El curso pasado fueron 3,2 por cada mil estudiantes, la cifra más alta desde el 2000
· Educación apuesta por agilizar en lo posible la resolución de las faltas graves
· «El curso más problemático es tercero de secundaria»
Santiago 10 FEB.La indisciplina en las aulas gallegas sigue sin ser un problema grave, aunque el porcentaje de expedientes abiertos a estudiantes sigue subiendo. El curso pasado se registró la mayor tasa de los últimos seis períodos académicos, un 0,32%, lo que supone el tercer año consecutivo de incremento.
En el curso 2005-2006 se abrieron un total de 954 expedientes por faltas graves o muy graves, ya que esta medida es la última que se toma cuando se registra un problema de convivencia. Por provincias, las del sur, Pontevedra y Ourense, son las más conflictivas a tenor de las cifras, mientras que en Lugo se registra la menor incidencia de expedientes. Lo cierto es que analizando los datos de los últimos seis años, Ourense siempre fue la provincia con más porcentaje de expedientes abiertos, aunque en el pasado curso haya sido superada por Pontevedra.
Una de las críticas que han vertido desde hace años los profesores a este sistema disciplinario es la tardanza de las sanciones -o correcciones, como recoge la ley-. Durante el sistema Logse, era el consello escolar el encargado de resolver conflictos e imponer las correcciones con finalidad pedagógica cuando se registraba una conducta grave o muy grave. Para agilizar este proceso, la efímera LOCE concedía esta atribución al director, mientras que el consello escolar tan sólo debía velar por que se cumpliese la legalidad en este proceso. La actual LOE mantiene esta atribución del director, aunque matiza que el consello escolar, a petición de los padres o tutores legales del menor, podrá revisar y proponer medidas oportunas a esta sanción.
Proceso muy largo
El cambio de atribución de quién propone e impone la sanción no ha abreviado sin embargo el proceso del expediente disciplinario -al menos un mes-, ya que desde Educación reconocen que se trata de un procedimiento administrativo para el que habría que modificar otras normativas. El subdirector xeral de Inspección Educativa, José Graña, recordaba que hay que agilizar lo más posible todos aquellos procesos graves de indisciplina, pero eso sí, manteniendo todas las garantías para el alumno.
Las causas más comunes que provocan la apertura de un expediente van desde la falta reiterada de asistencia a clase, hasta daños causados en el centro o agresiones físicas o morales a otros miembros de la comunidad educativa. Y las sanciones, aunque es el propio instituto el que las dictamina en su reglamento de régimen interno ya que los centros educativos tienen autonomía, pueden oscilar entre la suspensión de asistencia a clases pero con atención educativa -entre cinco días y dos semanas-, el cambio de grupo, la realización de tareas, la suspensión del derecho a las actividades extraescolares o, cuando se da una actuación más grave, la suspensión durante un mes o el cambio de centro.
El mayor nivel de indisciplina se produce en la educación secundaria, en donde ocho de cada mil alumnos son expedientados. Este porcentaje duplica a la siguiente etapa con más problemas de convivencia, los programas de garantía social, y se sitúa muy por encima de bachillerato, primaria o formación profesional. Secundaria es todos los años la etapa en la que se inician más procesos de este tipo, y los profesores señalan que segundo y tercero son los cursos más conflictivos.
Plan integral
Aunque la indisciplina en las aulas no es grave en Galicia, hace menos de dos semanas el presidente de la Xunta firmó un acuerdo interinstitucional para garantizar la convivencia en los centros educativos, en el que participaron representantes de numerosas entidades como el Valedor do Pobo, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, las universidades, oenegés, sindicatos y asociaciones.
Este acuerdo recoge la puesta en marcha de un Plan Integral para a Mellora da Convivencia Escolar, que incluye la creación en cada colegio e instituto de un observatorio para la convivencia, que entrará en funcionamiento ya el próximo curso y tendrá representación del alumnado, padres, profesorado y personal no docente. Entre sus funciones estará elaborar anualmente un informe en el que se analice la conflictividad y se dinamice el plan de convivencia. LVDG
Entrevista | Maribel Martín «El curso más problemático es tercero de secundaria»
Maribel Martín, profesora en el instituto Rosalía de Castro, de Santiago, coincide en este caso con las autoridades educativas en que la alarma generalizada por el aumento de la indisciplina no es tal en Galicia. De hecho, asegura que en el centro en el que imparte clase incluso se ha reducido el número de expedientes que se abren al año hasta el punto de que son prácticamente inexistentes.
-Cómo está la indisciplina en las aulas?
-Para nada hay un incremento de conflictividad en las aulas. Prácticamente ya no se abren expedientes en mi centro, porque además para expulsar a un niño hasta tres días por alguna conducta irregular no es necesario iniciar este proceso.
-Quizás el año más problemático es tercero de educación secundaria. En bachillerato se reducen mucho los problemas de convivencia porque los alumnos ya son mayores, y por lo tanto menos complicados en temas de indisciplina.
-No, para nada. Hoy en día hay de todo en los centros. Puede haber casos de chicos con problemas de indisciplina en la misma medida que hay de chicas. Actualmente no hay ninguna diferencia entre chicos y chicas. LVDG
· Educación apuesta por agilizar en lo posible la resolución de las faltas graves
· «El curso más problemático es tercero de secundaria»
Santiago 10 FEB.La indisciplina en las aulas gallegas sigue sin ser un problema grave, aunque el porcentaje de expedientes abiertos a estudiantes sigue subiendo. El curso pasado se registró la mayor tasa de los últimos seis períodos académicos, un 0,32%, lo que supone el tercer año consecutivo de incremento.
En el curso 2005-2006 se abrieron un total de 954 expedientes por faltas graves o muy graves, ya que esta medida es la última que se toma cuando se registra un problema de convivencia. Por provincias, las del sur, Pontevedra y Ourense, son las más conflictivas a tenor de las cifras, mientras que en Lugo se registra la menor incidencia de expedientes. Lo cierto es que analizando los datos de los últimos seis años, Ourense siempre fue la provincia con más porcentaje de expedientes abiertos, aunque en el pasado curso haya sido superada por Pontevedra.
Una de las críticas que han vertido desde hace años los profesores a este sistema disciplinario es la tardanza de las sanciones -o correcciones, como recoge la ley-. Durante el sistema Logse, era el consello escolar el encargado de resolver conflictos e imponer las correcciones con finalidad pedagógica cuando se registraba una conducta grave o muy grave. Para agilizar este proceso, la efímera LOCE concedía esta atribución al director, mientras que el consello escolar tan sólo debía velar por que se cumpliese la legalidad en este proceso. La actual LOE mantiene esta atribución del director, aunque matiza que el consello escolar, a petición de los padres o tutores legales del menor, podrá revisar y proponer medidas oportunas a esta sanción.
Proceso muy largo
El cambio de atribución de quién propone e impone la sanción no ha abreviado sin embargo el proceso del expediente disciplinario -al menos un mes-, ya que desde Educación reconocen que se trata de un procedimiento administrativo para el que habría que modificar otras normativas. El subdirector xeral de Inspección Educativa, José Graña, recordaba que hay que agilizar lo más posible todos aquellos procesos graves de indisciplina, pero eso sí, manteniendo todas las garantías para el alumno.
Las causas más comunes que provocan la apertura de un expediente van desde la falta reiterada de asistencia a clase, hasta daños causados en el centro o agresiones físicas o morales a otros miembros de la comunidad educativa. Y las sanciones, aunque es el propio instituto el que las dictamina en su reglamento de régimen interno ya que los centros educativos tienen autonomía, pueden oscilar entre la suspensión de asistencia a clases pero con atención educativa -entre cinco días y dos semanas-, el cambio de grupo, la realización de tareas, la suspensión del derecho a las actividades extraescolares o, cuando se da una actuación más grave, la suspensión durante un mes o el cambio de centro.
El mayor nivel de indisciplina se produce en la educación secundaria, en donde ocho de cada mil alumnos son expedientados. Este porcentaje duplica a la siguiente etapa con más problemas de convivencia, los programas de garantía social, y se sitúa muy por encima de bachillerato, primaria o formación profesional. Secundaria es todos los años la etapa en la que se inician más procesos de este tipo, y los profesores señalan que segundo y tercero son los cursos más conflictivos.
Plan integral
Aunque la indisciplina en las aulas no es grave en Galicia, hace menos de dos semanas el presidente de la Xunta firmó un acuerdo interinstitucional para garantizar la convivencia en los centros educativos, en el que participaron representantes de numerosas entidades como el Valedor do Pobo, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, las universidades, oenegés, sindicatos y asociaciones.
Este acuerdo recoge la puesta en marcha de un Plan Integral para a Mellora da Convivencia Escolar, que incluye la creación en cada colegio e instituto de un observatorio para la convivencia, que entrará en funcionamiento ya el próximo curso y tendrá representación del alumnado, padres, profesorado y personal no docente. Entre sus funciones estará elaborar anualmente un informe en el que se analice la conflictividad y se dinamice el plan de convivencia. LVDG
Entrevista | Maribel Martín «El curso más problemático es tercero de secundaria»
Maribel Martín, profesora en el instituto Rosalía de Castro, de Santiago, coincide en este caso con las autoridades educativas en que la alarma generalizada por el aumento de la indisciplina no es tal en Galicia. De hecho, asegura que en el centro en el que imparte clase incluso se ha reducido el número de expedientes que se abren al año hasta el punto de que son prácticamente inexistentes.
-Cómo está la indisciplina en las aulas?
-Para nada hay un incremento de conflictividad en las aulas. Prácticamente ya no se abren expedientes en mi centro, porque además para expulsar a un niño hasta tres días por alguna conducta irregular no es necesario iniciar este proceso.
-Quizás el año más problemático es tercero de educación secundaria. En bachillerato se reducen mucho los problemas de convivencia porque los alumnos ya son mayores, y por lo tanto menos complicados en temas de indisciplina.
-No, para nada. Hoy en día hay de todo en los centros. Puede haber casos de chicos con problemas de indisciplina en la misma medida que hay de chicas. Actualmente no hay ninguna diferencia entre chicos y chicas. LVDG

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