ACÁ y ALLÁ· Escuelas violentas· Agresiones de padres de alumnos a los maestros, una modalidad preocupante por el riesgo que implica en la gestión educativa.
LA PRENSA 17.07.07 BUENOS AIRES, AR
La violencia en los establecimientos educativos es un fenómeno que ha adquirido, desde los años setenta, una gran importancia en muchos países del mundo. En la Argentina su incidencia es creciente, y empiezan a detectarse, cada vez más, manifestaciones preocupantes como consecuencia de la crisis social, cultural y familiar que se está sufriendo. Lamentablemente ha dejado ya de ser noticia que en las escuelas haya niños o jóvenes que se comportan agresivamente, que llevan armas, que venden y consumen drogas, o que les roban a otros estudiantes. Ahora se suma a este clima inadmisible para ejercer el magisterio educativo la tendencia creciente de padres irascibles que responden con agresiones físicas a las observaciones y medidas de los educadores.
Estos episodios de violencia abren un debate con aristas complejas y diversas, en el que no pueden quedar ausentes cuestiones como el rol de la escuela y de los padres, la actitud de las autoridades de los establecimientos involucrados y los agentes externos que influyen y determinan tales conductas. Cuestiones como la indisciplina o el mal comportamiento son fenómenos perturbadores que cambian la buena marcha de la vida escolar, pero no son los únicos. La pobreza, el desempleo, la falta de alimentos, el trabajo infantil, el alcoholismo y la drogadicción son generalmente identificados como causas de la violencia, pero en realidad deben considerarse factores que contribuyen a crearla.
Este tipo de hechos, por lo general, tiene su comienzo en relaciones familiares y escolares caracterizadas como violentas, que van conformando patrones de interacción y aprendizaje para la resolución de conflictos por parte de los sujetos que las han sufrido en su niñez. La violencia escolar es un fenómeno que debe ser asumido de manera conjunta por los gobiernos, las autoridades educativas, los docentes, los padres de familia y los propios alumnos..laprensa.com.ar
LA PRENSA 17.07.07 BUENOS AIRES, AR
La violencia en los establecimientos educativos es un fenómeno que ha adquirido, desde los años setenta, una gran importancia en muchos países del mundo. En la Argentina su incidencia es creciente, y empiezan a detectarse, cada vez más, manifestaciones preocupantes como consecuencia de la crisis social, cultural y familiar que se está sufriendo. Lamentablemente ha dejado ya de ser noticia que en las escuelas haya niños o jóvenes que se comportan agresivamente, que llevan armas, que venden y consumen drogas, o que les roban a otros estudiantes. Ahora se suma a este clima inadmisible para ejercer el magisterio educativo la tendencia creciente de padres irascibles que responden con agresiones físicas a las observaciones y medidas de los educadores.
Estos episodios de violencia abren un debate con aristas complejas y diversas, en el que no pueden quedar ausentes cuestiones como el rol de la escuela y de los padres, la actitud de las autoridades de los establecimientos involucrados y los agentes externos que influyen y determinan tales conductas. Cuestiones como la indisciplina o el mal comportamiento son fenómenos perturbadores que cambian la buena marcha de la vida escolar, pero no son los únicos. La pobreza, el desempleo, la falta de alimentos, el trabajo infantil, el alcoholismo y la drogadicción son generalmente identificados como causas de la violencia, pero en realidad deben considerarse factores que contribuyen a crearla.
Este tipo de hechos, por lo general, tiene su comienzo en relaciones familiares y escolares caracterizadas como violentas, que van conformando patrones de interacción y aprendizaje para la resolución de conflictos por parte de los sujetos que las han sufrido en su niñez. La violencia escolar es un fenómeno que debe ser asumido de manera conjunta por los gobiernos, las autoridades educativas, los docentes, los padres de familia y los propios alumnos..laprensa.com.ar






