El adolescente se salta dos controles de la Guardia Civil·
Tres adolescentes pusieron ayer en jaque a la Guardia Civil· Los niños, de entre 12 y 11 años, circularon desde Madrid a Valencia con un coche robado en Guadalajara
· Los agentes montaron dos controles en Siete Aguas y Chiva, pero el conductor, de 12 años, se los saltó. Fueron interceptados tras estrellarse en una rotonda de Cheste.
VALENCIA 20 ENE Al volante de un Ford Fiesta y dispuestos a todo con tal de no ser capturados. Así fue la huida que tres menores rumanos, dos de 12 años y uno de 11, protagonizaron ayer en la A-3 a su paso por la provincia de Valencia.
El vehículo había sido sustraído en Guadalajara y ellos venían por la A-3 desde Madrid. En Cuenca fueron detectados y la Guardia Civil de Valencia recibió una alerta en la que se les informaba de la posible entrada del vehículo en la provincia.
El reloj marcaba las cinco de la tarde. Ante el peligro para el tráfico que suponía un menor de 12 años al volante de un coche, los agentes establecieron rápidamente un dispositivo para tratar de interceptar al Ford Fiesta, a su precoz conductor y a los otros dos pequeños ocupantes.
El primer intento fue en Siete Aguas y resultó infructuoso. Varias patrullas se colocaron en la carretera, sin embargo el niño hizo un brusco giro hacia la mediana y eludió el cordón policial, como indicaron las mismas fuentes.
Desde ese momento varios coches de la Guardia Civil salieron en persecución del vehículo, que siguió rumbo hacia Valencia a gran velocidad. En total, tres patrullas de la Guardia Civil de Tráfico y tres de diferentes cuarteles de la Benemérita salieron detrás del Ford Fiesta.
Nuevo intento en Chiva
El segundo intento para frenar su peligroso avance tuvo lugar en el término municipal de Chiva. Pero el conductor del coche volvió a poner en serio riesgo a los agentes que actuaron en la zona. El menor no levantó el pie del acelerador. Por segunda vez consecutiva se saltó el control de la Guardia Civil.
El tercer intento se produjo en Cheste. Debido al nuevo control, había coches retenidos y se formó una cola, con lo que el conductor optó por desviarse hacia Cheste. En este municipio se estrellaron en una rotonda tras pinchar una rueda, pero ninguno de ellos resultó herido. Varias patrullas de la Guardia Civil los rodearon y los interceptaron. LP - J. A. MARRAHÍ/J. MARTÍNEZ
Tres adolescentes pusieron ayer en jaque a la Guardia Civil· Los niños, de entre 12 y 11 años, circularon desde Madrid a Valencia con un coche robado en Guadalajara
· Los agentes montaron dos controles en Siete Aguas y Chiva, pero el conductor, de 12 años, se los saltó. Fueron interceptados tras estrellarse en una rotonda de Cheste.
VALENCIA 20 ENE Al volante de un Ford Fiesta y dispuestos a todo con tal de no ser capturados. Así fue la huida que tres menores rumanos, dos de 12 años y uno de 11, protagonizaron ayer en la A-3 a su paso por la provincia de Valencia.
El vehículo había sido sustraído en Guadalajara y ellos venían por la A-3 desde Madrid. En Cuenca fueron detectados y la Guardia Civil de Valencia recibió una alerta en la que se les informaba de la posible entrada del vehículo en la provincia.
El reloj marcaba las cinco de la tarde. Ante el peligro para el tráfico que suponía un menor de 12 años al volante de un coche, los agentes establecieron rápidamente un dispositivo para tratar de interceptar al Ford Fiesta, a su precoz conductor y a los otros dos pequeños ocupantes.
El primer intento fue en Siete Aguas y resultó infructuoso. Varias patrullas se colocaron en la carretera, sin embargo el niño hizo un brusco giro hacia la mediana y eludió el cordón policial, como indicaron las mismas fuentes.
Desde ese momento varios coches de la Guardia Civil salieron en persecución del vehículo, que siguió rumbo hacia Valencia a gran velocidad. En total, tres patrullas de la Guardia Civil de Tráfico y tres de diferentes cuarteles de la Benemérita salieron detrás del Ford Fiesta.
Nuevo intento en Chiva
El segundo intento para frenar su peligroso avance tuvo lugar en el término municipal de Chiva. Pero el conductor del coche volvió a poner en serio riesgo a los agentes que actuaron en la zona. El menor no levantó el pie del acelerador. Por segunda vez consecutiva se saltó el control de la Guardia Civil.
El tercer intento se produjo en Cheste. Debido al nuevo control, había coches retenidos y se formó una cola, con lo que el conductor optó por desviarse hacia Cheste. En este municipio se estrellaron en una rotonda tras pinchar una rueda, pero ninguno de ellos resultó herido. Varias patrullas de la Guardia Civil los rodearon y los interceptaron. LP - J. A. MARRAHÍ/J. MARTÍNEZ

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