Asegura que no hubo demora en la tramitación de la solicitud, presentada el pasado día 15 · La agresión física al alumno fue la culminación de una campaña de «acoso escolar psicológico» silenciado
GIJÓN 30.10.07 - E. M.
La Consejería de Educación y Ciencia ya ha escolarizado al alumno del Instituto de Educación Secundaria Calderón de la Barca que dejó de acudir a clase tras haber sido agredido físicamente por un compañero en los primeros días del curso. Según comunicó ayer un portavoz de la consejería de José Luis Iglesias Riopedre, «se le ha trasladado a otro centro educativo y lo hemos hecho con la celeridad habitual en estos casos».
El Principado trata así de responder a las críticas formuladas en este periódico por la madre del menor, quien censuraba al consejero por tener a su hijo «todavía sin escolarizar, después de haber presentado la solicitud de traslado de centro el día 15». Educación argumenta que «la tramitación es rápida, hoy se reunió la comisión de seguimiento y hoy mismo se le comunicó a la madre el traslado del alumno. Lo que pasa es que la elaboración del informe de la inspección educativa, que tiene que analizar y comprobar los fundamentos de la solicitud, lleva su tiempo».
La madre de E. R. M. solicitó el traslado de centro después de que su hijo fuera arrojado al suelo por el puñetazo de un compañero a la hora de acabar las clases. Montserrat Medina entiende que la agresión física fue la culminación de lo que considera una campaña de «acoso escolar, que primero fue psicológico y después derivó en violencia, gracias a la cual descubrimos la anterior».
La progenitora se mostró ayer «muy contenta, porque no es bueno, ni normal, tener a un chico de 15 años en casa, a pesar que desde que no va al instituto está mucho mejor de carácter». El alumno de segundo de ESO se incorporará a las nuevas aulas inmediatamente. EL COMERCIO d
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PS
El director del instituto Calderón dice que el alumno agredido no denunció acoso
«En cuanto se nos comunicó la denuncia hecha por los padres se tomaron las medidas educativas pertinentes», afirma Alberto Roza
GIJÓN 31.10.07 - E. M.
El director del Instituto de Educación Secundaria Calderón de la Barca, Alberto Roza, ha puntualizado en una nota enviada a EL COMERCIO que el alumno cuya agresión fue denunciada por su madre en la comisaría de Policía no había denunciado acoso escolar en ningún momento y que los hechos recogidos en el documento policial aún no están probados.
Roza se refiere a la denuncia por agresión presentada por Montserrat Medina, madre del entonces alumno del Calderón E. R. M., a quien el puñetazo de otro compañero acabó con él en el suelo, produciéndole lesiones en la cara que, médicamente acreditadas, acompañan la denuncia en comisaría. En la misma se habla del acoso de otros compañeros que acabó finalmente con la agresión.
El director del instituto de El Coto matiza a ese respecto que «a lo largo de las conversaciones mantenidas con el orientador, el alumno jamás mencionó ni denunció acoso de ningún compañero. Es más, fue el orientador quien, al observar su estado anímico, aconsejó a sus padres la conveniencia de consultar con un profesional ajeno al centro, puesto que no es su función emitir, ni emite, diagnósticos ajenos a su competencia».
De esta manera Roza da respuesta a las palabras de la madre del alumno, quien dijo en este periódico que «cuando fuimos a hablar con el orientador nos dijo que tenía un grave problema: un trastorno bipolar y necesitaba ayuda urgente. Le llevamos a un psiquiatra, pero lo cierto es que cuando dejó de ir al instituto empezó a mejorar».
En cuanto a las responsabilidades del centro, el director afirma que «en el mismo momento en que se comunicó la denuncia hecha por sus padres, esta dirección tomó, de acuerdo con el Reglamento de Régimen Interior, las medidas educativas pertinentes. Y se informó de las mismas a la Comisión de Convivencia y al inspector del centro».
También señala que «en tanto en cuanto se llevan a cabo las actuaciones judiciales derivadas de la denuncia, la Constitución reconoce el derecho a la tutela judicial efectiva y el derecho a la presunción de inocencia. En otras palabras, los hechos denunciados aún no están probados». Y finalmente apostilla Alberto Roza que «el equipo directivo del centro nunca va a trasladar a la opinión pública la problemática de ninguno de nuestros alumnos, pues ésta sólo compete a sus padres y a la comunidad educativa». El alumno ha sido trasladado de centro. ECd
GIJÓN 30.10.07 - E. M.
La Consejería de Educación y Ciencia ya ha escolarizado al alumno del Instituto de Educación Secundaria Calderón de la Barca que dejó de acudir a clase tras haber sido agredido físicamente por un compañero en los primeros días del curso. Según comunicó ayer un portavoz de la consejería de José Luis Iglesias Riopedre, «se le ha trasladado a otro centro educativo y lo hemos hecho con la celeridad habitual en estos casos».
El Principado trata así de responder a las críticas formuladas en este periódico por la madre del menor, quien censuraba al consejero por tener a su hijo «todavía sin escolarizar, después de haber presentado la solicitud de traslado de centro el día 15». Educación argumenta que «la tramitación es rápida, hoy se reunió la comisión de seguimiento y hoy mismo se le comunicó a la madre el traslado del alumno. Lo que pasa es que la elaboración del informe de la inspección educativa, que tiene que analizar y comprobar los fundamentos de la solicitud, lleva su tiempo».
La madre de E. R. M. solicitó el traslado de centro después de que su hijo fuera arrojado al suelo por el puñetazo de un compañero a la hora de acabar las clases. Montserrat Medina entiende que la agresión física fue la culminación de lo que considera una campaña de «acoso escolar, que primero fue psicológico y después derivó en violencia, gracias a la cual descubrimos la anterior».
La progenitora se mostró ayer «muy contenta, porque no es bueno, ni normal, tener a un chico de 15 años en casa, a pesar que desde que no va al instituto está mucho mejor de carácter». El alumno de segundo de ESO se incorporará a las nuevas aulas inmediatamente. EL COMERCIO d
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«En cuanto se nos comunicó la denuncia hecha por los padres se tomaron las medidas educativas pertinentes», afirma Alberto Roza
GIJÓN 31.10.07 - E. M.
El director del Instituto de Educación Secundaria Calderón de la Barca, Alberto Roza, ha puntualizado en una nota enviada a EL COMERCIO que el alumno cuya agresión fue denunciada por su madre en la comisaría de Policía no había denunciado acoso escolar en ningún momento y que los hechos recogidos en el documento policial aún no están probados.
Roza se refiere a la denuncia por agresión presentada por Montserrat Medina, madre del entonces alumno del Calderón E. R. M., a quien el puñetazo de otro compañero acabó con él en el suelo, produciéndole lesiones en la cara que, médicamente acreditadas, acompañan la denuncia en comisaría. En la misma se habla del acoso de otros compañeros que acabó finalmente con la agresión.
El director del instituto de El Coto matiza a ese respecto que «a lo largo de las conversaciones mantenidas con el orientador, el alumno jamás mencionó ni denunció acoso de ningún compañero. Es más, fue el orientador quien, al observar su estado anímico, aconsejó a sus padres la conveniencia de consultar con un profesional ajeno al centro, puesto que no es su función emitir, ni emite, diagnósticos ajenos a su competencia».
De esta manera Roza da respuesta a las palabras de la madre del alumno, quien dijo en este periódico que «cuando fuimos a hablar con el orientador nos dijo que tenía un grave problema: un trastorno bipolar y necesitaba ayuda urgente. Le llevamos a un psiquiatra, pero lo cierto es que cuando dejó de ir al instituto empezó a mejorar».
En cuanto a las responsabilidades del centro, el director afirma que «en el mismo momento en que se comunicó la denuncia hecha por sus padres, esta dirección tomó, de acuerdo con el Reglamento de Régimen Interior, las medidas educativas pertinentes. Y se informó de las mismas a la Comisión de Convivencia y al inspector del centro».
También señala que «en tanto en cuanto se llevan a cabo las actuaciones judiciales derivadas de la denuncia, la Constitución reconoce el derecho a la tutela judicial efectiva y el derecho a la presunción de inocencia. En otras palabras, los hechos denunciados aún no están probados». Y finalmente apostilla Alberto Roza que «el equipo directivo del centro nunca va a trasladar a la opinión pública la problemática de ninguno de nuestros alumnos, pues ésta sólo compete a sus padres y a la comunidad educativa». El alumno ha sido trasladado de centro. ECd






