Son varones y tienen entre 17 y 19 años· La mayoría suele mostrarse pesimista ante su futuro profesional
Los jóvenes son becados para realizar práctica en empresas
Para la mayoría de estos adolescentes, el cambio supone todo un reto ya que, según han detectado los profesionales que trabajan con ellos, suelen tener una autoestima baja y pocas expectativas de mejora.
El perfil de estos chicos se corresponde con el de un varón de entre 17 y 19 años que pertenece a una familia desestructurada -que no siempre procede de un estrato social bajo-. Generalmente carece de formación educativa y de experiencia laboral, por lo que se muestra bastante pesimista a la hora de buscar un empleo y "se frustra ante la idea de hacerlo en solitario o ante la competencia de otros jóvenes", describen fuentes de la Fundación Diagrama.
Sin embargo, pese a las coincidencias, cada joven tiene sus particularidades, lo que obliga a diseñar un programa individual para cada uno de ellos.
Menores de 14
En el caso de los menores de catorce años, la situación es diferente. La Ley de Responsabilidad Penal del Menor excluye a los que no superan esa edad y no se prevé ninguna sanción para los menores que cometan alguna conducta delictiva con esos años. Normalmente, la Fiscalía envía una carta a sus padres informándoles del comportamiento de sus hijos o citándoles para una entrevista con los servicios sociales comunitarios que les orientarán sobre los pasos a seguir. Los expertos coinciden en que si se corrigen a tiempo estas conductas, pueden evitarse comportamientos más graves en la edad adulta. OM
38 empresas colaboran en la inserción laboral de jóvenes delincuentes
Los jóvenes que participan en estos programas cumplen, la mayoría, medidas en medios abiertos
Experiencia, formación y, sobre todo, una oportunidad. Eso es lo que ofrecen 38 empresas de la provincia malagueña a jóvenes con edades comprendidas entre los 16 y los 21 años obligados a cumplir medidas judiciales como consecuencia de sus tropiezos con la ley. Durante tres meses, se comprometen a ayudarles a desenvolverse en un ambiente de "trabajo real" permitiéndoles aprender y desarrollar una profesión que en un futuro les ayudará a alejarse de un entorno que no siempre les beneficia.
Los empresarios que deciden colaborar en la inserción laboral de estos jóvenes lo hacen "de manera altruista", sólo con el compromiso de asignarles un tutor que guiará al joven en sus tareas. Éste, a cambio, se beneficia de una beca financiada por la Junta y el Fondo Social Europeo, que asciende al 75% del salario mínimo interprofesional (unos 500 euros mensuales) y, si su trabajo es satisfactorio, hay ocasiones en las que nace un contrato.
Y ocurre con frecuencia
En lo que va de año, un total de 117 menores y jóvenes han participado en Málaga en este programa de la Consejería de Justicia, coordinado por la Fundación Diagrama desde 2003, pero que en Andalucía se estableció en diciembre de 2005. Hasta 54 chicos han conseguido un empleo, según los datos facilitados a este periódico por la delegación provincial.
Formación profesional. La adscripción es voluntaria. Ellos eligen si quieren participar en el programa o no. Mientras cumplen su medida, de internamiento o en medio abierto -libertad vigilada, centro de día, trabajos en beneficio de la comunidad-, y hasta dos años después de que las hayan finalizado se les ofrece la posibilidad de realizar cursos de Formación Profesional Ocupacional (FPO) o talleres y se les ayuda a encontrar un empleo mediante el diseño de un itinerario personalizado en función de las necesidades y características de cada uno, explican fuentes de la fundación.
Construcción. Los sectores de la construcción y de servicios son los que suelen absorber laboralmente a estos jóvenes, que consiguen trabajo como ayudantes de cocina, peones albañiles, escayolistas, encofradores, carpintería, fontanería, electricidad, chapa y pintura y camareros, entre otros.
Esto no sólo les permite obtener unos ingresos económicos que les mantendrán alejados de otros negocios más turbios, sino que además "les permite tener una vida más organizada y les confiere una responsabilidad que les ayuda a mejorar", explica la delegada de Justicia en Málaga, Aurora Santos.
La respuesta de los muchachos -varones la mayoría- es, por ahora, "bastante positiva" y son muchos los que deciden adscribirse al programa en busca de una salida profesional. Actualmente hay 139 menores y jóvenes cumpliendo medidas de internamiento y 1.543 en medio abierto. OM
http://www.fundaciondiagrama.es/
Los jóvenes son becados para realizar práctica en empresas
| 38 empresas colaboran en la inserción laboral de jóvenes
Se comprometen de forma altruista a formarlos durante tres meses y los chicos reciben a cambio una beca de unos 500 euros. Un total de 117 adolescentes han participado en este programa de la Consejería de Justicia | INMA ALJARO 12 OCT 2007 MÁLAGA
El 65 por ciento de los jóvenes andaluces que han cometido alguna falta o delito consiguen reinsertarse en la sociedad y no reincidir en sus actos. Por eso, confiar en ellos es, según los expertos, fundamental para que la integración sea plena y se sientan cómodos con el nuevo rumbo de sus vidas. |
El perfil de estos chicos se corresponde con el de un varón de entre 17 y 19 años que pertenece a una familia desestructurada -que no siempre procede de un estrato social bajo-. Generalmente carece de formación educativa y de experiencia laboral, por lo que se muestra bastante pesimista a la hora de buscar un empleo y "se frustra ante la idea de hacerlo en solitario o ante la competencia de otros jóvenes", describen fuentes de la Fundación Diagrama.
Sin embargo, pese a las coincidencias, cada joven tiene sus particularidades, lo que obliga a diseñar un programa individual para cada uno de ellos.
Menores de 14
En el caso de los menores de catorce años, la situación es diferente. La Ley de Responsabilidad Penal del Menor excluye a los que no superan esa edad y no se prevé ninguna sanción para los menores que cometan alguna conducta delictiva con esos años. Normalmente, la Fiscalía envía una carta a sus padres informándoles del comportamiento de sus hijos o citándoles para una entrevista con los servicios sociales comunitarios que les orientarán sobre los pasos a seguir. Los expertos coinciden en que si se corrigen a tiempo estas conductas, pueden evitarse comportamientos más graves en la edad adulta. OM
38 empresas colaboran en la inserción laboral de jóvenes delincuentes
Los jóvenes que participan en estos programas cumplen, la mayoría, medidas en medios abiertos
Experiencia, formación y, sobre todo, una oportunidad. Eso es lo que ofrecen 38 empresas de la provincia malagueña a jóvenes con edades comprendidas entre los 16 y los 21 años obligados a cumplir medidas judiciales como consecuencia de sus tropiezos con la ley. Durante tres meses, se comprometen a ayudarles a desenvolverse en un ambiente de "trabajo real" permitiéndoles aprender y desarrollar una profesión que en un futuro les ayudará a alejarse de un entorno que no siempre les beneficia.
Los empresarios que deciden colaborar en la inserción laboral de estos jóvenes lo hacen "de manera altruista", sólo con el compromiso de asignarles un tutor que guiará al joven en sus tareas. Éste, a cambio, se beneficia de una beca financiada por la Junta y el Fondo Social Europeo, que asciende al 75% del salario mínimo interprofesional (unos 500 euros mensuales) y, si su trabajo es satisfactorio, hay ocasiones en las que nace un contrato.
Y ocurre con frecuencia
En lo que va de año, un total de 117 menores y jóvenes han participado en Málaga en este programa de la Consejería de Justicia, coordinado por la Fundación Diagrama desde 2003, pero que en Andalucía se estableció en diciembre de 2005. Hasta 54 chicos han conseguido un empleo, según los datos facilitados a este periódico por la delegación provincial.
Formación profesional. La adscripción es voluntaria. Ellos eligen si quieren participar en el programa o no. Mientras cumplen su medida, de internamiento o en medio abierto -libertad vigilada, centro de día, trabajos en beneficio de la comunidad-, y hasta dos años después de que las hayan finalizado se les ofrece la posibilidad de realizar cursos de Formación Profesional Ocupacional (FPO) o talleres y se les ayuda a encontrar un empleo mediante el diseño de un itinerario personalizado en función de las necesidades y características de cada uno, explican fuentes de la fundación.
Construcción. Los sectores de la construcción y de servicios son los que suelen absorber laboralmente a estos jóvenes, que consiguen trabajo como ayudantes de cocina, peones albañiles, escayolistas, encofradores, carpintería, fontanería, electricidad, chapa y pintura y camareros, entre otros.
Esto no sólo les permite obtener unos ingresos económicos que les mantendrán alejados de otros negocios más turbios, sino que además "les permite tener una vida más organizada y les confiere una responsabilidad que les ayuda a mejorar", explica la delegada de Justicia en Málaga, Aurora Santos.
La respuesta de los muchachos -varones la mayoría- es, por ahora, "bastante positiva" y son muchos los que deciden adscribirse al programa en busca de una salida profesional. Actualmente hay 139 menores y jóvenes cumpliendo medidas de internamiento y 1.543 en medio abierto. OM
http://www.fundaciondiagrama.es/






