TRES INSTITUTOS TRATARÁN DE FRENAR EL DETERIORO DE LAS RELACIONES ENTRE PROFESORES Y ALUMNOS
Los IES Vicente Andrés Estellés, Federica Montseny y el Comarcal de Burjassot pondrán en marcha un nuevo proyecto basado en la Mediación Escolar para paliar la "creciente escalada que en los últimos años ha experimentado la violencia en las aulas, así como el progresivo deterioro de las relaciones entre profesores y alumnos, y entre los mismos escolares entre sí"
PANORAMA-ACTUAL - 17/04/2007 VALENCIA
Los tres centros, con el apoyo activo de la Concejalía de Educación de Burjassot, han decidido aplicar este programa, que apuesta por "un método de resolución de conflictos en el que las dos partes enfrentadas recurren, voluntariamente, a una persona imparcial, el mediador, con el fin de llegar a un acuerdo consensuado", explicaron las mismas fuentes.
De esta forma, el mediador o mediadora puede ser un profesor, padres, madres o personal no docente pero, en el caso de Burjassot, se ha escogido la figura del propio alumno o alumna como la más adecuada, con el objetivo de que sean los propios alumnos, guiados por un profesor, los que intervengan para tratar de solucionar un conflicto entre sus propios compañeros, destacaron.
Después de atender a la buena acogida y resultados positivos que el Programa de Mediación Escolar ha obtenido en comunidades autónomas como Cataluña, Madrid o el País Vasco, ahora los IES Vicente Andrés Estellés, Federica Montseny y el Comarcal han puesto en marcha un Programa de Mediación Escolar dirigido, especialmente, a los alumnos que cursan la ESO en los tres centros, los cuales acogen a alumnos de Burjassot, Godella y Rocafort, sumando entre todos un total aproximado de 1.200 alumnos.
Así, este miércoles, 18 de abril, a las 18.00 horas, y en el Salón de Actos de la Casa de Cultura de Burjassot se llevará a cabo la presentación del Curso de formación de Mediadores y Mediadoras Escolares en los Institutos de Burjassot. Una representación de 15 alumnos de cada instituto formará parte de esta comisión de mediadores, los cuales recibirán formación en técnicas de resolución de conflictos para la formación de unos completos Equipos de Mediación Escolar, que además de formarse uno para cada centro, los tres trabajaran para interactuar entre sí.
Primera fase
La primera fase de este curso se ha planteado de una manera muy atractiva ya que los alumnos de los tres centros, escogidos para convertirse en futuros mediadores van a disfrutar de un fin de semana en el Albergue Juvenil de Alborache, entre el viernes 20 y el sábado 21 de abril.
En medio de ese "agradable" ambiente, los chavales asistirán a clases teóricas y prácticas que tendrán como ejes temáticos conceptos como el conflicto, la mediación, la figura del mediador, la comunicación, la importancia de escuchar al otro o el análisis de casos reales. El resto de formación se realizará en las aulas, durante los últimos meses del curso para retomarse en septiembre, apuntaron los responsables de la iniciativa.
Los objetivos del proyecto son favorecer el conocimiento de uno mismo, el desarrollo de la empatía y la tolerancia, intensificar la buena comunicación, contribuir a crear en el centro un ambiente más relajado y productivo y, en última instancia, resolver conflictos de forma no violenta y mejorar las relaciones interpersonales entre los jóvenes. PA
Pacificadores de aulas
Los tres institutos públicos de Burjassot movilizan a 45 alumnos para que ayuden a sus compañeros a arreglar sus conflictos
"Las sanciones no bastan cuando en vez de tres tienes 300 conflictos al año"
IGNACIO ZAFRA - Valencia Durante décadas, los conflictos en los institutos se resolvieron aplicando el principio de autoridad. El profesor hablaba y su voz, salvo excepciones, era obedecida con la naturalidad con la que se acata una orden en un cuartel: el alumno recibía el castigo y la familia se alineaba con el profesor. Asunto arreglado.
Para bien y para mal aquella época ha desaparecido. Ha cambiado el alumnado, ha cambiado el modelo tradicional de familia y la relación de ambos con el centro. El principio de autoridad por sí solo ya no alcanza. Lo explica María José López, directora del instituto Federica Montseny de Burjassot: "Hasta ahora, los problemas de convivencia se resolvían con actuaciones punitivas. Pero es que la dinámica de funcionamiento era otra. Tenías un caso conflictivo o dos, como mucho tres en todo el curso. Pero cuando resulta que lo que hay es un problema de crisis de autoridad, cuando no se responde a la dinámica de tres alumnos, sino de 300, no puedes utilizar sólo un sistema punitivo. Hay que hacer que también los alumnos cambien, reflexionen, que establezcan otra escala de valores".
Los problemas de convivencia en los centros educativos, cuya máxima cota mediática son los casos de acoso escolar grave y las agresiones a profesores grabadas con teléfonos móviles, tienen que ver con el profundo cambio social experimentado en los últimos años. Intentar explicarlo daría pie a muchas discusiones, tratados sociológicos y a reflexiones sobre el posmodernismo.
En Burjassot, una población de 38.000 habitantes pegada por el noroeste a la ciudad de Valencia, reflexionan sobre ello, y también han empezado a utilizar nuevas herramientas. Una de ellas, la mediación, se ha extendido a los tres institutos públicos de Burjassot, en un proyecto financiado por el Ayuntamiento, el Centro de Formación, Innovación y Recursos Educativos, La CAM, La Caixa y las Ampas de los centros, en los que estudian 1.200 chavales de 13 a 18 años. Se han implicado 45 alumnos.
"Nos dedicamos a intentar resolver los conflictos que hay entre los alumnos", cuenta Mireia Sánchez, 16 años, estudiante de 4º de ESO del Federica Montseny. "Nosotros no somos jueces, ni decimos quién tiene la culpa y quién no. Solamente los sentamos, hacemos que se escuchen respetando unos turnos y que traten de alcanzar un acuerdo. Nosotros somos los árbitros, y lo supervisamos". Muchos conflictos empiezan con algo de poca monta, sigue Sánchez, "pero pueden crecer como una bola de nieve. Y nosotros somos el árbol que intenta pararla".
La figura del mediador puede ocuparla un profesor, un administrativo o una madre. "Pero nosotros pensamos que lo más interesante es que sea el propio alumnado. ¿Por qué? Porque hay conflictos a los que tú nunca vas a llegar. Porque no los conoces, aunque puedas tener indicios", explica López.
No es fácil que una profesora sepa que la razón por la que un chaval no puede ni ver a un compañero es que su ex novia lo es ahora del otro. O que, como le sucedió a Mireia en su primer caso de mediación, el odio entre dos antiguas amigas llegó al límite el día en que una de ellas suplantó en el Messenger a la otra, y se dedicó a ofender en su nombre a todos sus contactos.
La mediación, a la que las partes se someten de forma voluntaria, tiene sus reglas y exige formación. El Federica Montseny, el Vicent Andrés Estellés y el instituto Comarcal, tres centros que no son especialmente conflictivos, pero que ni quieren ni pueden poner trabas a la entrada de chavales con necesidades especiales en un área en la que no faltan (ahí al lado, enfrente de dos de ellos, se levantan las 613 viviendas); y que no acogen un número desproporcionado de alumnos inmigrantes, pero ahí están las aulas de Primaria para leerles el futuro, han organizado este fin de semana un curso para sus mediadores impartido por expertos. elpais /20/04/07
Los IES Vicente Andrés Estellés, Federica Montseny y el Comarcal de Burjassot pondrán en marcha un nuevo proyecto basado en la Mediación Escolar para paliar la "creciente escalada que en los últimos años ha experimentado la violencia en las aulas, así como el progresivo deterioro de las relaciones entre profesores y alumnos, y entre los mismos escolares entre sí"
PANORAMA-ACTUAL - 17/04/2007 VALENCIA
Los tres centros, con el apoyo activo de la Concejalía de Educación de Burjassot, han decidido aplicar este programa, que apuesta por "un método de resolución de conflictos en el que las dos partes enfrentadas recurren, voluntariamente, a una persona imparcial, el mediador, con el fin de llegar a un acuerdo consensuado", explicaron las mismas fuentes.
De esta forma, el mediador o mediadora puede ser un profesor, padres, madres o personal no docente pero, en el caso de Burjassot, se ha escogido la figura del propio alumno o alumna como la más adecuada, con el objetivo de que sean los propios alumnos, guiados por un profesor, los que intervengan para tratar de solucionar un conflicto entre sus propios compañeros, destacaron.
Después de atender a la buena acogida y resultados positivos que el Programa de Mediación Escolar ha obtenido en comunidades autónomas como Cataluña, Madrid o el País Vasco, ahora los IES Vicente Andrés Estellés, Federica Montseny y el Comarcal han puesto en marcha un Programa de Mediación Escolar dirigido, especialmente, a los alumnos que cursan la ESO en los tres centros, los cuales acogen a alumnos de Burjassot, Godella y Rocafort, sumando entre todos un total aproximado de 1.200 alumnos.
Así, este miércoles, 18 de abril, a las 18.00 horas, y en el Salón de Actos de la Casa de Cultura de Burjassot se llevará a cabo la presentación del Curso de formación de Mediadores y Mediadoras Escolares en los Institutos de Burjassot. Una representación de 15 alumnos de cada instituto formará parte de esta comisión de mediadores, los cuales recibirán formación en técnicas de resolución de conflictos para la formación de unos completos Equipos de Mediación Escolar, que además de formarse uno para cada centro, los tres trabajaran para interactuar entre sí.
Primera fase
La primera fase de este curso se ha planteado de una manera muy atractiva ya que los alumnos de los tres centros, escogidos para convertirse en futuros mediadores van a disfrutar de un fin de semana en el Albergue Juvenil de Alborache, entre el viernes 20 y el sábado 21 de abril.
En medio de ese "agradable" ambiente, los chavales asistirán a clases teóricas y prácticas que tendrán como ejes temáticos conceptos como el conflicto, la mediación, la figura del mediador, la comunicación, la importancia de escuchar al otro o el análisis de casos reales. El resto de formación se realizará en las aulas, durante los últimos meses del curso para retomarse en septiembre, apuntaron los responsables de la iniciativa.
Los objetivos del proyecto son favorecer el conocimiento de uno mismo, el desarrollo de la empatía y la tolerancia, intensificar la buena comunicación, contribuir a crear en el centro un ambiente más relajado y productivo y, en última instancia, resolver conflictos de forma no violenta y mejorar las relaciones interpersonales entre los jóvenes. PA
Pacificadores de aulas
"Las sanciones no bastan cuando en vez de tres tienes 300 conflictos al año"
IGNACIO ZAFRA - Valencia Durante décadas, los conflictos en los institutos se resolvieron aplicando el principio de autoridad. El profesor hablaba y su voz, salvo excepciones, era obedecida con la naturalidad con la que se acata una orden en un cuartel: el alumno recibía el castigo y la familia se alineaba con el profesor. Asunto arreglado.
Para bien y para mal aquella época ha desaparecido. Ha cambiado el alumnado, ha cambiado el modelo tradicional de familia y la relación de ambos con el centro. El principio de autoridad por sí solo ya no alcanza. Lo explica María José López, directora del instituto Federica Montseny de Burjassot: "Hasta ahora, los problemas de convivencia se resolvían con actuaciones punitivas. Pero es que la dinámica de funcionamiento era otra. Tenías un caso conflictivo o dos, como mucho tres en todo el curso. Pero cuando resulta que lo que hay es un problema de crisis de autoridad, cuando no se responde a la dinámica de tres alumnos, sino de 300, no puedes utilizar sólo un sistema punitivo. Hay que hacer que también los alumnos cambien, reflexionen, que establezcan otra escala de valores".
Los problemas de convivencia en los centros educativos, cuya máxima cota mediática son los casos de acoso escolar grave y las agresiones a profesores grabadas con teléfonos móviles, tienen que ver con el profundo cambio social experimentado en los últimos años. Intentar explicarlo daría pie a muchas discusiones, tratados sociológicos y a reflexiones sobre el posmodernismo.
En Burjassot, una población de 38.000 habitantes pegada por el noroeste a la ciudad de Valencia, reflexionan sobre ello, y también han empezado a utilizar nuevas herramientas. Una de ellas, la mediación, se ha extendido a los tres institutos públicos de Burjassot, en un proyecto financiado por el Ayuntamiento, el Centro de Formación, Innovación y Recursos Educativos, La CAM, La Caixa y las Ampas de los centros, en los que estudian 1.200 chavales de 13 a 18 años. Se han implicado 45 alumnos.
"Nos dedicamos a intentar resolver los conflictos que hay entre los alumnos", cuenta Mireia Sánchez, 16 años, estudiante de 4º de ESO del Federica Montseny. "Nosotros no somos jueces, ni decimos quién tiene la culpa y quién no. Solamente los sentamos, hacemos que se escuchen respetando unos turnos y que traten de alcanzar un acuerdo. Nosotros somos los árbitros, y lo supervisamos". Muchos conflictos empiezan con algo de poca monta, sigue Sánchez, "pero pueden crecer como una bola de nieve. Y nosotros somos el árbol que intenta pararla".
La figura del mediador puede ocuparla un profesor, un administrativo o una madre. "Pero nosotros pensamos que lo más interesante es que sea el propio alumnado. ¿Por qué? Porque hay conflictos a los que tú nunca vas a llegar. Porque no los conoces, aunque puedas tener indicios", explica López.
No es fácil que una profesora sepa que la razón por la que un chaval no puede ni ver a un compañero es que su ex novia lo es ahora del otro. O que, como le sucedió a Mireia en su primer caso de mediación, el odio entre dos antiguas amigas llegó al límite el día en que una de ellas suplantó en el Messenger a la otra, y se dedicó a ofender en su nombre a todos sus contactos.
La mediación, a la que las partes se someten de forma voluntaria, tiene sus reglas y exige formación. El Federica Montseny, el Vicent Andrés Estellés y el instituto Comarcal, tres centros que no son especialmente conflictivos, pero que ni quieren ni pueden poner trabas a la entrada de chavales con necesidades especiales en un área en la que no faltan (ahí al lado, enfrente de dos de ellos, se levantan las 613 viviendas); y que no acogen un número desproporcionado de alumnos inmigrantes, pero ahí están las aulas de Primaria para leerles el futuro, han organizado este fin de semana un curso para sus mediadores impartido por expertos. elpais /20/04/07

Peace





