EDITORIAL · HERALDO DE SORIA 11 SEP 2007
Vuelta al cole con deberes
No es malo el horizonte final del curso escolar que arrancó ayer en Castilla y León. Si bien hay importantes objetivos que culminar con éxito, la conflictividad reinante hace unos años por parte del personal docente ha dado paso a retos netamente educativos, lo que sin duda habla bien de la gestión realizada por los distintos consejeros que se han sucedido en Educación después de asumir el traspaso de competencias. Pero los aciertos no deben dejar paso a la autocomplacencia. La formación en educación ha de ser continua y las inversiones cada vez mayores para no perder uno de los trenes más importantes que ha de tomar cualquier administración que se precie: la formación de sus futuros ciudadanos.
Reducir las tasas de fracaso escolar, garantizar la convivencia en las aulas e implantar el bilingüismo en los centros educativos son los principales retos que se ha planteado la consejería presidida por Juan José Mateos para este curso escolar. No son, sin duda, objetivos fáciles.
El fracaso escolar que registra Castilla y León es del 20%, frente al 15% de la Unión Europea. La política de comunicación que hasta ahora ha seguido la Consejería no permite saber si dicha tasa es más rural que urbana o si el desglose por provincias hace que sean unas pocas las que "inflen" los números. De cualquier forma, el 20% es la media regional y se torna elevada por lo que cabe congratularse de que la Administración sea consciente del problema y anuncie su voluntad de encararlo.
La violencia escolar es especialmente preocupante para los protagonistas del sistema educativo. Cinco mil alumnos se consideraron conflictivos el pasado curso, cuando se contabilizaron 9.145 denuncias (la política informativa de la Junta hace que se desconozca cómo se provincializan las cifras), si bien el 92% de los casos fueron registrados como leves. Pese a ello, son demasiadas para una comunidad que tiene la educación como objetivo.
Fracaso escolar y violencia escolar son, sin duda, dos problemas en sí mismos. No lo es, en cambio, el tercer objetivo que se ha marcado el consejero: el bilingüismo, una "asignatura" que llega tarde a muchos escolares de la región, pero a la que se aventura un horizonte esperanzador. Es crucial una educación abierta al resto del mundo en la que los idiomas dejen de ser "marías" para convertirse en contenidos de primer orden.
Tres grandes retos para los que la Consejería cuenta con la aprobación de los sindicatos que, además, solicitan en general medidas para prestigiar el trabajo de los docentes y, en particular, como ha hecho UGT, la ordenación laboral del sector mediante la aprobación de la Relación de Puestos de Trabajo.
Hay mucho trabajo para hacer este curso, labor que requerirá de presupuestos no cicateros y en continua revisión porque la Educación es una tarea con permanentes retos que superar y, para ello, hacen falta presupuestos suficientes e instrumentos válidos para conseguir los objetivos propuestos. HDS
Firme apuesta por mejorar la convivencia
El coordinador de conflictos se extenderá a todos los institutos de la capital y provincia • Nacerá la figura del alumno mediador
C.M. 11 SEP 2007 DIARIO DE BURGOS
Mejorar el clima de convivencia escolar, lograr el éxito académico de los alumnos y fomentar el bilingüismo son los objetivos que se ha marcado la Junta en el ámbito educativo.
Durante este curso se pondrá en marcha la normativa autonómica en materia de derechos y deberes de los alumnos para reforzar la autoridad de los profesores y reducir el fracaso escolar. «Tenemos que saber quién es quién dentro de las aulas. Y tenemos que dar a los profesores la ayuda que necesitan para que se siga viendo al profesor como una figura que está para enseñar y para ayudar a la educación, sin olvidar que las normas básicas de educación están dentro del hogar familiar», apuntó el delegado de la Junta, Jaime Mateu.
El año pasado se puso en marcha de manera experimental la figura del coordinador de convivencia en siete centros educativos. Los buenos resultados que ha dado llevarán a extenderla a todos los institutos de la capital y de la provincia. También nacerá la figura del alumno mediador. «En los centros que han contado con esta figura ha bajado sustancialmente el número de casos de problemas de convivencia porque se ha ido a prevenir esos conflictos y se ha trabajado la parte anterior al conflicto», indicó el inspector jefe.
La Junta prevé crear la red de centros de buenas prácticas de convivencia de Castilla y León y una web referida a este tema en el portal de educación de la Junta.
La reducción del fracaso escolar, que se sitúa entre el 19-20% en la región y en Burgos un poco por debajo, se espera conseguir a través de programas de refuerzo.
En cuanto a los idiomas, este curso se impartirán enseñanzas bilingües en siete centros (cuatro concertados y tres públicos) que se suman a los cuatro ya existentes. También se incrementarán las dotaciones en ordenadores y pizarras digitales. DB
Vuelta al cole con deberes
No es malo el horizonte final del curso escolar que arrancó ayer en Castilla y León. Si bien hay importantes objetivos que culminar con éxito, la conflictividad reinante hace unos años por parte del personal docente ha dado paso a retos netamente educativos, lo que sin duda habla bien de la gestión realizada por los distintos consejeros que se han sucedido en Educación después de asumir el traspaso de competencias. Pero los aciertos no deben dejar paso a la autocomplacencia. La formación en educación ha de ser continua y las inversiones cada vez mayores para no perder uno de los trenes más importantes que ha de tomar cualquier administración que se precie: la formación de sus futuros ciudadanos.
Reducir las tasas de fracaso escolar, garantizar la convivencia en las aulas e implantar el bilingüismo en los centros educativos son los principales retos que se ha planteado la consejería presidida por Juan José Mateos para este curso escolar. No son, sin duda, objetivos fáciles.
El fracaso escolar que registra Castilla y León es del 20%, frente al 15% de la Unión Europea. La política de comunicación que hasta ahora ha seguido la Consejería no permite saber si dicha tasa es más rural que urbana o si el desglose por provincias hace que sean unas pocas las que "inflen" los números. De cualquier forma, el 20% es la media regional y se torna elevada por lo que cabe congratularse de que la Administración sea consciente del problema y anuncie su voluntad de encararlo.
La violencia escolar es especialmente preocupante para los protagonistas del sistema educativo. Cinco mil alumnos se consideraron conflictivos el pasado curso, cuando se contabilizaron 9.145 denuncias (la política informativa de la Junta hace que se desconozca cómo se provincializan las cifras), si bien el 92% de los casos fueron registrados como leves. Pese a ello, son demasiadas para una comunidad que tiene la educación como objetivo.
Fracaso escolar y violencia escolar son, sin duda, dos problemas en sí mismos. No lo es, en cambio, el tercer objetivo que se ha marcado el consejero: el bilingüismo, una "asignatura" que llega tarde a muchos escolares de la región, pero a la que se aventura un horizonte esperanzador. Es crucial una educación abierta al resto del mundo en la que los idiomas dejen de ser "marías" para convertirse en contenidos de primer orden.
Tres grandes retos para los que la Consejería cuenta con la aprobación de los sindicatos que, además, solicitan en general medidas para prestigiar el trabajo de los docentes y, en particular, como ha hecho UGT, la ordenación laboral del sector mediante la aprobación de la Relación de Puestos de Trabajo.
Hay mucho trabajo para hacer este curso, labor que requerirá de presupuestos no cicateros y en continua revisión porque la Educación es una tarea con permanentes retos que superar y, para ello, hacen falta presupuestos suficientes e instrumentos válidos para conseguir los objetivos propuestos. HDS
El coordinador de conflictos se extenderá a todos los institutos de la capital y provincia • Nacerá la figura del alumno mediador
C.M. 11 SEP 2007 DIARIO DE BURGOS
Mejorar el clima de convivencia escolar, lograr el éxito académico de los alumnos y fomentar el bilingüismo son los objetivos que se ha marcado la Junta en el ámbito educativo.
Durante este curso se pondrá en marcha la normativa autonómica en materia de derechos y deberes de los alumnos para reforzar la autoridad de los profesores y reducir el fracaso escolar. «Tenemos que saber quién es quién dentro de las aulas. Y tenemos que dar a los profesores la ayuda que necesitan para que se siga viendo al profesor como una figura que está para enseñar y para ayudar a la educación, sin olvidar que las normas básicas de educación están dentro del hogar familiar», apuntó el delegado de la Junta, Jaime Mateu.
El año pasado se puso en marcha de manera experimental la figura del coordinador de convivencia en siete centros educativos. Los buenos resultados que ha dado llevarán a extenderla a todos los institutos de la capital y de la provincia. También nacerá la figura del alumno mediador. «En los centros que han contado con esta figura ha bajado sustancialmente el número de casos de problemas de convivencia porque se ha ido a prevenir esos conflictos y se ha trabajado la parte anterior al conflicto», indicó el inspector jefe.
La Junta prevé crear la red de centros de buenas prácticas de convivencia de Castilla y León y una web referida a este tema en el portal de educación de la Junta.
La reducción del fracaso escolar, que se sitúa entre el 19-20% en la región y en Burgos un poco por debajo, se espera conseguir a través de programas de refuerzo.
En cuanto a los idiomas, este curso se impartirán enseñanzas bilingües en siete centros (cuatro concertados y tres públicos) que se suman a los cuatro ya existentes. También se incrementarán las dotaciones en ordenadores y pizarras digitales. DB






