TRiBUNA · Ángel Gil · MELILLA HOY 10/SEP/07 · Educación cero
Con la vuelta al Cole comienza, para muchas familias, el retorno a la normalidad, después de las vacaciones de verano que constituyen para padres y/o madres un momento difícil para poder conciliar vida laboral y la responsabilidad como progenitores. Son muchos días desde aquel 21 de Junio hasta el 10 de Septiembre, en los cuales la labor, no suficientemente reconocida de los abuelos en relación con sus nietos, soluciona el problema en no pocos casos. Este último mes ha sido el de frecuentes visitas a librerías para adquirir los textos que llevaran a clase los estudiantes melillenses. A la salida el mismo comentario, el aumento de los precios en todas las asignaturas, lo que acarrea un enorme esfuerzo económico tanto en las casas donde existe la figura del padre y de la madre, como en aquellas monoparentales. Las siempre temidas cuestas, con el agravante del anuncio de un mal momento económico, nos ponen a todos mirando, más que nunca, a un euro que se va más rápido que las añoradas pesetas. Estos días los reencuentros en cualquier patio de colegio o instituto son habituales, se contaran el verano y volverán a compartir horas de estudio y juegos. Para otros todo es nuevo, bien porque entran en guarderías o educación infantil, o porque han cambiado de centro o de ciudad.
Frente a lo novedoso nos encontramos, a principio de curso, con un problema que de no resolverse puede convertirse en endémico, la violencia en la escuela, la cual es tan compleja que arranca de la falta de respeto que sufren los docentes hasta amenazas o agresiones hacia compañeros o profesores. Los niveles de violencia escolar afectan a uno de cada cuatro jóvenes. El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, que aboga por el destierro del tuteo de las aulas, ha indicado que el elemento para mejorar la convivencia escolar está en la preocupación por hacer compatible la necesidad de libertad, que es confianza en los alumnos, con el necesario respeto y obediencia a los profesores. La postura del Defensor del Pueblo sitúa el mal en su origen y nos da un elemento de reflexión a una sociedad que por confundir, justifica el desconocimiento, la falta de educación o la pérdida de valores, con una modernidad que no es tal.
La educación empieza en el hogar, cuando apenas damos los primeros pasos, allí aparecen unas normas que nos harán movernos por este mundo siendo personas. La labor de la escuela, precisamente por formar integralmente al ser humano, debe quedarse al margen de las luchas partidistas, y recuperar el respeto como ingredientes básicos de las relaciones con nuestros semejantes o con un medio ambiente cada vez mas degradado. La sociedad debe volver a tener confianza en la labor pedagógica de los docentes y los alumnos, poner en práctica el respeto a todos, dentro y fuera del colegio. melillahoy.es
Con la vuelta al Cole comienza, para muchas familias, el retorno a la normalidad, después de las vacaciones de verano que constituyen para padres y/o madres un momento difícil para poder conciliar vida laboral y la responsabilidad como progenitores. Son muchos días desde aquel 21 de Junio hasta el 10 de Septiembre, en los cuales la labor, no suficientemente reconocida de los abuelos en relación con sus nietos, soluciona el problema en no pocos casos. Este último mes ha sido el de frecuentes visitas a librerías para adquirir los textos que llevaran a clase los estudiantes melillenses. A la salida el mismo comentario, el aumento de los precios en todas las asignaturas, lo que acarrea un enorme esfuerzo económico tanto en las casas donde existe la figura del padre y de la madre, como en aquellas monoparentales. Las siempre temidas cuestas, con el agravante del anuncio de un mal momento económico, nos ponen a todos mirando, más que nunca, a un euro que se va más rápido que las añoradas pesetas. Estos días los reencuentros en cualquier patio de colegio o instituto son habituales, se contaran el verano y volverán a compartir horas de estudio y juegos. Para otros todo es nuevo, bien porque entran en guarderías o educación infantil, o porque han cambiado de centro o de ciudad.
Frente a lo novedoso nos encontramos, a principio de curso, con un problema que de no resolverse puede convertirse en endémico, la violencia en la escuela, la cual es tan compleja que arranca de la falta de respeto que sufren los docentes hasta amenazas o agresiones hacia compañeros o profesores. Los niveles de violencia escolar afectan a uno de cada cuatro jóvenes. El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, que aboga por el destierro del tuteo de las aulas, ha indicado que el elemento para mejorar la convivencia escolar está en la preocupación por hacer compatible la necesidad de libertad, que es confianza en los alumnos, con el necesario respeto y obediencia a los profesores. La postura del Defensor del Pueblo sitúa el mal en su origen y nos da un elemento de reflexión a una sociedad que por confundir, justifica el desconocimiento, la falta de educación o la pérdida de valores, con una modernidad que no es tal.
La educación empieza en el hogar, cuando apenas damos los primeros pasos, allí aparecen unas normas que nos harán movernos por este mundo siendo personas. La labor de la escuela, precisamente por formar integralmente al ser humano, debe quedarse al margen de las luchas partidistas, y recuperar el respeto como ingredientes básicos de las relaciones con nuestros semejantes o con un medio ambiente cada vez mas degradado. La sociedad debe volver a tener confianza en la labor pedagógica de los docentes y los alumnos, poner en práctica el respeto a todos, dentro y fuera del colegio. melillahoy.es






