El fiscal no tipifica el delito como agresión sexual, ya que las relaciones fueron consentidas por las dos niñas sin que mediara violencia
I. G./ALICANTE
El profesor de un colegio público de Benidorm acusado de cometer abusos sexuales contra dos alumnas de 13 años entre 2001 y 2003 admitió los hechos durante la vista oral celebrada ayer en la Sección Primera de la Audiencia de Alicante. Al término del juicio, el fiscal rebajó su solicitud de pena a la mitad al considerar como atenuantes la confesión y la reparación del daño ocasionado al haber indemnizado a las víctimas.
Los hechos se iniciaron en el año 2001. El acusado, J.L.H.P., trabajaba como docente en el colegio público Leonor Canalejas de Benidorm e impartía clase a las dos menores citadas. Aprovechando esta situación, a partir de septiembre de ese año comenzó a darles clases particulares en su domicilio, al que las niñas acudían de forma regular.
Según el fiscal, desde diciembre de 2001 hasta enero de 2003, y con el ánimo de satisfacer sus deseos sexuales, les decía que las quería y abusaba sexualmente de ellas. De este modo, las besaba en la boca y en los pechos y les tocaba la vagina. En una ocasión, las menores masturbaron al procesado después de que él «se lo hubiera pedido reiteradamente», explica el Ministerio Público en su escrito de acusación.
De acuerdo con el fiscal, el acusado indicaba a las menores que no contaran nada a nadie porque tendrían una mala reputación y la gente podría pensar mal de ellas, mientras que sus padres no entenderían nada.
Por estos hechos, el Ministerio Público pedía inicialmente seis años de cárcel por dos delitos de abusos sexuales continuados. Ayer, sin embargo, solicitó sólo tres años al haber confesado el acusado y haber reparado el daño.
Según el fiscal, las relaciones con las dos menores no constituyen un delito de agresión sexual, ya que fueron consentidas por las dos niñas sin que mediara la violencia.
Aunque el acusado se conformó con los cargos, el juicio se tuvo que celebrar al no aceptar el procesado la pena demandada por la acusación particular. Para el representante de las dos menores, el acusado incurrió en dos delitos de violación, ya que empleó la fuerza. Por cada uno de ellos solicitó siete años y un día de cárcel.
Por su parte, la defensa pidió que se condenara a su cliente a sólo dos años de cárcel, con el fin de que se le pudiera suspender la pena.
Videoconferencia
Las víctimas declararon por videoconferencia desde los juzgados de Benidorm, con el fin de que no tuvieran que encontrarse en la sala con el acusado.
Al testificar, las dos jóvenes ratificaron su denuncia y señalaron que fueron víctima de abusos durante dos años, según fuentes cercanas al caso. www.laverdad.es
I. G./ALICANTE
El profesor de un colegio público de Benidorm acusado de cometer abusos sexuales contra dos alumnas de 13 años entre 2001 y 2003 admitió los hechos durante la vista oral celebrada ayer en la Sección Primera de la Audiencia de Alicante. Al término del juicio, el fiscal rebajó su solicitud de pena a la mitad al considerar como atenuantes la confesión y la reparación del daño ocasionado al haber indemnizado a las víctimas.
Los hechos se iniciaron en el año 2001. El acusado, J.L.H.P., trabajaba como docente en el colegio público Leonor Canalejas de Benidorm e impartía clase a las dos menores citadas. Aprovechando esta situación, a partir de septiembre de ese año comenzó a darles clases particulares en su domicilio, al que las niñas acudían de forma regular.
Según el fiscal, desde diciembre de 2001 hasta enero de 2003, y con el ánimo de satisfacer sus deseos sexuales, les decía que las quería y abusaba sexualmente de ellas. De este modo, las besaba en la boca y en los pechos y les tocaba la vagina. En una ocasión, las menores masturbaron al procesado después de que él «se lo hubiera pedido reiteradamente», explica el Ministerio Público en su escrito de acusación.
De acuerdo con el fiscal, el acusado indicaba a las menores que no contaran nada a nadie porque tendrían una mala reputación y la gente podría pensar mal de ellas, mientras que sus padres no entenderían nada.
Por estos hechos, el Ministerio Público pedía inicialmente seis años de cárcel por dos delitos de abusos sexuales continuados. Ayer, sin embargo, solicitó sólo tres años al haber confesado el acusado y haber reparado el daño.
Según el fiscal, las relaciones con las dos menores no constituyen un delito de agresión sexual, ya que fueron consentidas por las dos niñas sin que mediara la violencia.
Aunque el acusado se conformó con los cargos, el juicio se tuvo que celebrar al no aceptar el procesado la pena demandada por la acusación particular. Para el representante de las dos menores, el acusado incurrió en dos delitos de violación, ya que empleó la fuerza. Por cada uno de ellos solicitó siete años y un día de cárcel.
Por su parte, la defensa pidió que se condenara a su cliente a sólo dos años de cárcel, con el fin de que se le pudiera suspender la pena.
Videoconferencia
Las víctimas declararon por videoconferencia desde los juzgados de Benidorm, con el fin de que no tuvieran que encontrarse en la sala con el acusado.
Al testificar, las dos jóvenes ratificaron su denuncia y señalaron que fueron víctima de abusos durante dos años, según fuentes cercanas al caso. www.laverdad.es






