ESPECIAL BULLYING (3)· Suplemento XLSemanal· Dom. 14/01/07
Estados Unidos, la cultura del control
Aunque el término bullying se lo inventó un sociólogo sueco, el país que primero lo aplicó fue EE.UU. Allí, el 30% de los estudiantes de entre siete y 17 años afirma haber sido testigo de uno de estos acosos en el último año escolar, y el 23%, haber participado personalmente. El fácil acceso a las armas, entre otros factores, hace que muchos de estos dramas acaben en tragedia. De hecho, el 71% de los asesinatos cometidos en los institutos fue protagonizado por jóvenes que habían sufrido bullying. Como prevención, en la mayoría de las escuelas hay mas de 20 personas dando vueltas por el colegio para ver que nadie esté fuera de clase. También hay cámaras e incluso detectores de metales.
República Checa, un ejemplo
En 2001, el 88% de los profesores del país demostró tener pocas habilidades para resolver conflictos: aseguraron que la mejor manera de resolver el acoso era juntar al agresor y a la víctima. Según el director de la Sociedad Anti-Bullying, radicada en Praga, Michal Kolar, eso es como enfrentar a un ratón con una cobra. Tras varios casos de suicidios, en 2002 el Gobierno creó un programa de formación antibullying, que incluyó al personal educativo, las familias y la Policía, promoviendo comisiones de convivencia y supervisando las actividades escolares y extraescolares. Fue un éxito. En cinco meses, los incidentes se habían reducido un 75% en todo el país.
Alemania, el acoso, a juicio
Entre septiembre de 2003 y febrero de 2004, 11 estudiantes de la escuela Hildesheim, del norte de Alemania, obligaron a Dieter a ingerir tiza, comerse el filtro de los cigarrillos y masturbarse. Fue golpeado con barras y un destornillador en la cara, los brazos y el abdomen. En reiteradas ocasiones lo obligaron a llevar durante las palizas un cubo de plástico en la cabeza y a beberse productos de limpieza. Todo fue grabado y difundido por Internet. Los acusados, una decena de jóvenes de entre 16 y 18 años, se enfrentan a una pena de seis años. El porcentaje de estudiantes que dicen haberse visto envueltos en violencia física en la escuela se ha doblado en una generación.
Gran Bretaña, corredores de fondo
Es el país que lleva más años trabajando en el tema. Según un estudio, de 1.700 padres preguntados, el 21% dijo que sus hijos habían sufrido bullying el año anterior. En este país se han creado refugios sociales donde se imparten cursos y técnicas antibullying para enseñar a los jóvenes a lidiar con sus agresores. Si un niño informa a un adulto de que está sufriendo acoso, el protocolo consiste en notificarlo inmediatamente a un policía especializado. Después se entrevista a los padres implicados y se rompen los grupos de agresores, cambiándolos de clase o de colegio. Si las agresiones son por una enfermedad, un defecto físico o racismo, los profesores están obligados a impartir un curso para tratar el tema. www.xlsemanal.com
Fragmento Portada XLSemanal· Dom. 14/01/07
Estados Unidos, la cultura del control
Aunque el término bullying se lo inventó un sociólogo sueco, el país que primero lo aplicó fue EE.UU. Allí, el 30% de los estudiantes de entre siete y 17 años afirma haber sido testigo de uno de estos acosos en el último año escolar, y el 23%, haber participado personalmente. El fácil acceso a las armas, entre otros factores, hace que muchos de estos dramas acaben en tragedia. De hecho, el 71% de los asesinatos cometidos en los institutos fue protagonizado por jóvenes que habían sufrido bullying. Como prevención, en la mayoría de las escuelas hay mas de 20 personas dando vueltas por el colegio para ver que nadie esté fuera de clase. También hay cámaras e incluso detectores de metales.
República Checa, un ejemplo
En 2001, el 88% de los profesores del país demostró tener pocas habilidades para resolver conflictos: aseguraron que la mejor manera de resolver el acoso era juntar al agresor y a la víctima. Según el director de la Sociedad Anti-Bullying, radicada en Praga, Michal Kolar, eso es como enfrentar a un ratón con una cobra. Tras varios casos de suicidios, en 2002 el Gobierno creó un programa de formación antibullying, que incluyó al personal educativo, las familias y la Policía, promoviendo comisiones de convivencia y supervisando las actividades escolares y extraescolares. Fue un éxito. En cinco meses, los incidentes se habían reducido un 75% en todo el país.
Alemania, el acoso, a juicio
Entre septiembre de 2003 y febrero de 2004, 11 estudiantes de la escuela Hildesheim, del norte de Alemania, obligaron a Dieter a ingerir tiza, comerse el filtro de los cigarrillos y masturbarse. Fue golpeado con barras y un destornillador en la cara, los brazos y el abdomen. En reiteradas ocasiones lo obligaron a llevar durante las palizas un cubo de plástico en la cabeza y a beberse productos de limpieza. Todo fue grabado y difundido por Internet. Los acusados, una decena de jóvenes de entre 16 y 18 años, se enfrentan a una pena de seis años. El porcentaje de estudiantes que dicen haberse visto envueltos en violencia física en la escuela se ha doblado en una generación.
Gran Bretaña, corredores de fondo
Es el país que lleva más años trabajando en el tema. Según un estudio, de 1.700 padres preguntados, el 21% dijo que sus hijos habían sufrido bullying el año anterior. En este país se han creado refugios sociales donde se imparten cursos y técnicas antibullying para enseñar a los jóvenes a lidiar con sus agresores. Si un niño informa a un adulto de que está sufriendo acoso, el protocolo consiste en notificarlo inmediatamente a un policía especializado. Después se entrevista a los padres implicados y se rompen los grupos de agresores, cambiándolos de clase o de colegio. Si las agresiones son por una enfermedad, un defecto físico o racismo, los profesores están obligados a impartir un curso para tratar el tema. www.xlsemanal.com
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