II Encuesta Schering sobre Sexualidad y Anticoncepción en la Juventud Española
La edad media se sitúa en los 16,5 años en el caso de los chicos y los 16,9 con las chicas · El sexo se convierte en rito de iniciación para pertenecer al grupo de los 'guais'
· Recomendaciones para padres y adolescentes víctimas de la presión del grupo
Maricel Chavarría / Javier Ricou | 08/11/2007 | Barcelona / Lleida
Según la II Encuesta Schering sobre Sexualidad y Anticoncepción en la Juventud Española, la edad media de inicio en las relaciones sexuales se sitúa en los 16,5 años en el caso de los chicos y los 16,9 con las chicas, cifras similares al resto de Europa. Sin embargo, según constatan profesionales de la psicología infantil, los actuales teenagers tienden a iniciarse cada vez antes: se habla de los trece como una edad que tener en cuenta, tanto en niños como en niñas.
¿A qué se debe? Una causa de esa sexualización más precoz -ligada también a que a los 12 se inicia la ESO y se empieza a ir a las discotecas de tarde- hay que buscarla en una sociedad sexualizada, en la que los medios, la publicidad y la moda lanzan una idea de la juventud en la que todo ha de ser sexual y erótico. Pero también ejerce gran influencia la presión del grupo. La adolescencia habla de dos colectivos: los que ya lo han hecho y los que aún no.Pertenecer al primero les convierte en líderes, con influencia sobre el resto.
"El grupo se organiza de forma que quien es más valiente y arriesgado, en este caso con el sexo, es el líder. Es lo mismo que antes se daba entre chicos de entre 16 y 18 años, pero ahora se da tanto entre chicos como chicas de entre 12 y 14", señala la psicóloga infantil Maria Lluïsa Ferrerós. "Esos chavales tienen una información y un nivel intelectual de absorción elevados, pero emocionalmente siguen sin recursos para asumir todo eso".
La autora de Abrázame, mamá señala que las chicas se están equiparando a los chicos en estas conductas. "Tienen que probarlo y han de ser las que más sepan y más posturas hayan puesto en práctica. Empiezan a desligar sexo de enamoramiento. Luego están las que usan el sexo para retener a un novio mayor, pues les da mucha seguridad ser escogidas por un chico mayor, les da categoría de líder, sobre todo si tiene moto o reparte flyers."
También el presidente de la Asocición Española de Contracepción, Ezequiel Pérez Campos, considera que el entorno en el que se mueven puede inducirles a tener relaciones sexuales a edades tempranas: "Es como si participasen en una carrera. Muchas de sus amigas y amigos han tenido su coito y el que todavía no lo ha hecho parece que esté fuera de este mundo". Pérez Campos recalca el papel de los chicos: "El varón a esas edades tiene un deseo e impulso mayor que las chicas, que igual cambiarían el sexo por una mayor dosis de afecto, y a veces puede acabar chantajeándola, haciéndole saber que, si ella no quiere acostarse, hay otras que están dispuestas".
Con todo, se atisban niveles importantes de fanfarronería, ya que la gran mayoría no se inicia antes de los 15. Sin embargo, algunos chavales acaben obsesionados por hacerlo creyendo que los otros ya lo han hecho. "Eso obedece -dice Ferrerós- a que, socialmente, el criterio que prima es el de la mayoría: para no ser raro o marginado se actúa como los demás. Ya sucede con el móvil. En lugar de potenciar los rasgos diferenciales del hijo y ayudarle a sentirse orgulloso de sí mismo, se le compra el móvil para no ser menos. Que la sociedad esté en constante competición con el vecino hace que la presión del grupo sea el doble. El sexo se convierte en un rito de iniciación para pertenecer al grupo de los guais".
Elena Crespi, psicóloga del Institut d´Estudis de la Sexualitat i la Parella, y colaboradora del programa de radio Prohibit als pares,quiere huir de generalizaciones. "Hay de todo, la juventud es muy variada, pero es impulsiva, por lo que es importante una buena educación afectivo-sexual. Quien es más retraído esquivará el tema, y quien no, querrá probarlo. O querrá al menos poder hablar del asunto y entrar en el juego del grupo. Los medios, la moda... hacen que ellas se vistan de forma provocativa, con lo que se les presentan situaciones sexuales antes de tiempo".
Crespi aconseja dirigirse al joven angustiado indicándole que sus dudas y miedos son normales, que debe dejarse guiar por lo que quiere hacer y que no hay una edad establecida para iniciarse, pues hay que estar preparado. "Debe quedarles claro que dejar pasar el tiempo no les disminuye".
La edad media se sitúa en los 16,5 años en el caso de los chicos y los 16,9 con las chicas · El sexo se convierte en rito de iniciación para pertenecer al grupo de los 'guais'
· Recomendaciones para padres y adolescentes víctimas de la presión del grupo
Maricel Chavarría / Javier Ricou | 08/11/2007 | Barcelona / Lleida
Según la II Encuesta Schering sobre Sexualidad y Anticoncepción en la Juventud Española, la edad media de inicio en las relaciones sexuales se sitúa en los 16,5 años en el caso de los chicos y los 16,9 con las chicas, cifras similares al resto de Europa. Sin embargo, según constatan profesionales de la psicología infantil, los actuales teenagers tienden a iniciarse cada vez antes: se habla de los trece como una edad que tener en cuenta, tanto en niños como en niñas.
¿A qué se debe? Una causa de esa sexualización más precoz -ligada también a que a los 12 se inicia la ESO y se empieza a ir a las discotecas de tarde- hay que buscarla en una sociedad sexualizada, en la que los medios, la publicidad y la moda lanzan una idea de la juventud en la que todo ha de ser sexual y erótico. Pero también ejerce gran influencia la presión del grupo. La adolescencia habla de dos colectivos: los que ya lo han hecho y los que aún no.Pertenecer al primero les convierte en líderes, con influencia sobre el resto.
"El grupo se organiza de forma que quien es más valiente y arriesgado, en este caso con el sexo, es el líder. Es lo mismo que antes se daba entre chicos de entre 16 y 18 años, pero ahora se da tanto entre chicos como chicas de entre 12 y 14", señala la psicóloga infantil Maria Lluïsa Ferrerós. "Esos chavales tienen una información y un nivel intelectual de absorción elevados, pero emocionalmente siguen sin recursos para asumir todo eso".
La autora de Abrázame, mamá señala que las chicas se están equiparando a los chicos en estas conductas. "Tienen que probarlo y han de ser las que más sepan y más posturas hayan puesto en práctica. Empiezan a desligar sexo de enamoramiento. Luego están las que usan el sexo para retener a un novio mayor, pues les da mucha seguridad ser escogidas por un chico mayor, les da categoría de líder, sobre todo si tiene moto o reparte flyers."
También el presidente de la Asocición Española de Contracepción, Ezequiel Pérez Campos, considera que el entorno en el que se mueven puede inducirles a tener relaciones sexuales a edades tempranas: "Es como si participasen en una carrera. Muchas de sus amigas y amigos han tenido su coito y el que todavía no lo ha hecho parece que esté fuera de este mundo". Pérez Campos recalca el papel de los chicos: "El varón a esas edades tiene un deseo e impulso mayor que las chicas, que igual cambiarían el sexo por una mayor dosis de afecto, y a veces puede acabar chantajeándola, haciéndole saber que, si ella no quiere acostarse, hay otras que están dispuestas".
Con todo, se atisban niveles importantes de fanfarronería, ya que la gran mayoría no se inicia antes de los 15. Sin embargo, algunos chavales acaben obsesionados por hacerlo creyendo que los otros ya lo han hecho. "Eso obedece -dice Ferrerós- a que, socialmente, el criterio que prima es el de la mayoría: para no ser raro o marginado se actúa como los demás. Ya sucede con el móvil. En lugar de potenciar los rasgos diferenciales del hijo y ayudarle a sentirse orgulloso de sí mismo, se le compra el móvil para no ser menos. Que la sociedad esté en constante competición con el vecino hace que la presión del grupo sea el doble. El sexo se convierte en un rito de iniciación para pertenecer al grupo de los guais".
Elena Crespi, psicóloga del Institut d´Estudis de la Sexualitat i la Parella, y colaboradora del programa de radio Prohibit als pares,quiere huir de generalizaciones. "Hay de todo, la juventud es muy variada, pero es impulsiva, por lo que es importante una buena educación afectivo-sexual. Quien es más retraído esquivará el tema, y quien no, querrá probarlo. O querrá al menos poder hablar del asunto y entrar en el juego del grupo. Los medios, la moda... hacen que ellas se vistan de forma provocativa, con lo que se les presentan situaciones sexuales antes de tiempo".
Crespi aconseja dirigirse al joven angustiado indicándole que sus dudas y miedos son normales, que debe dejarse guiar por lo que quiere hacer y que no hay una edad establecida para iniciarse, pues hay que estar preparado. "Debe quedarles claro que dejar pasar el tiempo no les disminuye".
- Cómo hacer frente al grupo
| Reafirmar la opinión propia
Recomendaciones para padres y adolescentes víctimas de la presión del grupo. CRITERIO PROPIO. Lo importante es lo que uno piensa. Hay que reforzar la capacidad de reafirmar opiniones y decisiones, sin someterse a influencias externas. SER ESPECIAL. Fomentar cualidades que resaltan en el hijo, las que lo hacen especial. Mejor hacerle llegar un qué bien que me ayudas que qué mal está tu habitación. AUTOESTIMA. Traspasarle una buena imagen de sí mismo. Por ejemplo, pedirle consejo. COMUNICARSE. Hablar y, aún más, escuchar. No prejuzgar y evitar juicios de valor. Dar ejemplo: a esa edad imitan, no escuchan sermones. CONTACTO FÍSICO. Insistir en seguir abrazándoles: no es cierto que ya sean mayores y no quieran contacto. ¿CÓMO RESPONDER? Si expone que el grupo le empuja a desvirgarse, lo primero es preguntar qué le apetece y buscar juntos un argumento para dejarles en ridículo con los mismo términos de vacile: Es que quiero que sea con alguien mayor y extranjera. O no lo voy explicando por ahí. |







