Muchos chicos llegan a los 14 años con una larga trayectoria delictiva a sus espaldas· Veinte menores, a la espera de cumplir las condenas en centros de internamiento de Málaga
MÁLAGA 08.07.07 - M. M.
El debate sobre la edad que deben tener los menores que delinquen para poder ser castigados no acaba de cerrarse. La reciente reforma de la Ley de Menores no ha realizado ninguna modificación al respecto, por lo que las cosas no han variado sustancialmente y sólo los chicos que hayan cumplido los 14 años pueden ser imputados y procesados.
«Se debería intervenir antes, quizá, a partir de los 12 años, ya que actualmente, con la legislación que tenemos, se actúa tardíamente», asegura Isabel Fernández. Para esta fiscal, la práctica viene demostrando que los sistemas de protección establecidos «no son suficientes» y son muchos los casos de chavales que al cumplir los 14 años ya llevan tras de sí una larga trayectoria delictiva.
De hecho, de las denuncias que llegan a la Fiscalía, una buena parte tienen que ser archivadas porque los chicos no han cumplido los 14 años y, por lo tanto, quedan fuera de la franja de edad contemplada por la Ley de Menores y no se puede actuar contra ellos.
La Fiscalía asegura en su memoria de 2006 que la mayoría de la delincuencia juvenil continúa íntimamente ligada a la «desestructuración y la marginalidad familiar», que además llevan aparejadas serias dificultades económicas, cuando no el consumo precoz de alcohol y drogas por parte de los más pequeños de la familia. El desamparo y el fracaso escolar tienen mucho que ver también con la comisión de delitos.
En Málaga, además, los juzgados de menores tienen serias dificultades para ejecutar las sentencias con medidas de internamiento en régimen cerrado o semiabierto a las que han sido condenados los menores por falta de plazas en los centros. A finales de 2006, un total de 20 chavales estaban en lista de espera para ser internados.
Saturación
La provincia sólo dispone de dos centros de reforma de menores, ambos en Torremolinos: el San Francisco de Asís, de régimen semiabierto con 40 plazas, y el de La Biznaga, cerrado y también semiabierto, con 15. Los dos se encuentran «desbordados», según la Fiscalía, que subraya que este déficit tampoco es cubierto con el resto de los centros de reforma de la Comunidad andaluza, que suman en total 765 plazas. No obstante, señala que esas dificultades desaparecen cuando se ordena el internamiento como medida cautelar, que «se produce de inmediato». diariosur
MÁLAGA 08.07.07 - M. M.
El debate sobre la edad que deben tener los menores que delinquen para poder ser castigados no acaba de cerrarse. La reciente reforma de la Ley de Menores no ha realizado ninguna modificación al respecto, por lo que las cosas no han variado sustancialmente y sólo los chicos que hayan cumplido los 14 años pueden ser imputados y procesados.
«Se debería intervenir antes, quizá, a partir de los 12 años, ya que actualmente, con la legislación que tenemos, se actúa tardíamente», asegura Isabel Fernández. Para esta fiscal, la práctica viene demostrando que los sistemas de protección establecidos «no son suficientes» y son muchos los casos de chavales que al cumplir los 14 años ya llevan tras de sí una larga trayectoria delictiva.
De hecho, de las denuncias que llegan a la Fiscalía, una buena parte tienen que ser archivadas porque los chicos no han cumplido los 14 años y, por lo tanto, quedan fuera de la franja de edad contemplada por la Ley de Menores y no se puede actuar contra ellos.
La Fiscalía asegura en su memoria de 2006 que la mayoría de la delincuencia juvenil continúa íntimamente ligada a la «desestructuración y la marginalidad familiar», que además llevan aparejadas serias dificultades económicas, cuando no el consumo precoz de alcohol y drogas por parte de los más pequeños de la familia. El desamparo y el fracaso escolar tienen mucho que ver también con la comisión de delitos.
En Málaga, además, los juzgados de menores tienen serias dificultades para ejecutar las sentencias con medidas de internamiento en régimen cerrado o semiabierto a las que han sido condenados los menores por falta de plazas en los centros. A finales de 2006, un total de 20 chavales estaban en lista de espera para ser internados.
Saturación
La provincia sólo dispone de dos centros de reforma de menores, ambos en Torremolinos: el San Francisco de Asís, de régimen semiabierto con 40 plazas, y el de La Biznaga, cerrado y también semiabierto, con 15. Los dos se encuentran «desbordados», según la Fiscalía, que subraya que este déficit tampoco es cubierto con el resto de los centros de reforma de la Comunidad andaluza, que suman en total 765 plazas. No obstante, señala que esas dificultades desaparecen cuando se ordena el internamiento como medida cautelar, que «se produce de inmediato». diariosur






