Educación recibe las primeras denuncias de acoso por internet
VICTORIA BUENO/ ALICANTE
El acoso directo entre alumnos empieza a dar paso a otro tipo de «bullying» mucho más sutil y difícil de controlar: el ciberacoso a través de internet. La Conselleria de Educación ha recibido este curso las primeras denuncias al respecto, cuatro en la provincia, aunque los responsables de la Administración confiesan su temor de que sean muchos más los casos que no llegan al despacho de la dirección territorial.
Los únicos que han salido a la luz proceden de centros concertados, pero desde el sector de la enseñanza pública descartan que este tipo de vejaciones sean exclusivas de un tipo de centros porque se trata de un problema social que es de todos.
El messenger y los blogs y fotologs son actualmente los medios de comunicación preferidos por los alumnos para compartir con los demás de una forma muy rápida y visual cómo han pasado el fin de semana (mediante comentarios a través de los blogs y con fotografías comentadas a partir de los fotologs). El problema, como en todo, surge cuando esta novedosa y gratuita herramienta que ofrecen las nuevas tecnologías se emplea mal. En manos de alumnos acosadores las convierte en excelentes herramientas con las que insultar y hasta amenazar de muerte a sus víctimas, generalmente de la misma clase, amparados en el anonimato que favorece la red.
De hecho, entre las denuncias a las que ha tenido acceso este diario figura todo un rosario de documentos a que los padres han conseguido en internet y que incluyen fotos deformadas de sus hijos acompañadas de múltiples comentarios hirientes, insultos, vejaciones e incluso amenazas de muerte procedentes de otros compañeros.
En uno de los casos que ha recibido la Conselleria incluso se ha llegado a piratear la contraseña de la víctima y su acceso al messenger, vulnerando la intimidad de este alumno hasta el punto de provocar su absoluta indefensión, lo que ha desembocado en un obligado tratamiento psicológico. Los padres se lamentan de que en el centro no han querido abordar el problema, que ni siquiera les han recibido después de cuatro meses reclamando la atención de la dirección y del responsable de primero de la ESO, y que la única solución viable que hoy por hoy les dan desde la inspección educativa es que cambien a su hijo de centro. «El problema existe, lo conocen por nuestros escritos, pero ni dan soluciones ni previenen, se intenta tapar», se lamentan.
Su insistencia sobre el tema sólo ha logrado que se cerrara el fotolog del colegio, una herramienta diseñada para grupos y comunidades que permite enlaces a otras fotologs hasta acabar formando una especie de software social, por lo que el daño psicológico que recae sobre la víctima por los comentarios hirientes se multiplica a la misma velocidad que se difunde.
Desde la Conselleria de Educación alertan de que este tipo de acoso también se empieza a practicar contra profesores, a quienes se saca de quicio a propósito para grabarles con el móvil y, una vez descargada la fotografía en el ordenador, utilizarlo como blanco sobre el que cebarse de modo comunitario y anónimo.
La Unidad de Prevención e Intervención con que cuentan los servicios territoriales de Educación en Alicante contra el acoso escolar actúa con respecto al ciberacoso con el mismo protocolo que cuando se trata de un acoso presencial. Se circunscribe al ámbito educativo y trata de corregir las conductas inadecuadas poniéndolo en conocimiento de las familias.
Sin embargo desde todos los ámbitos consultados por este diario coinciden en la dificultad de poner riendas a internet y alertan de la responsabilidad de las familias sobre el control del tiempo que pasan sus hijos ante el ordenador: «Dos o tres horas seguidas dan pie a la sospecha. Un trabajo de clase no lleva más de tres cuartos de hora», advierten expertos psicopedagogos. DI
VICTORIA BUENO/ ALICANTE
El acoso directo entre alumnos empieza a dar paso a otro tipo de «bullying» mucho más sutil y difícil de controlar: el ciberacoso a través de internet. La Conselleria de Educación ha recibido este curso las primeras denuncias al respecto, cuatro en la provincia, aunque los responsables de la Administración confiesan su temor de que sean muchos más los casos que no llegan al despacho de la dirección territorial.
Los únicos que han salido a la luz proceden de centros concertados, pero desde el sector de la enseñanza pública descartan que este tipo de vejaciones sean exclusivas de un tipo de centros porque se trata de un problema social que es de todos.
El messenger y los blogs y fotologs son actualmente los medios de comunicación preferidos por los alumnos para compartir con los demás de una forma muy rápida y visual cómo han pasado el fin de semana (mediante comentarios a través de los blogs y con fotografías comentadas a partir de los fotologs). El problema, como en todo, surge cuando esta novedosa y gratuita herramienta que ofrecen las nuevas tecnologías se emplea mal. En manos de alumnos acosadores las convierte en excelentes herramientas con las que insultar y hasta amenazar de muerte a sus víctimas, generalmente de la misma clase, amparados en el anonimato que favorece la red.
De hecho, entre las denuncias a las que ha tenido acceso este diario figura todo un rosario de documentos a que los padres han conseguido en internet y que incluyen fotos deformadas de sus hijos acompañadas de múltiples comentarios hirientes, insultos, vejaciones e incluso amenazas de muerte procedentes de otros compañeros.
En uno de los casos que ha recibido la Conselleria incluso se ha llegado a piratear la contraseña de la víctima y su acceso al messenger, vulnerando la intimidad de este alumno hasta el punto de provocar su absoluta indefensión, lo que ha desembocado en un obligado tratamiento psicológico. Los padres se lamentan de que en el centro no han querido abordar el problema, que ni siquiera les han recibido después de cuatro meses reclamando la atención de la dirección y del responsable de primero de la ESO, y que la única solución viable que hoy por hoy les dan desde la inspección educativa es que cambien a su hijo de centro. «El problema existe, lo conocen por nuestros escritos, pero ni dan soluciones ni previenen, se intenta tapar», se lamentan.
Su insistencia sobre el tema sólo ha logrado que se cerrara el fotolog del colegio, una herramienta diseñada para grupos y comunidades que permite enlaces a otras fotologs hasta acabar formando una especie de software social, por lo que el daño psicológico que recae sobre la víctima por los comentarios hirientes se multiplica a la misma velocidad que se difunde.
Desde la Conselleria de Educación alertan de que este tipo de acoso también se empieza a practicar contra profesores, a quienes se saca de quicio a propósito para grabarles con el móvil y, una vez descargada la fotografía en el ordenador, utilizarlo como blanco sobre el que cebarse de modo comunitario y anónimo.
La Unidad de Prevención e Intervención con que cuentan los servicios territoriales de Educación en Alicante contra el acoso escolar actúa con respecto al ciberacoso con el mismo protocolo que cuando se trata de un acoso presencial. Se circunscribe al ámbito educativo y trata de corregir las conductas inadecuadas poniéndolo en conocimiento de las familias.
Sin embargo desde todos los ámbitos consultados por este diario coinciden en la dificultad de poner riendas a internet y alertan de la responsabilidad de las familias sobre el control del tiempo que pasan sus hijos ante el ordenador: «Dos o tres horas seguidas dan pie a la sospecha. Un trabajo de clase no lleva más de tres cuartos de hora», advierten expertos psicopedagogos. DI






