Necesidad de promover un mensaje de «tolerancia cero»· Casi la mitad de los alumnos sufre acoso verbal y un 17 por ciento agresiones físicas
JAVIER COLOMA 10 MAR. ALICANTE. Para elaborar el informe se investigaron 118 centros escolares de la Comunidad Valenciana -públicos y concertados-, y se tuvo en cuenta las quejas recibidas por la Síndica sobre situaciones de acoso escolar, así como la información aportada por la Conselleria de Cultura, Educación y Deporte.
En total, han participado en el muestreo 6.056 alumnos - 2.822 de tercero de primaria y 3.234 de ESO-, así como 1.689 profesores - 1.089 de primaria y 600 de secundaria -, además de 111 directores, y 4.417 familias.
El informe, realizado por la Fundación Santa María Idea, por encargo de la Síndic de Greuges, pone de manifiesto que en los centros de la Comunidad se dan situaciones de maltrato generalizadas, que si bien «no se pueden admtir», tampoco apuntan, a juicio de su titular, Emilia Caballero, a calificar la situación de «alarmante», ya que el estudio refleja una valoración positiva del «clima de conviviencia». Éste alcanza el 85 por ciento, especialmente por parte del profesorado.
El informe, que recoge la visión tanto de alumnos como del profesorado y, por primera vez, de las familias de los cursos de 5 y 6 de Primaria y de toda Secundaria, concluye que el 45 por ciento de los 6.056 alumnos encuestados sufre «agresiones verbales con cierta frecuencia», y que más del 17 por ciento ha sufrido «agresiones físicas directas».
El «positivo» clima de convivencia que refleja el citado estudio contrasta con la preocupante situación de maltrato en los centros que se desprende de los datos que aportados.
El informe concluye, entre otras cosas, que la forma de hostigamiento más frecuente -casi uno de cada dos alumnos- es la gresión verbal, como hablar mal, poner motes e insultar; que un 25 por ciento ha sufrido situaciones de exclusión social y otro 20 por ciento, agresiones físicas indirectas como esconder sus pertenencias. Constata, asimismo, que el 17 por ciento ha sufrido agresiones físicas directas; un 15 por ciento ha recibido amenazas intimidatorias; un 8,7 por ciento ha sufrido acoso sexual verbal y un 5, 5 por ciento, acoso físico. Además, un 3,5 ha sido obligado a hacer algo bajo amenazas y un 2,7 ha sido amenazado con armas. abc
La necesidad de promover un mensaje de «tolerancia cero»
La Síndica de Greuges en funciones, Emilia Caballero, abogó, en la presentación del informe, por promover un mensaje de «tolerancia cero» ante toda clase de violencia en la sociedad y en las escuelas. Además de realizar un pormenorizado análisis de la situación, el estudio propone una serie de medidas para reducir el acoso escolar. Entre las acciones a llevar a cabo, propone realizar encuentros entre asociaciones de directores y APAS en cada capital de provincia, así como activar programas como el de «alumnos ayudantes», donde sean los propios compañeros los que medien en el problema.
Caballero hizo también especial hincapié en la necesidad de conciliar la vida laboral de los padres con el horario escolar. Todas estas medidas, que figuran en el informe que la Síndica de Greuges presentó ante el registro de las Cortes Valencianas el pasado miércoles, forman parte de un programa que tiene como principal compromiso el «transmitir valores éticos y democráticos», y en el que, según se indica, deben colaborar «todas las instituciones de la sociedad». abc
La Síndica de Greuges, Emilia Caballero, leyendo el informe junto a su adjunto, Carlos Morenilla
Un informe de la Sindicatura de Greuges en la Comunidad revela que hay más víctimas de maltrato en el colegio que en el instituto
VICTORIA BUENO VALENCIA El primer informe encargado por la Sindicatura de Greuges sobre la violencia escolar en la Comunidad Valenciana revela que la percepción del maltrato en el aula ya es superior entre los alumnos de los últimos cursos de Primaria que en la ESO. El insulto, que es la agresión más abundante entre los estudiantes, lo sufre más de la mitad de los que cursan quinto curso de Primaria - el 54,4% - y la mitad de los de sexto - 50,5% - para ir bajando el nivel conforme se avanza en los siguientes cursos de la ESO: un 48,8% en primero, 41,5% en segundo, 38,9 en tercero y 35,6 en cuarto.
La agresión física, pese a tener una incidencia mucho menor que la verbal, también es superior en el colegio que en el instituto. Hasta un 26,6% de los alumnos de quinto de Primaria dice que sus compañeros le pegan - normalmente el agresor es varón y va solo - . En sexto el porcentaje de víctimas disminuye al 19,6% y al pasar al instituto sigue bajando el nivel progresivamente: 18% en primero, 12% en segundo, 8,5% en tercero y 8,1% en cuarto.
Las conclusiones de la Síndica Emilia Caballero a este informe realizado entre 6.000 alumnos de 118 colegios públicos y concertados de las tres provincias de la Comunidad, en el que también han participado por primera vez las familias - 4.500 - además de cerca de 2.000 profesores, apuntan por una parte a que es necesario mejorar la democratización de los centros escolares para que los estudiantes se sientan partícipes de las normas y por otra que las empresas y la administración pongan el acento en favorecer la conciliación de la vida laboral con la familiar y el horario escolar para evitar que los hijos pasen demasiado tiempo solos, porque eso favorece la violencia escolar.
Tras considerar que se trata de un problema «capital» - el 40% de familias y docentes cree que los conflictos han aumentado - pero matizar que «no es tan generalizado como parece» - hasta el 85% de los encuestados opina que el clima de convivencia en la escuela es positivo - , la Síndica evita culpar a la sociedad pero señala que la responsabilidad es de todos y que la prevención de la violencia escolar requiere del apoyo de todos.
Entre los problemas que se perciben a la hora de tratar de resolver adecuadamente los conflictos en las aulas, la ley del silencio que impera entre los alumnos se lleva la palma. Evitan contar lo que sucede y como mucho se dirigen a un amigo, de ahí que la Síndica considere crucial la comunicación entre padres e hijos, casi tanto como una adecuada formación del profesorado para que índices como el de que hasta el 20% del alumnado no se sienta bien en el centro ni tenga muchos amigos puedan ir mejorando en los próximos años.
La Administración educativa tampoco sale bien parada del informe realizado por la Fundación Santa María-Idea y coordinado por el adjunto a la Sindicatura, Carlos Morenilla. El 70% de los docentes y el 40% de las familias opinan que la política educativa para la convivencia en las aulas no es eficaz. De hecho el perfil más común - que no generalizado - entre víctimas y agresores es el de alumnos con apenas amigos y que no se consideran buenos estudiantes, causa y consecuencia de las conductas de maltrato, por lo que el informe concluye que resulta tan esencial el desarrollo social del joven como prevenir las dificultades de aprendizaje «para evitar situaciones de fracaso escolar» que a su vez se sitúa entre los factores de riesgo de la violencia escolar. Y la Comunidad Valenciana lidera desde 2000 el incremento del fracaso escolar en toda España. DI
Los casos de acoso en las aulas valencianas comienzan a detectarse ya en niños de 11 años
Un estudio revela que el 85% de la comunidad escolar está satisfecha con la convivencia
ELENA CRIADO/ ALICANTE
Las víctimas y agresores en los centros educativos son cada vez más jóvenes, según las conclusiones extraídas de la última investigación sobre convivencia y violencia en la escuela elaborado por la Síndic de Greuges en 118 centros de la Comunitat.
Se trata de la primera vez que se ha realizado un estudio sobre violencia escolar teniendo en cuenta no sólo el nivel de ESO, sino el tercer ciclo de Primaria, es decir, alumnos de 4º y 5º con diez y once años, respectivamente.
A pesar de que una de las principales conclusiones de este informe –elaborado por la Fundación Santa María-Idea para la Síndic –, revela que el 85% de la comunidad escolar que ha participado en el proyecto valora muy positivamente el clima de convivencia en la escuela (sobre todo entre el profesorado), resulta inquietante la llamada de atención que realizan los propios investigadores: la mayor incidencia de víctimas y agresores se exterioriza ya en los últimos cursos antes de abandonar el colegio y pasar a la Enseñanza Secundaria
Así, en 5º de Primaria hay una incidencia superior al resto de cursos (incluidos los de Secundaria) de niños que reconocen haber sido excluidos, que ha sufrido agresión física directa, amenazas y chantajes. Esto significa que, por ejemplo, hay un 27% de alumnos de este nivel que afirma que le ha pegado, frente al 18% que lo asevera en primer curso de la ESO.
Por lo que respecta a los agresores, aunque se dan más casos de ignorar a compañeros o de insultar en 5º de Primaria, también se da la circunstancia de que el 18% de quienes afirman ser agresores, ha pegado a los demás, frente al 14% que lo hace en segundo de la ESO.
El estudio pone de manifiesto la imperante necesidad de establecer mecanismos de comunicación entre el tutor, las familias y los alumnos para que, en los casos de abuso más graves, la víctima se sienta respaldada y reciba ayuda. También incide en los beneficios que reporta la mediación de los propios alumnos.
Según el informe de la Síndic (realizado entre más de 12.000 personas entre alumnos, directores, profesores y familias), el 45% de los estudiantes reconoce haber sufrido agresión verbal, y más del 17% violencia física directa.
No obstante, según los investigadores que han escrito el informe La escuela: espacio de convivencia y conflicto, este problema no está generalizado. “La convivencia no es mala pero es necesario la democratización de la escuela mediante la participación del alumnado”, subrayó ayer la Síndic de Greuges, Emilia Caballero.
De este modo, entre las medidas para erradicar los conatos de conflicto en el aula están la mediación_ más efectiva si el interlocutor es un compañero de clase, una mayor formación del colectivo docente en pedagogía democrática o comunicación para adolescentes, y “en poner un mayor acento en las escuelas de padres”, recomendó la Síndic.
En relación con la opinión manifestada por el profesorado sobre los problemas que afectan el clima de convivencia del centro, son las conductas en las que no se respeta la autoridad, las que preocupan al 88% de los docentes.
Un aspecto positivo a resaltar es que las familias no tienen una percepción de que exista un aumento en la conflictividad en los centros en los que estudian sus hijos. Al menos, confirman, no tanto como muestran los medios de comunicación.
Otra de las novedades de esta última investigación sobre el clima de convivencia en los centros es la introducción de un amplio estudio sobre la violencia en los videojuegos, y la repercusión de estos entre niños y adolescentes.
“El principal problema es que los niños que juegan con estos productos que inducen a la violencia, que son racistas o sexistas, no se dan cuenta pero nosotros, que sí que vemos las barbaridades, somos los que hemos de adoptar medidas”, explicó Caballero .
Por ello, y ante la proliferación de esto videojuegos, desde el Síndic se insta a la Generalitat, a realizar un control “sobre la salida al mercado de este tipo de productos”. LP
http://www.sindicdegreuges.gva.es/
JAVIER COLOMA 10 MAR. ALICANTE. Para elaborar el informe se investigaron 118 centros escolares de la Comunidad Valenciana -públicos y concertados-, y se tuvo en cuenta las quejas recibidas por la Síndica sobre situaciones de acoso escolar, así como la información aportada por la Conselleria de Cultura, Educación y Deporte.
En total, han participado en el muestreo 6.056 alumnos - 2.822 de tercero de primaria y 3.234 de ESO-, así como 1.689 profesores - 1.089 de primaria y 600 de secundaria -, además de 111 directores, y 4.417 familias.
El informe, realizado por la Fundación Santa María Idea, por encargo de la Síndic de Greuges, pone de manifiesto que en los centros de la Comunidad se dan situaciones de maltrato generalizadas, que si bien «no se pueden admtir», tampoco apuntan, a juicio de su titular, Emilia Caballero, a calificar la situación de «alarmante», ya que el estudio refleja una valoración positiva del «clima de conviviencia». Éste alcanza el 85 por ciento, especialmente por parte del profesorado.
El informe, que recoge la visión tanto de alumnos como del profesorado y, por primera vez, de las familias de los cursos de 5 y 6 de Primaria y de toda Secundaria, concluye que el 45 por ciento de los 6.056 alumnos encuestados sufre «agresiones verbales con cierta frecuencia», y que más del 17 por ciento ha sufrido «agresiones físicas directas».
El «positivo» clima de convivencia que refleja el citado estudio contrasta con la preocupante situación de maltrato en los centros que se desprende de los datos que aportados.
El informe concluye, entre otras cosas, que la forma de hostigamiento más frecuente -casi uno de cada dos alumnos- es la gresión verbal, como hablar mal, poner motes e insultar; que un 25 por ciento ha sufrido situaciones de exclusión social y otro 20 por ciento, agresiones físicas indirectas como esconder sus pertenencias. Constata, asimismo, que el 17 por ciento ha sufrido agresiones físicas directas; un 15 por ciento ha recibido amenazas intimidatorias; un 8,7 por ciento ha sufrido acoso sexual verbal y un 5, 5 por ciento, acoso físico. Además, un 3,5 ha sido obligado a hacer algo bajo amenazas y un 2,7 ha sido amenazado con armas. abc
La necesidad de promover un mensaje de «tolerancia cero»
La Síndica de Greuges en funciones, Emilia Caballero, abogó, en la presentación del informe, por promover un mensaje de «tolerancia cero» ante toda clase de violencia en la sociedad y en las escuelas. Además de realizar un pormenorizado análisis de la situación, el estudio propone una serie de medidas para reducir el acoso escolar. Entre las acciones a llevar a cabo, propone realizar encuentros entre asociaciones de directores y APAS en cada capital de provincia, así como activar programas como el de «alumnos ayudantes», donde sean los propios compañeros los que medien en el problema.
Caballero hizo también especial hincapié en la necesidad de conciliar la vida laboral de los padres con el horario escolar. Todas estas medidas, que figuran en el informe que la Síndica de Greuges presentó ante el registro de las Cortes Valencianas el pasado miércoles, forman parte de un programa que tiene como principal compromiso el «transmitir valores éticos y democráticos», y en el que, según se indica, deben colaborar «todas las instituciones de la sociedad». abc
La Síndica de Greuges, Emilia Caballero, leyendo el informe junto a su adjunto, Carlos Morenilla
Un informe de la Sindicatura de Greuges en la Comunidad revela que hay más víctimas de maltrato en el colegio que en el instituto
VICTORIA BUENO VALENCIA El primer informe encargado por la Sindicatura de Greuges sobre la violencia escolar en la Comunidad Valenciana revela que la percepción del maltrato en el aula ya es superior entre los alumnos de los últimos cursos de Primaria que en la ESO. El insulto, que es la agresión más abundante entre los estudiantes, lo sufre más de la mitad de los que cursan quinto curso de Primaria - el 54,4% - y la mitad de los de sexto - 50,5% - para ir bajando el nivel conforme se avanza en los siguientes cursos de la ESO: un 48,8% en primero, 41,5% en segundo, 38,9 en tercero y 35,6 en cuarto.
La agresión física, pese a tener una incidencia mucho menor que la verbal, también es superior en el colegio que en el instituto. Hasta un 26,6% de los alumnos de quinto de Primaria dice que sus compañeros le pegan - normalmente el agresor es varón y va solo - . En sexto el porcentaje de víctimas disminuye al 19,6% y al pasar al instituto sigue bajando el nivel progresivamente: 18% en primero, 12% en segundo, 8,5% en tercero y 8,1% en cuarto.
Las conclusiones de la Síndica Emilia Caballero a este informe realizado entre 6.000 alumnos de 118 colegios públicos y concertados de las tres provincias de la Comunidad, en el que también han participado por primera vez las familias - 4.500 - además de cerca de 2.000 profesores, apuntan por una parte a que es necesario mejorar la democratización de los centros escolares para que los estudiantes se sientan partícipes de las normas y por otra que las empresas y la administración pongan el acento en favorecer la conciliación de la vida laboral con la familiar y el horario escolar para evitar que los hijos pasen demasiado tiempo solos, porque eso favorece la violencia escolar.
Tras considerar que se trata de un problema «capital» - el 40% de familias y docentes cree que los conflictos han aumentado - pero matizar que «no es tan generalizado como parece» - hasta el 85% de los encuestados opina que el clima de convivencia en la escuela es positivo - , la Síndica evita culpar a la sociedad pero señala que la responsabilidad es de todos y que la prevención de la violencia escolar requiere del apoyo de todos.
Entre los problemas que se perciben a la hora de tratar de resolver adecuadamente los conflictos en las aulas, la ley del silencio que impera entre los alumnos se lleva la palma. Evitan contar lo que sucede y como mucho se dirigen a un amigo, de ahí que la Síndica considere crucial la comunicación entre padres e hijos, casi tanto como una adecuada formación del profesorado para que índices como el de que hasta el 20% del alumnado no se sienta bien en el centro ni tenga muchos amigos puedan ir mejorando en los próximos años.
La Administración educativa tampoco sale bien parada del informe realizado por la Fundación Santa María-Idea y coordinado por el adjunto a la Sindicatura, Carlos Morenilla. El 70% de los docentes y el 40% de las familias opinan que la política educativa para la convivencia en las aulas no es eficaz. De hecho el perfil más común - que no generalizado - entre víctimas y agresores es el de alumnos con apenas amigos y que no se consideran buenos estudiantes, causa y consecuencia de las conductas de maltrato, por lo que el informe concluye que resulta tan esencial el desarrollo social del joven como prevenir las dificultades de aprendizaje «para evitar situaciones de fracaso escolar» que a su vez se sitúa entre los factores de riesgo de la violencia escolar. Y la Comunidad Valenciana lidera desde 2000 el incremento del fracaso escolar en toda España. DI
Un estudio revela que el 85% de la comunidad escolar está satisfecha con la convivencia
ELENA CRIADO/ ALICANTE
Las víctimas y agresores en los centros educativos son cada vez más jóvenes, según las conclusiones extraídas de la última investigación sobre convivencia y violencia en la escuela elaborado por la Síndic de Greuges en 118 centros de la Comunitat.
Se trata de la primera vez que se ha realizado un estudio sobre violencia escolar teniendo en cuenta no sólo el nivel de ESO, sino el tercer ciclo de Primaria, es decir, alumnos de 4º y 5º con diez y once años, respectivamente.
A pesar de que una de las principales conclusiones de este informe –elaborado por la Fundación Santa María-Idea para la Síndic –, revela que el 85% de la comunidad escolar que ha participado en el proyecto valora muy positivamente el clima de convivencia en la escuela (sobre todo entre el profesorado), resulta inquietante la llamada de atención que realizan los propios investigadores: la mayor incidencia de víctimas y agresores se exterioriza ya en los últimos cursos antes de abandonar el colegio y pasar a la Enseñanza Secundaria
Así, en 5º de Primaria hay una incidencia superior al resto de cursos (incluidos los de Secundaria) de niños que reconocen haber sido excluidos, que ha sufrido agresión física directa, amenazas y chantajes. Esto significa que, por ejemplo, hay un 27% de alumnos de este nivel que afirma que le ha pegado, frente al 18% que lo asevera en primer curso de la ESO.
Por lo que respecta a los agresores, aunque se dan más casos de ignorar a compañeros o de insultar en 5º de Primaria, también se da la circunstancia de que el 18% de quienes afirman ser agresores, ha pegado a los demás, frente al 14% que lo hace en segundo de la ESO.
El estudio pone de manifiesto la imperante necesidad de establecer mecanismos de comunicación entre el tutor, las familias y los alumnos para que, en los casos de abuso más graves, la víctima se sienta respaldada y reciba ayuda. También incide en los beneficios que reporta la mediación de los propios alumnos.
Según el informe de la Síndic (realizado entre más de 12.000 personas entre alumnos, directores, profesores y familias), el 45% de los estudiantes reconoce haber sufrido agresión verbal, y más del 17% violencia física directa.
No obstante, según los investigadores que han escrito el informe La escuela: espacio de convivencia y conflicto, este problema no está generalizado. “La convivencia no es mala pero es necesario la democratización de la escuela mediante la participación del alumnado”, subrayó ayer la Síndic de Greuges, Emilia Caballero.
De este modo, entre las medidas para erradicar los conatos de conflicto en el aula están la mediación_ más efectiva si el interlocutor es un compañero de clase, una mayor formación del colectivo docente en pedagogía democrática o comunicación para adolescentes, y “en poner un mayor acento en las escuelas de padres”, recomendó la Síndic.
En relación con la opinión manifestada por el profesorado sobre los problemas que afectan el clima de convivencia del centro, son las conductas en las que no se respeta la autoridad, las que preocupan al 88% de los docentes.
Un aspecto positivo a resaltar es que las familias no tienen una percepción de que exista un aumento en la conflictividad en los centros en los que estudian sus hijos. Al menos, confirman, no tanto como muestran los medios de comunicación.
Otra de las novedades de esta última investigación sobre el clima de convivencia en los centros es la introducción de un amplio estudio sobre la violencia en los videojuegos, y la repercusión de estos entre niños y adolescentes.
“El principal problema es que los niños que juegan con estos productos que inducen a la violencia, que son racistas o sexistas, no se dan cuenta pero nosotros, que sí que vemos las barbaridades, somos los que hemos de adoptar medidas”, explicó Caballero .
Por ello, y ante la proliferación de esto videojuegos, desde el Síndic se insta a la Generalitat, a realizar un control “sobre la salida al mercado de este tipo de productos”. LP
http://www.sindicdegreuges.gva.es/






