La Mirada de JokinBullying · Problemática adolescente
 PORTADA
News
 ÚLTIMA HORA | el menor digital | INFANCIAepJUVENTUD  
lunes, 02 de abril de 2007
Prohibido el afecto· Un albergue mexiquense enfrenta una inusitada epidemia, cuyo origen no tiene explicación biológica
· Durante su estancia en el internado "Villa de las Niñas" una maestra observó diversas restricciones, las más importantes: jamás abrazar o demostrar afecto a las menores

Karina Álvarez 01/04/2007 CHALCO, MÉXICO
La estancia de la maestra Rocío en el internado "Villa de las Niñas", donde impartía la materia de español a seis grupos de 60 alumnas, comenzó en septiembre del año pasado y concluyó el 20 de marzo de este año, cuando la directora le pidió su renuncia a ella y a 10 profesores más.

El motivo, según le dijeron, fue porque no quisieron llenar una hoja en donde, o escribían su conformidad con la institución o redactaban su renuncia.

En anonimato, platicó a Excélsior las estrictas reglas del colegio, tanto para los maestros como para las alumnas. "Para dar su clase, los maestros no pueden tomar asiento ni un momento, no cuentan con escritorio ni silla, sólo con una mesita para poner sus papeles o libros, ni siquiera pueden descansar en los pupitres de las menores", dijo.

Pero las mayores restricciones son acercarse a las adolescentes, dar consejos, recibir recados o cartas provenientes de ellas. Y lo más importante: jamás abrazarlas o demostrarles afecto.

Cuando las niñas comenzaron a enfermarse, una de las características fue que no podían caminar; el primer caso, según contó la maestra, se dio en octubre pasado, pero los profesores se dieron cuenta hasta marzo de este año, pues la ausencia de las pequeñas en clase era cada vez mayor.

"A las niñas las escondían en los pisos de arriba de los edificios; las monjas cargaban a las niñas y a veces las escondían. Fue entonces cuando los profesores de primero y tercero de secundaria notaron las ausencias, ya que faltaban hasta siete niñas por salón", explicó.

Lo que preocupaba a los profesores era si existía maltrato: "Escuchábamos los gritos de las madres hacia las niñas, no de todas, pero había una en especial que les gritaba muy feo, ellas le tenían pánico". nuevoexcelsior.com.mx
Foto: Pablo Salazar, NE
REPORTAJE: Enfermas de histeria y soledad
  • Un albergue mexiquense enfrenta una inusitada epidemia, cuyo origen no tiene explicación biológica

    María Inés Sánchez 31/03/2007 CHALCO, Méx.
    El lunes 5 de marzo un inusual reporte llegó a las oficinas de la Secretaría de Salud del Estado de México. El documento notificaba el aparente brote de una infección respiratoria aguda entre 40 niñas y adolescentes internadas en el albergue Villa de las Niñas, ubicado en esta localidad.

    Se sospechaba de un contagio por estreptococo beta hemolítico, bacteria que presuntamente había desencadenado fiebre reumática en las menores.

    Ellas presentaban un raro cuadro clínico con síntomas como mareos, alta temperatura, vómito, dolor muscular e, incluso, incapacidad para caminar. Todo había iniciado en los primeros días de febrero.

    Especialistas del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades, del Departamento de Epidemiología Aplicada (de la Dirección General de Epidemiología del gobierno del estado) y del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia se trasladaron hasta el lugar, ubicado en el kilómetro dos de la carretera Chalco-Tláhuac.

    Víctor Manuel Torres Meza, subdirector epidemiológico de la Secretaría de Salud mexiquense, recuerda que los expertos hicieron pruebas en busca de la bacteria, pero ninguna resultó positiva.

    Fue entonces que se pensó en una epidemia de brucelosis (una enfermedad que se contagia de los animales al ser humano y que provoca fiebre, sudoración, tos y dolores articulares o musculares, entre otros), de leptospirosis (un mal caracterizado por fiebres agudas que puede ser mortal si afecta al hígado, los riñones o el sistema nervioso central) o bien de riquetsiosis (infección transmitida por artrópodos hematófagos como las garrapatas).

    Varias niñas fueron llevadas a los hospitales General de La Perla, Adolfo López Mateos y el Infantil "Federico Gómez", de la Ciudad de México, donde se les volvieron a aplicar exámenes médicos, en esta ocasión de alta tecnología (entre ellos electromiografías, las cuales permiten un análisis avanzado del sistema nervioso periférico).

    De nuevo, todos los resultados fueron negativos para las enfermedades que se tenían como sospechosas. "Sin embargo, lo que empezó a llamar la atención desde ese fin de semana (en que se empezaron a aplicar los exámenes) fue que cuando las niñas estuvieron internadas (en los hospitales) evolucionaron rápida y satisfactoriamente y no tuvieron ninguna manifestación de la sintomatología que se había presentado en el sitio (en la Villa de las Niñas)". Así, se pensó en otra causa...

    Una opción educativa

    La Villa de las Niñas fue inaugurada hace 15 años por la Congregación de las Hermanas de María y su objetivo es brindar alimentación, vivienda y educación a jóvenes de entre 12 y 19 años.

    El centro tiene una extensión de cuatro hectáreas en las que se atiende a unas cuatro mil 500 señoritas, quienes reciben educación secundaria y media superior con una calidad reconocida en todo el mundo.

    Durante cinco años las internas cursan secundaria técnica y bachillerato intensivo, al tiempo que se les enseña costura, mecanografía, computación, programación y cocina, entre otras asignaturas.

    En la institución católica también pueden practicar deportes y elegir entre futbol, natación, tiro con arco o bien practicar danza o manualidades y estudiar música.

    Actualmente, la Congregación de las Hermanas de María apoya a más de 20 mil menores de escasos recursos en países como Brasil, Guatemala, Filipinas, Corea y México, donde también ha fundado un centro de atención exclusivo para niños ubicado en Guadalajara.

    Para poder ingresar al internado, las niñas deben haber cursado la primaria y tener entre 12 y 14 años. El sistema educativo implica disciplina y las jóvenes deben participar en las tareas de la Villa, como el aseo del lugar y la siembra y cosecha de frutas y verduras.

    El sorprendente diagnóstico

    Agotadas las posibilidades de una epidemia causada por un agente biológico, los médicos pensaron en otra enfermedad y dieron paso a exámenes psicosociales.

    Éstos arrojaron un diagnóstico sorprendente: la fiebre, el dolor y la incapacidad de caminar de las menores enfermas (que para entonces habían pasado de 40 a por lo menos 500) tenían un origen psíquico... emocional. "Crisis conversiva epidémica" fue el diagnóstico. Los doctores también la llaman "histeria colectiva o de masas". Torres Meza indica que casos como éste suelen ser frecuentes en internados, instituciones, zonas escolares o regiones de desplazados sometidos a altos niveles de estrés.

    Un caso similar al de la Villa de las Niñas se reportó en Sinaloa en 1999, en una secundaria en la que los jóvenes mostraron ansiedad excesiva, estrés postraumático y diversas fobias.

    La "crisis conversiva epidémica" es una enfermedad psicosomática (es decir, que no tiene un origen fisiológico, sino mental) que se transmite por vía auditiva y visual. En ella, el paciente imita el comportamiento patológico de alguien con quien interactúa. La mayoría de las niñas que fueron llevadas a hospitales ya han sido dadas de alta.

    En busca de las causas

    Los expertos atribuyen la "histeria colectiva" registrada en la Villa de las Niñas al posible alto grado de exigencia y disciplina al que son sometidas las menores, aunque aún no se tiene una causa definida.

    La hipótesis se sustenta en que las menores mejoraron significativamente mientras estuvieron internadas en los hospitales, alejadas del internado.

    Por lo pronto, las adolescentes afectadas han iniciado un tratamiento basado en el consumo de ácido fólico, mediante el cual se busca reducir su ansiedad.

    No obstante, de acuerdo con la doctora Edith Ortega, este suplemento no ataca de fondo la enfermedad, por lo que sugiere un estudio más amplio.

    De vuelta en casa

    Hasta este viernes, al menos 33 menores originarias del poblado de Atzizintla, Puebla, habían sido retiradas del internado y llevadas a sus hogares.

    Verónica Xiquess, administradora de la Villa de las Niñas, aseguró que las internas pueden ser sacadas por sus padres en el momento en que lo deseen. No obstante, rehusó dar una cifra exacta sobre el número de señoritas que han dejado el lugar.

    El pasado 23 de marzo, algunos padres de jovencitas que vivían en el centro de apoyo acudieron al lugar acompañados por la directora del DIF municipal, Juana Navarro Ávila, pero en ese momento les fue negado el acceso. No fue sino hasta después de varios intentos que las menores les fueron entregadas.

    Margie Cheong, madre superiora y directora del centro, se ha negado a dar información sobre el estado de las menores. En este momento, la búsqueda de qué originó la histeria colectiva continúa.

    "Ya no quiero regresar"

    Alondra de la Rosa, de 13 años, prefiere trabajar que volver al internado Villa de las Niñas. Para ella, según informó su madre, Lucía Elia Escobar Muñoz, fue una experiencia desagradable, pues pasó hambre, sufría presiones psicológicas y era castigada cuando no cumplía con sus deberes.

    De ser una niña alegre y fuerte, ahora se siente enferma y aunque en materia escolar su madre asegura que avanzó, la experiencia vivida en los ocho meses que estuvo en el internado le han dejado huellas de soledad, por lo que incluso asegura que la menor escribía cartas que arrojaba por arriba de la barda que rodea el internado con el fin de pedir ayuda.

    Escobar Muñoz indicó que las reglas dentro de la institución son duras, pues asegura que las niñas son obligadas a correr varios kilómetros todos los días, sin importar el clima. "Cuando se empezaron a enfermar les hicieron hacer 50 sentadillas diarias y aunque ellas se quejaban de que no podían incorporarse o moverse, las obligaban y, si no, las castigaban.

    "Quienes no cumplían eran obligadas a realizar dobles jornadas de limpieza con los animales del lugar", señaló.

    Recordó que su hija una vez le contó que debido a que pasaba hambre, tenía que comerse las migajas de las charolas que había en la cocina, pero fue sorprendida por una de las monjas encargadas del lugar, por lo que fue obligada a comerlas pero con el cloro que se les ponía para lavarlas.

    Negó que las religiosas golpeen a las niñas; sin embargo, afirma que en las familias, como les llaman a los grupos de 45 menores en que se organiza el albergue, las personas encargadas de vigilar que cumplan con sus deberes y la limpieza les jalan el pelo y les gritan.

    La menor ha manifestado a su madre que sufría de soledad y lloraba, pues desde que entró al internado no pudo recibir visitas y la única aprobada en el año es hasta mayo, "pero ella sabía que yo iba a luchar por ella y la iba a sacar de ahí".

    Ahora Alondra presenta problemas en las rodillas, por lo que debe entrar a un tratamiento que no puede costear su madre. Lucía Elia lamenta que por su necesidad haya mandado a su hija a ese internado, "pues aunque no nos falta para comer, no puedo costear sus estudios y en ese lugar la calidad de su preparación académica es buena, pero no a costa de su salud".

    Ven combinación de disciplina y afecto

    Como un colegio de excelencia, por encima de cualquier escuela de gobierno, considera el monseñor de Chalco, Luis Artemio Flores, el internado Villa de las Niñas, pues allí se promueven "los valores humanos, éticos y cristianos".

    Para el prelado, en este internado, que busca la excelencia y la calidad, "a las niñas se les nota contentas y satisfechas, y su autoestima crece mucho".

    Explica que dentro del modelo de enseñanza hay cursos para que los maestros aprendan a educar a los niños y destacó que algunas de las egresadas reciben becas al concluir sus estudios en el internado para que continúen la educación superior.

    "Se podría decir que hay una disciplina militar, en el buen sentido, es decir, de orden, convicción y valores", destaca al hablar de esta institución inaugurada hace 15 años. "Hay una educación integral y la prueba es que han obtenido los primeros lugares en todos los concursos". En la Villa, dice, las niñas viven una experiencia fraternal, "y las religiosas han dedicado gran parte de su cariño y de su amor a esto".

    La embajada de Corea, por su parte, dijo que aun cuando en el plantel trabajan tres monjas sudcoreanas, entre ellas la madre superiora Margie Cheong, el tema sólo compete a las autoridades del Estado de México. "Nosotros sólo ayudamos con ropa, zapatos o algún donativo que llega de Corea", comentó Yi Chongyul, consejero de comunicación internacional de la embajada. — Karina Álvarez y Carlos Uriegas

    LA RAÍZ DEL MAL

    La falta de afecto puede detonar en los menores de edad crisis emocionales que los orillen a enfermedades psicosomáticas. Esto quiere decir que los problemas psicológicos pueden volverse males físicos. Para María Martina Jurado Baizabal, coordinadora de psicología de la Facultad de Medicina de la UNAM, la explicación sobre la enfermedad que aqueja a las menores del internado Villa de las Niñas es la siguiente:

    La reacción psicosomática que las menores han padecido la han manifestado por medio de su cuerpo, el cual se utiliza como una vía para proyectar una inconformidad emocional.

    Si ellas tienen una reacción psicosomática quiere decir que tienen un problema psicológico que se manifesta mediante fiebres y otros síntomas.

    El problema psicológico puede surgir por falta de seguridad, fuertes angustias, o separación del vínculo materno o paterno.

    Algunos niños que sufren una separación abrupta llegan a tener sensación de abandono. Las reacciones de angustia se dan en niñas más frágiles.

    Si a un niño se le pide hacer algo de una manera afectuosa, la respuesta generalmente es positiva; pero si la petición no lleva ningún estímulo, el niño tendrá un desfasamiento.

    Es muy parecido a lo que se llama fobia escolar, en la cual los niños sufren y les da mucho miedo separarse de sus padres para asistir a la escuela.

    CRISIS CONVERSIVA EPIDÉMICA O HISTERIA COLECTIVA

    El padecimiento remite al análisis de las histéricas realizado por Sigmund Freud: la represión sexual se traducía en otras manifestaciones somáticas, es decir, físicas.

    Cuando un niño tiene una gran necesidad afectiva, ésta se puede convertir en una sintomatología somática.

    Cuando se habla de conversión se refiere a que un problema psicológico se convierten en físico. Cuando se habla de crisis conversiva se alude a la conversión que hacían esas histéricas. Sin embargo, todos utilizamos reacciones de este tipo para enfrentar situaciones de tensión.

    Estas actitudes se contagian, pero no en un sentido bacteriológico, sino en el sentido de repetir conductas.

    Esta es una enfermedad inconsciente, y no es razonada por las niñas; es sólo una forma de reaccionar de la mente ante una situación que no puede tolerar ni solucionar.

    Desde el punto psicológico, lo primero que se debe hacer en el caso de la Villa de las Niñas es:

    Que los padres las visiten más seguido.

    Si la necesidad de afecto se viera cubierta, desaparecerían este tipo de situaciones.

    Buscar culpables no soluciona nada. Hay niños que pueden adaptarse muy bien a un régimen estricto, pero existen otros que no.

    La psicóloga María Martina Jurado explica que el internado se enfoca hacia cuestiones académicas, aunque también "probablemente se enfoca a las cuestiones personales, en cuanto a la obtención de metas y de éxitos. Son niñas muy educadas, pero lo que pasa es que están teniendo reacciones ante una falta emocional. Aunque tengan varias actividades académicas, en la institución falta afecto y quienes lo deben dar son los padres", considera.


    OTRAS HIPÓTESIS

    En muchas ocasiones se pueden dar situaciones de poder, en las que existen grupos de niñas que son más fuertes y tratan de someter a las demás. Tal vez haya algún tipo de amenazas y exista angustia de las menores que se han enfermado.

    Puede ser que haya sometimiento y situaciones de mucha presión y amenazas dentro de la misma comunidad de niñas. –Karina Álvarez. nuevoexcelsior.com.mx

  • Bandera Blanca

    Original SP Blog Translate Blog F Traduire Blog JAPAN IT Tradurre Blog D Übersetzen Sie Blog

    Acerca de ...
    Ver perfil público del propietario del blog
    «Mis ojos seguirán», Jokin CL
    Ƞ 21-S-2004, Hondarribia
    Buscador
    Nube de tags

    Calendario


    AYÚDAme · SOS · »Despliega el menú y haz clic

    Categorias


    Puntos Rojos
    colegio/instituto
    compromiso activo (… ±)


    Archivo
    Sindicacion
    Feed, RSS, Ranking, (… ±)


    Enfoques

    Logo de apoyo a Jokin y los 'otros Jokin',  víctimas del bullying · Nik'J · Yo, Jokin