Todos los centros tendrán el próximo curso un órgano para prevenir la violencia escolar · Casi 1.000 alumnos fueron expedientados el curso pasado, la mayoría en A Coruña y Pontevedra
SONIA VIZOSO - Santiago - 05/12/2006 La Consellería de Educación pondrá en marcha el próximo curso un plan para controlar la indisciplina en los centros educativos. Los consejos escolares de todos los colegios e institutos de secundaria de Galicia crearán un observatorio para evitar que los conflictos en las aulas se conviertan algún día en casos de violencia o acoso escolar. El nuevo órgano se reunirá una vez a la semana para analizar los problemas de convivencia que se hayan producido en los últimos días, desde peleas entre estudiantes hasta rebeliones contra los profesores o destrozos vandálicos.
"Lo que empieza siendo una indisciplina puede acabar en acoso". Con esta premisa impulsará la Xunta el próximo curso un plan de convivencia en las aulas que pretende prevenir problemas entre profesores, padres y alumnos. Para controlar "en tiempo real" el nivel de conflictividad en los colegios gallegos, la Consellería de Educación creará observatorios en los consejos escolares de todos los centros, un organismo que se reunirá semanalmente para analizar los casos que se produzcan.
Los observatorios de los consejos escolares transmitirán la información sobre los conflictos en el centro a un órgano provincial y éste, a su vez, a la Administración autonómica. En la entidad de ámbito gallego que se encargará de prevenir problemas de convivencia no sólo estará representada la Consellería de Educación. La directora general de Ordenación e Innovación Educativa, María José Pérez Mariño, defiende la necesidad de que se impliquen en el proyecto los departamentos con competencias en servicios sociales y sanidad. "Los problemas en las aulas son problemas del entorno", explica, "en los colegios se visualizan problemas que no se crean en ellos".
La iniciativa de la Xunta pretende actuar contra los problemas de indisciplina en las aulas también cuando los alumnos terminan las clases. Para ello, Educación precisa la colaboración de otras consellerías que puedan extender las soluciones al entorno familiar y social de los estudiantes.
El programa impulsado por el Gobierno gallego prevé que se impartan normas de convivencia en todas las asignaturas como "una forma de hacer transversal", según explica Pérez Mariño. El departamento que dirige la conselleira Laura Sánchez Piñón enviará a principios de 2007 a todos los colegios e institutos de Galicia este plan de convivencia, que incluye "medidas preventivas" que deberán aplicar desde los directores hasta los tutores. Los centros contarán con personas que se responsabilizarán de abordar los conflictos que surjan a lo largo del curso y realizar labores de mediación. Si se cumplen las previsiones de Educación, en el curso 2007-2008 el programa estará en marcha.
Las aulas en Galicia no se han convertido por el momento en un foco de violencia. Los datos revelan que el número de expedientes disciplinarios abiertos en los últimos años no se han incrementado. La Consellería de Educación sostiene que los conflictos en colegios e institutos "no son un problema grave, pero lo pueden ser". La directora general de Ordenación e Innovación Educativa cree que los conflictos entre pupitres de ahora son los mismos de siempre. "No son distintos de cuando nosotros estudiábamos", afirma Pérez Mariño, "lo que cambia es la percepción social".
Varios institutos de educación secundaria han puesto en marcha en Galicia experiencias para prevenir los problemas de convivencia. En el municipio orensano de Viana do Bolo funciona desde hace más de un año un equipo de alumnos, profesores y padres entrenados para mediar en los conflictos y en el IES As Telleiras de la localidad coruñesa de Narón poseen una unidad para controlar el absentismo en la que participan también las familias de los estudiantes. elpais.com
Casi 1.000 alumnos fueron expedientados el curso pasado, la mayoría en A Coruña y Pontevedra
Los centros educativos de Galicia abrieron expediente disciplinario el curso pasado a 967 de los 372.000 alumnos que estudian en la comunidad. La mayor parte de los escolares que protagonizaron conflictos en las aulas proceden de las provincias de Pontevedra y A Coruña, con 424 y 347 casos, respectivamente. Los problemas de convivencia no han aumentado. Según los datos que maneja Educación, en el curso anterior (2004-2005) se registraron sólo cinco casos menos.
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Los problemas de indisciplina escolar en Galicia se concentran en la adolescencia. Las edades en las que se producen más roces de convivencia en las aulas están entre los 14 y 16 años. Según explica el delegado de la Consellería de Educación en A Coruña, Pedro Armas, el 94% de los expedientes disciplinarios que se abrieron en esta provincia durante el curso 2005 y 2006 afectaron a muchachos matriculados en la ESO. Esta circunstancia se repite incluso en Lugo y Ourense, las zonas de la comunidad gallega más tranquilas.
Alumno de entre 12 y 16 años, procedente de ambientes marginales y cursa la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), es el perfil de los escolares que presentan algún problema de convivencia en las aulas en la provincia de Lugo, donde el año pasado se abrieron 98 expedientes disciplinarios y en lo que va de este año, 17, sobre un censo de algo más de 11.000 alumnos. Un total de 82 de los 98 expedientes se correspondieron con estudiantes de ESO, 10 con muchachos de bachillerato y tan sólo seis se abieron en educación primaria.
Clavar un bolígrafo
El delegado provincial de Educación en Lugo, José Rábade, sostiene que ésta "no es una provincia especialmente conflictiva". Uno de los últimos casos de conflictividad se produjo hace unos días en el instituto Sanxillao de Lugo capital, cuando un alumno, de 13 años y estudiante de primero de ESO, le clavó un bolígrafo en la cara a su compañero de pupitre.
El alumno agredido tuvo que ser atendido en el hospital Xeral-Calde. El fiscal de menores se hizo cargo del caso y el agresor fue expulsado del centro durante cinco días. Rábade sostiene que las agresiones en Lugo son "hechos aislados", y está convencido de que las medidas que pondrá en marcha la Consellería de Educación servirán para "atajar" este tema.
Según el delegado lucense, la mayor parte de los padres asumen los expedientes y colaboran en la búsqueda de soluciones para acotar el problema, aunque también se dan casos, comentó, "en los que no entienden las medidas disciplinarias". elpais.es
SONIA VIZOSO - Santiago - 05/12/2006 La Consellería de Educación pondrá en marcha el próximo curso un plan para controlar la indisciplina en los centros educativos. Los consejos escolares de todos los colegios e institutos de secundaria de Galicia crearán un observatorio para evitar que los conflictos en las aulas se conviertan algún día en casos de violencia o acoso escolar. El nuevo órgano se reunirá una vez a la semana para analizar los problemas de convivencia que se hayan producido en los últimos días, desde peleas entre estudiantes hasta rebeliones contra los profesores o destrozos vandálicos.
"Lo que empieza siendo una indisciplina puede acabar en acoso". Con esta premisa impulsará la Xunta el próximo curso un plan de convivencia en las aulas que pretende prevenir problemas entre profesores, padres y alumnos. Para controlar "en tiempo real" el nivel de conflictividad en los colegios gallegos, la Consellería de Educación creará observatorios en los consejos escolares de todos los centros, un organismo que se reunirá semanalmente para analizar los casos que se produzcan.
Los observatorios de los consejos escolares transmitirán la información sobre los conflictos en el centro a un órgano provincial y éste, a su vez, a la Administración autonómica. En la entidad de ámbito gallego que se encargará de prevenir problemas de convivencia no sólo estará representada la Consellería de Educación. La directora general de Ordenación e Innovación Educativa, María José Pérez Mariño, defiende la necesidad de que se impliquen en el proyecto los departamentos con competencias en servicios sociales y sanidad. "Los problemas en las aulas son problemas del entorno", explica, "en los colegios se visualizan problemas que no se crean en ellos".
La iniciativa de la Xunta pretende actuar contra los problemas de indisciplina en las aulas también cuando los alumnos terminan las clases. Para ello, Educación precisa la colaboración de otras consellerías que puedan extender las soluciones al entorno familiar y social de los estudiantes.
El programa impulsado por el Gobierno gallego prevé que se impartan normas de convivencia en todas las asignaturas como "una forma de hacer transversal", según explica Pérez Mariño. El departamento que dirige la conselleira Laura Sánchez Piñón enviará a principios de 2007 a todos los colegios e institutos de Galicia este plan de convivencia, que incluye "medidas preventivas" que deberán aplicar desde los directores hasta los tutores. Los centros contarán con personas que se responsabilizarán de abordar los conflictos que surjan a lo largo del curso y realizar labores de mediación. Si se cumplen las previsiones de Educación, en el curso 2007-2008 el programa estará en marcha.
Las aulas en Galicia no se han convertido por el momento en un foco de violencia. Los datos revelan que el número de expedientes disciplinarios abiertos en los últimos años no se han incrementado. La Consellería de Educación sostiene que los conflictos en colegios e institutos "no son un problema grave, pero lo pueden ser". La directora general de Ordenación e Innovación Educativa cree que los conflictos entre pupitres de ahora son los mismos de siempre. "No son distintos de cuando nosotros estudiábamos", afirma Pérez Mariño, "lo que cambia es la percepción social".
Varios institutos de educación secundaria han puesto en marcha en Galicia experiencias para prevenir los problemas de convivencia. En el municipio orensano de Viana do Bolo funciona desde hace más de un año un equipo de alumnos, profesores y padres entrenados para mediar en los conflictos y en el IES As Telleiras de la localidad coruñesa de Narón poseen una unidad para controlar el absentismo en la que participan también las familias de los estudiantes. elpais.com
Casi 1.000 alumnos fueron expedientados el curso pasado, la mayoría en A Coruña y Pontevedra
Los centros educativos de Galicia abrieron expediente disciplinario el curso pasado a 967 de los 372.000 alumnos que estudian en la comunidad. La mayor parte de los escolares que protagonizaron conflictos en las aulas proceden de las provincias de Pontevedra y A Coruña, con 424 y 347 casos, respectivamente. Los problemas de convivencia no han aumentado. Según los datos que maneja Educación, en el curso anterior (2004-2005) se registraron sólo cinco casos menos.
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Los problemas de indisciplina escolar en Galicia se concentran en la adolescencia. Las edades en las que se producen más roces de convivencia en las aulas están entre los 14 y 16 años. Según explica el delegado de la Consellería de Educación en A Coruña, Pedro Armas, el 94% de los expedientes disciplinarios que se abrieron en esta provincia durante el curso 2005 y 2006 afectaron a muchachos matriculados en la ESO. Esta circunstancia se repite incluso en Lugo y Ourense, las zonas de la comunidad gallega más tranquilas.
Alumno de entre 12 y 16 años, procedente de ambientes marginales y cursa la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), es el perfil de los escolares que presentan algún problema de convivencia en las aulas en la provincia de Lugo, donde el año pasado se abrieron 98 expedientes disciplinarios y en lo que va de este año, 17, sobre un censo de algo más de 11.000 alumnos. Un total de 82 de los 98 expedientes se correspondieron con estudiantes de ESO, 10 con muchachos de bachillerato y tan sólo seis se abieron en educación primaria.
Clavar un bolígrafo
El delegado provincial de Educación en Lugo, José Rábade, sostiene que ésta "no es una provincia especialmente conflictiva". Uno de los últimos casos de conflictividad se produjo hace unos días en el instituto Sanxillao de Lugo capital, cuando un alumno, de 13 años y estudiante de primero de ESO, le clavó un bolígrafo en la cara a su compañero de pupitre.
El alumno agredido tuvo que ser atendido en el hospital Xeral-Calde. El fiscal de menores se hizo cargo del caso y el agresor fue expulsado del centro durante cinco días. Rábade sostiene que las agresiones en Lugo son "hechos aislados", y está convencido de que las medidas que pondrá en marcha la Consellería de Educación servirán para "atajar" este tema.
Según el delegado lucense, la mayor parte de los padres asumen los expedientes y colaboran en la búsqueda de soluciones para acotar el problema, aunque también se dan casos, comentó, "en los que no entienden las medidas disciplinarias". elpais.es






