El juez advertía en febrero que en caso de incumplimiento se acordaría el internamiento del presunto agresor en un centro·
El menor, de 16 años, había sido trasladado de centro educativo
E. CODINA 5/SEP/07 MÁLAGA. La niña de 13 años que hace unos meses denunció en Benalmádena a un compañero de instituto por presunta agresión sexual, maltrato físico y amenazas se topó ayer en el centro educativo con su supuesto acosador y denunció ante el Cuerpo Nacional de Policía que el chico había quebrantado la orden de alejamiento dictada por el juzgado de Menores número 2 de Málaga.
La chica, alumna de Primero de ESO del instituto Cerro del Viento de Benalmádena, estaba en el centro para hacer un examen de recuperación cuando vio a su presunto agresor en el patio, según explicó su padre, que inmediatamente llamó a la Policía Local para informarles de lo que estaba pasando.
Tal y como ocurrió en el mes de febrero, cuando se presentó la denuncia por estos hechos y la niña también se sintió amenazada por un grupo de alumnas, los agentes se personaron en el instituto y se llevaron al menor, de 16 años, que tras el percance con los denunciantes había sido trasladado de centro educativo.
"No entiendo por qué tenía que estar aquí", se lamentaba el padre de la niña, que criticó al instituto donde estudia su hija, especialmente al director, porque en la resolución judicial de juez de Menores se precisa que "el centro pondrá todos los medios a su alcance para evitar" que los menores coincidan, dijo.
Comentó que su hija estaba muy afectada y que tuvo que llevarla a un centro de salud porque al percatarse de la presencia del supuesto agresor sufrió una crisis de ansiedad. Después de ser atendida se fueron a Comisaría para denunciar ante la Policía que se había quebrantado la orden de alejamiento.
El padre denunció en febrero pasado que un compañero de instituto de su hija la había intentado violar dos veces y le había hecho tocamientos sexuales, además de amenazarla y de agredirla físicamente. Presuntamente, la situación se había prolongado desde principios de año, aunque la adolescente no se había atrevido a contar en casa lo que le estaba pasando. Pero el 31 de enero, tras la última agresión, se derrumbó y se sinceró con su padre, que presentó una denuncia ante la Policía.
Días más tarde, el juzgado de Menores número 2 de Málaga dictó una resolución que incluía una orden de alejamiento de la adolescente y acordaba la libertad vigilada del chico. "Se acuerda la prohibición de que se acerque o comunique con ella por sí solo o por terceros, tanto físicamente como por cualquier medio, ya sea telefónico, telemático o de cualquier índole, debiendo removerse los obstáculos en el medio escolar para que no se produzca la coincidencia de ambos", advirtió el juez, que añadía que en caso de incumplimiento se acordaría el internamiento del presunto agresor en un centro.
Un equipo de inspectores de la Delegación provincial de Educación también abrió una investigación para ver qué había ocurrido. DMH
El menor, de 16 años, había sido trasladado de centro educativo
E. CODINA 5/SEP/07 MÁLAGA. La niña de 13 años que hace unos meses denunció en Benalmádena a un compañero de instituto por presunta agresión sexual, maltrato físico y amenazas se topó ayer en el centro educativo con su supuesto acosador y denunció ante el Cuerpo Nacional de Policía que el chico había quebrantado la orden de alejamiento dictada por el juzgado de Menores número 2 de Málaga.
La chica, alumna de Primero de ESO del instituto Cerro del Viento de Benalmádena, estaba en el centro para hacer un examen de recuperación cuando vio a su presunto agresor en el patio, según explicó su padre, que inmediatamente llamó a la Policía Local para informarles de lo que estaba pasando.
Tal y como ocurrió en el mes de febrero, cuando se presentó la denuncia por estos hechos y la niña también se sintió amenazada por un grupo de alumnas, los agentes se personaron en el instituto y se llevaron al menor, de 16 años, que tras el percance con los denunciantes había sido trasladado de centro educativo.
"No entiendo por qué tenía que estar aquí", se lamentaba el padre de la niña, que criticó al instituto donde estudia su hija, especialmente al director, porque en la resolución judicial de juez de Menores se precisa que "el centro pondrá todos los medios a su alcance para evitar" que los menores coincidan, dijo.
Comentó que su hija estaba muy afectada y que tuvo que llevarla a un centro de salud porque al percatarse de la presencia del supuesto agresor sufrió una crisis de ansiedad. Después de ser atendida se fueron a Comisaría para denunciar ante la Policía que se había quebrantado la orden de alejamiento.
El padre denunció en febrero pasado que un compañero de instituto de su hija la había intentado violar dos veces y le había hecho tocamientos sexuales, además de amenazarla y de agredirla físicamente. Presuntamente, la situación se había prolongado desde principios de año, aunque la adolescente no se había atrevido a contar en casa lo que le estaba pasando. Pero el 31 de enero, tras la última agresión, se derrumbó y se sinceró con su padre, que presentó una denuncia ante la Policía.
Días más tarde, el juzgado de Menores número 2 de Málaga dictó una resolución que incluía una orden de alejamiento de la adolescente y acordaba la libertad vigilada del chico. "Se acuerda la prohibición de que se acerque o comunique con ella por sí solo o por terceros, tanto físicamente como por cualquier medio, ya sea telefónico, telemático o de cualquier índole, debiendo removerse los obstáculos en el medio escolar para que no se produzca la coincidencia de ambos", advirtió el juez, que añadía que en caso de incumplimiento se acordaría el internamiento del presunto agresor en un centro.
Un equipo de inspectores de la Delegación provincial de Educación también abrió una investigación para ver qué había ocurrido. DMH






