En 350 colegios se ha dado solución a cerca de dos mil casos de vulneración de derechos de menores en edad escolar
LiMA 12/MAY/07 A primera vista, el "look" de Maicol parece el de un pandillero, pero si uno conversa con él puede darse cuenta del error. Alguna vez estuvo metido en las pandillas y las drogas, pero ahora eso ha quedado atrás gracias al apoyo que le dio la Defensoría Escolar de su colegio, el José Antonio Encinas de Pamplona, en San Juan de Miraflores.
Maicol acabó el año pasado y no ha vuelto a la vida incierta de antes. Más bien cuenta que los días que no trabaja vuelve al colegio a ver a su profesor y a sus amigos escolares que apoyan a la defensoría. La experiencia realmente lo ha cambiado y hoy quiere estudiar una carrera profesional.
A favor de los niños
Su caso es uno de los miles que han sido tratados por las defensorías escolares, las cuales promueven y protegen los derechos de los niños en la escuela y contribuyen a la solución de sus problemas.
En el Perú, Unicef, como parte de su misión institucional, apoya a estas defensorías. Precisamente ayer esta institución promovió la presencia del cantante argentino Diego Torres en el colegio José Antonio Encinas para que él conociera casos como el de Maicol y otros jóvenes más, y la labor que se realiza en el Perú en este tema.
Manuel Tristán, oficial de protección del menor de Unicef, señaló que en el último año las defensorías escolares de 350 colegios han recibido y procesado cerca de 2 mil denuncias. "Es una labor que busca que los niños con problemas tengan la posibilidad de que sean respetados sus derechos", manifestó.
Experiencia de vida
En el colegio José Antonio Encinas, los escolares Ángela (cuarto año de secundaria) y Dante (quinto año) trabajan como representantes de los alumnos en las defensorías escolares. Ellos participan porque estiman que conociendo sus derechos pueden evitar problemas en su familia y ayudar a sus compañeros que sufren abusos o problemas de cualquier tipo.
Ellos, por ejemplo, apoyaron a Carlos, un joven de cuarto año, retraído y con problemas de tartamudez, porque sufría violencia sicológica en su barrio. Él fue atendido por la defensoría escolar y ahora es una persona segura y comunicativa. "Ya no tartamudeo ni me siento aislado", nos dijo Carlos.
En el encuentro que organizó Unicef entre los escolares del colegio de Pamplona y el cantante Diego Torres quedó clara la importancia de las defensorías escolares, en un país donde los niños aún son víctimas de todo tipo de abusos.
El dato
CIFRA. Existen más de 1,600 defensorías registradas por el Ministerio de la Mujer en todas las regiones del país y atienden un promedio de 200 mil casos de vulneraciones de derechos del niño. www.larepublica.com.pe
LABOR. Ángela, Dante, Maicol y Carlos. Defensorías escolares realizan gran labor. (Foto: Roberto Cáceres)
LiMA 12/MAY/07 A primera vista, el "look" de Maicol parece el de un pandillero, pero si uno conversa con él puede darse cuenta del error. Alguna vez estuvo metido en las pandillas y las drogas, pero ahora eso ha quedado atrás gracias al apoyo que le dio la Defensoría Escolar de su colegio, el José Antonio Encinas de Pamplona, en San Juan de Miraflores.
Maicol acabó el año pasado y no ha vuelto a la vida incierta de antes. Más bien cuenta que los días que no trabaja vuelve al colegio a ver a su profesor y a sus amigos escolares que apoyan a la defensoría. La experiencia realmente lo ha cambiado y hoy quiere estudiar una carrera profesional.
A favor de los niños
Su caso es uno de los miles que han sido tratados por las defensorías escolares, las cuales promueven y protegen los derechos de los niños en la escuela y contribuyen a la solución de sus problemas.
En el Perú, Unicef, como parte de su misión institucional, apoya a estas defensorías. Precisamente ayer esta institución promovió la presencia del cantante argentino Diego Torres en el colegio José Antonio Encinas para que él conociera casos como el de Maicol y otros jóvenes más, y la labor que se realiza en el Perú en este tema.
Manuel Tristán, oficial de protección del menor de Unicef, señaló que en el último año las defensorías escolares de 350 colegios han recibido y procesado cerca de 2 mil denuncias. "Es una labor que busca que los niños con problemas tengan la posibilidad de que sean respetados sus derechos", manifestó.
Experiencia de vida
En el colegio José Antonio Encinas, los escolares Ángela (cuarto año de secundaria) y Dante (quinto año) trabajan como representantes de los alumnos en las defensorías escolares. Ellos participan porque estiman que conociendo sus derechos pueden evitar problemas en su familia y ayudar a sus compañeros que sufren abusos o problemas de cualquier tipo.
Ellos, por ejemplo, apoyaron a Carlos, un joven de cuarto año, retraído y con problemas de tartamudez, porque sufría violencia sicológica en su barrio. Él fue atendido por la defensoría escolar y ahora es una persona segura y comunicativa. "Ya no tartamudeo ni me siento aislado", nos dijo Carlos.
En el encuentro que organizó Unicef entre los escolares del colegio de Pamplona y el cantante Diego Torres quedó clara la importancia de las defensorías escolares, en un país donde los niños aún son víctimas de todo tipo de abusos.
El dato
CIFRA. Existen más de 1,600 defensorías registradas por el Ministerio de la Mujer en todas las regiones del país y atienden un promedio de 200 mil casos de vulneraciones de derechos del niño. www.larepublica.com.pe
LABOR. Ángela, Dante, Maicol y Carlos. Defensorías escolares realizan gran labor. (Foto: Roberto Cáceres)







