ACÁ y ALLÁ, CIBERBULLYING Este maltrato tecnológico proviene de compañeros de colegio. Puede derivar en casos graves. En el país lo sufren 240 mil chicos.
"En estos tiempos, el maltrato no se produce sólo en el ámbito escolar. La computadora y el celular son recursos para seguir el hostigamiento a cualquier hora del día. Esto es algo terrible para los chicos, porque no tienen ni un minuto de descanso", explicó a La Razón, la psicopedagoga María Zysman, integrante del Equipo 'Bullying Cero Argentina' del Centro de Investigaciones del Desarrollo Psiconeurológico (Cidep).
La agresión a través de la tecnología se produce en los mensajes de texto, llamadas al celular, mails, chats, videos, blogs, fotologs y páginas de internet. A diferencia de los métodos tradicionales, estas formas permiten el anonimato del acosador, la amplitud de la audiencia que conoce y, generalmente, apoya el maltrato y que el acosado no puede esconderse.
"Los chicos están todo el día conectados. Los hostigadores se filman mientras maltratan a los chicos y después lo difunden por internet o hacen un fotolog con la cara del hostigado, le cambian los rasgos y difunden confesiones falsas", relató Mariana Kelly, docente de una escuela privada bilingüe e integrante de Cidep.
Según el doctor Jorge Srabstein, director de una clínica de Washington especializada en bullying, se calcula que en Argentina 240 mil adolescentes sufrirían este hostigamiento, que genera riesgos de ausentismo escolar, lesiones graves, la fuga del hogar, el abuso de alcohol, adicción al tabaco y drogas, y hasta intentos de suicidio.
El maltrato entre pares, en todas sus formas, tiene un pico de incidencia entre los 8 a los 15 años. Para la pediatra Flavia Sinigagliesi, coordinadora de Cidep, "el cyberbullying es una herramienta más y se da en un contexto previo de acoso.". Las víctimas de esta situación suelen ser chicos tímidos y con una baja autoestima, mientras que el "bulero", es decir el hostigador, es el líder del grupo y tiene una necesidad de demostrar fuerza y poder.
"El chico bulero es el modelo exitoso de una sociedad con valores muy desdibujados y en donde los medios de comunicación tienen un fuerte poder", remarcó Zysman. Además de los chicos, la escuela y los padres tienen un rol fundamental para evitar situaciones que pueden derivar en graves cuadros psiquiátricos. larazon.com.ar
Estudiantes del N. de Buenos Aires se filman y molestan a un chico
LA NACIÓN publicaba el mes pasado este reportaje
Una tendencia que crece y preocupa: el cyberbullying en nuestro país
Chicos que hostigan a otros por Internet
Cada vez más adolescentes utilizan la Web, los mensajes de texto y los videos grabados con celular para difundir cargadas
Nathalie Kantt 19 FEB. LA NACION
El joven decidió no ir de viaje de egresados a Córdoba por las constantes agresiones que recibía de sus compañeros. Pensó que así se libraría, por un tiempo, de los malos momentos pasados en el colegio. Sin embargo, en esa semana de ansiada libertad, empezó a recibir una gran cantidad de mensajes de texto y mails con insultos, intimidaciones y amenazas. Desde Córdoba, sus compañeros se habían puesto de acuerdo y, cada 30 minutos, lo hostigaban desde la computadora y el teléfono celular.
Este comportamiento, denominado cyberbullying (´ciberintimidación ), consiste en utilizar la tecnología como herramienta para agredir, aprovechando la velocidad y la masividad que ofrece Internet. Deriva de bullying , definido como el hostigamiento que un alumno, líder de un grupo, realiza contra otro, a quien elige como blanco de repetidos ataques. Las agresiones se producen por tiempo prolongado.
Las fotos y los videos filmados con celulares y difundidos por Internet, los mails y los mensajes de texto, con contenido violento, y la creación de blogs y fotologs en los que se realizan montajes fotográficos y se envían a varios destinatarios, son las maneras más frecuentes que eligen los adolescentes para desprestigiar a una víctima a través de Internet.
"Es increíble la invasión de blogs y fotologs agresivos durante el verano. Los chicos, de vacaciones, están constantemente conectados a Internet", explica Flavia Sinigagliesi, pediatra del Equipo Bullying Cero Argentina del Centro de Investigaciones del Desarrollo Psiconeurológico (Cidep). Integrado por dos psiquiatras de niños, una psicopedagoga, un pediatra y una docente, el equipo nació hace más de dos años a raíz de una observación de estos especialistas. "Advertimos que nuestros pacientes, que tienen problemas en el desarrollo, eran el target más fácil para ser intimidados", observa Sinigagliesi.
"Antes, los jóvenes utilizaban el chisme para desprestigiar a quien tomaban de punto, y era algo entre íntimos. Hoy, con Internet, es muy rápido, masivo y anónimo", señala. El anonimato es una de las principales razones por las que muchos jóvenes eligen Internet para agredir, además, claro, de la rapidez y la masividad.
"Los chicos se permiten cualquier cosa porque, a diferencia de la agresión física o verbal, detrás de una computadora es difícil identificar al líder agresor y al resto del grupo", observa María Zysman, psicopedagoga de Ciped.
¿Qué dicen los colegios? Zysman menciona la historia de C., una adolescente que siempre estaba deprimida. Su madre no sabía por qué. Un día, mientras usaba la computadora, ingresó sin querer en la casilla de su hija y recibió, en menos de 10 minutos, más de 40 mensajes de correos electrónicos con fuertes agresiones hacia su hija, que en ese momento estaba en primer año. Cuando la madre habló en el colegio para resolver la situación, las autoridades se justificaron diciendo que la chica era rara y molesta. Terminaron echándola. C. después contó que la encerraban en el baño, le ponían chinches en la silla y ella no contaba nada porque la amenazaban. "Cuando ocurrió este episodio, los chicos lo armaron todo durante la clase de informática con las computadoras del colegio y en horario escolar, pero rápidamente borraron todas las evidencias", relata Zysman.
La psicopedagoga agrega que los colegios no hacen mucho porque no reconocen el problema. "En general, los colegios se desligan del asunto, negando la existencia de cyberbullying porque ocurre de la escuela para afuera", explica Zysman.
La mayoría de los colegios consultados por LA NACION asegura que, si bien los teléfonos celulares pueden ingresar en el establecimiento -a pedido de los padres y por razones de seguridad-, los alumnos no están autorizados a utilizarlos durante las horas de clase. Con respecto a Internet, todos confirman que el acceso está restringido. "Intentamos controlar el contenido de Internet, pero a veces los chicos se escapan. He oído historias de chicos que filman a un compañero alcoholizado y luego lo suben a Internet, pero no he oído que aquí pase. Si pasase algo, tomaríamos medidas porque es un tipo de marginación", cuenta el hermano Magdaleno, del colegio Champagnat. Florencia Sackmann, directora de desarrollo del colegio Nothlands, desconoce que haya habido algún caso de cyberbullying en la institución. "Tenemos controles de Internet. El acceso es restringido y no se puede instalar el messenger ", comenta.
Entre los colegios consultados, las autoridades del Nacional de Buenos Aires fueron las únicas en confirmar que, efectivamente, tuvieron quejas de padres que dicen haber recibido llamadas anónimos de chicos que agreden a sus hijos. "Pasa fuera del colegio y los responsables difícilmente son identificables. De todos modos, trabajamos estos temas con una psicopedagoga y con grupos de chicos", señala Beatriz Picarel, asistente de la rectoría.
La historia de C. tiene un final feliz porque, pese a haber sido echada, hoy termina la secundaria en otro colegio y se recupera de las agresiones causadas en el pasado. Pero no siempre es así. Cabe recordar el episodio del 4 de agosto de 2000, cuando Javier Romero, de 19 años, disparó a un grupo de compañeros con un revólver que había llevado desde su casa, frente a la escuela de Educación Media Nº 9 de Rafael Calzada. El motivo: los jóvenes se burlaban de él y lo habían apodado "Pantriste", porque era retraído y desgarbado como el personaje de dibujo animado de Manuel García Ferré.
La doctora Michele Ybarra, presidenta de Internet Solutions for Kids, organización estadounidense, explica: "Los padres, los jóvenes y las escuelas tienen la responsabilidad de crear un ambiente intolerante al bullying . Todos deben enseñar a la juventud cuáles son las expresiones correctas e incorrectas de la bronca, la frustración y los celos". http://www.lanacion.com.ar/Archivo/nota.asp?nota_id=884815
>> GrupoCIDEP
Medios tecnológicos usados con fines censurables. Chicos del colegio S. filmaron la agresión a un compañero | MERCEDES MENDEZ 13 MAR. ARGENTINA
Ya no alcanza con sacarle la mochila y usarla como si fuera una pelota de fútbol. Ni "robarle" los útiles y burlarse de él a sus espaldas. Tampoco es suficiente el ignorar, la humillación, las agresiones verbales y físicas, y hasta la violencia psicológica. Los casos de bullying —hostigamiento entre pares en edad escolar— crecen y se manifiestan en nuevas formas, adaptadas a los tiempos de la globalización: hoy es la era del cyberbullying; es decir, maltrato por internet. |
La agresión a través de la tecnología se produce en los mensajes de texto, llamadas al celular, mails, chats, videos, blogs, fotologs y páginas de internet. A diferencia de los métodos tradicionales, estas formas permiten el anonimato del acosador, la amplitud de la audiencia que conoce y, generalmente, apoya el maltrato y que el acosado no puede esconderse.
"Los chicos están todo el día conectados. Los hostigadores se filman mientras maltratan a los chicos y después lo difunden por internet o hacen un fotolog con la cara del hostigado, le cambian los rasgos y difunden confesiones falsas", relató Mariana Kelly, docente de una escuela privada bilingüe e integrante de Cidep.
Según el doctor Jorge Srabstein, director de una clínica de Washington especializada en bullying, se calcula que en Argentina 240 mil adolescentes sufrirían este hostigamiento, que genera riesgos de ausentismo escolar, lesiones graves, la fuga del hogar, el abuso de alcohol, adicción al tabaco y drogas, y hasta intentos de suicidio.
El maltrato entre pares, en todas sus formas, tiene un pico de incidencia entre los 8 a los 15 años. Para la pediatra Flavia Sinigagliesi, coordinadora de Cidep, "el cyberbullying es una herramienta más y se da en un contexto previo de acoso.". Las víctimas de esta situación suelen ser chicos tímidos y con una baja autoestima, mientras que el "bulero", es decir el hostigador, es el líder del grupo y tiene una necesidad de demostrar fuerza y poder.
"El chico bulero es el modelo exitoso de una sociedad con valores muy desdibujados y en donde los medios de comunicación tienen un fuerte poder", remarcó Zysman. Además de los chicos, la escuela y los padres tienen un rol fundamental para evitar situaciones que pueden derivar en graves cuadros psiquiátricos. larazon.com.ar
LA NACIÓN publicaba el mes pasado este reportajeUna tendencia que crece y preocupa: el cyberbullying en nuestro país
Chicos que hostigan a otros por Internet
Cada vez más adolescentes utilizan la Web, los mensajes de texto y los videos grabados con celular para difundir cargadas
Nathalie Kantt 19 FEB. LA NACION
El joven decidió no ir de viaje de egresados a Córdoba por las constantes agresiones que recibía de sus compañeros. Pensó que así se libraría, por un tiempo, de los malos momentos pasados en el colegio. Sin embargo, en esa semana de ansiada libertad, empezó a recibir una gran cantidad de mensajes de texto y mails con insultos, intimidaciones y amenazas. Desde Córdoba, sus compañeros se habían puesto de acuerdo y, cada 30 minutos, lo hostigaban desde la computadora y el teléfono celular.
Este comportamiento, denominado cyberbullying (´ciberintimidación ), consiste en utilizar la tecnología como herramienta para agredir, aprovechando la velocidad y la masividad que ofrece Internet. Deriva de bullying , definido como el hostigamiento que un alumno, líder de un grupo, realiza contra otro, a quien elige como blanco de repetidos ataques. Las agresiones se producen por tiempo prolongado.
Las fotos y los videos filmados con celulares y difundidos por Internet, los mails y los mensajes de texto, con contenido violento, y la creación de blogs y fotologs en los que se realizan montajes fotográficos y se envían a varios destinatarios, son las maneras más frecuentes que eligen los adolescentes para desprestigiar a una víctima a través de Internet.
"Es increíble la invasión de blogs y fotologs agresivos durante el verano. Los chicos, de vacaciones, están constantemente conectados a Internet", explica Flavia Sinigagliesi, pediatra del Equipo Bullying Cero Argentina del Centro de Investigaciones del Desarrollo Psiconeurológico (Cidep). Integrado por dos psiquiatras de niños, una psicopedagoga, un pediatra y una docente, el equipo nació hace más de dos años a raíz de una observación de estos especialistas. "Advertimos que nuestros pacientes, que tienen problemas en el desarrollo, eran el target más fácil para ser intimidados", observa Sinigagliesi.
"Antes, los jóvenes utilizaban el chisme para desprestigiar a quien tomaban de punto, y era algo entre íntimos. Hoy, con Internet, es muy rápido, masivo y anónimo", señala. El anonimato es una de las principales razones por las que muchos jóvenes eligen Internet para agredir, además, claro, de la rapidez y la masividad.
"Los chicos se permiten cualquier cosa porque, a diferencia de la agresión física o verbal, detrás de una computadora es difícil identificar al líder agresor y al resto del grupo", observa María Zysman, psicopedagoga de Ciped.
¿Qué dicen los colegios? Zysman menciona la historia de C., una adolescente que siempre estaba deprimida. Su madre no sabía por qué. Un día, mientras usaba la computadora, ingresó sin querer en la casilla de su hija y recibió, en menos de 10 minutos, más de 40 mensajes de correos electrónicos con fuertes agresiones hacia su hija, que en ese momento estaba en primer año. Cuando la madre habló en el colegio para resolver la situación, las autoridades se justificaron diciendo que la chica era rara y molesta. Terminaron echándola. C. después contó que la encerraban en el baño, le ponían chinches en la silla y ella no contaba nada porque la amenazaban. "Cuando ocurrió este episodio, los chicos lo armaron todo durante la clase de informática con las computadoras del colegio y en horario escolar, pero rápidamente borraron todas las evidencias", relata Zysman.
La psicopedagoga agrega que los colegios no hacen mucho porque no reconocen el problema. "En general, los colegios se desligan del asunto, negando la existencia de cyberbullying porque ocurre de la escuela para afuera", explica Zysman.
La mayoría de los colegios consultados por LA NACION asegura que, si bien los teléfonos celulares pueden ingresar en el establecimiento -a pedido de los padres y por razones de seguridad-, los alumnos no están autorizados a utilizarlos durante las horas de clase. Con respecto a Internet, todos confirman que el acceso está restringido. "Intentamos controlar el contenido de Internet, pero a veces los chicos se escapan. He oído historias de chicos que filman a un compañero alcoholizado y luego lo suben a Internet, pero no he oído que aquí pase. Si pasase algo, tomaríamos medidas porque es un tipo de marginación", cuenta el hermano Magdaleno, del colegio Champagnat. Florencia Sackmann, directora de desarrollo del colegio Nothlands, desconoce que haya habido algún caso de cyberbullying en la institución. "Tenemos controles de Internet. El acceso es restringido y no se puede instalar el messenger ", comenta.
Entre los colegios consultados, las autoridades del Nacional de Buenos Aires fueron las únicas en confirmar que, efectivamente, tuvieron quejas de padres que dicen haber recibido llamadas anónimos de chicos que agreden a sus hijos. "Pasa fuera del colegio y los responsables difícilmente son identificables. De todos modos, trabajamos estos temas con una psicopedagoga y con grupos de chicos", señala Beatriz Picarel, asistente de la rectoría.
La historia de C. tiene un final feliz porque, pese a haber sido echada, hoy termina la secundaria en otro colegio y se recupera de las agresiones causadas en el pasado. Pero no siempre es así. Cabe recordar el episodio del 4 de agosto de 2000, cuando Javier Romero, de 19 años, disparó a un grupo de compañeros con un revólver que había llevado desde su casa, frente a la escuela de Educación Media Nº 9 de Rafael Calzada. El motivo: los jóvenes se burlaban de él y lo habían apodado "Pantriste", porque era retraído y desgarbado como el personaje de dibujo animado de Manuel García Ferré.
La doctora Michele Ybarra, presidenta de Internet Solutions for Kids, organización estadounidense, explica: "Los padres, los jóvenes y las escuelas tienen la responsabilidad de crear un ambiente intolerante al bullying . Todos deben enseñar a la juventud cuáles son las expresiones correctas e incorrectas de la bronca, la frustración y los celos". http://www.lanacion.com.ar/Archivo/nota.asp?nota_id=884815
>> GrupoCIDEP

Peace





