Los niños además son sometidos a violaciones sexuales, explotación laboral y otros graves abusos y después son abandonados, según una alarmante denuncia de una funcionaria chilena
Oruro/ANF 22/JUL/07 BOLIVIA
Algunos niños bolivianos que ingresan de forma ilegal a Chile sufren explotación laboral y son utilizados para el narcotráfico, según informe oficial del Servicio Nacional del Menor (SENAME) del vecino país.
La directora del SENAME, Loreta Martínez, quien llegó a Oruro para participar en un taller sobre explotación laboral infantil de niños emigrantes, hizo conocer que los menores son objeto de maltrato, abuso sexual, explotación laboral y otros vejámenes, llegando al extremo que son utilizados para el transporte de cocaína.
Afirmó que en los últimos cuatro años fueron atendidos 35 niños por la organización que se encarga de la protección en albergues de acogida y vigilancia para el cumplimiento de condenas en centros de rehabilitación por los delitos de narcotráfico.
"Son niños que han llegado por alguna vulneración de sus derechos que van desde maltrato, abuso sexual, explotación laboral, son niños que están solos pastoreando y que habían cruzado la frontera ilegalmente por fines de pastoreo", dijo, al asegurar que a otros niños les hacen llevar droga en su cuerpo.
"Nosotros hemos detectado esos casos y hemos realizado todo el trabajo para que ellos vuelvan a vivir con sus familias o personas responsables que tengan en Bolivia. Ese transporte de droga es permanente y el narcotráfico se aprovecha de los niños emigrantes", manifestó Martínez.
Mencionó que la mayoría de los niños que atraviesan esa situación son menores que pertenecen a los pueblos aledaños a la frontera chilena y por lo tanto tienen un componente de situación indígena porque además la población del vecino país también se confunde con la boliviana, porque no hay una línea que divida a las comunidades.
Ratificó que son niños entre 9 y 10 años los que participan en el transporte de la droga de las redes del narcotráfico. La migración de los niños bolivianos es constante por la ausencia de medios de subsistencia en sus comunidades de origen y la falta de atención de sus padres, que en la región de Sabaya, Pisiga, Huachacalla, Chipaya y Ancaravi se dedican por lo general al comercio y están siempre de viaje.
La mayor migración se registra durante el período de las vacaciones invernales y de fin de año, puesto que "ir a trabajar a Chile", constituye el desafío más grande para los niños que toman este hecho como una aventura propia de su formación.
Las labores que realizan los niños emigrantes bolivianos se reducen al cuidado y pastoreo de animales menores, siembra y cosecha de legumbres, hortalizas y fruta, radicando en la I Región de Tarapacá, donde los más apreciados son los Chipayas que incluyendo adultos migran temporalmente por períodos de 90 días para cumplir esas tareas como expertos agricultores, de acuerdo a un estudio realizado por Terra de Hommes. opinion.com.bo
http://www.sename.cl/
Oruro/ANF 22/JUL/07 BOLIVIA
Algunos niños bolivianos que ingresan de forma ilegal a Chile sufren explotación laboral y son utilizados para el narcotráfico, según informe oficial del Servicio Nacional del Menor (SENAME) del vecino país.
La directora del SENAME, Loreta Martínez, quien llegó a Oruro para participar en un taller sobre explotación laboral infantil de niños emigrantes, hizo conocer que los menores son objeto de maltrato, abuso sexual, explotación laboral y otros vejámenes, llegando al extremo que son utilizados para el transporte de cocaína.
Afirmó que en los últimos cuatro años fueron atendidos 35 niños por la organización que se encarga de la protección en albergues de acogida y vigilancia para el cumplimiento de condenas en centros de rehabilitación por los delitos de narcotráfico.
"Son niños que han llegado por alguna vulneración de sus derechos que van desde maltrato, abuso sexual, explotación laboral, son niños que están solos pastoreando y que habían cruzado la frontera ilegalmente por fines de pastoreo", dijo, al asegurar que a otros niños les hacen llevar droga en su cuerpo.
"Nosotros hemos detectado esos casos y hemos realizado todo el trabajo para que ellos vuelvan a vivir con sus familias o personas responsables que tengan en Bolivia. Ese transporte de droga es permanente y el narcotráfico se aprovecha de los niños emigrantes", manifestó Martínez.
Mencionó que la mayoría de los niños que atraviesan esa situación son menores que pertenecen a los pueblos aledaños a la frontera chilena y por lo tanto tienen un componente de situación indígena porque además la población del vecino país también se confunde con la boliviana, porque no hay una línea que divida a las comunidades.
Ratificó que son niños entre 9 y 10 años los que participan en el transporte de la droga de las redes del narcotráfico. La migración de los niños bolivianos es constante por la ausencia de medios de subsistencia en sus comunidades de origen y la falta de atención de sus padres, que en la región de Sabaya, Pisiga, Huachacalla, Chipaya y Ancaravi se dedican por lo general al comercio y están siempre de viaje.
La mayor migración se registra durante el período de las vacaciones invernales y de fin de año, puesto que "ir a trabajar a Chile", constituye el desafío más grande para los niños que toman este hecho como una aventura propia de su formación.
Las labores que realizan los niños emigrantes bolivianos se reducen al cuidado y pastoreo de animales menores, siembra y cosecha de legumbres, hortalizas y fruta, radicando en la I Región de Tarapacá, donde los más apreciados son los Chipayas que incluyendo adultos migran temporalmente por períodos de 90 días para cumplir esas tareas como expertos agricultores, de acuerdo a un estudio realizado por Terra de Hommes. opinion.com.bo
http://www.sename.cl/






