· 2º DOMINGO de AGOSTO ·
OTRA MIRADA SOBRE UNA FECHA QUE SUELE LLEGAR CARGADA DE FELICIDAD
La permanente explotación que sufren la infancia de parte de los mayores y la falta de acceso a la educación y la salud los están condenando a la marginación eterna
· El Día del Niño -que históricamente se festejaba en la Argentina el primer domingo de agosto- se celebra desde 2003 en coincidencia con Chile, el segundo domingo
BUENOS AIRES, AR - Domingo 12 de Agosto de 2007
Cuando millones de niños argentinos festejen hoy su Día, otros tantos casi no tendrán motivos para hacerlo. Porque la permanente explotación y la falta de acceso a la educación y a la salud los están condenando a la pobreza y a la exclusión social eterna.
A pesar de la sanción de la nueva Ley de Niñez a fines de 2005 y a que el nivel de pobreza ha ido disminuyendo en la mayor parte del país, los índices siguen siendo alarmantes: según los datos del INDEC del año pasado, el 46,3% de los chicos menores de 14 años es pobre, lo que equivale a 4.700.000 menores. Pero también asusta la tasa de mortalidad infantil que hubo en 2005: 13,3 por cada mil.
Sin embargo, los derechos vulnerados de los chicos no terminan ahí. De acuerdo con los números oficiales, el 7% de los que tienen entre 5 y 13 años y el 20% de los adolescentes de entre 14 y 17 años trabajan; cuatro de cada diez adolescentes de entre 15 y 18 años no van
a la escuela, y 1.800.000 alumnos de seis provincias ni siquiera llegaron en 2006 a los 180 días de clase. Además, 19.579 chicos se encuentran detenidos en institutos de menores, hogares y comisarías.
Nora Schulman, directora ejecutiva del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño (CASACIDN), remarcó que "si bien la nueva ley es un avance en el reconocimiento de los chcios como sujetos con derechos, por ahora sólo se aplica en la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, porque en las otras provincias todavía no existe una decisión política de cambiar las viejas legislaciones".
Dos índices
Las ventas de juguetes por la celebración del Día del Niño aumentaron este año un 15% con respecto a la misma fecha de 2006, según la estimación hecha por la Cámara de la Industria del Juguete, que agrupa a un centenar de empresas nacionales. Aunque para FEDECÁMARAS la suba en las ventas fue del 30% respecto de 2006. www.edicionnacional.com
EN
Algunos chicos deben juntar cartones para poder "sobrevivir".
Celebran los pequeños
La Historia del Día del Niño
En la Argentina se festejaba el primer domingo de agosto, pero en el 2003 se decidió pasarlo al segundo debido a que la Cámara del Juguete pidió el cambio atendiendo a una necesidad mercantil.
(Télam) 12/AGO/07.- El Día del Niño -que históricamente se festejaba en la Argentina el primer domingo de agosto- se celebra desde 2003 en coincidencia con Chile, el segundo domingo, debido a que la Cámara del Juguete pidió el cambio atendiendo a una necesidad mercantil.
En la Argentina esto obedeció a que el primer domingo podía caer a comienzo de mes, cuando muchos padres no habían cobrado aun su sueldo, por lo que las ventas de juguetes disminuían.
Para la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Día Universal del Niño es el 20 de noviembre por dos poderosas razones: en esa fecha de 1959 se aprobó la Declaración de los Derechos de los infantes y en 1989, se sancionó la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño.
La ONU recomendó que todos los países instituyeran el festejo para promover la fraternidad entre los niños y la realización de actividades tendientes a su bienestar, pero dejó a cada nación en libertad de elegir la fecha.
Por eso, la fiesta no es uniforme: por ejemplo, en Colombia, es el último sábado de abril y en México el último día de ese mes; en Paraguay, el 31 de mayo; en Venezuela, el tercer domingo de junio; en Uruguay, el 9 de agosto; en Chile y Argentina, el segundo domingo; en Perú, el tercero; y en Brasil el 8 de octubre.
¿Qué es un niño? Sin dudas, un ser refrescante, siempre ruidoso e insistente, que viene en diversas medidas, pesos y colores, con el cometido implícito de poner en suspenso la plácida vida adulta.
Se lo encuentra en todas partes, a los gritos, dando vueltas, encima, debajo, dentro, trepando, colgando, corriendo o saltando, con la cara y las rodillas siempre sucias, con piedras, caramelos, grillos, tapitas, un chupete o alguna gomera en el bolsillo.
Tiene la energía de Súperman, la imaginación de Verne y la curiosidad de Garfield; dispara y descoloca como un buscapié; es amo y carcelero; pero también un ser mágico, capaz de ubicar a sus padres en su exacto lugar en el mundo y de despertarles el niño interior que llevan dentro.
Eso sí: será lo que viva. Si lo critican, aprenderá a condenar; si su entorno es hostil, se volverá agresivo; si lo ridiculizan, será tímido; si vive con vergüenza, aprenderá a sentirse culpable; si lo aplauden, tendrá confianza en sí mismo.
Si lo elogian, apreciará al otro; si vive con tolerancia, aprenderá a ser paciente; si le dan seguridad, tendrá fe; si lo aprueban, confiará; si tiene amigos, será sociable.
Si cuenta con la guía de un padre o sustituto, adquirirá conciencia de límites y obligaciones; si vive con su madre u otra persona que ejerza ese rol, sabrá lo que es amar y ser amado.
¿Cuándo empieza y termina la niñez? En la Argentina, por mandato constitucional, desde la concepción hasta los 18 años.
La ley 23.849, del 22 de octubre de 1990, aprobó con reservas la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño; y la reforma de 1994 la incorporó con esas salvedades a la Carta Magna.
Para la Convención, niño es "todo ser humano hasta los 18 años", pero para la Argentina es "desde el momento de su concepción y hasta los 18 años de edad", lo que choca contra las posturas feministas y sanitaristas a favor del aborto.
La ley 23.849 también objetó los incisos b), c), d) y e) del artículo 21 de la Convención, referidos a la adopción en el extranjero: al respecto, Argentina manifestó que "no regirán en su jurisdicción" porque "para aplicarlos debe contarse previamente con un riguroso mecanismo de protección legal en materia de adopción internacional, a fin de impedir su tráfico y venta."
Respecto a la planificación familiar, se puso entre paréntesis el inciso f) del artículo 24: esas cuestiones "atañen a los padres de manera indelegable", se sostuvo, aunque "es obligación (del Estado) adoptar las medidas apropiadas para la orientación a los padres y la educación para la paternidad responsable."
En referencia al artículo 38 sobre la participación de menores en la guerra, la ley argentina declaró que habría deseado que "se hubiese prohibido terminantemente la utilización de niños en los conflictos armados, tal como estipula su derecho interno, el cual, en virtud del artículo 41, continuará aplicando en la materia".
Valga destacar que mientras la Convención Internacional permite que los niños participen en conflictos armados desde los 15 años, la Argentina lo prohibe hasta cumplidos los 18. www.eltribunosalta.com.ar
OTRA MIRADA SOBRE UNA FECHA QUE SUELE LLEGAR CARGADA DE FELICIDAD
La permanente explotación que sufren la infancia de parte de los mayores y la falta de acceso a la educación y la salud los están condenando a la marginación eterna
· El Día del Niño -que históricamente se festejaba en la Argentina el primer domingo de agosto- se celebra desde 2003 en coincidencia con Chile, el segundo domingo
BUENOS AIRES, AR - Domingo 12 de Agosto de 2007
Cuando millones de niños argentinos festejen hoy su Día, otros tantos casi no tendrán motivos para hacerlo. Porque la permanente explotación y la falta de acceso a la educación y a la salud los están condenando a la pobreza y a la exclusión social eterna.
A pesar de la sanción de la nueva Ley de Niñez a fines de 2005 y a que el nivel de pobreza ha ido disminuyendo en la mayor parte del país, los índices siguen siendo alarmantes: según los datos del INDEC del año pasado, el 46,3% de los chicos menores de 14 años es pobre, lo que equivale a 4.700.000 menores. Pero también asusta la tasa de mortalidad infantil que hubo en 2005: 13,3 por cada mil.
Sin embargo, los derechos vulnerados de los chicos no terminan ahí. De acuerdo con los números oficiales, el 7% de los que tienen entre 5 y 13 años y el 20% de los adolescentes de entre 14 y 17 años trabajan; cuatro de cada diez adolescentes de entre 15 y 18 años no van
a la escuela, y 1.800.000 alumnos de seis provincias ni siquiera llegaron en 2006 a los 180 días de clase. Además, 19.579 chicos se encuentran detenidos en institutos de menores, hogares y comisarías.
Nora Schulman, directora ejecutiva del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño (CASACIDN), remarcó que "si bien la nueva ley es un avance en el reconocimiento de los chcios como sujetos con derechos, por ahora sólo se aplica en la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, porque en las otras provincias todavía no existe una decisión política de cambiar las viejas legislaciones".
Dos índices
Las ventas de juguetes por la celebración del Día del Niño aumentaron este año un 15% con respecto a la misma fecha de 2006, según la estimación hecha por la Cámara de la Industria del Juguete, que agrupa a un centenar de empresas nacionales. Aunque para FEDECÁMARAS la suba en las ventas fue del 30% respecto de 2006. www.edicionnacional.com
Algunos chicos deben juntar cartones para poder "sobrevivir".
Celebran los pequeños
La Historia del Día del Niño
En la Argentina se festejaba el primer domingo de agosto, pero en el 2003 se decidió pasarlo al segundo debido a que la Cámara del Juguete pidió el cambio atendiendo a una necesidad mercantil.
(Télam) 12/AGO/07.- El Día del Niño -que históricamente se festejaba en la Argentina el primer domingo de agosto- se celebra desde 2003 en coincidencia con Chile, el segundo domingo, debido a que la Cámara del Juguete pidió el cambio atendiendo a una necesidad mercantil.
En la Argentina esto obedeció a que el primer domingo podía caer a comienzo de mes, cuando muchos padres no habían cobrado aun su sueldo, por lo que las ventas de juguetes disminuían.
Para la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Día Universal del Niño es el 20 de noviembre por dos poderosas razones: en esa fecha de 1959 se aprobó la Declaración de los Derechos de los infantes y en 1989, se sancionó la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño.
La ONU recomendó que todos los países instituyeran el festejo para promover la fraternidad entre los niños y la realización de actividades tendientes a su bienestar, pero dejó a cada nación en libertad de elegir la fecha.
Por eso, la fiesta no es uniforme: por ejemplo, en Colombia, es el último sábado de abril y en México el último día de ese mes; en Paraguay, el 31 de mayo; en Venezuela, el tercer domingo de junio; en Uruguay, el 9 de agosto; en Chile y Argentina, el segundo domingo; en Perú, el tercero; y en Brasil el 8 de octubre.
¿Qué es un niño? Sin dudas, un ser refrescante, siempre ruidoso e insistente, que viene en diversas medidas, pesos y colores, con el cometido implícito de poner en suspenso la plácida vida adulta.
Se lo encuentra en todas partes, a los gritos, dando vueltas, encima, debajo, dentro, trepando, colgando, corriendo o saltando, con la cara y las rodillas siempre sucias, con piedras, caramelos, grillos, tapitas, un chupete o alguna gomera en el bolsillo.
Tiene la energía de Súperman, la imaginación de Verne y la curiosidad de Garfield; dispara y descoloca como un buscapié; es amo y carcelero; pero también un ser mágico, capaz de ubicar a sus padres en su exacto lugar en el mundo y de despertarles el niño interior que llevan dentro.
Eso sí: será lo que viva. Si lo critican, aprenderá a condenar; si su entorno es hostil, se volverá agresivo; si lo ridiculizan, será tímido; si vive con vergüenza, aprenderá a sentirse culpable; si lo aplauden, tendrá confianza en sí mismo.
Si lo elogian, apreciará al otro; si vive con tolerancia, aprenderá a ser paciente; si le dan seguridad, tendrá fe; si lo aprueban, confiará; si tiene amigos, será sociable.
Si cuenta con la guía de un padre o sustituto, adquirirá conciencia de límites y obligaciones; si vive con su madre u otra persona que ejerza ese rol, sabrá lo que es amar y ser amado.
¿Cuándo empieza y termina la niñez? En la Argentina, por mandato constitucional, desde la concepción hasta los 18 años.
La ley 23.849, del 22 de octubre de 1990, aprobó con reservas la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño; y la reforma de 1994 la incorporó con esas salvedades a la Carta Magna.
Para la Convención, niño es "todo ser humano hasta los 18 años", pero para la Argentina es "desde el momento de su concepción y hasta los 18 años de edad", lo que choca contra las posturas feministas y sanitaristas a favor del aborto.
La ley 23.849 también objetó los incisos b), c), d) y e) del artículo 21 de la Convención, referidos a la adopción en el extranjero: al respecto, Argentina manifestó que "no regirán en su jurisdicción" porque "para aplicarlos debe contarse previamente con un riguroso mecanismo de protección legal en materia de adopción internacional, a fin de impedir su tráfico y venta."
Respecto a la planificación familiar, se puso entre paréntesis el inciso f) del artículo 24: esas cuestiones "atañen a los padres de manera indelegable", se sostuvo, aunque "es obligación (del Estado) adoptar las medidas apropiadas para la orientación a los padres y la educación para la paternidad responsable."
En referencia al artículo 38 sobre la participación de menores en la guerra, la ley argentina declaró que habría deseado que "se hubiese prohibido terminantemente la utilización de niños en los conflictos armados, tal como estipula su derecho interno, el cual, en virtud del artículo 41, continuará aplicando en la materia".
Valga destacar que mientras la Convención Internacional permite que los niños participen en conflictos armados desde los 15 años, la Argentina lo prohibe hasta cumplidos los 18. www.eltribunosalta.com.ar






