Los trabajadores del centro de servicios sociales de la Zona Norte de la ciudad cerraron ayer por la tarde las instalaciones para defenderse de los actos vandálicos protagonizadas por bandas de adolescentes que irrumpieron en el complejo para agredir a una vigilante de seguridad, destrozar el mobiliario, robar distintos enseres y lanzar amenazas de muerte a los trabajadores, según informó ayer una educadora social que por seguridad pidió mantenerse en el anonimato.
GRANADA 15 DIC Los menores eligieron un aula con niños de cuatro y cinco años para lanzar serias amenazas de muerte a un trabajador que les pidió que controlaran sus actos para evitar problemas a los peques que había en la clase. Antes de marcharse fuera empezaron a lanzarse naranjas y una acabó estampándose en el ojo de la vigilante de seguridad.
'Han entrado en todas las aulas donde había pequeños, clases de baile con adultos y de informática, para mofarse de todos los que allí estaban, han mostrado sus navajas o palos. Y nos encontramos muy asustados', apunta esta empleada.
El suceso, que se prolongó por espacio de más de veinte minutos, sorprendió a los trabajadores que el día anterior se atrincheraron en una clase atemorizados por las mismas bandas. 'Cogimos a los niños y nos fuimos todos a encerrarnos porque no podíamos hacer frente a estos menores, que empezaron a rajar los sillines de las motos allí aparcadas, a lanzar ruedas de coches quemadas y a entrar por todas las clases dando voces y arrasando con todo lo que encontraban a su paso'. Hubo dos de estos adolescentes, según la fuente consultada, que ni cortos ni perezosos se llevaron el teléfono móvil de un educador y un aparato para reproducir deuvedés. El martes también cerraron el centro para defenderse de estos actos vandálicos.
Lo peor les esperaba a la salida. 'Nos habían amenazado con rajarnos cuando saliéramos'. Y allí estaban. Les tendieron trampas para pinchar las ruedas de los vehículos con los que salían aunque no lo lograron. Dos motos allí aparcadas ardieron a fuego lento. Este cúmulo de actos vandálicos se han agudizado desde el pasado miércoles cuando estas bandas intentaron romper algunos tabiques de estas dependencias y la emprendieron a martillazos contra el cristal blindado de una puerta.
Estos actos delictivos comenzaron a registrarse tras abandonar la Policía Local el cuartelillo que mantenía en las dependencias de este centro municipal, popularmente conocido como el centro amarillo. 'Nos sentimos muy desprotegidos y cuando pedimos ayuda al Ayuntamiento no nos responden. Así no podemos trabajar, porque nuestra vida corre peligro', aseguran.
Los sucesos se registran siempre en horario de tarde cuando más de medio centenar de usuarios se encuentran en las instalaciones, en clases de baile, informática, tutorías de apoyo a los escolares de Primaria o practicando cualquier otro tipo de actividad lúdica.
Los trabajadores se quejan de la vaga existencia de medidas de seguridad. 'Hoy lo podemos contar, pero no sabemos qué ocurrirá mañana -por hoy-'.
Terra Actualidad - VMT
GRANADA 15 DIC Los menores eligieron un aula con niños de cuatro y cinco años para lanzar serias amenazas de muerte a un trabajador que les pidió que controlaran sus actos para evitar problemas a los peques que había en la clase. Antes de marcharse fuera empezaron a lanzarse naranjas y una acabó estampándose en el ojo de la vigilante de seguridad.
'Han entrado en todas las aulas donde había pequeños, clases de baile con adultos y de informática, para mofarse de todos los que allí estaban, han mostrado sus navajas o palos. Y nos encontramos muy asustados', apunta esta empleada.
El suceso, que se prolongó por espacio de más de veinte minutos, sorprendió a los trabajadores que el día anterior se atrincheraron en una clase atemorizados por las mismas bandas. 'Cogimos a los niños y nos fuimos todos a encerrarnos porque no podíamos hacer frente a estos menores, que empezaron a rajar los sillines de las motos allí aparcadas, a lanzar ruedas de coches quemadas y a entrar por todas las clases dando voces y arrasando con todo lo que encontraban a su paso'. Hubo dos de estos adolescentes, según la fuente consultada, que ni cortos ni perezosos se llevaron el teléfono móvil de un educador y un aparato para reproducir deuvedés. El martes también cerraron el centro para defenderse de estos actos vandálicos.
Lo peor les esperaba a la salida. 'Nos habían amenazado con rajarnos cuando saliéramos'. Y allí estaban. Les tendieron trampas para pinchar las ruedas de los vehículos con los que salían aunque no lo lograron. Dos motos allí aparcadas ardieron a fuego lento. Este cúmulo de actos vandálicos se han agudizado desde el pasado miércoles cuando estas bandas intentaron romper algunos tabiques de estas dependencias y la emprendieron a martillazos contra el cristal blindado de una puerta.
Estos actos delictivos comenzaron a registrarse tras abandonar la Policía Local el cuartelillo que mantenía en las dependencias de este centro municipal, popularmente conocido como el centro amarillo. 'Nos sentimos muy desprotegidos y cuando pedimos ayuda al Ayuntamiento no nos responden. Así no podemos trabajar, porque nuestra vida corre peligro', aseguran.
Los sucesos se registran siempre en horario de tarde cuando más de medio centenar de usuarios se encuentran en las instalaciones, en clases de baile, informática, tutorías de apoyo a los escolares de Primaria o practicando cualquier otro tipo de actividad lúdica.
Los trabajadores se quejan de la vaga existencia de medidas de seguridad. 'Hoy lo podemos contar, pero no sabemos qué ocurrirá mañana -por hoy-'.
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