NATALIA IGLESIAS 10/MAY/2007 Girona · Un adolescente de 14 años murió ayer por la tarde al caerse desde el vagón de un tren tras tocar la catenaria y recibir una descarga eléctrica en la estación de Renfe de La Molina, en Alp (Girona), según informaron los Bomberos de la Generalitat.
Los hechos sucedieron hacia las 17.20, cuando el menor, miembro de un grupo de 100 personas de la escuela Salesians d'Horta de Barcelona que pasaba unos días de colonias en la comarca pirenaica de la Cerdanya, se subió a la locomotora de tren en una vía secundaria, se electrocutó al tocar la catenaria y cayó desde una altura de más de tres metros. Según explicaron los Mossos d'Esquadra, el escolar estaba participando en una actividad de orientación en grupo, pero en el momento del accidente estaba fuera del itinerario marcado. Los agentes, sin embargo, no han podido averiguar si el muchacho tocó la catenaria mientras se subía al vagón o cuando ya estaba arriba.
Los equipos de emergencias trasladados al lugar del accidente intentaron reanimar sin éxito al joven, que no pudo recuperarse de la descarga eléctrica. Fuentes cercanas al caso informaron que el grupo de escolares pasaba unos días en el albergue Verge de les Neus de La Molina, que pertenece a la red de albergues de turismo juvenil de la Generalita. También explicaron que la máquina donde se subió el chico se utiliza para las obras de mantenimiento y reparación de la catenaria que se están llevando a cabo en la vía, que pertenece a la línea Barcelona-Puigcerdà.
Se da la circunstancia de que en los últimos días, Renfe ha comenzado las obras de mejora de esta línea en el tramo que une Ripoll con Puigcerdà, en cuyo itinerario se incluye la estación de La Molina, lugar donde ocurrió el accidente.
Renfe y Adif explicaron, por su parte, que el siniestro no es un incidente "ferroviario" y que no tienen competencias en el caso. Renfe añadió que, a petición de la policía autonómica, algunos trenes que cubrían el trayecto afectado interrumpieron su servicio y los pasajeros tuvieron que seguir viaje por otros medios. elpais
RELACIONADO
Fallece una menor de 14 años tras ser arrollada por el metro en Valencia
VALENCIA
Una adolescente de 14 años falleció ayer tras ser arrollada por un convoy de la Línea 1 de Metrovalencia en un tramo ubicado entre la estación de Benimàmet y de Les Carolines. El alcalde de Benimàmet, Esteban Cuesta, relató que la víctima «cruzó las vías por un paso a nivel que tenía las barreras bajadas», cuando se dirigía al colegio Ave María, cercano al lugar del suceso, sin que el maquinista «tuviese tiempo de reaccionar». La menor recibió un golpe del tren y salió desplazada hasta la otra vía. Como consecuencia del siniestro, el servicio de Ferrocarrils quedó interrumpido puntualmente y sufrió algunos retrasos. LV
Según las primeras investigaciones, la chica esperó a que pasara un metro que iba en dirección a Llíria y no vio otro que llegaba en dirección contraria. Cruzó y fue brutalmente golpeada por el convoy, que la lanzó a varios metros de distancia. Quedó tendida junto a las vías, ya en el otro lado del lugar donde fue arrollada. De poco sirvieron los esfuerzos de varios sanitarios de un centro de salud cercano. Cuando llegó la ambulancia del Samur la niña había fallecido. LP
Una niña muere arrollada por el metro en Benimàmet dos horas antes del inicio de las obras para soterrarlo
La menor cruzó con la barrera bajada en cuanto pasó un tren , pero no advirtió que venía otro por su izquierda
Una niña de 14 años, Esther R., falleció ayer al ser arrollada por un metro cuando cruzaba uno de los tres pasos a nivel existentes en Benimàmet. El siniestro, que ocurrió cuando la menor se dirigía al colegio, sucedió dos horas y media antes del acto de inicio de las obras de soterramiento de las vías, que fue suspendido. Según los testigos, la chica se despistó y esperó a que un convoy pasase, sin advertir que tenía otro muy cerca.
Marga Vázquez, Valencia
Apenas dos horas y media antes de que la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y el conseller de Infraestructuras, José Ramón García Antón, inaugurasen ayer las obras de soterramiento de las vías del metro en Benimàmet, lo que prometía ser una fiesta -la desaparición de las vías es una reivindicación histórica de los vecinos- se convirtió en tragedia al morir arrollada por un convoy una niña de 14 años, Esther R., que cruzaba uno de los pasos a nivel para ir al colegio.
El siniestro ferroviario, el segundo que acaba con la vida de una menor en Valencia en menos de 48 horas, ocurrió unos diez minutos antes de las tres de la tarde en el paso a nivel de la senda del Secanet, junto al colegio El Ave María, centro al que se dirigía la víctima y al que asisten numerosos alumnos que, diariamente, tienen que atravesar el mismo paso a nivel para ir a la escuela. Según una compañera de colegio de la víctima, que fue testigo del accidente porque caminaba a unos pasos de Esther, la adolescente «se despistó» al cruzar las vías ferroviarias , tal como ha podido saber Levante-EMV de fuentes conocedoras de los hechos, que citaron el testimonio aportado por la menor a los investigadores. La niña «pasó las barreras, que estaban bajadas y el semáforo en rojo, y miró hacia la derecha, por donde venía un tren que iba hacia Llíria -detallaron- . En cuanto el metro acabó de pasar, Esther atravesó la vía pero sin mirar hacia la izquierda, por donde venía otro tren que iba hacia Valencia y que fue el que la embistió».
Sin tiempo de reaccionar
La declaración de la menor, que aseguró a los agentes que la víctima «vigiló en todo momento con la mirada el tren que le venía por su derecha sin advertir que el peligro aún no había pasado porque llegaba otro por la izquierda», coincide con el testimonio del maquinista, quien aseguró que Esther «invadió de repente la caja de la vía, sin darle apenas tiempo de reaccionar», apostillaron las fuentes, siempre citando el relato ofrecido por los testigos del suceso. Pese a todo, el maquinista aún tuvo tiempo de accionar el silbato del tren y uno de los frenos del convoy, una unidad de la Línea 1 que circulaba a entre «30 y 40 km/h porque estaba a punto de llegar a la estación de Benimàmet», según fuentes de Metrovalencia. Sin embargo, ya era demasiado tarde y la maquina golpeó brutalmente a la niña, cuyo cuerpo salió despedido a unos cinco metros de distancia. Instantes después, el SAMU certificó su fallecimiento.
Según varias vecinas de Benimàmet, «la directora del colegio» al que iba la niña, ubicado a escasos metros del lugar del accidente, «fue la primera en identificar el cadáver de Esther», cuyo «padre murió hace año y medio por una enfermedad coronaria». El centro escolar suspendió las clases previstas para la tarde al conocer el siniestro y debido a que muchos de sus alumnos estaban tremendamente afectados por la muerte de su compañera. L-emv
Los hechos sucedieron hacia las 17.20, cuando el menor, miembro de un grupo de 100 personas de la escuela Salesians d'Horta de Barcelona que pasaba unos días de colonias en la comarca pirenaica de la Cerdanya, se subió a la locomotora de tren en una vía secundaria, se electrocutó al tocar la catenaria y cayó desde una altura de más de tres metros. Según explicaron los Mossos d'Esquadra, el escolar estaba participando en una actividad de orientación en grupo, pero en el momento del accidente estaba fuera del itinerario marcado. Los agentes, sin embargo, no han podido averiguar si el muchacho tocó la catenaria mientras se subía al vagón o cuando ya estaba arriba.
Los equipos de emergencias trasladados al lugar del accidente intentaron reanimar sin éxito al joven, que no pudo recuperarse de la descarga eléctrica. Fuentes cercanas al caso informaron que el grupo de escolares pasaba unos días en el albergue Verge de les Neus de La Molina, que pertenece a la red de albergues de turismo juvenil de la Generalita. También explicaron que la máquina donde se subió el chico se utiliza para las obras de mantenimiento y reparación de la catenaria que se están llevando a cabo en la vía, que pertenece a la línea Barcelona-Puigcerdà.
Se da la circunstancia de que en los últimos días, Renfe ha comenzado las obras de mejora de esta línea en el tramo que une Ripoll con Puigcerdà, en cuyo itinerario se incluye la estación de La Molina, lugar donde ocurrió el accidente.
Renfe y Adif explicaron, por su parte, que el siniestro no es un incidente "ferroviario" y que no tienen competencias en el caso. Renfe añadió que, a petición de la policía autonómica, algunos trenes que cubrían el trayecto afectado interrumpieron su servicio y los pasajeros tuvieron que seguir viaje por otros medios. elpais
RELACIONADO
VALENCIA
Una adolescente de 14 años falleció ayer tras ser arrollada por un convoy de la Línea 1 de Metrovalencia en un tramo ubicado entre la estación de Benimàmet y de Les Carolines. El alcalde de Benimàmet, Esteban Cuesta, relató que la víctima «cruzó las vías por un paso a nivel que tenía las barreras bajadas», cuando se dirigía al colegio Ave María, cercano al lugar del suceso, sin que el maquinista «tuviese tiempo de reaccionar». La menor recibió un golpe del tren y salió desplazada hasta la otra vía. Como consecuencia del siniestro, el servicio de Ferrocarrils quedó interrumpido puntualmente y sufrió algunos retrasos. LV
Según las primeras investigaciones, la chica esperó a que pasara un metro que iba en dirección a Llíria y no vio otro que llegaba en dirección contraria. Cruzó y fue brutalmente golpeada por el convoy, que la lanzó a varios metros de distancia. Quedó tendida junto a las vías, ya en el otro lado del lugar donde fue arrollada. De poco sirvieron los esfuerzos de varios sanitarios de un centro de salud cercano. Cuando llegó la ambulancia del Samur la niña había fallecido. LP
La menor cruzó con la barrera bajada en cuanto pasó un tren , pero no advirtió que venía otro por su izquierda
Una niña de 14 años, Esther R., falleció ayer al ser arrollada por un metro cuando cruzaba uno de los tres pasos a nivel existentes en Benimàmet. El siniestro, que ocurrió cuando la menor se dirigía al colegio, sucedió dos horas y media antes del acto de inicio de las obras de soterramiento de las vías, que fue suspendido. Según los testigos, la chica se despistó y esperó a que un convoy pasase, sin advertir que tenía otro muy cerca.
Marga Vázquez, Valencia
Apenas dos horas y media antes de que la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y el conseller de Infraestructuras, José Ramón García Antón, inaugurasen ayer las obras de soterramiento de las vías del metro en Benimàmet, lo que prometía ser una fiesta -la desaparición de las vías es una reivindicación histórica de los vecinos- se convirtió en tragedia al morir arrollada por un convoy una niña de 14 años, Esther R., que cruzaba uno de los pasos a nivel para ir al colegio.
El siniestro ferroviario, el segundo que acaba con la vida de una menor en Valencia en menos de 48 horas, ocurrió unos diez minutos antes de las tres de la tarde en el paso a nivel de la senda del Secanet, junto al colegio El Ave María, centro al que se dirigía la víctima y al que asisten numerosos alumnos que, diariamente, tienen que atravesar el mismo paso a nivel para ir a la escuela. Según una compañera de colegio de la víctima, que fue testigo del accidente porque caminaba a unos pasos de Esther, la adolescente «se despistó» al cruzar las vías ferroviarias , tal como ha podido saber Levante-EMV de fuentes conocedoras de los hechos, que citaron el testimonio aportado por la menor a los investigadores. La niña «pasó las barreras, que estaban bajadas y el semáforo en rojo, y miró hacia la derecha, por donde venía un tren que iba hacia Llíria -detallaron- . En cuanto el metro acabó de pasar, Esther atravesó la vía pero sin mirar hacia la izquierda, por donde venía otro tren que iba hacia Valencia y que fue el que la embistió».
Sin tiempo de reaccionar
La declaración de la menor, que aseguró a los agentes que la víctima «vigiló en todo momento con la mirada el tren que le venía por su derecha sin advertir que el peligro aún no había pasado porque llegaba otro por la izquierda», coincide con el testimonio del maquinista, quien aseguró que Esther «invadió de repente la caja de la vía, sin darle apenas tiempo de reaccionar», apostillaron las fuentes, siempre citando el relato ofrecido por los testigos del suceso. Pese a todo, el maquinista aún tuvo tiempo de accionar el silbato del tren y uno de los frenos del convoy, una unidad de la Línea 1 que circulaba a entre «30 y 40 km/h porque estaba a punto de llegar a la estación de Benimàmet», según fuentes de Metrovalencia. Sin embargo, ya era demasiado tarde y la maquina golpeó brutalmente a la niña, cuyo cuerpo salió despedido a unos cinco metros de distancia. Instantes después, el SAMU certificó su fallecimiento.
Según varias vecinas de Benimàmet, «la directora del colegio» al que iba la niña, ubicado a escasos metros del lugar del accidente, «fue la primera en identificar el cadáver de Esther», cuyo «padre murió hace año y medio por una enfermedad coronaria». El centro escolar suspendió las clases previstas para la tarde al conocer el siniestro y debido a que muchos de sus alumnos estaban tremendamente afectados por la muerte de su compañera. L-emv







