NUEVO CURSO 2007/2008· Por una Convivencia basada en el Respeto, Tolerancia en la diversidad, Concordia y Armonía escolar
Los comportamientos agresivos y violentos entre niños, niñas y jóvenes de numerosos colegios llaman actualmente nuestra atención. Los daños físicos o psicológicos entre compañeros y también a profesores se han convertido en un fenómeno casi cotidiano. El incremento de la violencia escolar convierte a este tema en un problema social que debemos tener en cuenta.
¿Qué aprendemos de nuestro entorno?
El escenario familiar, la escuela, nuestro grupo de amigos y amigas, al igual que los medios de comunicación y la sociedad en general; todos contribuyen positiva o negativamente a construir nuestra personalidad.
Los comportamientos violentos no nacen con nosotros sino que se aprenden a lo largo de la infancia y la adolescencia, son el producto de la imitación de aquello que vemos u oímos a nuestro alrededor:
La televisión, Internet y algunos videojuegos se transforman de esta manera en un riesgo ya que muchas veces nos enseñan actitudes violentas o agresivas que llegamos a aceptar como normales debido a su permanente repetición.
Si se crece en un ambiente de malos tratos físicos o verbales, habrá una tendencia a imitar ese tipo de comportamientos y reacciones, mientras que un entorno protector generará seguridad y actitudes positivas en los niños y las niñas, adolescentes y jóvenes.
A su vez, si no gozamos de un buen estado de salud, si nos falta alimentación o vestimenta, si carecemos de los servicios básicos, de un entorno protector que refuerce la confianza en uno mismo, esto puede determinar ciertas conductas agresivas.
Entonces... ¿Qué pasa en los países en desarrollo donde carecen de la mayoría de estos aspectos?
Hay que distinguir. Esto no significa que aquellos que no pueden gozar plenamente de sus derechos, por ejemplo en los países pobres, tengan necesariamente que ser más violentos.
No debemos identificar la violencia con una realidad de pobreza extrema, aunque sí vemos que hay vinculaciones. Éste es sólo un factor más que puede producirla, pero hay otros factores que también existen en los países ricos… y por eso la violencia ocurre en cualquier parte del mundo.
La resolución de los conflictos
Como veníamos diciendo, conflicto no es lo mismo que violencia. Un conflicto aparece cuando tenemos posiciones diferentes, puntos de vista opuestos, o por una confrontación de intereses.
Hay que tener una mentalidad abierta para saber afrontar los conflictos, darse cuenta de todas las posibilidades de resolución existentes y ser creativos para inventar soluciones nuevas.
Es un reto para todos los jóvenes y adolescentes conocer y detectar el gran abanico de posibilidades de respuesta y asumir que la violencia no es necesariamente el resultado de un conflicto. ¿Por qué agredir cuando podemos dialogar y llegar a un acuerdo que beneficie a todas las partes?
Las personas por naturaleza no somos violentas, no nacemos así, es una respuesta que aprendemos de nuestro alrededor. De la misma manera, también podemos aprender otras, pacíficas y amigables.
La violencia, por el contrario, es sólo una de las maneras que tenemos de responder o reaccionar ante el conflicto… ¡Y la menos indicada! www.enredate.org
FICHA de ACTIVIDAD
Resuelve los conflictos
Edades recomendadas: 10 a 16 años (Adaptable a edades más bajas)
Fases del proceso de aprendizaje al que corresponde: Reacción o Respuesta
Esta actividad genera reflexión en la comunidad educativa sobre cuáles son las actitudes necesarias para conseguir un ambiente de concordia, donde se resuelvan los conflictos de forma pacífica tanto a escala individual, como a escala global; considerando el ambiente armónico un componente esencial para una educación básica de calidad, además de una condición necesaria para vivir y desarrollarse con dignidad, aceptando las diferencias y promoviendo la justicia social.
Objetivos
- Reflexionar sobre los valores y actitudes necesarios para conseguir un ambiente armónico en los diferentes contextos de nuestra vida.
- Poner de manifiesto que el conflicto forma parte de la vida, e incidir en la importancia de la resolución pacífica del mismo.
Desarrollo
1. Para la formación de grupos pequeños que reflexionarán y debatirán el tema, se reparten letras a cada participante. Las letras repartidas conforman palabras sinónimo de paz (armonía, amistad, consenso, amor, acuerdo, escucha, participación, colaborar… ). Los alumnos mezclan sus letras hasta componer la palabra por grupo.
2. Se reparte a cada grupo-palabra una tarjeta, donde se refleja un contexto: la familia, el colegio, el grupo de amigos, el barrio, el país, el mundo, etc. Cada grupo reflexiona y escribe, detrás de la tarjeta, cinco situaciones de “conflicto” que se pueden vivir en el contexto que les ha tocado. Por ejemplo, en el contexto de la familia: separación de los padres, suspenso del curso, diferencias acerca de dónde ir de vacaciones, actitud violenta del padre frente a la madre y los hijos/as; en el contexto del centro escolar: actitud violenta de un compañero de clase, se suspenden las actividades deportivas extraescolares; en el contexto de un país: mejorar la educación, mejorar la sanidad, terrorismo, gasto militar.
3. Una vez reflejadas las cinco situaciones de conflicto detrás de la tarjeta, se procede a pasar la tarjeta a otro grupo, de tal manera que se realiza una rotación de tarjetas y situaciones de conflicto entre los grupos.
4. El grupo que recibe la nueva tarjeta, con un nuevo contexto y situaciones de conflicto, reflexiona sobre: ¿Qué actitudes son necesarias para conseguir un ambiente armónico y la resolución pacífica de cada conflicto? Por ejemplo: ¿Cómo tenemos que ser o qué debemos hacer para conseguir solucionar pacíficamente el conflicto “X”?.
5. Puesta en común de las conclusiones de cada grupo.
6. Cada grupo realiza murales con la silueta de los diferentes contextos: centro educativo, familia, país, grupo de amigos, el mundo. En cada silueta a modo de panel-mural (exposición) se reflejan los pensamientos de los grupos de trabajo: las actitudes que debemos desarrollar para conseguir un “centro escolar, un grupo de amigos, un mundo, una familia, un país” donde sepamos resolver los conflictos de forma pacífica, destacando todas las actitudes coincidentes en los diferentes contextos.
Variaciones
Es importante que se haga partícipe de esta actividad a la comunidad educativa entera (profesores, padres, alumnos… ).
Educar para la resolución pacífica del conflicto y la promoción de la no violencia es un proceso a largo plazo y no una breve intervención; consideramos esta propuesta educativa un punto de reflexión sobre el significado de la paz, para acercarnos a un proceso continuo de cooperación y diálogo.
La actividad se puede variar incidiendo en un contexto concreto y detallando de forma más precisa la situación de conflicto, utilizando dinámicas de simulación teatral, poniéndose en lugar de otro en una situación concreta, donde los equipos argumentan y debaten todos sobre una misma situación, reflexionando sobre las actitudes más apropiadas para crear una resolución pacífica.
Para afianzar y dar continuidad a la propuesta didáctica es interesante que periódicamente (mes, bimensual, trimestral) se evalúe si las actitudes reflejadas en los paneles son realmente asumidas, para conseguir un ambiente de concordia.
Evaluación
- Evaluar la motivación de los alumnos por la actividad.
- Evaluar si las conclusiones reflejan la influencia a escala grupal (familia, colegio, grupo de amigos) y a escala mundial de las actitudes individuales, de todos los días, ante un conflicto.
Actividades tipo en las que se basan:
- >>Debatimos
- >> Juego de rol
by http://www.enredate.org/educadores/.../resuelvelosconflictos/
Los comportamientos agresivos y violentos entre niños, niñas y jóvenes de numerosos colegios llaman actualmente nuestra atención. Los daños físicos o psicológicos entre compañeros y también a profesores se han convertido en un fenómeno casi cotidiano. El incremento de la violencia escolar convierte a este tema en un problema social que debemos tener en cuenta.
¿Qué aprendemos de nuestro entorno?
El escenario familiar, la escuela, nuestro grupo de amigos y amigas, al igual que los medios de comunicación y la sociedad en general; todos contribuyen positiva o negativamente a construir nuestra personalidad.
Los comportamientos violentos no nacen con nosotros sino que se aprenden a lo largo de la infancia y la adolescencia, son el producto de la imitación de aquello que vemos u oímos a nuestro alrededor:
La televisión, Internet y algunos videojuegos se transforman de esta manera en un riesgo ya que muchas veces nos enseñan actitudes violentas o agresivas que llegamos a aceptar como normales debido a su permanente repetición.
Si se crece en un ambiente de malos tratos físicos o verbales, habrá una tendencia a imitar ese tipo de comportamientos y reacciones, mientras que un entorno protector generará seguridad y actitudes positivas en los niños y las niñas, adolescentes y jóvenes.
A su vez, si no gozamos de un buen estado de salud, si nos falta alimentación o vestimenta, si carecemos de los servicios básicos, de un entorno protector que refuerce la confianza en uno mismo, esto puede determinar ciertas conductas agresivas.
Entonces... ¿Qué pasa en los países en desarrollo donde carecen de la mayoría de estos aspectos?
Hay que distinguir. Esto no significa que aquellos que no pueden gozar plenamente de sus derechos, por ejemplo en los países pobres, tengan necesariamente que ser más violentos.
No debemos identificar la violencia con una realidad de pobreza extrema, aunque sí vemos que hay vinculaciones. Éste es sólo un factor más que puede producirla, pero hay otros factores que también existen en los países ricos… y por eso la violencia ocurre en cualquier parte del mundo.
La resolución de los conflictos
Como veníamos diciendo, conflicto no es lo mismo que violencia. Un conflicto aparece cuando tenemos posiciones diferentes, puntos de vista opuestos, o por una confrontación de intereses.
Hay que tener una mentalidad abierta para saber afrontar los conflictos, darse cuenta de todas las posibilidades de resolución existentes y ser creativos para inventar soluciones nuevas.
Es un reto para todos los jóvenes y adolescentes conocer y detectar el gran abanico de posibilidades de respuesta y asumir que la violencia no es necesariamente el resultado de un conflicto. ¿Por qué agredir cuando podemos dialogar y llegar a un acuerdo que beneficie a todas las partes?
Las personas por naturaleza no somos violentas, no nacemos así, es una respuesta que aprendemos de nuestro alrededor. De la misma manera, también podemos aprender otras, pacíficas y amigables.
La violencia, por el contrario, es sólo una de las maneras que tenemos de responder o reaccionar ante el conflicto… ¡Y la menos indicada! www.enredate.org
FICHA de ACTIVIDAD
Resuelve los conflictos
Edades recomendadas: 10 a 16 años (Adaptable a edades más bajas)
Fases del proceso de aprendizaje al que corresponde: Reacción o Respuesta
Esta actividad genera reflexión en la comunidad educativa sobre cuáles son las actitudes necesarias para conseguir un ambiente de concordia, donde se resuelvan los conflictos de forma pacífica tanto a escala individual, como a escala global; considerando el ambiente armónico un componente esencial para una educación básica de calidad, además de una condición necesaria para vivir y desarrollarse con dignidad, aceptando las diferencias y promoviendo la justicia social.
Objetivos
- Reflexionar sobre los valores y actitudes necesarios para conseguir un ambiente armónico en los diferentes contextos de nuestra vida.
- Poner de manifiesto que el conflicto forma parte de la vida, e incidir en la importancia de la resolución pacífica del mismo.
Desarrollo
1. Para la formación de grupos pequeños que reflexionarán y debatirán el tema, se reparten letras a cada participante. Las letras repartidas conforman palabras sinónimo de paz (armonía, amistad, consenso, amor, acuerdo, escucha, participación, colaborar… ). Los alumnos mezclan sus letras hasta componer la palabra por grupo.
2. Se reparte a cada grupo-palabra una tarjeta, donde se refleja un contexto: la familia, el colegio, el grupo de amigos, el barrio, el país, el mundo, etc. Cada grupo reflexiona y escribe, detrás de la tarjeta, cinco situaciones de “conflicto” que se pueden vivir en el contexto que les ha tocado. Por ejemplo, en el contexto de la familia: separación de los padres, suspenso del curso, diferencias acerca de dónde ir de vacaciones, actitud violenta del padre frente a la madre y los hijos/as; en el contexto del centro escolar: actitud violenta de un compañero de clase, se suspenden las actividades deportivas extraescolares; en el contexto de un país: mejorar la educación, mejorar la sanidad, terrorismo, gasto militar.
3. Una vez reflejadas las cinco situaciones de conflicto detrás de la tarjeta, se procede a pasar la tarjeta a otro grupo, de tal manera que se realiza una rotación de tarjetas y situaciones de conflicto entre los grupos.
4. El grupo que recibe la nueva tarjeta, con un nuevo contexto y situaciones de conflicto, reflexiona sobre: ¿Qué actitudes son necesarias para conseguir un ambiente armónico y la resolución pacífica de cada conflicto? Por ejemplo: ¿Cómo tenemos que ser o qué debemos hacer para conseguir solucionar pacíficamente el conflicto “X”?.
5. Puesta en común de las conclusiones de cada grupo.
6. Cada grupo realiza murales con la silueta de los diferentes contextos: centro educativo, familia, país, grupo de amigos, el mundo. En cada silueta a modo de panel-mural (exposición) se reflejan los pensamientos de los grupos de trabajo: las actitudes que debemos desarrollar para conseguir un “centro escolar, un grupo de amigos, un mundo, una familia, un país” donde sepamos resolver los conflictos de forma pacífica, destacando todas las actitudes coincidentes en los diferentes contextos.
Variaciones
Es importante que se haga partícipe de esta actividad a la comunidad educativa entera (profesores, padres, alumnos… ).
Educar para la resolución pacífica del conflicto y la promoción de la no violencia es un proceso a largo plazo y no una breve intervención; consideramos esta propuesta educativa un punto de reflexión sobre el significado de la paz, para acercarnos a un proceso continuo de cooperación y diálogo.
La actividad se puede variar incidiendo en un contexto concreto y detallando de forma más precisa la situación de conflicto, utilizando dinámicas de simulación teatral, poniéndose en lugar de otro en una situación concreta, donde los equipos argumentan y debaten todos sobre una misma situación, reflexionando sobre las actitudes más apropiadas para crear una resolución pacífica.
Para afianzar y dar continuidad a la propuesta didáctica es interesante que periódicamente (mes, bimensual, trimestral) se evalúe si las actitudes reflejadas en los paneles son realmente asumidas, para conseguir un ambiente de concordia.
Evaluación
- Evaluar la motivación de los alumnos por la actividad.
- Evaluar si las conclusiones reflejan la influencia a escala grupal (familia, colegio, grupo de amigos) y a escala mundial de las actitudes individuales, de todos los días, ante un conflicto.
Actividades tipo en las que se basan:
- >>Debatimos
- >> Juego de rol
by http://www.enredate.org/educadores/.../resuelvelosconflictos/






