Jornadas de innovación educativa sobre la convivencia escolar en Aragón· Las Jornadas Autonómicas de Innovación y buenas prácticas educativas "Construir la convivencia: una tarea de todos" se desarrollaron en Zaragoza entre el 10 y 12 de mayo, con más de 430 participantes
ZARAGOZA 10-12 MAY. 2007
Conclusiones de las Jornadas Autonómicas de Innovación y Buenas Prácticas Educativas
Hay un enorme potencial y riqueza en la colaboración, participación e implicación de todos (alumnado, profesorado, familias, personal no docente, monitoras y monitores de comedor, extraescolares...) y la integración de los recursos del entorno (corporaciones locales, comarcas). Los docentes como agentes dinamizadores de la convivencia escolar deberíamos crear estructuras que permitan la intervención de todos, y, todo ello, con una doble finalidad: ponerse de acuerdo en un único mensaje y optimizar los recursos que puede aportar cada uno.
El conocimiento personal, tanto a nivel individual, como grupal, como social, favorece el aprecio y con él la confianza y el trabajo en equipo. Por lo que habría que propiciar los momentos de encuentro para compartir.
En este sentido, la organización de los centros es otra de las claves, y debe tener como objetivo la creación y consecución de una verdadera cultura de centro:
Ha de permitir tiempos y espacios para la comunicación (tanto entre docentes, como entre el resto de la comunidad educativa), para el trabajo en equipo y para la convivencia.
También, la coordinación de equipos docentes puede convertirse en una herramienta de cambio metodológico.
La implicación y, aún más, el liderazgo del equipo directivo es fundamental para el éxito
También es imprescindible la implicación, a través del asesoramiento, apoyo y acciones necesarias de los servicios de orientación
Por otra parte, atender la diversidad curricular que tenemos en las aulas es la mejor prevención. En este sentido, en estas Jornadas se ha hablado de “alumnos víctimas de violencia curricular”. Partiendo del conocimiento y el respeto a la situación de cada alumno podemos mejorar el bienestar emocional de la persona y con ello el proceso de aprendizaje y la convivencia.
La educación, además de instrucción, conlleva una parte socializadora muy importante, que hace volver la mirada hacia el profesor no sólo como instructor sino también como educador. En este sentido, hablaríamos no sólo de formación (inicial y permanente), sino también de otras cuestiones: motivación, vocación, reconocimiento… importantes para que el profesorado asuma su necesaria implicación.
Remarcamos también que hay que hacer un esfuerzo por desprenderse del rol de profesor o de alumno/padre, para encontrarse y valorarse como seres humanos.
Esta intervención del profesorado debe adaptarse al nuevo planteamiento educativo, y, para ello, hay metodologías y estilos docentes que favorecen este proceso.
La formación permanente del profesorado puede y debe ser uno de los componentes básicos de la mejora de la convivencia. Todos debemos asumir que el contexto de las aulas ha cambiado, y nuestra formación de entrada no contemplaba estas contingencias. Una de estas contingencias para las que es necesaria la formación, es la entrada de culturas diferentes en las aulas: conocerlas, respetarlas, integrarlas debe formar parte del trabajo de convivencia en el centro.
Al abordar el tema de la convivencia, se nota en los centros una tendencia a cambiar modelos sancionadores por modelos educadores.
El desarrollo de Planes de Convivencia de centro y de las acciones encaminadas a su desarrollo favorece la mejora de la misma. En este sentido ha habido coincidencia entre todos los que han presentado experiencias.
Lo que presentamos a continuación son propuestas que han surgido a lo largo de las Jornadas y que, puesto que han demostrado su viabilidad y han dado resultados positivos, pueden servir de guía para aquellos centros que se animen a iniciar este camino:
Las acciones que debe desarrollar un centro deben estar regidas por una serie de principios:
de realidad: hay que hacer lo que se puede hacer
de acción-reacción: cualquier alteración del equilibrio debe conllevar una reacción que debe ser educativa, proporcionada e inmediata
de economía (de tiempo y de energía). Se ha puesto de manifiesto en las Jornadas que tener unos protocolos de actuación rentabiliza y hace eficaces los esfuerzos
de inmediatez: pues si se demora su resolución, se agudizan los conflictos
de control: lo que no es medible no es mejorable
de eficacia
Los Planes de Convivencia deben ser consensuados y elaborados en equipo, siendo deseable que esté implicada la mayoría de la comunidad educativa; sin embargo, esto no debe convertirse en un obstáculo, siendo suficiente la intervención de un equipo que lidere el proceso
Respecto a las acciones que pueden contemplar estos Planes, podemos mencionar:
un plan de desarrollo de las competencias sociales y emocionales, dirigido tanto al alumnado como a todos los agentes educadores que intervienen en un centro (profesores, monitores, personal no docente). Hay que lograr que los alumnos desarrollen la voluntad de mejorar las cosas y asumir responsabilidades.
Estrategias y protocolos de prevención y gestión de conflictos, así como de construcción consensuada de normas (tanto de centro como de aula), en la idea de que las normas dan seguridad y ayudan al desarrollo moral
Reflexión sobre los diferentes estilos docentes y la gestión del aula, pues muchos conflictos se generan en el interior de la misma.
Estrategias que se ha demostrado que funcionan: la ayuda entre iguales (mediación, tutoría entre iguales, alumnos ayudantes), la individualización de la atención (tutoría). Hay que favorecer la escucha activa.
Protocolos de colaboración con todos los agentes que deben intervenir, en especial con las familias y personal no docente (para hablar todos el “mismo lenguaje"). En este aspecto, se ha detectado la necesidad de formación de algunos colectivos (familias, personal de apoyo). Una de las medidas que se han podido implantar en los centros, gracias a la colaboración de estos agentes, ha sido la apertura de centros (un mayor horario). En los centros donde se ha conseguido aunar estos esfuerzos, se ha avanzado de forma significativa en la implantación de la cultura de la convivencia
Todos los programas o proyectos que desarrolla un centro (institucionales o no) pueden ser contemplados desde la perspectiva de la convivencia, considerando lo que pueden aporta, lo que favorece la construcción de un proyecto único
También convendría incluir otras acciones (talleres, charlas, convivencias, excursiones) que, sin ser propiamente planificadas para mejorar la convivencia, inciden o favorecen un clima de bienestar en el centro
La participación en la mesa redonda ha propiciado la reflexión acerca del papel que desempeñan los medios de comunicación: se debería aprovechar la capacidad que tienen de informar y de ser foros de debate, colaborando con ellos para evitar que la educación sólo aparezca como una crónica de sucesos. Para ello sería necesario establecer entre ellos y los agentes educadores canales de colaboración que permitan utilizar un mismo lenguaje, contrastar las informaciones y, sobre todo, transmitir la parte de esfuerzo y de acciones que se están realizando.
En estas Jornadas hemos constatado que el tópico recurrente de la distancia entre la realidad del alumnado y la oferta de la escuela no ha aparecido en ninguna de las experiencias. Queremos pensar que, por abordar lo educativo desde lo emocional, esas distancias son más fácilmente asumibles. Cabe la posibilidad de que al convertir el entorno educativo en un espacio amable, también aquel alumnado “objetor” se sienta menos excluido y pueda plantearse un futuro formativo.
CONCLUSIÓN:
Para favorecer el proceso de enseñanza-aprendizaje consideramos que el centro educativo debe ser amable con todos los que intervienen en él. Incidir en la convivencia es un esfuerzo previo, que permite (y así lo han constatado las experiencias que hemos conocido estos días) “encontrarse bien” en el centro educativo, y por tanto alcanzar el objetivo de lograr una educación de calidad en equidad. catedu
EJEA Zaragoza 16/05/2007El instituto “Cinco Villas” expuso su proyecto educativo en las Jornadas Autonómicas de Innovación y Buenas Prácticas Educativas. En total, dieciocho centros educativos de Aragón, once de educación primaria y siete de educación secundaria, expusieron sus experiencias de forma simultánea a lo largo de la tarde del día 11 de mayo en varias aulas de la Residencia Pignatelli de Zaragoza. Estas jornadas se han desarrollado durante los días 10, 11 y 12 de mayo y a ellas han asistido más de cuatrocientos profesionales de la educación aragonesa.
Los organizadores del evento invitaron al IES “Cinco Villas” a exponer su proyecto educativo por la dilatada trayectoria de innovación que le caracteriza.
El director y el orientador comenzaron explicando las importantes aportaciones que ha realizado el IES desde su creación: pionero en la Reforma de las Enseñanzas Medias, pionero en la elaboración del Plan de Convivencia Escolar, pionero en la puesta en marcha de los programas de Compensación Educativa.
En el resto de la ponencia dieron a conocer algunos de los programas que conforman el proyecto educativo actual: dos profesores en el aula, aprendizaje cooperativo, agrupamientos flexibles, talleres artísticos y creativos, plan específico de prevención del acoso escolar, teatro escolar, semana cultural, proyectos de investigación del alumnado, proyectos comunes con la asociación de madres y padres, Unidad de Intervención Educativa Específica, Sección Bilingüe de Francés, estancia de una semana en Londres del alumnado de primero de bachillerato, intercambio con Marmande, etc. Resaltaron que estos programas tienen como finalidad atender a las necesidades de todo el alumnado tanto en el plano cognitivo como en el afectivo y social y se pueden llevar a cabo porque se utilizan tres herramientas fundamentales: implicación de todo el profesorado en la atención a la diversidad, la enseñanza en equipo y la participación de la comunidad educativa.
El compromiso del IES “Cinco Villas” por la mejora de la educación se ve reflejado en el hecho de que, a lo largo de estos últimos cursos, el Departamento de Educación de la D.G.A. le ha reconocido y avalado económicamente trece proyectos: siete de innovación, cuatro de temática educativa y dos de convivencia escolar. Así mismo el equipo de profesores del aprendizaje cooperativo ha realizado ponencias en varias localidades aragonesas: Jaca, Calamocha, Huesca, Zaragoza, Teruel, Binefar, y Sabiñánigo; y la Asociación de Madres y Padres del IES recibió en 2006 un premio nacional (“Mención Especial") en Madrid por el proyecto “La atención a la diversidad: un esfuerzo compartido”. www.ejeadigital.com
ZARAGOZA 10-12 MAY. 2007
Conclusiones de las Jornadas Autonómicas de Innovación y Buenas Prácticas Educativas
- Apostamos por la convivencia
No veo alumnos, veo personas
Cuidamos el entorno, cuidamos las personas, cuidamos la convivencia
Conocernos, organizarnos, aprender juntos
Estamos cerca, llegamos lejos
Mejorar la convivencia es tarea de todos
Cada niño tiene una ventana donde poder entrar, el reto es encontrarla
Hay un enorme potencial y riqueza en la colaboración, participación e implicación de todos (alumnado, profesorado, familias, personal no docente, monitoras y monitores de comedor, extraescolares...) y la integración de los recursos del entorno (corporaciones locales, comarcas). Los docentes como agentes dinamizadores de la convivencia escolar deberíamos crear estructuras que permitan la intervención de todos, y, todo ello, con una doble finalidad: ponerse de acuerdo en un único mensaje y optimizar los recursos que puede aportar cada uno.
El conocimiento personal, tanto a nivel individual, como grupal, como social, favorece el aprecio y con él la confianza y el trabajo en equipo. Por lo que habría que propiciar los momentos de encuentro para compartir.
En este sentido, la organización de los centros es otra de las claves, y debe tener como objetivo la creación y consecución de una verdadera cultura de centro:
Ha de permitir tiempos y espacios para la comunicación (tanto entre docentes, como entre el resto de la comunidad educativa), para el trabajo en equipo y para la convivencia.
También, la coordinación de equipos docentes puede convertirse en una herramienta de cambio metodológico.
La implicación y, aún más, el liderazgo del equipo directivo es fundamental para el éxito
También es imprescindible la implicación, a través del asesoramiento, apoyo y acciones necesarias de los servicios de orientación
Por otra parte, atender la diversidad curricular que tenemos en las aulas es la mejor prevención. En este sentido, en estas Jornadas se ha hablado de “alumnos víctimas de violencia curricular”. Partiendo del conocimiento y el respeto a la situación de cada alumno podemos mejorar el bienestar emocional de la persona y con ello el proceso de aprendizaje y la convivencia.
La educación, además de instrucción, conlleva una parte socializadora muy importante, que hace volver la mirada hacia el profesor no sólo como instructor sino también como educador. En este sentido, hablaríamos no sólo de formación (inicial y permanente), sino también de otras cuestiones: motivación, vocación, reconocimiento… importantes para que el profesorado asuma su necesaria implicación.
Remarcamos también que hay que hacer un esfuerzo por desprenderse del rol de profesor o de alumno/padre, para encontrarse y valorarse como seres humanos.
Esta intervención del profesorado debe adaptarse al nuevo planteamiento educativo, y, para ello, hay metodologías y estilos docentes que favorecen este proceso.
La formación permanente del profesorado puede y debe ser uno de los componentes básicos de la mejora de la convivencia. Todos debemos asumir que el contexto de las aulas ha cambiado, y nuestra formación de entrada no contemplaba estas contingencias. Una de estas contingencias para las que es necesaria la formación, es la entrada de culturas diferentes en las aulas: conocerlas, respetarlas, integrarlas debe formar parte del trabajo de convivencia en el centro.
Al abordar el tema de la convivencia, se nota en los centros una tendencia a cambiar modelos sancionadores por modelos educadores.
El desarrollo de Planes de Convivencia de centro y de las acciones encaminadas a su desarrollo favorece la mejora de la misma. En este sentido ha habido coincidencia entre todos los que han presentado experiencias.
Lo que presentamos a continuación son propuestas que han surgido a lo largo de las Jornadas y que, puesto que han demostrado su viabilidad y han dado resultados positivos, pueden servir de guía para aquellos centros que se animen a iniciar este camino:
Las acciones que debe desarrollar un centro deben estar regidas por una serie de principios:
de realidad: hay que hacer lo que se puede hacer
de acción-reacción: cualquier alteración del equilibrio debe conllevar una reacción que debe ser educativa, proporcionada e inmediata
de economía (de tiempo y de energía). Se ha puesto de manifiesto en las Jornadas que tener unos protocolos de actuación rentabiliza y hace eficaces los esfuerzos
de inmediatez: pues si se demora su resolución, se agudizan los conflictos
de control: lo que no es medible no es mejorable
de eficacia
Los Planes de Convivencia deben ser consensuados y elaborados en equipo, siendo deseable que esté implicada la mayoría de la comunidad educativa; sin embargo, esto no debe convertirse en un obstáculo, siendo suficiente la intervención de un equipo que lidere el proceso
Respecto a las acciones que pueden contemplar estos Planes, podemos mencionar:
un plan de desarrollo de las competencias sociales y emocionales, dirigido tanto al alumnado como a todos los agentes educadores que intervienen en un centro (profesores, monitores, personal no docente). Hay que lograr que los alumnos desarrollen la voluntad de mejorar las cosas y asumir responsabilidades.
Estrategias y protocolos de prevención y gestión de conflictos, así como de construcción consensuada de normas (tanto de centro como de aula), en la idea de que las normas dan seguridad y ayudan al desarrollo moral
Reflexión sobre los diferentes estilos docentes y la gestión del aula, pues muchos conflictos se generan en el interior de la misma.
Estrategias que se ha demostrado que funcionan: la ayuda entre iguales (mediación, tutoría entre iguales, alumnos ayudantes), la individualización de la atención (tutoría). Hay que favorecer la escucha activa.
Protocolos de colaboración con todos los agentes que deben intervenir, en especial con las familias y personal no docente (para hablar todos el “mismo lenguaje"). En este aspecto, se ha detectado la necesidad de formación de algunos colectivos (familias, personal de apoyo). Una de las medidas que se han podido implantar en los centros, gracias a la colaboración de estos agentes, ha sido la apertura de centros (un mayor horario). En los centros donde se ha conseguido aunar estos esfuerzos, se ha avanzado de forma significativa en la implantación de la cultura de la convivencia
Todos los programas o proyectos que desarrolla un centro (institucionales o no) pueden ser contemplados desde la perspectiva de la convivencia, considerando lo que pueden aporta, lo que favorece la construcción de un proyecto único
También convendría incluir otras acciones (talleres, charlas, convivencias, excursiones) que, sin ser propiamente planificadas para mejorar la convivencia, inciden o favorecen un clima de bienestar en el centro
La participación en la mesa redonda ha propiciado la reflexión acerca del papel que desempeñan los medios de comunicación: se debería aprovechar la capacidad que tienen de informar y de ser foros de debate, colaborando con ellos para evitar que la educación sólo aparezca como una crónica de sucesos. Para ello sería necesario establecer entre ellos y los agentes educadores canales de colaboración que permitan utilizar un mismo lenguaje, contrastar las informaciones y, sobre todo, transmitir la parte de esfuerzo y de acciones que se están realizando.
En estas Jornadas hemos constatado que el tópico recurrente de la distancia entre la realidad del alumnado y la oferta de la escuela no ha aparecido en ninguna de las experiencias. Queremos pensar que, por abordar lo educativo desde lo emocional, esas distancias son más fácilmente asumibles. Cabe la posibilidad de que al convertir el entorno educativo en un espacio amable, también aquel alumnado “objetor” se sienta menos excluido y pueda plantearse un futuro formativo.
CONCLUSIÓN:
Para favorecer el proceso de enseñanza-aprendizaje consideramos que el centro educativo debe ser amable con todos los que intervienen en él. Incidir en la convivencia es un esfuerzo previo, que permite (y así lo han constatado las experiencias que hemos conocido estos días) “encontrarse bien” en el centro educativo, y por tanto alcanzar el objetivo de lograr una educación de calidad en equidad. catedu
Los organizadores del evento invitaron al IES “Cinco Villas” a exponer su proyecto educativo por la dilatada trayectoria de innovación que le caracteriza.
El director y el orientador comenzaron explicando las importantes aportaciones que ha realizado el IES desde su creación: pionero en la Reforma de las Enseñanzas Medias, pionero en la elaboración del Plan de Convivencia Escolar, pionero en la puesta en marcha de los programas de Compensación Educativa.
En el resto de la ponencia dieron a conocer algunos de los programas que conforman el proyecto educativo actual: dos profesores en el aula, aprendizaje cooperativo, agrupamientos flexibles, talleres artísticos y creativos, plan específico de prevención del acoso escolar, teatro escolar, semana cultural, proyectos de investigación del alumnado, proyectos comunes con la asociación de madres y padres, Unidad de Intervención Educativa Específica, Sección Bilingüe de Francés, estancia de una semana en Londres del alumnado de primero de bachillerato, intercambio con Marmande, etc. Resaltaron que estos programas tienen como finalidad atender a las necesidades de todo el alumnado tanto en el plano cognitivo como en el afectivo y social y se pueden llevar a cabo porque se utilizan tres herramientas fundamentales: implicación de todo el profesorado en la atención a la diversidad, la enseñanza en equipo y la participación de la comunidad educativa.
El compromiso del IES “Cinco Villas” por la mejora de la educación se ve reflejado en el hecho de que, a lo largo de estos últimos cursos, el Departamento de Educación de la D.G.A. le ha reconocido y avalado económicamente trece proyectos: siete de innovación, cuatro de temática educativa y dos de convivencia escolar. Así mismo el equipo de profesores del aprendizaje cooperativo ha realizado ponencias en varias localidades aragonesas: Jaca, Calamocha, Huesca, Zaragoza, Teruel, Binefar, y Sabiñánigo; y la Asociación de Madres y Padres del IES recibió en 2006 un premio nacional (“Mención Especial") en Madrid por el proyecto “La atención a la diversidad: un esfuerzo compartido”. www.ejeadigital.com






