Un gol a la xenofobia· Los bailes interculturales del Instituto Amparo Sanz pusieron la nota de color en el acto organizado por Médicos del Mundo
VIRGILIO LIANTE 10/MY/07 ALBACETE
El encuentro de Médicos del Mundo fue un auténtico golazo por la escuadra a la xenofobia. Un tanto de esos que meten los ases del balón como Messi, Ronaldinho, Raúl, Van Nistelrooy o Villa, pero en forma dialéctica, para empezar a limpiar el vocabulario de palabras como «ilegal», ya que «aunque se asocia a los inmigrantes, podemos decir que tiene unas connotaciones negativas porque está fuera, cuando lo correcto sería decir que están en situación irregular».
Médicos del Mundo organizó un encuentro con centenares de chavales en el Teatro de la Paz para gritar, bien alto, que la inmigración no es un problema, sino enriquecimiento
para la sociedad. La educación es un pilar básico para que los jóvenes crezcan de una forma cabal y no descabellada. «Ilegal, moro, sudaca y maqueto son palabras racistas y envenenadas que dicen las malas personas», comentó Cintia Martín, coordinadora de Movilización Social de Médicos del Mundo en Castilla-La Mancha.
El artículo 13 de los Derechos Humanos lo expresa claro:«Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país».
Este encuentro forma parte de la campaña de sensibilización realizada por esta ONG durante todo el curso escolar para intentar acercar la realidad de la inmigración a los alumnos de cuatro de ESOde los institutos Amparo Sanz y Universidad Laboral de Albacete. Al acto asistieron 269 alumnos que, de una forma u otra, participaron activamente para seguir derribando barreras. Los jóvenes comentaron sus trabajos acerca de la evolución y el conflicto de la emigración-inmigración, presentaron dibujos, un vídeo titulado Un hombre de color y realizaron actuaciones musicales y teatrales. Además, tuvieron la oportunidad de degustar comida de Marruecos, así como escuchar al cuentacuentos Nelson Calderón y la música africana de Senegal Percusión.
LA PREGUNTA DEL MILLÓN
«Nosotros hemos querido generar una opinión fundamentada sobre la inmigración a través de la cultura, el arte y el teatro», comenta Cintia Martín, para agregar que «a la gente le falta acercarse más a la realidad y a sus compañeros inmigrantes porque generalmente se cae en el error de generalizar, por ejemplo con el tema de los robos o la violencia, ya que siempre se mete a todos en el mismo saco». Un estudiante del Instituto Universidad Laboral decía en su trabajo que «en los últimos tres años se han ahogado en las aguas del Estrecho más de 4.000 inmigrantes, y por cada cuerpo recuperado se estima que hay tres desaparecidos». Todas estas son frías cifras, detrás de las cuáles hay personas que sufrieron unas vidas sin horizonte ni esperanza, le llevaron a la siguiente reflexión:«En la historia hay 10.000 víctimas del ‘genocidio del Estrecho’, y nosotros nos preguntamos: ¿Hasta cuándo se seguirá permitiendo?».
Los inmigrantes también tuvieron su palabra y una mujer boliviana dijo a La Tribuna que «en Bolivia hemos tenido una crisis muy fuerte y hace cuatro años vine con toda mi familia porque buscábamos una vida mejor. Los españoles antes, en la época de Franco, venían a Bolivia pero ahora nos ha tocado emigrar a nosotros. Mis cinco hijos están muy bien en Albacete porque la gente es buena», comentó María Angela Beizaga Medrano.
Los estudiantes también hicieron una radiografía de la inmigración para La Tribuna. Manuel Valero comentó que «los inmigrantes desarrollan trabajos que la gente de España no quiere hacer como la agricultura. En esos sectores se necesita mucha mano de obra porque los españoles se buscan empleos mejores, ya que el trabajo del campo conlleva mucho sacrificio y muchas horas», y añadió que «hay gente que necesita buscarse un futuro mejor» .
Pablo Martín dijo que «la inmigración está ayudando en que crezca nuestro país, pero creo que se debe controlar porque podría ser perjudicial». Por otro lado, Arancha Cantero subrayó que «a los inmigrantes los veo bien siempre que vengan a trabajar, pero creo que no se deben imponer las costumbres de cada país». Por último, Helena Gómez dijo que «acepta la inmigración mientras no haga daño, porque creo que ayudan al crecimiento del país».
Preguntada si pensaba que la inmigración iba unida a la delincuencia, Helena Gómez contestó que «hay muchos españoles que roban, pero hay extranjeros que lo hacen para vivir dignamente».
Antonio Oñate: «La inmigración se ve de una forma positiva»
- ¿Cómo hablamos de los inmigrantes?
- Creo que cada vez de una manera más positiva. Desde el año pasado establecimos el modelo de interculturalidad y cohesión social para aquellos alumnos que viven en barrios desfavorecidos.
- ¿Existen conflictos entre alumnos inmigrantes y españoles?
- Algunos, pero la sociedad cada vez es más heterogénea y se debe adaptar el currículum las culturas de los alumnos que llegan a los centros, tomamos medidas organizativas para que los grupos sean más reducidos y los inmigrantes se incorporen a las actividades extraescolares que faciliten su socialización.
- ¿Cómo es el índice de fracaso escolar entre estudiantes extranjeros?
- Hay que distinguir entre alumnos que no saben castellano y los que sí. Curiosamente, muchos alumnos del Este vienen con una preparación buena, mientras que otros que conocen el castellano presentan una escolarización más tardía.
- ¿Qué opina del absentismo escolar?
- No hay tasas elevadas, pero es cierto que nos preocupa el alumno que se desconecta del sistema educativo y por eso ha creado la figura del educador social.
- ¿Cada vez más gente que se decanta por la Formación Profesional?
- Es normal, hay una gran cantidad de diplomados universitarios en el paro y realmente existe una carencia de profesionales no cualificados que se incorporan al mundo laboral. De todas formas, la Formación Profesional es tan digna como la universitaria. www.latribunadealbacete.es id=462774
Los bailes interculturales del Instituto Amparo Sanz pusieron la nota de color en el Teatro de la Paz
VIRGILIO LIANTE 10/MY/07 ALBACETE
El encuentro de Médicos del Mundo fue un auténtico golazo por la escuadra a la xenofobia. Un tanto de esos que meten los ases del balón como Messi, Ronaldinho, Raúl, Van Nistelrooy o Villa, pero en forma dialéctica, para empezar a limpiar el vocabulario de palabras como «ilegal», ya que «aunque se asocia a los inmigrantes, podemos decir que tiene unas connotaciones negativas porque está fuera, cuando lo correcto sería decir que están en situación irregular».
Médicos del Mundo organizó un encuentro con centenares de chavales en el Teatro de la Paz para gritar, bien alto, que la inmigración no es un problema, sino enriquecimiento
para la sociedad. La educación es un pilar básico para que los jóvenes crezcan de una forma cabal y no descabellada. «Ilegal, moro, sudaca y maqueto son palabras racistas y envenenadas que dicen las malas personas», comentó Cintia Martín, coordinadora de Movilización Social de Médicos del Mundo en Castilla-La Mancha.
El artículo 13 de los Derechos Humanos lo expresa claro:«Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país».
Este encuentro forma parte de la campaña de sensibilización realizada por esta ONG durante todo el curso escolar para intentar acercar la realidad de la inmigración a los alumnos de cuatro de ESOde los institutos Amparo Sanz y Universidad Laboral de Albacete. Al acto asistieron 269 alumnos que, de una forma u otra, participaron activamente para seguir derribando barreras. Los jóvenes comentaron sus trabajos acerca de la evolución y el conflicto de la emigración-inmigración, presentaron dibujos, un vídeo titulado Un hombre de color y realizaron actuaciones musicales y teatrales. Además, tuvieron la oportunidad de degustar comida de Marruecos, así como escuchar al cuentacuentos Nelson Calderón y la música africana de Senegal Percusión.
LA PREGUNTA DEL MILLÓN
«Nosotros hemos querido generar una opinión fundamentada sobre la inmigración a través de la cultura, el arte y el teatro», comenta Cintia Martín, para agregar que «a la gente le falta acercarse más a la realidad y a sus compañeros inmigrantes porque generalmente se cae en el error de generalizar, por ejemplo con el tema de los robos o la violencia, ya que siempre se mete a todos en el mismo saco». Un estudiante del Instituto Universidad Laboral decía en su trabajo que «en los últimos tres años se han ahogado en las aguas del Estrecho más de 4.000 inmigrantes, y por cada cuerpo recuperado se estima que hay tres desaparecidos». Todas estas son frías cifras, detrás de las cuáles hay personas que sufrieron unas vidas sin horizonte ni esperanza, le llevaron a la siguiente reflexión:«En la historia hay 10.000 víctimas del ‘genocidio del Estrecho’, y nosotros nos preguntamos: ¿Hasta cuándo se seguirá permitiendo?».
Los inmigrantes también tuvieron su palabra y una mujer boliviana dijo a La Tribuna que «en Bolivia hemos tenido una crisis muy fuerte y hace cuatro años vine con toda mi familia porque buscábamos una vida mejor. Los españoles antes, en la época de Franco, venían a Bolivia pero ahora nos ha tocado emigrar a nosotros. Mis cinco hijos están muy bien en Albacete porque la gente es buena», comentó María Angela Beizaga Medrano.
Los estudiantes también hicieron una radiografía de la inmigración para La Tribuna. Manuel Valero comentó que «los inmigrantes desarrollan trabajos que la gente de España no quiere hacer como la agricultura. En esos sectores se necesita mucha mano de obra porque los españoles se buscan empleos mejores, ya que el trabajo del campo conlleva mucho sacrificio y muchas horas», y añadió que «hay gente que necesita buscarse un futuro mejor» .
Pablo Martín dijo que «la inmigración está ayudando en que crezca nuestro país, pero creo que se debe controlar porque podría ser perjudicial». Por otro lado, Arancha Cantero subrayó que «a los inmigrantes los veo bien siempre que vengan a trabajar, pero creo que no se deben imponer las costumbres de cada país». Por último, Helena Gómez dijo que «acepta la inmigración mientras no haga daño, porque creo que ayudan al crecimiento del país».
Preguntada si pensaba que la inmigración iba unida a la delincuencia, Helena Gómez contestó que «hay muchos españoles que roban, pero hay extranjeros que lo hacen para vivir dignamente».
Antonio Oñate: «La inmigración se ve de una forma positiva»
- ¿Cómo hablamos de los inmigrantes?
- Creo que cada vez de una manera más positiva. Desde el año pasado establecimos el modelo de interculturalidad y cohesión social para aquellos alumnos que viven en barrios desfavorecidos.
- ¿Existen conflictos entre alumnos inmigrantes y españoles?
- Algunos, pero la sociedad cada vez es más heterogénea y se debe adaptar el currículum las culturas de los alumnos que llegan a los centros, tomamos medidas organizativas para que los grupos sean más reducidos y los inmigrantes se incorporen a las actividades extraescolares que faciliten su socialización.
- ¿Cómo es el índice de fracaso escolar entre estudiantes extranjeros?
- Hay que distinguir entre alumnos que no saben castellano y los que sí. Curiosamente, muchos alumnos del Este vienen con una preparación buena, mientras que otros que conocen el castellano presentan una escolarización más tardía.
- ¿Qué opina del absentismo escolar?
- No hay tasas elevadas, pero es cierto que nos preocupa el alumno que se desconecta del sistema educativo y por eso ha creado la figura del educador social.
- ¿Cada vez más gente que se decanta por la Formación Profesional?
- Es normal, hay una gran cantidad de diplomados universitarios en el paro y realmente existe una carencia de profesionales no cualificados que se incorporan al mundo laboral. De todas formas, la Formación Profesional es tan digna como la universitaria. www.latribunadealbacete.es id=462774
Los bailes interculturales del Instituto Amparo Sanz pusieron la nota de color en el Teatro de la Paz





