Todos los centros deberán adecuar su reglamento interno al nuevo Decreto de Derechos y Deberes de los alumnos en el primer trimestre · La Junta asegura que el descenso de matriculaciones se está frenando
J. M. LÓPEZ/ 29/AGO/2007 VALLADOLID
Todos los institutos de Castilla y León (223 en total) contarán el próximo curso escolar con la figura del coordinador de convivencia, un profesor nombrado por el director del centro que, bajo la dependencia del jefe de estudios, impulsará el desarrollo del Plan de Convivencia de su centro y tratará de resolver los conflictos mediante procedimientos de mediación. Ahora eran 76 institutos los que tenían mediadores.
Un nuevo curso además en el que la convivencia y la disciplina en los centros sostenidos con fondos públicos estará regulada, por primera vez, por el Decreto Autonómico sobre Derechos y Deberes de los Alumnos y los Compromisos de las Familias en el Proceso Educativo, que aprobó el Gobierno regional el pasado mes de mayo.
El viceconsejero de Educación Escolar, Fernando Sánchez Pascuala, explicó ayer que a principios de septiembre se publicará la orden que desarrollará el decreto y todos los centros deberán adecuar a lo largo del primer trimestre del curso sus normas de funcionamiento interno, que deberán ser aprobadas por sus consejos escolares y las autoridades educativas. No obstante, su aplicación se hará «de forma que la vida normal de los centros no se vea alterada».
Serán precisamente los coordinadores de convivencia los que arbitren los mecanismos de mediación escolar contemplados en la norma. Para ello, contarán con unos manuales sobre cómo proceder en estos casos.
«Este decreto -afirmó el viceconsejero- marcará un hito, porque refuerza la autoridad de los profesores y establece nuevas herramientas de colaboración mutua entre padres y profesores para reconducir determinados comportamientos o actitudes inadecuadas de los alumnos», aunque no siempre será posible la mediación y en los casos más graves habrá que recurrir «a las medidas sancionadoras y reeducadoras».
Cuando el conflicto en el aula vaya más allá de una situación esporádica y obligue a adoptar medidas reeducadoras, se exigirá «el compromiso escrito de la familia» para garantizar que colaborarán con los profesores en la erradicación de esos comportamientos inadecuados.
Sánchez Pascuala también adelantó que el número de alumnos matriculados en todo el sistema educativo no universitario de la comunidad no va a registrar un descenso el próximo curso, y eso es «una muy buena noticia que nos alegra».
«Después de muchos años perdiendo alumnos de forma muy importante», añadió, los mayores índices de crecimiento demográfico y, sobre todo, la incorporación de nuevos alumnos inmigrantes apuntan, ya desde el año pasado, a que se está rompiendo esa tendencia descendente. «En ningún caso vamos a tener menos alumnos matriculados», aseguró. NDC
Sánchez Pascuala con la directora provincial de Educación de Valladolid, Araceli Valdés. / H. SASTRE - NDC
J. M. LÓPEZ/ 29/AGO/2007 VALLADOLID
Todos los institutos de Castilla y León (223 en total) contarán el próximo curso escolar con la figura del coordinador de convivencia, un profesor nombrado por el director del centro que, bajo la dependencia del jefe de estudios, impulsará el desarrollo del Plan de Convivencia de su centro y tratará de resolver los conflictos mediante procedimientos de mediación. Ahora eran 76 institutos los que tenían mediadores.
Un nuevo curso además en el que la convivencia y la disciplina en los centros sostenidos con fondos públicos estará regulada, por primera vez, por el Decreto Autonómico sobre Derechos y Deberes de los Alumnos y los Compromisos de las Familias en el Proceso Educativo, que aprobó el Gobierno regional el pasado mes de mayo.
El viceconsejero de Educación Escolar, Fernando Sánchez Pascuala, explicó ayer que a principios de septiembre se publicará la orden que desarrollará el decreto y todos los centros deberán adecuar a lo largo del primer trimestre del curso sus normas de funcionamiento interno, que deberán ser aprobadas por sus consejos escolares y las autoridades educativas. No obstante, su aplicación se hará «de forma que la vida normal de los centros no se vea alterada».
Serán precisamente los coordinadores de convivencia los que arbitren los mecanismos de mediación escolar contemplados en la norma. Para ello, contarán con unos manuales sobre cómo proceder en estos casos.
«Este decreto -afirmó el viceconsejero- marcará un hito, porque refuerza la autoridad de los profesores y establece nuevas herramientas de colaboración mutua entre padres y profesores para reconducir determinados comportamientos o actitudes inadecuadas de los alumnos», aunque no siempre será posible la mediación y en los casos más graves habrá que recurrir «a las medidas sancionadoras y reeducadoras».
Cuando el conflicto en el aula vaya más allá de una situación esporádica y obligue a adoptar medidas reeducadoras, se exigirá «el compromiso escrito de la familia» para garantizar que colaborarán con los profesores en la erradicación de esos comportamientos inadecuados.
Sánchez Pascuala también adelantó que el número de alumnos matriculados en todo el sistema educativo no universitario de la comunidad no va a registrar un descenso el próximo curso, y eso es «una muy buena noticia que nos alegra».
«Después de muchos años perdiendo alumnos de forma muy importante», añadió, los mayores índices de crecimiento demográfico y, sobre todo, la incorporación de nuevos alumnos inmigrantes apuntan, ya desde el año pasado, a que se está rompiendo esa tendencia descendente. «En ningún caso vamos a tener menos alumnos matriculados», aseguró. NDC
Sánchez Pascuala con la directora provincial de Educación de Valladolid, Araceli Valdés. / H. SASTRE - NDC





