para hacer las paces·
Mari Ángeles Galiana es una de las primeras alumnas que ejerce de mediadora en los centros; ahora quiere ser juez de paz escolar
alumnos que interceden en las disputas de sus propios compañeros mediante una serie de pautas previamente establecidas. «Tienen que escucharse y ponerse en la piel del otro, e intentar comprender cómo se siente la otra personas», cuenta Mari Ángeles. Ella, con 14 años, ha iniciado su labor de pacificadora en el Instituto Licenciado Cascales. «El año pasado hice el curso de mediadora, y este año ya he tenido que actuar», explica. Dos compañeras de curso tuvieron una fuerte discursión que terminó en agresión mutua. Una situación desgraciadamente habitual en los centros de la Región. «Los profesores les dijeron que tenían dos posibilidades: o se les abría un parte o participaban en el programa de mediación». Optaron por la segunda opción, y aquí fue donde Mari Ángeles entró en juego.
«Primero les dejé claro que había unas normas de comportamiento en el programa: no se puede interrumpir a la otra persona cuando habla, y hay que escucharla». Después, las dos chicas tuvieron que explicar por qué habían iniciado la pelea, y cómo se habían sentido en ese momento. Luego vino lo más importante. «Tenían que explicar cómo creían que se sentía la otra persona». Tras ese paso, fundamental para conocer las razones del otro, se reconciliaron. Se comprometieron, por escrito, a no volver a pelearse. Firmaron un papel, y a las dos semanas, Mari Ángeles, al comprobar que habían cumplido el pacto, consideró la prueba superada. Así, la joven mediadora ha sembrado una pequeña semilla de reconciliación y convivencia en su instituto. Quiere seguir dedicándose a esto, así que está dispuesta a convertirse en juez de paz escolar. Una nueva figura creada por el TSJ y la Consejería de Educación en la que Mari Ángeles puede ser experta. laverdad.es
Mari Ángeles Galiana es una de las primeras alumnas que ejerce de mediadora en los centros; ahora quiere ser juez de paz escolar
PACIFICADORA. Mari Ángeles, con el documento en el que la acredita como mediadora escolar, ayer. | J. P. PARRA/ 30 NOV. MURCIAReconciliar a dos adolescentes que andan a la greña no es tarea fácil. Eso lo saben bien padres y profesores. Sin embargo, Mari Ángeles Galiana ha superado con éxito su primera prueba de fuego como mediadora escolar: conseguir que dos alumnas de 3º de ESO hagan las paces después de una pelea con todo tipo de improperios en pleno pasillo del instituto. Todo parte del programa Educando en Justicia, que ha introducido las figuras de los mediadores escolares: |
«Primero les dejé claro que había unas normas de comportamiento en el programa: no se puede interrumpir a la otra persona cuando habla, y hay que escucharla». Después, las dos chicas tuvieron que explicar por qué habían iniciado la pelea, y cómo se habían sentido en ese momento. Luego vino lo más importante. «Tenían que explicar cómo creían que se sentía la otra persona». Tras ese paso, fundamental para conocer las razones del otro, se reconciliaron. Se comprometieron, por escrito, a no volver a pelearse. Firmaron un papel, y a las dos semanas, Mari Ángeles, al comprobar que habían cumplido el pacto, consideró la prueba superada. Así, la joven mediadora ha sembrado una pequeña semilla de reconciliación y convivencia en su instituto. Quiere seguir dedicándose a esto, así que está dispuesta a convertirse en juez de paz escolar. Una nueva figura creada por el TSJ y la Consejería de Educación en la que Mari Ángeles puede ser experta. laverdad.es






