AGRESIÓN SISTEMÁTICA Una investigación de la Universidad de los Andes así lo revela, a partir de una encuesta a los niños de quinto y noveno que presentaron las pruebas Saber.
BOGOTÁ Colombia 4 NOV 2007
No es un juego de niños, el matoneo incluye insultos, exclusión, mensajes ofensivos en el celular, golpes y hasta extorsión por las onces en el colegio. Los investigadores concluyeron que uno de cada cinco niños de quinto ha intimidado física o verbalmente a otros compañeros, en un lapso de dos meses.
También encontraron que un 29 por ciento de los niños de estos cursos han sido víctimas y que el 49 por ciento fueron testigos de una agresión. En noveno grado las respuestas variaron: 14,7 por ciento de los muchachos habían sido intimidados, 19,6 habían acosado a otros y 56,6 habían visto intimidaciones.
La diferencia, según Enrique Chaux, director de la investigación y doctor en educación de la Universidad de Harvard, es que en primaria la intimidación es colectiva, pero en secundaria los agresores son más selectivos con sus víctimas.
En Colombia se conocieron recientemente casos como el de un grupo de adolescentes de Bogotá, que reunió los teléfonos de cuatro de sus compañeros para extorsionarlos: a cambio de 50 mil pesos semanales les garantizaban no golpearlos a la salida del colegio.
En el mismo plantel hubo amenazas de unos escolares hacia otros para que les entregaran todos los días sus onces. Ambos grupos fueron detectados y desarticulados por el Gaula de la Policía, que intervino ante la gravedad de las intimidaciones.
No hay rincón seguro
El estudio llevó a concluir que el 'matoneo' es un problema extendido y que en todos los rincones del país hay niños para los que, por esta causa, ir a la escuela se convirtió en una pesadilla. También se encontró que factores como el conflicto armado y la inequidad social de una región inciden en el aumento de los niveles de intimidación escolar.
Entre los departamentos que más padecen este problema se cuentan Amazonas, Casanare, Chocó, Cesar, Cundinamarca, Guainía y Guaviare, lo que derrumba el mito de que solo ocurre en las grandes ciudades.
"Cuando se comparan las instituciones, vemos que a pesar de estar en contextos similares, hay grandes diferencias. Los colegios con programas para el manejo de la agresividad logran reducir los niveles de intimidación", dijo Chaux.
En Colombia ya hay cuatro colegios con experiencias exitosas en la prevención del 'matoneo', pues han logrado bajar los niveles de agresión.
En esencia, estas instituciones han involucrado a los testigos de las agresiones en la solución del problema y abierto espacios lúdicos para los agresores, con clases de música o artes, en las que pueden desarrollar otras habilidades. Las víctimas, por su parte, han recibido acompañamiento para elevar su autoestima.
Ron Slaby, experto en los casos de asesinatos en colegios de Estados Unidos, donde se estima que hay 5 millones niños afectados por el acoso entre pares, cree que no tiene nada de inocente ni "normal que dos niños se peleen, como piensan muchos profesores", y que si no se previene puede terminar en tragedia.
Durante su visita a Colombia esta semana, aseguró que el 60 por ciento de quienes son agresores en el colegio pueden convertirse en delincuentes a los 24 años.
"Sabemos que en un 10 por ciento de casos que pudieron convertirse en tragedia fueron los testigos los que ayudaron a parar la intimidación", afirma el experto, quien insistió en el papel de la comunidad educativa.
Cómo detectar el acoso entre pares
Si es intimidado:
Si intimida:
http://www.uniandes.edu.co/
http://www.redpapaz.org/
BOGOTÁ Colombia 4 NOV 2007
No es un juego de niños, el matoneo incluye insultos, exclusión, mensajes ofensivos en el celular, golpes y hasta extorsión por las onces en el colegio. Los investigadores concluyeron que uno de cada cinco niños de quinto ha intimidado física o verbalmente a otros compañeros, en un lapso de dos meses.
También encontraron que un 29 por ciento de los niños de estos cursos han sido víctimas y que el 49 por ciento fueron testigos de una agresión. En noveno grado las respuestas variaron: 14,7 por ciento de los muchachos habían sido intimidados, 19,6 habían acosado a otros y 56,6 habían visto intimidaciones.
La diferencia, según Enrique Chaux, director de la investigación y doctor en educación de la Universidad de Harvard, es que en primaria la intimidación es colectiva, pero en secundaria los agresores son más selectivos con sus víctimas.
En Colombia se conocieron recientemente casos como el de un grupo de adolescentes de Bogotá, que reunió los teléfonos de cuatro de sus compañeros para extorsionarlos: a cambio de 50 mil pesos semanales les garantizaban no golpearlos a la salida del colegio.
En el mismo plantel hubo amenazas de unos escolares hacia otros para que les entregaran todos los días sus onces. Ambos grupos fueron detectados y desarticulados por el Gaula de la Policía, que intervino ante la gravedad de las intimidaciones.
No hay rincón seguro
El estudio llevó a concluir que el 'matoneo' es un problema extendido y que en todos los rincones del país hay niños para los que, por esta causa, ir a la escuela se convirtió en una pesadilla. También se encontró que factores como el conflicto armado y la inequidad social de una región inciden en el aumento de los niveles de intimidación escolar.
Entre los departamentos que más padecen este problema se cuentan Amazonas, Casanare, Chocó, Cesar, Cundinamarca, Guainía y Guaviare, lo que derrumba el mito de que solo ocurre en las grandes ciudades.
"Cuando se comparan las instituciones, vemos que a pesar de estar en contextos similares, hay grandes diferencias. Los colegios con programas para el manejo de la agresividad logran reducir los niveles de intimidación", dijo Chaux.
En Colombia ya hay cuatro colegios con experiencias exitosas en la prevención del 'matoneo', pues han logrado bajar los niveles de agresión.
En esencia, estas instituciones han involucrado a los testigos de las agresiones en la solución del problema y abierto espacios lúdicos para los agresores, con clases de música o artes, en las que pueden desarrollar otras habilidades. Las víctimas, por su parte, han recibido acompañamiento para elevar su autoestima.
Ron Slaby, experto en los casos de asesinatos en colegios de Estados Unidos, donde se estima que hay 5 millones niños afectados por el acoso entre pares, cree que no tiene nada de inocente ni "normal que dos niños se peleen, como piensan muchos profesores", y que si no se previene puede terminar en tragedia.
Durante su visita a Colombia esta semana, aseguró que el 60 por ciento de quienes son agresores en el colegio pueden convertirse en delincuentes a los 24 años.
"Sabemos que en un 10 por ciento de casos que pudieron convertirse en tragedia fueron los testigos los que ayudaron a parar la intimidación", afirma el experto, quien insistió en el papel de la comunidad educativa.
Cómo detectar el acoso entre pares
Si es intimidado:
- Llega a la casa con sus pertenencias dañadas o rotas.
No pasa tiempo con sus compañeros fuera del colegio.
No quiere hacer fiestas por temor a que nadie asista.
Es tímido o retraído.
Reacciona llorando o alejándose, generalmente, frente a situaciones de conflicto.
Es hiperactivo e inquieto.
Si intimida:
- Le gusta hacer bromas pesadas, poner apodos o humillar a otros.
Suele insultar o agredir físicamente a otros niños.
Es más fuerte y grande que el resto de sus compañeros, posiblemente, si es hombre.
Si trata mal a otros, no se siente mal después.
Maltrata con frecuencia a los animales.
http://www.uniandes.edu.co/
http://www.redpapaz.org/

Peace





