Acusados de homicidio· Los menores de Lucena grabaron cómo quemaban al fallecido · El juez ordenó su internamiento en tres diferentes centros de reforma para menores, fuera de la provincia de Córdoba
CÓRDOBA 19/10/2007 08:12 A. Alba / C. R. Baum / Á. Robles. / EDC
Como si de una moda siniestra se tratara, los tres menores detenidos el jueves en Lucena grabaron con dos teléfonos móviles cómo rociaban con disolvente y posteriormente le pegaban fuego a Antonio Joaquín Curiel Romero, un hombre de 49 años que perdió la vida durante esta brutal agresión.
Según han confirmado fuentes de la investigación, presuntamente los tres menores –dos de 15 años y uno de 16– participaron de forma directa en los hechos, mientras que la cuarta persona detenida, una joven de 18 años, Sara B., fue cooperante necesaria en esta agresión. Estas fuentes reiteraron que por la brutalidad de los hechos a los cuatro detenidos se les acusa de un presunto delito de asesinato.
Los tres jóvenes pasaron por la mañana a disposición del titular del Juzgado de Menores de Córdoba, que ordenó su internamiento en tres centros de reforma para menores diferentes, todos de fuera de la provincia de Córdoba, de forma preventiva. Mientras, la única acusada mayor de edad prestó declaración ante la juez titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Lucena, que decretó su ingreso en prisión a última hora de la mañana.
Fuentes de la investigación han aseverado que los tres menores persiguieron a su víctima cuando regresaba a su domicilio de la calle Corazón de Jesús. El hombre salió de su casa a las 09.00 como cada mañana, “a pedir un par de cigarrillos y dinero para un cartón de vino”, aseguró el sobrino del fallecido, Juan Carlos León. A las 10.00 regresó. Al parecer, los jóvenes asaltaron a su víctima, encendieron el vídeo de dos de sus teléfonos móviles y sacaron un bote de disolvente, rociaron el cuerpo del hombre y le prendieron fuego con un mechero que todavía no ha sido encontrado por los agentes que se encargan de la investigación. Cuando se inició el incendio, los supuestos agresores huyeron precipitadamente.
Varios vecinos salieron de sus casas alarmados por los gritos y por el humo. Alguno llegó a ver a los jóvenes y los identificó. “Son conocidos delincuentes del Barrio de La Lata”, declararon ayer a el Día estos testigos, quienes insistieron en que sólo vieron a tres personas. Horas después la Policía Nacional los detenía, junto con una chica de 18 años, que es la que supuestamente les habría prestado el bote de disolvente, les habría guardado en su casa las mochilas y les habría acogido después del crimen.
Los cuatro jóvenes fueron detenidos a las pocas horas de la agresión. La Policía Nacional les ha intervenido los dos teléfonos móviles con los que supuestamente se grabó la agresión, junto a un tercero, además de los cuatro ordenadores personales de los jóvenes (tres CPU y un portátil). Estos equipos aún no han sido analizados, ya que se está a la espera de la autorización de un juez. Su revisión correrá a cargo de un equipo de la Policía Científica.
Fuentes de la investigación han insistido en que los tres jóvenes están acusados de ser los coautores de un presunto asesinato. Al parecer, dos grababan la escena y un tercero rociaba a la víctima con disolvente y le pegaba fuego. Los hechos ocurrieron en la segunda habitación de la vivienda, donde se encontró el cadáver en el suelo. Las mismas fuentes descartaron que el fallecido fuera agredido antes de ser quemado.
El hombre malvivía en una casa medio derruida de la calle Corazón de Jesús con otra persona, que todavía no ha podido ser localizada por la Policía. En uno de los alféizares de la casa están pintados varios nombres. Uno de ellos es el de “Tito”, el apodo con el que se conocía al fallecido. Otro corresponde a uno de los menores detenidos, por lo que la Policía insiste en que se conocían previamente y en que los menores habían acudido a la vivienda en anteriores ocasiones. De hecho, otras fuentes apuntaron que los jóvenes ya habían grabado distintas agresiones a la víctima, aunque la Policía aún no ha podido encontrar ningún vídeo. Al parecer, le habían propinado al menos tres palizas y lo habían dejado malherido, aunque el fallecido nunca llegó a presentar denuncia.
Otras fuentes apuntaron que este crimen es muy similar al que acabó con la vida de una indigente en Barcelona, que fue quemada viva por un grupo de menores.
Los cuatro detenidos viven en el barrio de La Lata, en las proximidades de la casa en la que ocurrieron los hechos. La mayor, que había cumplido los 18 años en marzo, no tenía trabajo y acababa de sufrir hacía mes y medio la muerte de su madre. A la chica le constan antecedentes penales por robo. El menor de 16 años ya había dejado de estudiar y también contaba con un pequeño historial delictivo. Mientras, los dos jóvenes de 15 años estaban adscritos a los institutos de Enseñanza Secundaria Miguel de Cervantes y Clara Campoamor. El concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Lucena, José Cantizani, confirmó a este periódico que los tutores de los centros educativos constataron ayer que los menores “nunca asistían a clase” y que éstos se habían puesto en contacto con los padres sin obtener respuesta.
Por otra parte, alumnos de estos dos institutos consultados ayer por este periódico reiteraron que los jóvenes eran conocidos en toda la ciudad por sus fechorías. “Solían agredirte sin venir a cuento o robarte”, insistieron, a la vez que dijeron que muchos habían llegado a ver las agresiones que éstos grababan en sus móviles. eDC
CÓRDOBA 19/10/2007 Europa Press. El titular del Juzgado de Menores de Córdoba ha decretado, como medida cautelar, el internamiento en un Centro de Reforma para Menores de tres adolescentes varones, de entre 15 y 16 años, a los que imputa la muerte de un hombre de 43 años al incendiar su casa en Lucena.
Según dijeron a Europa Press fuentes cercanas al caso, los hechos, según los datos que se desprenden de la investigación y del interrogatorio al que hoy fueron sometidos en la Fiscalía de Menores de Córdoba los jóvenes ayer detenidos en Lucena, son "muy similares al caso de la indigente al que unos jóvenes quemaron viva en un cajero automático en otra ciudad española hace ya tiempo, mientras la grababan en sus teléfonos móviles". El reconocimiento de los hechos por parte de los menores ante el fiscal y el juez, al menos en lo referido a que provocaron el incendio que causó la muerte de Antonio Joaquín Curiel Romero, contrasta con lo dicho por el padre de uno de los menores, quien aseguró hoy a las puertas de la Fiscalía de Menores que tiene "la absoluta certeza" de que su hijo "no ha hecho nada", a lo que añadió posteriormente que sabía que su hijo "no estaba allí", en referencia al lugar del incendio, "pero se va a comer el marrón por juntarse con los otros".
Sin embargo, el subdelegado del Gobierno central en Córdoba, Jesús María Ruiz, afirmó hoy que los menores podrían haberle agredido con anterioridad y, en éste último caso, grabarlo en un teléfono móvil, a lo que se suma que algunos de ellos, además, tienen antecedentes por agresiones y vandalismo.
Por lo que se refiere al Centro de Reforma para Menores al que se traslada ya a los adolescentes imputados por la muerte de Curiel Romero, la delegada de Justicia y Admnistración Pública en Córdoba, Mercedes Mayo, ya dijo hoy a Europa Press que, si como ha ocurrido, el Juzgado de Menores ordenaba su internamiento, la Junta ejecutará de forma inmediata dicha medida cautelar y separará entre distintos centros de reforma a los tres adolescentes.
Los tres menores fueron detenidos ayer de la localidad lucentina junto con una joven de 18 años que, en este caso, ha pasado hoy a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Lucena.
Sobre el procedimiento judicial abierto, todavía en diligencias previas, se ha decretado el secreto del sumario, si bien ha trascendido que la principal hipótesis que se baraja en la investigación policial es que los detenidos acudieron a la casa del ya fallecido para grabar el suceso y exhibir las imágenes por internet. Al parecer, el grupo se encontraba con frecuencia con la víctima, a la que en varias ocasiones le habrían pegado palizas que grabaron con móviles. Por ello, la Policía busca pruebas en los ordenadores y en los móviles de los arrestados.
El hombre, Antonio Joaquín Curiel Romero, de 49 años, que al parecer fue quemado con disolvente, era soltero y vivía solo, ya que, por lo visto, se negaba a convivir con su hermana, que reside en la localidad. También se había negado reiteradamente a ser ingresado en una residencia, como le habían sugerido sus familiares. Algunos vecinos han destacado que la víctima podría estar afectada por el síndrome de Diógenes, dado que se dedicaba a recoger ropa y otros objetos de los contenedores y los almacenaba en su casa. Desde un principio se ha barajado la hipótesis de un fuego provocado, ya que algunos testigos vieron a varias personas abandonar el lugar apresuradamente instantes antes de que se evidenciaran las llamas. eDC
Un juez interna a tres menores por quemar y matar a un hombre en su casa de Lucena
AGENCIAS. CÓRDOBA El titular del Juzgado de Menores de Córdoba ha decretado, como medida cautelar, el internamiento en un Centro de Reforma para Menores de tres adolescentes varones, de entre 15 y 16 años, a los que imputa la muerte de un hombre de 43 años al incendiar su casa en Lucena (Córdoba). Una joven de 18 también fue detenida y pasó ayer a disposición judicial.
Según dijeron a Europa Press fuentes cercanas al caso, los hechos, según los datos que se desprenden de la investigación y del interrogatorio al que hoy fueron sometidos en la Fiscalía de Menores de Córdoba los jóvenes detenidos en Lucena, son «muy similares al caso de la indigente al que unos jóvenes quemaron viva en un cajero automático en otra ciudad española hace ya tiempo, mientras la grababan en sus teléfonos móviles».
El subdelegado del Gobierno central en Córdoba, Jesús María Ruiz, afirmó que los menores podrían haberle agredido con anterioridad y, en éste último caso, grabarlo en un teléfono móvil, a lo que se suma que algunos de ellos, además, tienen antecedentes por agresiones y vandalismo.
La principal hipótesis que se baraja en la investigación policial es que los detenidos acudieron a la casa del ya fallecido para grabar el suceso y exhibir las imágenes por internet. Al parecer, el grupo se encontraba con frecuencia con la víctima, a la que en varias ocasiones le habrían pegado palizas que grabaron con móviles. Por ello, la Policía busca pruebas en los ordenadores y en los móviles de los arrestados. El hombre, Antonio Joaquín Curiel Romero, de 49 años, que al parecer fue quemado con disolvente, era soltero y vivía solo, ya que se negaba a convivir con su hermana. DI
CONSTERNACIÓN EN LUCENA
Ingresa en prisión la joven de 18 años acusada de quemar a un hombre en Lucena junto a tres menores
20/10/2007 Informativos CanalSur
Los lucentinos empiezan a salir de la sorpresa en la que han vivido estos últimos días cuando varios jóvenes, en su mayoría menores de edad, propinaban una paliza a un indigente, rociaban con disolvente su vivienda y tras prender fuego lo grababan en sus teléfonos móviles con el ánimo de colgarlo posteriormente en Internet. Todos han sido detenidos y el juez ha decretado su ingreso en varios centros penitenciarios.
Según confirmó el alcalde de Lucena, José Luis Bergillos, la joven ha estado retenida en los calabozos municipales hasta esta mañana, cuando la Guardia Civil la ha trasladado hasta la cárcel de Córdoba.
Por su parte, el titular del Juzgado de Menores de Córdoba decretó ayer como medida cautelar el internamiento en un Centro de Reforma para Menores de los tres adolescentes, de entre 15 y 16 años, también imputados por el incendio que acabó con la vida de un vecino.
Fuentes cercanas al caso informaron que los hechos, según los datos que se desprenden de la investigación y del interrogatorio al que fueron sometidos en la Fiscalía de Menores de Córdoba los jóvenes detenidos ayer en Lucena, son "muy similares al caso de la indigente al que unos jóvenes quemaron viva en un cajero automático en otra ciudad española hace ya tiempo, mientras la grababan en sus teléfonos móviles".
El reconocimiento de los hechos por parte de los menores ante el fiscal y el juez, al menos en lo referido a que provocaron el incendio que causó la muerte de Antonio Joaquín Curiel Romero, contrasta con lo dicho por el padre de uno de los menores, quien aseguró hoy a las puertas de la Fiscalía de Menores que tiene "la absoluta certeza" de que su hijo "no ha hecho nada", a lo que añadió posteriormente que sabía que su hijo "no estaba allí", en referencia al lugar del incendio, "pero se va a comer el marrón por juntarse con los otros".
Sin embargo, el subdelegado del Gobierno central en Córdoba, Jesús María Ruiz, afirmó ayer que los menores podrían haberle agredido con anterioridad y, en éste último caso, grabarlo en un teléfono móvil, a lo que se suma que algunos de ellos, además, tienen antecedentes por agresiones y vandalismo.
Varios centros
Por lo que se refiere al Centro de Reforma para Menores al que fueron trasladados los adolescentes, la delegada provincial de Justicia de la Junta en Córdoba, Mercedes Mayo, explicó que, si como ha ocurrido, el Juzgado de Menores ordenaba su internamiento, la Junta ejecutaría de forma inmediata dicha medida cautelar y separaría entre distintos centros de reforma a los tres adolescentes.
Sobre el procedimiento judicial abierto, todavía en diligencias previas, se ha decretado el secreto del sumario, si bien ha trascendido que la principal hipótesis que se baraja en la investigación policial es que los detenidos acudieron a la casa del fallecido para grabar el suceso y exhibir las imágenes por internet.
El grupo se encontraba con frecuencia con la víctima, a la que en varias ocasiones le habrían pegado palizas que grabaron con móviles, por lo que la Policía busca pruebas en los ordenadores y en los móviles de los arrestados.
La víctima, un hombre soltero que vivía solo y que, según sus vecinos, podría sufrir Síndrome de Diógenes, fue quemada con disolvente y desde un principio se ha barajado la hipótesis del fuego provocado, ya que algunos testigos vieron a varias personas abandonar el lugar apresuradamente instantes antes de que se evidenciaran las llamas. CS
AYER Detenidos por homicidio tres menores y una joven tras pegar fuego a un indigente en Córdoba
CÓRDOBA 19/10/2007 08:12 A. Alba / C. R. Baum / Á. Robles. / EDC
Como si de una moda siniestra se tratara, los tres menores detenidos el jueves en Lucena grabaron con dos teléfonos móviles cómo rociaban con disolvente y posteriormente le pegaban fuego a Antonio Joaquín Curiel Romero, un hombre de 49 años que perdió la vida durante esta brutal agresión.
Según han confirmado fuentes de la investigación, presuntamente los tres menores –dos de 15 años y uno de 16– participaron de forma directa en los hechos, mientras que la cuarta persona detenida, una joven de 18 años, Sara B., fue cooperante necesaria en esta agresión. Estas fuentes reiteraron que por la brutalidad de los hechos a los cuatro detenidos se les acusa de un presunto delito de asesinato.
Los tres jóvenes pasaron por la mañana a disposición del titular del Juzgado de Menores de Córdoba, que ordenó su internamiento en tres centros de reforma para menores diferentes, todos de fuera de la provincia de Córdoba, de forma preventiva. Mientras, la única acusada mayor de edad prestó declaración ante la juez titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Lucena, que decretó su ingreso en prisión a última hora de la mañana.
Fuentes de la investigación han aseverado que los tres menores persiguieron a su víctima cuando regresaba a su domicilio de la calle Corazón de Jesús. El hombre salió de su casa a las 09.00 como cada mañana, “a pedir un par de cigarrillos y dinero para un cartón de vino”, aseguró el sobrino del fallecido, Juan Carlos León. A las 10.00 regresó. Al parecer, los jóvenes asaltaron a su víctima, encendieron el vídeo de dos de sus teléfonos móviles y sacaron un bote de disolvente, rociaron el cuerpo del hombre y le prendieron fuego con un mechero que todavía no ha sido encontrado por los agentes que se encargan de la investigación. Cuando se inició el incendio, los supuestos agresores huyeron precipitadamente.
Varios vecinos salieron de sus casas alarmados por los gritos y por el humo. Alguno llegó a ver a los jóvenes y los identificó. “Son conocidos delincuentes del Barrio de La Lata”, declararon ayer a el Día estos testigos, quienes insistieron en que sólo vieron a tres personas. Horas después la Policía Nacional los detenía, junto con una chica de 18 años, que es la que supuestamente les habría prestado el bote de disolvente, les habría guardado en su casa las mochilas y les habría acogido después del crimen.
Los cuatro jóvenes fueron detenidos a las pocas horas de la agresión. La Policía Nacional les ha intervenido los dos teléfonos móviles con los que supuestamente se grabó la agresión, junto a un tercero, además de los cuatro ordenadores personales de los jóvenes (tres CPU y un portátil). Estos equipos aún no han sido analizados, ya que se está a la espera de la autorización de un juez. Su revisión correrá a cargo de un equipo de la Policía Científica.
Fuentes de la investigación han insistido en que los tres jóvenes están acusados de ser los coautores de un presunto asesinato. Al parecer, dos grababan la escena y un tercero rociaba a la víctima con disolvente y le pegaba fuego. Los hechos ocurrieron en la segunda habitación de la vivienda, donde se encontró el cadáver en el suelo. Las mismas fuentes descartaron que el fallecido fuera agredido antes de ser quemado.
El hombre malvivía en una casa medio derruida de la calle Corazón de Jesús con otra persona, que todavía no ha podido ser localizada por la Policía. En uno de los alféizares de la casa están pintados varios nombres. Uno de ellos es el de “Tito”, el apodo con el que se conocía al fallecido. Otro corresponde a uno de los menores detenidos, por lo que la Policía insiste en que se conocían previamente y en que los menores habían acudido a la vivienda en anteriores ocasiones. De hecho, otras fuentes apuntaron que los jóvenes ya habían grabado distintas agresiones a la víctima, aunque la Policía aún no ha podido encontrar ningún vídeo. Al parecer, le habían propinado al menos tres palizas y lo habían dejado malherido, aunque el fallecido nunca llegó a presentar denuncia.
Otras fuentes apuntaron que este crimen es muy similar al que acabó con la vida de una indigente en Barcelona, que fue quemada viva por un grupo de menores.
Los cuatro detenidos viven en el barrio de La Lata, en las proximidades de la casa en la que ocurrieron los hechos. La mayor, que había cumplido los 18 años en marzo, no tenía trabajo y acababa de sufrir hacía mes y medio la muerte de su madre. A la chica le constan antecedentes penales por robo. El menor de 16 años ya había dejado de estudiar y también contaba con un pequeño historial delictivo. Mientras, los dos jóvenes de 15 años estaban adscritos a los institutos de Enseñanza Secundaria Miguel de Cervantes y Clara Campoamor. El concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Lucena, José Cantizani, confirmó a este periódico que los tutores de los centros educativos constataron ayer que los menores “nunca asistían a clase” y que éstos se habían puesto en contacto con los padres sin obtener respuesta.
Por otra parte, alumnos de estos dos institutos consultados ayer por este periódico reiteraron que los jóvenes eran conocidos en toda la ciudad por sus fechorías. “Solían agredirte sin venir a cuento o robarte”, insistieron, a la vez que dijeron que muchos habían llegado a ver las agresiones que éstos grababan en sus móviles. eDC
Según dijeron a Europa Press fuentes cercanas al caso, los hechos, según los datos que se desprenden de la investigación y del interrogatorio al que hoy fueron sometidos en la Fiscalía de Menores de Córdoba los jóvenes ayer detenidos en Lucena, son "muy similares al caso de la indigente al que unos jóvenes quemaron viva en un cajero automático en otra ciudad española hace ya tiempo, mientras la grababan en sus teléfonos móviles". El reconocimiento de los hechos por parte de los menores ante el fiscal y el juez, al menos en lo referido a que provocaron el incendio que causó la muerte de Antonio Joaquín Curiel Romero, contrasta con lo dicho por el padre de uno de los menores, quien aseguró hoy a las puertas de la Fiscalía de Menores que tiene "la absoluta certeza" de que su hijo "no ha hecho nada", a lo que añadió posteriormente que sabía que su hijo "no estaba allí", en referencia al lugar del incendio, "pero se va a comer el marrón por juntarse con los otros".
Sin embargo, el subdelegado del Gobierno central en Córdoba, Jesús María Ruiz, afirmó hoy que los menores podrían haberle agredido con anterioridad y, en éste último caso, grabarlo en un teléfono móvil, a lo que se suma que algunos de ellos, además, tienen antecedentes por agresiones y vandalismo.
Por lo que se refiere al Centro de Reforma para Menores al que se traslada ya a los adolescentes imputados por la muerte de Curiel Romero, la delegada de Justicia y Admnistración Pública en Córdoba, Mercedes Mayo, ya dijo hoy a Europa Press que, si como ha ocurrido, el Juzgado de Menores ordenaba su internamiento, la Junta ejecutará de forma inmediata dicha medida cautelar y separará entre distintos centros de reforma a los tres adolescentes.
Los tres menores fueron detenidos ayer de la localidad lucentina junto con una joven de 18 años que, en este caso, ha pasado hoy a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Lucena.
Sobre el procedimiento judicial abierto, todavía en diligencias previas, se ha decretado el secreto del sumario, si bien ha trascendido que la principal hipótesis que se baraja en la investigación policial es que los detenidos acudieron a la casa del ya fallecido para grabar el suceso y exhibir las imágenes por internet. Al parecer, el grupo se encontraba con frecuencia con la víctima, a la que en varias ocasiones le habrían pegado palizas que grabaron con móviles. Por ello, la Policía busca pruebas en los ordenadores y en los móviles de los arrestados.
El hombre, Antonio Joaquín Curiel Romero, de 49 años, que al parecer fue quemado con disolvente, era soltero y vivía solo, ya que, por lo visto, se negaba a convivir con su hermana, que reside en la localidad. También se había negado reiteradamente a ser ingresado en una residencia, como le habían sugerido sus familiares. Algunos vecinos han destacado que la víctima podría estar afectada por el síndrome de Diógenes, dado que se dedicaba a recoger ropa y otros objetos de los contenedores y los almacenaba en su casa. Desde un principio se ha barajado la hipótesis de un fuego provocado, ya que algunos testigos vieron a varias personas abandonar el lugar apresuradamente instantes antes de que se evidenciaran las llamas. eDC
Un juez interna a tres menores por quemar y matar a un hombre en su casa de Lucena
AGENCIAS. CÓRDOBA El titular del Juzgado de Menores de Córdoba ha decretado, como medida cautelar, el internamiento en un Centro de Reforma para Menores de tres adolescentes varones, de entre 15 y 16 años, a los que imputa la muerte de un hombre de 43 años al incendiar su casa en Lucena (Córdoba). Una joven de 18 también fue detenida y pasó ayer a disposición judicial.
Según dijeron a Europa Press fuentes cercanas al caso, los hechos, según los datos que se desprenden de la investigación y del interrogatorio al que hoy fueron sometidos en la Fiscalía de Menores de Córdoba los jóvenes detenidos en Lucena, son «muy similares al caso de la indigente al que unos jóvenes quemaron viva en un cajero automático en otra ciudad española hace ya tiempo, mientras la grababan en sus teléfonos móviles».
El subdelegado del Gobierno central en Córdoba, Jesús María Ruiz, afirmó que los menores podrían haberle agredido con anterioridad y, en éste último caso, grabarlo en un teléfono móvil, a lo que se suma que algunos de ellos, además, tienen antecedentes por agresiones y vandalismo.
La principal hipótesis que se baraja en la investigación policial es que los detenidos acudieron a la casa del ya fallecido para grabar el suceso y exhibir las imágenes por internet. Al parecer, el grupo se encontraba con frecuencia con la víctima, a la que en varias ocasiones le habrían pegado palizas que grabaron con móviles. Por ello, la Policía busca pruebas en los ordenadores y en los móviles de los arrestados. El hombre, Antonio Joaquín Curiel Romero, de 49 años, que al parecer fue quemado con disolvente, era soltero y vivía solo, ya que se negaba a convivir con su hermana. DI
CONSTERNACIÓN EN LUCENA
20/10/2007 Informativos CanalSur
Los lucentinos empiezan a salir de la sorpresa en la que han vivido estos últimos días cuando varios jóvenes, en su mayoría menores de edad, propinaban una paliza a un indigente, rociaban con disolvente su vivienda y tras prender fuego lo grababan en sus teléfonos móviles con el ánimo de colgarlo posteriormente en Internet. Todos han sido detenidos y el juez ha decretado su ingreso en varios centros penitenciarios.
Según confirmó el alcalde de Lucena, José Luis Bergillos, la joven ha estado retenida en los calabozos municipales hasta esta mañana, cuando la Guardia Civil la ha trasladado hasta la cárcel de Córdoba.
Por su parte, el titular del Juzgado de Menores de Córdoba decretó ayer como medida cautelar el internamiento en un Centro de Reforma para Menores de los tres adolescentes, de entre 15 y 16 años, también imputados por el incendio que acabó con la vida de un vecino.
Fuentes cercanas al caso informaron que los hechos, según los datos que se desprenden de la investigación y del interrogatorio al que fueron sometidos en la Fiscalía de Menores de Córdoba los jóvenes detenidos ayer en Lucena, son "muy similares al caso de la indigente al que unos jóvenes quemaron viva en un cajero automático en otra ciudad española hace ya tiempo, mientras la grababan en sus teléfonos móviles".
El reconocimiento de los hechos por parte de los menores ante el fiscal y el juez, al menos en lo referido a que provocaron el incendio que causó la muerte de Antonio Joaquín Curiel Romero, contrasta con lo dicho por el padre de uno de los menores, quien aseguró hoy a las puertas de la Fiscalía de Menores que tiene "la absoluta certeza" de que su hijo "no ha hecho nada", a lo que añadió posteriormente que sabía que su hijo "no estaba allí", en referencia al lugar del incendio, "pero se va a comer el marrón por juntarse con los otros".
Sin embargo, el subdelegado del Gobierno central en Córdoba, Jesús María Ruiz, afirmó ayer que los menores podrían haberle agredido con anterioridad y, en éste último caso, grabarlo en un teléfono móvil, a lo que se suma que algunos de ellos, además, tienen antecedentes por agresiones y vandalismo.
Varios centros
Por lo que se refiere al Centro de Reforma para Menores al que fueron trasladados los adolescentes, la delegada provincial de Justicia de la Junta en Córdoba, Mercedes Mayo, explicó que, si como ha ocurrido, el Juzgado de Menores ordenaba su internamiento, la Junta ejecutaría de forma inmediata dicha medida cautelar y separaría entre distintos centros de reforma a los tres adolescentes.
Sobre el procedimiento judicial abierto, todavía en diligencias previas, se ha decretado el secreto del sumario, si bien ha trascendido que la principal hipótesis que se baraja en la investigación policial es que los detenidos acudieron a la casa del fallecido para grabar el suceso y exhibir las imágenes por internet.
El grupo se encontraba con frecuencia con la víctima, a la que en varias ocasiones le habrían pegado palizas que grabaron con móviles, por lo que la Policía busca pruebas en los ordenadores y en los móviles de los arrestados.
La víctima, un hombre soltero que vivía solo y que, según sus vecinos, podría sufrir Síndrome de Diógenes, fue quemada con disolvente y desde un principio se ha barajado la hipótesis del fuego provocado, ya que algunos testigos vieron a varias personas abandonar el lugar apresuradamente instantes antes de que se evidenciaran las llamas. CS
AYER Detenidos por homicidio tres menores y una joven tras pegar fuego a un indigente en Córdoba





