TRiBUNA · ¿Existen vacaciones con mayor impacto social que las vacaciones escolares?
Son casi tres meses para los estudiantes, es un periodo largo, muy largo, quizás demasiado. ¿Porqué las diferentes reformas del sistema educativo no consideran replantear el calendario escolar? ¿Es razonable que España sea el único país europeo donde desde enero hasta junio, sólo haya una pausa de una semana, santa para más señas, que viene marcada por el calendario católico? ¿Acaso no existen estudios sobre los ritmos de aprendizaje? ¿No ha pensado nadie que este calendario intensivo en periodo escolar e intensivo en vacaciones prolongadas no favorece en nada a la asimilación y consolidación de los conocimientos?
Desde el punto de vista de los docentes, este largo periodo vacacional nos hace de cara a la sociedad ser los más "envidiados" y a la vez los más "denostados" trabajadores, es demasiada la carga que soltamos, podemos afirmar que la consideración social del profesorado está vinculada muy estrechamente al calendario escolar.
En el largo verano, las academias "sustituyen" al profesorado. Resulta paradójico, aunque poco frecuente, aprobar a un estudiante en septiembre, que ha aprendido con "otro" docente en dos meses lo que no había conseguido aprender con el docente titular en nueve.¿Seguiremos encontrando sentido a las convocatorias de septiembre?
Toda la comunidad está implicada, ¿Por qué esta inflexibilidad en las pausas y en la temporalización del tiempo libre?
Las mayores diferencias entre España y otros países se encuentran en los periodos de descanso a lo largo del año. Otros países que soportan las mismas temperaturas veraniegas organizan los tiempos escolares de formas bien diferentes: Italia, Portugal o por no hablar del norte de España donde el calendario es el mismo y no así las temperaturas.
Unas vacaciones secuenciadas con periodos de estudio coherentes, alternándose en las comunidades autónomas, evitando así aglomeraciones en carreteras y lugares de interés turístico, y menos periodo en verano, sin por ello más días en el calendario docente, ya ajustado a la normativa europea. Estoy convencida de que esto ayudaría a conciliar esa brecha entre la escuela y la sociedad y entre la sociedad y la clase docente.
Pero- estamos en junio y el ambiente está que arde, exámenes, notas finales, negociaciones de última hora para rascar unas decimillas a las notas, selectividad, ¿quién plantea ahora alargar el curso? En septiembre, quizás.
De momento y con una sola y unánime voz, sólo se puede decir: ¡Viva las vacaciones!. www.diariocordoba.com
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* FOTO: DDN, Fuente de Parque Yamaguchi en Pamplona
Son casi tres meses para los estudiantes, es un periodo largo, muy largo, quizás demasiado. ¿Porqué las diferentes reformas del sistema educativo no consideran replantear el calendario escolar? ¿Es razonable que España sea el único país europeo donde desde enero hasta junio, sólo haya una pausa de una semana, santa para más señas, que viene marcada por el calendario católico? ¿Acaso no existen estudios sobre los ritmos de aprendizaje? ¿No ha pensado nadie que este calendario intensivo en periodo escolar e intensivo en vacaciones prolongadas no favorece en nada a la asimilación y consolidación de los conocimientos?
Desde el punto de vista de los docentes, este largo periodo vacacional nos hace de cara a la sociedad ser los más "envidiados" y a la vez los más "denostados" trabajadores, es demasiada la carga que soltamos, podemos afirmar que la consideración social del profesorado está vinculada muy estrechamente al calendario escolar.
En el largo verano, las academias "sustituyen" al profesorado. Resulta paradójico, aunque poco frecuente, aprobar a un estudiante en septiembre, que ha aprendido con "otro" docente en dos meses lo que no había conseguido aprender con el docente titular en nueve.¿Seguiremos encontrando sentido a las convocatorias de septiembre?
Toda la comunidad está implicada, ¿Por qué esta inflexibilidad en las pausas y en la temporalización del tiempo libre?
Las mayores diferencias entre España y otros países se encuentran en los periodos de descanso a lo largo del año. Otros países que soportan las mismas temperaturas veraniegas organizan los tiempos escolares de formas bien diferentes: Italia, Portugal o por no hablar del norte de España donde el calendario es el mismo y no así las temperaturas.
Unas vacaciones secuenciadas con periodos de estudio coherentes, alternándose en las comunidades autónomas, evitando así aglomeraciones en carreteras y lugares de interés turístico, y menos periodo en verano, sin por ello más días en el calendario docente, ya ajustado a la normativa europea. Estoy convencida de que esto ayudaría a conciliar esa brecha entre la escuela y la sociedad y entre la sociedad y la clase docente.
Pero- estamos en junio y el ambiente está que arde, exámenes, notas finales, negociaciones de última hora para rascar unas decimillas a las notas, selectividad, ¿quién plantea ahora alargar el curso? En septiembre, quizás.
De momento y con una sola y unánime voz, sólo se puede decir: ¡Viva las vacaciones!. www.diariocordoba.com

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* FOTO: DDN, Fuente de Parque Yamaguchi en Pamplona







