![]() | El caso de la pequeña Madeleine desaparecida revive la polémica·
Las soluciones de la tecnología, aunque no ofrecen fórmulas mágicas , sí dan una dosis importante de tranquilidad |
Hay alarma entre los padres, y no es para menos. En el Reino Unido se denuncian cerca de 70.000 desapariciones de pequeños al año, de acuerdo con la organización Missing Kids(Niños perdidos).
En Estados Unidos la cifra se multiplica: unos 700.000. En España ronda por los 15.000. En muchas ocasiones se trata de desapariciones momentáneas, pero la preocupación que despierta el tema en los padres los ha llevado a acudir a las autoridades.
La desaparición de Madeleine McCann, una niña británica de 4 años que pasaba vacaciones con sus padres en Portugal, tiene en alerta a Europa y ha sacado a flor de piel la preocupación de los mayores por el paradero de sus hijos.
La evolución de la tecnología permite actualmente que los padres sigan la pista de los niños y sepan dónde se encuentran en cada segundo. Aunque no se trata de fórmulas mágicas que acaben con las desapariciones de los menores, sí ofrecen una dosis importante de tranquilidad.
Uno de los medios más utilizados es el celular. Algunas empresas ofrecen un servicio de rastreo que permite saber dónde se encuentra el aparato, siempre y cuando esté encendido. Es una fórmula cuyo éxito entre los adolescentes es indiscutible, dado el uso cada vez mayor del teléfono entre ellos. En España, la penetración del sector es del 71 por ciento en los chicos que tienen entre 12 y 14 años, y del 93 por ciento en los que tienen entre 15 y 17.
Para los más pequeños existen modelos específicos en este país.
Hay uno para niños de 8 a 12 años (Play Pack) y otro, destinado a los más pequeños, en cuya fabricación participa el almacén Imaginarium.
En Estados Unidos se venden modelos en supermercados y almacenes populares. Hay diversos productos en diferentes lugares, pero en general se trata de comprar el celular y contratar un servicio de localización permanente, que funciona gracias a un sistema incorporado de GPS. Los padres pueden ubicar a los niños a través de Internet o de una llamada al proveedor. En menos de un minuto pueden saber dónde están sus hijos, siempre y cuando el área tenga cobertura y el aparato esté encendido.
Otras fórmulas
Los sistemas de GPS incorporados ofrecen varias posibilidades. En Inglaterra se colocan dentro del mecanismo de relojes para niños.
En Japón, donde se avanza con rapidez en sistemas de seguridad para pequeños, se introducen en maletas y mochilas e, incluso, en uniformes escolares.
En el Reino Unido se usan chips del tamaño de media chocolatina Jet dentro de brazaletes y prendas infantiles. Emiten una señal de radiofrecuencia cuando pasan por una antena receptora y tienen una batería que dura cinco años.
Todos estos progresos tecnológicos presentan fallas. La principal es que si los niños han sido secuestrados, los delincuentes pueden deshacerse de cualquiera de las prendas, celulares y demás objetos portadores de chips y GPS. Por ello un profesor universitario, Kevin Warwick, ideó el implante subcutáneo de un microchip que puede enviar señales a un computador.
El invento despertó una fuerte polémica ética por la pérdida de intimidad que significaba y no progresó. Sin embargo en algunas partes, como Puerto Rico, se ha usado con el propósito de seguir a enfermos de Alzheimer.
Ninguno de estos inventos ofrece protección total a los pequeños.
"La tecnología no sustituye al sentido común ni, por supuesto, a la supervisión de los padres", dice Georgia Hilgeman-Hammond, directora de la organización Vanished Children en los Estados Unidos.
Sin embargo permiten respirar con un poco de tranquilidad en momentos en que los casos como el de Madeleine recuerdan la vulnerabilidad de los niños.
Caso sin resolver
La pequeña Madeleine dormía con sus hermanos en un complejo hotelero portugués, mientras sus padres departían en un recinto cercano. Cuando acudieron a revisar cómo iban sus hijos, los McCann vieron que faltaba Madeleine. La búsqueda comenzó ese mismo día, el 3 de mayo, y ha contado con el apoyo de las policías de varios países.
Personas famosas, como el futbolista David Beckham y la creadora de Harry Potter, Joanne K. Rowling, han hecho llamados públicos con el propósito de que los ojos de los ciudadanos se mantengan abiertos y aporten cualquier pista que dé con el paradero de la niña.
Sus padres recorren durante estos días varios lugares europeos, como El Vaticano y Madrid, para que no cese el interés en encontrar a Madeleine. Su presencia en los medios recuerda que todos los niños corren el mismo riesgo. www.eltiempo.com

El Papa Benedicto XVI recibió a Kate y Gerry McCann, padres de Madeleine, en el Vaticano y bendijo la foto de la pequeña desaparecida.
http://www.missingkids.com/ http://missingkids.co.uk/
http://es.missingkids.com/ http://ar.missingkids.com/








