La mayoría de los pederastas se rehabilitan, aunque hay porcentaje de casos "incurables", según el autor de 'La Bestia' ·
Börge Hellström, su autor, ha trabajado durante ocho años en programas de investigación para la televisión nacional sueca
MADRID, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -
"La mayoría de los pederastas se rehabilitan con terapia, pero hay una pequeña parte de casos incurables", según afirmó hoy el periodista sueco Anders Roslund, autor, junto al trabajador social Börge Hellström, de la novela 'La Bestia', una historia que plantea un debate sobre el ajusticiamiento de este tipo de delincuentes.
Editada por Planeta, la obra cuenta la historia de un padre que decide asesinar al violador de su hija, un pederasta reincidente fugado de prisión, en una iniciativa que desata toda una serie de manifestaciones sociales de violencia contra otros supuestos explotadores sexuales.
En declaraciones a Europa Press, Roslund, que ha trabajado durante ocho años en programas de investigación para la televisión nacional sueca, explicó que la obra es fruto de su experiencia profesional con todo tipo de delincuentes peligrosos así como con las personas que se ocupaban de ellos. Un bagaje que, en este caso, le ha valido para trazar "desde el interior" el perfil psicológico de todos los protagonistas.
La aportación de Böll tiene raíz en su historia personal. Fue víctima de abusos sexuales cuando aún era un niño y aquello, según afirmó, supuso un cambio en su vida, que derivó hacia las drogas y la delincuencia. Cumplió condena en dos ocasiones, lo que le introdujo en la jerga de la cárcel y su funcionamiento interno lo suficiente para reflejarlo en la novela. De hecho, expresó, "conocí a muchas de las personas que aparecen retratadas en el libro".
Entre ambos, han trazado el perfil del pederasta como un hombre, "generalmente lo son", de mediana edad, "incapaz de controlar sus sentimientos y sus impulsos" que "no obedece a ninguna regla" y actúa "para tener poder y control sobre su propia ansiedad". Se trata, según apuntó Böll, de "un enfermo mental muy difícil de rehabilitar" dadas sus "pulsiones sexuales".
Sin embargo, "si se trabaja desde la adolescencia, puede hacerse", apostilló Roslund, quien explicó que "no siempre es fácil detectar a los agresores sexuales cuando aún son jóvenes" pero es importante "trabajar con los adolescentes" para actuar en el momento en que se evidencia un caso.
Respecto a las víctimas, Böll incidió que ante una situación así "sólo tienes dos opciones, hundirte o desatar tu ira", exactamente los mismos parámetros en que se debate Fredrik, el protagonista de la novela, de cuya motivación se habla en términos de "defensa propia" porque "en realidad lo suyo no es una venganza, quiere asesinar al pederasta para proteger a las niñas que, tarde o temprano acabarán siendo sus víctimas" porque, en el mejor de los casos, cumplirá condena y, después, saldrá en libertad, apuntó.
"El problema es hasta qué punto en una sociedad democrática se puede consentir" tanto el ajusticiamiento por parte del padre, como el riesgo de reincidencia del pederasta al término de su condena, plantean los autores, que preguntan al lector si la vida del asesino vale más o menos que las vidas de las posibles víctimas.
"Yo, si hubiera sido Fredrik, habría hecho lo mismo", confesó Roslund, que manifestó su sorpresa por la posición de Böll, a quien "no preocupa en absoluto el bienestar o malestar del pederasta" porque no tiene "ningún interés en saber nada de esa gente" ni tiene deseos de venganza. "Las cosas se ven de otro modo cuando no eres directamente la víctima", afirmó el periodista. ep
"La bestia"
Anders Roslund y Börge Hellström
Colección: Planeta Internacional
288 páginas
ISBN: 978-84-08-07206-5
Tapa dura 15 x 23 cm
Publicación: Mayo 2007
Escalofriante, desgarradora, intensa, realista. Espléndida novela con una trama insólita, dura y actual
Sinopsis: Dos niñas aparecen muertas en el trastero de un sótano. Cuatro años después, su asesino se escapa de la cárcel y los peores temores se hacen realidad: otra pequeña es asesinada con signos de haber sido violada. La situación escapa a todo control. En un ambiente de histeria colectiva provocado en gran parte por los medios de comunicación, Fredrik Steffansson, el padre de la última víctima, decide vengarse tomándose la justicia por su mano. Pero la brutalidad resulta contagiosa y las consecuencias son devastadoras. La caza del asesino desencadena una escalada de violencia sin precedentes que obligará a los ciudadanos a enfrentarse a preguntas escalofriantes: ¿Quién debería morir? ¿Qué vida es más valiosa? www.editorial.planeta.es
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Avanza la norma de ejecutar a pederastas
Ya se aplica en cinco estados de EE.UU.: Texas podría seguir
WASHINGTON, D.C. 28/MAY/07 (France Presse).— La idea de ejecutar a los violadores de niños, incluso si no mataron, avanza en Estados Unidos. Por lo pronto la Corte Suprema de Luisiana validó el martes pasado la condena a muerte de un pederasta, y el gobernador de Texas debe promulgar pronto una ley en ese sentido.
Si bien Luisiana fue el primer estado en adoptar una legislación que autorizaba la pena de muerte para los violadores de niños en 1995, el movimiento cobró verdadera fuerza diez años más tarde, después del calvario de una niña violada y enterrada viva por un hombre ya condenado por agresión sexual.
Proyectos de la “Ley Jessica” fueron presentados por todo el país para imponer, en la inmensa mayoría de los casos, una pena mínima de 25 años de reclusión en caso de violación de un niño de menos de 12 años y la colocación de por vida de un aparato de localización por GPS (satelital).
Pero en ciertos Estados, a la “Ley Jessica” se agregó la posibilidad de condenar a muerte a un pederasta: además de Luisiana; Oklahoma, Carolina del Sur, Georgia y Montana adoptaron en lo sucesivo tal disposición.
Por una aplastante mayoría, los legisladores de Texas escogieron añadirla en su estado, responsable de más de un tercio de las ejecuciones en el país desde hace 30 años, y de dos tercios este año. La ley se encuentra en la oficina del gobernador Rick Perry, que prometió firmarla.
La idea, sin embargo, parece ir a contracorriente del resto del país, donde la pena de muerte pierde terreno bajo el efecto conjugado de errores judiciales resonantes y procedimientos de ejecución fallidos. Además, no tiene la aprobación de todos, ni siquiera en el seno de las organizaciones de defensa de las víctimas.
“Tememos que esto reduzca todavía más el número de denuncias de agresión sexual”, explicó Karen Rugaard, vocero de la Asociación contra la Violencia Sexual de Texas, que calcula que sólo una violación de cada cinco es denunciada. “La inmensa mayoría de los niños agredidos son víctimas de algún allegado. Es difícil denunciar a un padre, un tío, un amigo. Y será peor si el niño sabe que su agresor puede ser enviado mucho tiempo a prisión o condenado a muerte”, agregó. yucatan.com.mx/
Börge Hellström, su autor, ha trabajado durante ocho años en programas de investigación para la televisión nacional sueca
MADRID, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -
"La mayoría de los pederastas se rehabilitan con terapia, pero hay una pequeña parte de casos incurables", según afirmó hoy el periodista sueco Anders Roslund, autor, junto al trabajador social Börge Hellström, de la novela 'La Bestia', una historia que plantea un debate sobre el ajusticiamiento de este tipo de delincuentes.
Editada por Planeta, la obra cuenta la historia de un padre que decide asesinar al violador de su hija, un pederasta reincidente fugado de prisión, en una iniciativa que desata toda una serie de manifestaciones sociales de violencia contra otros supuestos explotadores sexuales.
En declaraciones a Europa Press, Roslund, que ha trabajado durante ocho años en programas de investigación para la televisión nacional sueca, explicó que la obra es fruto de su experiencia profesional con todo tipo de delincuentes peligrosos así como con las personas que se ocupaban de ellos. Un bagaje que, en este caso, le ha valido para trazar "desde el interior" el perfil psicológico de todos los protagonistas.
La aportación de Böll tiene raíz en su historia personal. Fue víctima de abusos sexuales cuando aún era un niño y aquello, según afirmó, supuso un cambio en su vida, que derivó hacia las drogas y la delincuencia. Cumplió condena en dos ocasiones, lo que le introdujo en la jerga de la cárcel y su funcionamiento interno lo suficiente para reflejarlo en la novela. De hecho, expresó, "conocí a muchas de las personas que aparecen retratadas en el libro".
Entre ambos, han trazado el perfil del pederasta como un hombre, "generalmente lo son", de mediana edad, "incapaz de controlar sus sentimientos y sus impulsos" que "no obedece a ninguna regla" y actúa "para tener poder y control sobre su propia ansiedad". Se trata, según apuntó Böll, de "un enfermo mental muy difícil de rehabilitar" dadas sus "pulsiones sexuales".
Sin embargo, "si se trabaja desde la adolescencia, puede hacerse", apostilló Roslund, quien explicó que "no siempre es fácil detectar a los agresores sexuales cuando aún son jóvenes" pero es importante "trabajar con los adolescentes" para actuar en el momento en que se evidencia un caso.
Respecto a las víctimas, Böll incidió que ante una situación así "sólo tienes dos opciones, hundirte o desatar tu ira", exactamente los mismos parámetros en que se debate Fredrik, el protagonista de la novela, de cuya motivación se habla en términos de "defensa propia" porque "en realidad lo suyo no es una venganza, quiere asesinar al pederasta para proteger a las niñas que, tarde o temprano acabarán siendo sus víctimas" porque, en el mejor de los casos, cumplirá condena y, después, saldrá en libertad, apuntó.
"El problema es hasta qué punto en una sociedad democrática se puede consentir" tanto el ajusticiamiento por parte del padre, como el riesgo de reincidencia del pederasta al término de su condena, plantean los autores, que preguntan al lector si la vida del asesino vale más o menos que las vidas de las posibles víctimas.
"Yo, si hubiera sido Fredrik, habría hecho lo mismo", confesó Roslund, que manifestó su sorpresa por la posición de Böll, a quien "no preocupa en absoluto el bienestar o malestar del pederasta" porque no tiene "ningún interés en saber nada de esa gente" ni tiene deseos de venganza. "Las cosas se ven de otro modo cuando no eres directamente la víctima", afirmó el periodista. ep
"La bestia"
Anders Roslund y Börge Hellström
Colección: Planeta Internacional
288 páginas
ISBN: 978-84-08-07206-5
Tapa dura 15 x 23 cm
Publicación: Mayo 2007
Escalofriante, desgarradora, intensa, realista. Espléndida novela con una trama insólita, dura y actual
Sinopsis: Dos niñas aparecen muertas en el trastero de un sótano. Cuatro años después, su asesino se escapa de la cárcel y los peores temores se hacen realidad: otra pequeña es asesinada con signos de haber sido violada. La situación escapa a todo control. En un ambiente de histeria colectiva provocado en gran parte por los medios de comunicación, Fredrik Steffansson, el padre de la última víctima, decide vengarse tomándose la justicia por su mano. Pero la brutalidad resulta contagiosa y las consecuencias son devastadoras. La caza del asesino desencadena una escalada de violencia sin precedentes que obligará a los ciudadanos a enfrentarse a preguntas escalofriantes: ¿Quién debería morir? ¿Qué vida es más valiosa? www.editorial.planeta.es
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Ya se aplica en cinco estados de EE.UU.: Texas podría seguir
WASHINGTON, D.C. 28/MAY/07 (France Presse).— La idea de ejecutar a los violadores de niños, incluso si no mataron, avanza en Estados Unidos. Por lo pronto la Corte Suprema de Luisiana validó el martes pasado la condena a muerte de un pederasta, y el gobernador de Texas debe promulgar pronto una ley en ese sentido.
Si bien Luisiana fue el primer estado en adoptar una legislación que autorizaba la pena de muerte para los violadores de niños en 1995, el movimiento cobró verdadera fuerza diez años más tarde, después del calvario de una niña violada y enterrada viva por un hombre ya condenado por agresión sexual.
Proyectos de la “Ley Jessica” fueron presentados por todo el país para imponer, en la inmensa mayoría de los casos, una pena mínima de 25 años de reclusión en caso de violación de un niño de menos de 12 años y la colocación de por vida de un aparato de localización por GPS (satelital).
Pero en ciertos Estados, a la “Ley Jessica” se agregó la posibilidad de condenar a muerte a un pederasta: además de Luisiana; Oklahoma, Carolina del Sur, Georgia y Montana adoptaron en lo sucesivo tal disposición.
Por una aplastante mayoría, los legisladores de Texas escogieron añadirla en su estado, responsable de más de un tercio de las ejecuciones en el país desde hace 30 años, y de dos tercios este año. La ley se encuentra en la oficina del gobernador Rick Perry, que prometió firmarla.
La idea, sin embargo, parece ir a contracorriente del resto del país, donde la pena de muerte pierde terreno bajo el efecto conjugado de errores judiciales resonantes y procedimientos de ejecución fallidos. Además, no tiene la aprobación de todos, ni siquiera en el seno de las organizaciones de defensa de las víctimas.
“Tememos que esto reduzca todavía más el número de denuncias de agresión sexual”, explicó Karen Rugaard, vocero de la Asociación contra la Violencia Sexual de Texas, que calcula que sólo una violación de cada cinco es denunciada. “La inmensa mayoría de los niños agredidos son víctimas de algún allegado. Es difícil denunciar a un padre, un tío, un amigo. Y será peor si el niño sabe que su agresor puede ser enviado mucho tiempo a prisión o condenado a muerte”, agregó. yucatan.com.mx/







