Multas a los padres británicos que no vigilen a sus hijos mientras permanecen expulsados del colegio
La medida pretende combatir el comportamiento de los estudiantes indisciplinados y corresponsabilizar a los padres en la enseñanza ·
En Secundaria habrá un programa para aprender las tres erres de la buena conducta: "reglas, responsabilidad y respeto"
MADRID, 10-SEP-2007 SERVIMEDIA
Los padres de los escolares británicos que sean expulsados temporalmente del colegio por mal comportamiento deberán encargarse de que sus hijos pasen los primeros días del castigo, hasta un máximo de cinco, sin poder salir a la calle durante el horario de clases. Los progenitores que no cumplan se enfrentan a una multa de 50 libras (73 euros), ampliable en caso de impago.
Esta medida forma parte de los nuevos poderes concedidos por ley a los directores de los colegios para combatir el mal comportamiento de los estudiantes indisciplinados y para corresponsabilizar a los padres en la conducta de sus hijos, informa el Departamento británico de Niños, Escuelas y Familias a través de su página web (www.dfes.gov.uk).
Empezando desde la semana pasada, "los padres tienen el nuevo deber de cerciorarse de que, durante los cinco primeros días de una exclusión de la escuela, sus hijos no sean vistos en un lugar público durante las horas de clase, sin una justificación razonable", advierte el citado departamento.
El año pasado, 343.840 estudiantes de secundaria fueron expulsados temporalmente del colegio, en un 89% de los casos durante tres días o menos. A otros 9.330 estudiantes de todos los niveles de la enseñanza no universitaria se les expulsó con carácter definitivo, por conductas continuadas de agresión a otros alumnos o de amenazas e insultos a adultos, principalmente.
MEDIDAS PREVENTIVAS
El secretario de Estado británico de Escuelas y Familias, Ed Balls, un laborista de larga trayectoria política, ha subrayado la importancia de tomar medidas preventivas en edades tempranas para evitar que los estudiantes se salgan del buen camino y se comporten mal dentro o fuera de los recintos escolares.
Las medidas disciplinarias y de corresponsabilidad familiar que acaban de entrar en efecto con ese fin establecen que los padres pagarán 50 libras (73 euros) si no son capaces de mantener a buen recaudo a su díscolos retoños durante los cinco primeros días de una exclusión escolar.
De no pagar en 28 días, la multa subirá al doble, 146 euros, y de persistir en la negativa, los padres se exponen a ver cómo la causa llega a los tribunales, lo que puede entrañar sanciones de hasta 1.000 libras (1.472 euros) y la imposición de penas de trabajos para la comunidad.
Además, los padres tendrán que asistir a las entrevistas de reinserción escolar de sus hijos con la dirección de los colegios y suscribir, en su caso, contratos de responsabilidad parental que fijen "guías claras de acción para los alumnos indisciplinados".
APRENDIZAJE EMOCIONAL
Junto con las medidas sancionadoras, el Gobierno británico pondrá en marcha este año en Secundaria un programa llamado "Aspecto Social y Emocional del Aprendizaje", en el que a los estudiantes se les enseñará a controlar la rabia, la ansiedad y la frustración.
Para ello se recurrirá, entre otras cosas, a obras de teatro que muestren la experiencia de personajes que han vencido dificultades, y también se enseñará a pensar en términos de equipo y a saber "perder con elegancia".
Este programa, según Ed Balls, "ayudará a crear una cultura que promueva la disciplina, respeto y buenos modales. Trabajar con medidas duras para combatir el mal comportamiento nos ayudará a crear un mejor ambiente de aprendizaje para los alumnos y los profesores".
Se trata, afirma, de imbuir en los alumnos "las tres erres" del buen comportamiento: "reglas, responsabilidad y respeto".
Además, el programa ayudará a los adolescentes a adquirir habilidades sociales que les serán útiles "en las entrevistas de trabajo, en los centros de trabajo y en la sociedad en general".
A juicio de Ed Balls, "una buena disciplina y fuerte liderazgo son vitales para elevar el nivel en nuestros colegios.
Pero los colegios no pueden hacerlo solos. Los padres tienen que ser responsables de imbuir lo correcto y lo incorrecto. Nuestras medidas ayudan a construir una asociación más fuerte entre padres y profesores, que creará un frente más unido contra el mal comportamiento". www.discapnet.es
Multas a los padres británicos que no colaboren con la escuela
ABC/ E. J. BLASCO, CORRESPONSAL LONDRES 10/SEP/07.
En el marco del paulatino endurecimiento de la disciplina en los colegios del Reino Unido, el Gobierno ha anunciado que multará a los padres que no castiguen sin salir de casa a aquellos alumnos de secundaria que hayan sido expulsados temporalmente de sus centros por mala conducta.
De acuerdo con las disposiciones del Ministerio de Niños, Escuelas y Familias (departamento de nueva creación), los padres deben comprometerse a no dejar salir de casa durante el horario escolar a sus hijos en el caso de que hayan sido expulsados de su colegio. La obligación se extiende a los primeros cinco días si la expulsión excede ese periodo.
Los padres que no sigan esta norma serán multados con el pago de 50 libras (72 euros). Esa cifra se doblará si se sobrepasa un primer plazo de pago y podría llegar a superar las 1.000 libras (unos 1.500 euros) en el caso de que la causa alcanzara los tribunales.
Las familias también tendrán que firmar contratos de responsabilidad parental con la dirección de los colegios, en los que se fijarán «guías claras de acción para los alumnos indisciplinados».
Todo ello obedece al lema de «las tres erres» -«reglas, responsabilidad y respeto»- con el que el nuevo primer ministro, Gordon Brown, ha puesto en marcha el departamento de Niños, Escuelas y Familias, uno de los dos en que ha quedado divivido el anterior Ministerio de Educación (el otro está dedicado a la enseñanza universitaria y la investigación).
«Una buena disciplina y un fuerte liderazgo son vitales para elevar el nivel en nuestros colegios, pero los colegios no pueden hacerlo solos», ha indicado Ed Balls, titular del departamento. Según Balls, «los padres tienen que ser responsables de educar sobre lo correcto y lo incorrecto. Nuestras medidas ayudan a construir una asociación más fuerte entre padres y profesores, que creará un frente más unido contra el mal comportamiento».
En relación con las multas, el citado Ministerio indica que «los padres tienen el nuevo deber de cerciorarse de que, durante los cinco primeros días de una exclusión de la escuela, sus hijos no han sido vistos en lugar público durante las horas de clase, sin una justificación razonable».
No sólo medidas coercitivas
En Inglaterra, 343.840 estudiantes de secundaria fueron expulsados temporalmente del colegio el año pasado. En el 89 por ciento de los casos, la expulsión fue por tres días o menos. A otros 9.330 estudiantes de todo los niveles de la enseñanza no universitaria se les expulsó con carácter definitivo, en la mayor parte de los casos por conductas continuadas de agresión a otros alumnos o de amenazas e insultos al personal educativo o administrativo.
Balls precisó que no todas las nuevas medidas son coercitivas. También existe un programa para secundaria destinado a enseñar a los menores a controlar la rabia, la ansiedad y la frustración. El programa llamado «Aspecto social y emocional del aprendizaje» incluye obras de teatro que muestren la experiencia de personajes que han vencido dificultades. abc
Corresponsabilizar a los padres en la enseñanza
Rev. Consumer 10 de septiembre de 2007 Los escolares británicos que sean expulsados temporalmente del colegio por mal comportamiento deberán ser vigilados por sus padres para que durante los primeros días del castigo, hasta un máximo de cinco, no salgan a la calle durante el horario de las clases. De no llevarse a cabo así, los progenitores se enfrentarán a una multa de 50 libras (73 euros), que será ampliada cuando los progenitores no paguen.
El Departamento de Niños, Escuelas y Familias británico informó de que esta medida forma parte de los nuevos poderes concedidos por ley a los directores de los colegios para combatir el mal comportamiento de los estudiantes indisciplinados y para corresponsabilizar a los padres en la conducta de sus hijos. Así, y a partir de esta semana, "los padres tienen el nuevo deber de cerciorarse de que, durante los cinco primeros días de una exclusión de la escuela, sus hijos no sean vistos en un lugar público durante las horas de clase, sin una justificación razonable", detalló la citada fuente.
Es importante tomar medidas preventivas en edades tempranas para evitar que los estudiantes se salgan del buen camino y se comporten mal dentro o fuera de los recintos escolares, señaló a este respecto el secretario de Estado británico de Escuelas y Familias, Ed Balls. Las medidas disciplinarias y de corresponsabilidad familiar que acaban de entrar en efecto con ese fin establecen que los padres pagarán 50 libras (73 euros) si no son capaces de mantener a sus hijos en casa durante los cinco primeros días de una exclusión escolar. De no pagar en 28 días, la multa subirá al doble, 146 euros, y de persistir en la negativa, los padres se exponen a ver cómo la causa llega a los tribunales, lo que puede entrañar sanciones de hasta 1.000 libras (1.472 euros) y la imposición de penas de trabajos para la comunidad.
A lo largo de 2006 fueron expulsados temporalmente del colegio un total de 343.840 estudiantes de Secundaria, en un 89% de los casos durante tres días o menos. Además a otros 9.330 estudiantes de todos los niveles de la enseñanza no universitaria se les expulsó con carácter definitivo, por conductas continuadas de agresión a otros alumnos o de amenazas e insultos a adultos, principalmente. consumer
En Secundaria habrá un programa para aprender las tres erres de la buena conducta: "reglas, responsabilidad y respeto"
MADRID, 10-SEP-2007 SERVIMEDIA
Los padres de los escolares británicos que sean expulsados temporalmente del colegio por mal comportamiento deberán encargarse de que sus hijos pasen los primeros días del castigo, hasta un máximo de cinco, sin poder salir a la calle durante el horario de clases. Los progenitores que no cumplan se enfrentan a una multa de 50 libras (73 euros), ampliable en caso de impago.
Esta medida forma parte de los nuevos poderes concedidos por ley a los directores de los colegios para combatir el mal comportamiento de los estudiantes indisciplinados y para corresponsabilizar a los padres en la conducta de sus hijos, informa el Departamento británico de Niños, Escuelas y Familias a través de su página web (www.dfes.gov.uk).
Empezando desde la semana pasada, "los padres tienen el nuevo deber de cerciorarse de que, durante los cinco primeros días de una exclusión de la escuela, sus hijos no sean vistos en un lugar público durante las horas de clase, sin una justificación razonable", advierte el citado departamento.
El año pasado, 343.840 estudiantes de secundaria fueron expulsados temporalmente del colegio, en un 89% de los casos durante tres días o menos. A otros 9.330 estudiantes de todos los niveles de la enseñanza no universitaria se les expulsó con carácter definitivo, por conductas continuadas de agresión a otros alumnos o de amenazas e insultos a adultos, principalmente.
MEDIDAS PREVENTIVAS
El secretario de Estado británico de Escuelas y Familias, Ed Balls, un laborista de larga trayectoria política, ha subrayado la importancia de tomar medidas preventivas en edades tempranas para evitar que los estudiantes se salgan del buen camino y se comporten mal dentro o fuera de los recintos escolares.
Las medidas disciplinarias y de corresponsabilidad familiar que acaban de entrar en efecto con ese fin establecen que los padres pagarán 50 libras (73 euros) si no son capaces de mantener a buen recaudo a su díscolos retoños durante los cinco primeros días de una exclusión escolar.
De no pagar en 28 días, la multa subirá al doble, 146 euros, y de persistir en la negativa, los padres se exponen a ver cómo la causa llega a los tribunales, lo que puede entrañar sanciones de hasta 1.000 libras (1.472 euros) y la imposición de penas de trabajos para la comunidad.
Además, los padres tendrán que asistir a las entrevistas de reinserción escolar de sus hijos con la dirección de los colegios y suscribir, en su caso, contratos de responsabilidad parental que fijen "guías claras de acción para los alumnos indisciplinados".
APRENDIZAJE EMOCIONAL
Junto con las medidas sancionadoras, el Gobierno británico pondrá en marcha este año en Secundaria un programa llamado "Aspecto Social y Emocional del Aprendizaje", en el que a los estudiantes se les enseñará a controlar la rabia, la ansiedad y la frustración.
Para ello se recurrirá, entre otras cosas, a obras de teatro que muestren la experiencia de personajes que han vencido dificultades, y también se enseñará a pensar en términos de equipo y a saber "perder con elegancia".
Este programa, según Ed Balls, "ayudará a crear una cultura que promueva la disciplina, respeto y buenos modales. Trabajar con medidas duras para combatir el mal comportamiento nos ayudará a crear un mejor ambiente de aprendizaje para los alumnos y los profesores".
Se trata, afirma, de imbuir en los alumnos "las tres erres" del buen comportamiento: "reglas, responsabilidad y respeto".
Además, el programa ayudará a los adolescentes a adquirir habilidades sociales que les serán útiles "en las entrevistas de trabajo, en los centros de trabajo y en la sociedad en general".
A juicio de Ed Balls, "una buena disciplina y fuerte liderazgo son vitales para elevar el nivel en nuestros colegios.
Pero los colegios no pueden hacerlo solos. Los padres tienen que ser responsables de imbuir lo correcto y lo incorrecto. Nuestras medidas ayudan a construir una asociación más fuerte entre padres y profesores, que creará un frente más unido contra el mal comportamiento". www.discapnet.es
Multas a los padres británicos que no colaboren con la escuela
ABC/ E. J. BLASCO, CORRESPONSAL LONDRES 10/SEP/07.
En el marco del paulatino endurecimiento de la disciplina en los colegios del Reino Unido, el Gobierno ha anunciado que multará a los padres que no castiguen sin salir de casa a aquellos alumnos de secundaria que hayan sido expulsados temporalmente de sus centros por mala conducta.
De acuerdo con las disposiciones del Ministerio de Niños, Escuelas y Familias (departamento de nueva creación), los padres deben comprometerse a no dejar salir de casa durante el horario escolar a sus hijos en el caso de que hayan sido expulsados de su colegio. La obligación se extiende a los primeros cinco días si la expulsión excede ese periodo.
Los padres que no sigan esta norma serán multados con el pago de 50 libras (72 euros). Esa cifra se doblará si se sobrepasa un primer plazo de pago y podría llegar a superar las 1.000 libras (unos 1.500 euros) en el caso de que la causa alcanzara los tribunales.
Las familias también tendrán que firmar contratos de responsabilidad parental con la dirección de los colegios, en los que se fijarán «guías claras de acción para los alumnos indisciplinados».
Todo ello obedece al lema de «las tres erres» -«reglas, responsabilidad y respeto»- con el que el nuevo primer ministro, Gordon Brown, ha puesto en marcha el departamento de Niños, Escuelas y Familias, uno de los dos en que ha quedado divivido el anterior Ministerio de Educación (el otro está dedicado a la enseñanza universitaria y la investigación).
«Una buena disciplina y un fuerte liderazgo son vitales para elevar el nivel en nuestros colegios, pero los colegios no pueden hacerlo solos», ha indicado Ed Balls, titular del departamento. Según Balls, «los padres tienen que ser responsables de educar sobre lo correcto y lo incorrecto. Nuestras medidas ayudan a construir una asociación más fuerte entre padres y profesores, que creará un frente más unido contra el mal comportamiento».
En relación con las multas, el citado Ministerio indica que «los padres tienen el nuevo deber de cerciorarse de que, durante los cinco primeros días de una exclusión de la escuela, sus hijos no han sido vistos en lugar público durante las horas de clase, sin una justificación razonable».
No sólo medidas coercitivas
En Inglaterra, 343.840 estudiantes de secundaria fueron expulsados temporalmente del colegio el año pasado. En el 89 por ciento de los casos, la expulsión fue por tres días o menos. A otros 9.330 estudiantes de todo los niveles de la enseñanza no universitaria se les expulsó con carácter definitivo, en la mayor parte de los casos por conductas continuadas de agresión a otros alumnos o de amenazas e insultos al personal educativo o administrativo.
Balls precisó que no todas las nuevas medidas son coercitivas. También existe un programa para secundaria destinado a enseñar a los menores a controlar la rabia, la ansiedad y la frustración. El programa llamado «Aspecto social y emocional del aprendizaje» incluye obras de teatro que muestren la experiencia de personajes que han vencido dificultades. abc
Rev. Consumer 10 de septiembre de 2007 Los escolares británicos que sean expulsados temporalmente del colegio por mal comportamiento deberán ser vigilados por sus padres para que durante los primeros días del castigo, hasta un máximo de cinco, no salgan a la calle durante el horario de las clases. De no llevarse a cabo así, los progenitores se enfrentarán a una multa de 50 libras (73 euros), que será ampliada cuando los progenitores no paguen.
El Departamento de Niños, Escuelas y Familias británico informó de que esta medida forma parte de los nuevos poderes concedidos por ley a los directores de los colegios para combatir el mal comportamiento de los estudiantes indisciplinados y para corresponsabilizar a los padres en la conducta de sus hijos. Así, y a partir de esta semana, "los padres tienen el nuevo deber de cerciorarse de que, durante los cinco primeros días de una exclusión de la escuela, sus hijos no sean vistos en un lugar público durante las horas de clase, sin una justificación razonable", detalló la citada fuente.
Es importante tomar medidas preventivas en edades tempranas para evitar que los estudiantes se salgan del buen camino y se comporten mal dentro o fuera de los recintos escolares, señaló a este respecto el secretario de Estado británico de Escuelas y Familias, Ed Balls. Las medidas disciplinarias y de corresponsabilidad familiar que acaban de entrar en efecto con ese fin establecen que los padres pagarán 50 libras (73 euros) si no son capaces de mantener a sus hijos en casa durante los cinco primeros días de una exclusión escolar. De no pagar en 28 días, la multa subirá al doble, 146 euros, y de persistir en la negativa, los padres se exponen a ver cómo la causa llega a los tribunales, lo que puede entrañar sanciones de hasta 1.000 libras (1.472 euros) y la imposición de penas de trabajos para la comunidad.
A lo largo de 2006 fueron expulsados temporalmente del colegio un total de 343.840 estudiantes de Secundaria, en un 89% de los casos durante tres días o menos. Además a otros 9.330 estudiantes de todos los niveles de la enseñanza no universitaria se les expulsó con carácter definitivo, por conductas continuadas de agresión a otros alumnos o de amenazas e insultos a adultos, principalmente. consumer






