Más de 5.000 escolares participan en Arantzazu en un programa de prevención de conductas violentas y racistas en la escuela
SAN SEBASTIÁN 09.11.07 - MARIAN GONZÁLEZ
Para prevenir estas conductas, el Centro por la paz y la elaboración ética de conflictos Baketik, con el apoyo del Gobierno Vasco, ha puesto en marcha una fórmula de teatro participativo (teatro-forum) que llevará a Arantzazu a más de 5.000 escolares a trabajar en la prevención de conductas violentas y racistas. Ayer lo hicieron medio centenar de jovencitos de primero de ESO del colegio Askartza, de Leioa. Chavales de 11 y 12 años que tras seguir atentamente la cuidada representación realizada por Elena Aranbarri y Mai Gorostiaga, rediseñaron la obra, las escenas y el propio escenario para que la historia tuviese final feliz, y el acoso sufrido por Sara de manos de la que hasta hace poco era su amiga Jone por no querer arrinconar a su también compañero Gica, se cortase desde los primeros indicios. Y es que tal y como explicó el director de Baketik, Jonan Fernández «lo más mediático, son los casos extremos, los casos escándalosos, pero hay muchísimos casos normalizados, niños que interiorizan el acoso escolar sin que nadie se de cuenta. En este taller les ofrecemos el vocabulario para poder reconocerlo y reaccionar. El mensaje de fondo es que «todos vayamos aprendiendo desde jóvenes que siempre hay una opción mejor que la fuerza, la violencia o la imposición».
La presentación del programa contó también con la participación de representantes del Gobierno Vasco. Así, Barkane Zuazua, del departamento de Juventud, incidió en la importancia de la «ruptura de esa normalidad existente en torno al acoso», mientras que Tito Marro, director de inmigración, habló de la « importancia de la prevención y la sensibilización». La directora del programa, la norirlandesa Orla Hasson, que durante varios años desarrolló un proyecto similar en Irlanda del Norte, incidió en la idoneidad de Arantzazu «vienen a pasar el día y desconectan, entran a ver la obra con el chip cambiado, más implicados que si fuésemos a las aulas». El taller trata de transformar al espectador pasivo en autor y actor activo, primero de una obra teatral y luego, tal vez, de su propia realidad. Y es que la experiencia demuestra que este método consigue captar la atención de todos, además de dar voz a quienes se sienten cohibidos en el ámbito escolar o que son más vulnerables al acoso. Contribuye también a que jóvenes intimidadores vean en un espejo teatral las consecuencias negativas de sus acciones.
En total, 85 grupos de escolares (más de 5.000 chavales) de entre 8 y 12 años disfrutarán de esta experiencia en Arantzazu. Complementariamente, se desarrollarán 15 sesiones en fin de semana, cinco por cada territorio. DV [FOTO MARIAN - DV]
http://www.baketik.org/
SAN SEBASTIÁN 09.11.07 - MARIAN GONZÁLEZ
Para prevenir estas conductas, el Centro por la paz y la elaboración ética de conflictos Baketik, con el apoyo del Gobierno Vasco, ha puesto en marcha una fórmula de teatro participativo (teatro-forum) que llevará a Arantzazu a más de 5.000 escolares a trabajar en la prevención de conductas violentas y racistas. Ayer lo hicieron medio centenar de jovencitos de primero de ESO del colegio Askartza, de Leioa. Chavales de 11 y 12 años que tras seguir atentamente la cuidada representación realizada por Elena Aranbarri y Mai Gorostiaga, rediseñaron la obra, las escenas y el propio escenario para que la historia tuviese final feliz, y el acoso sufrido por Sara de manos de la que hasta hace poco era su amiga Jone por no querer arrinconar a su también compañero Gica, se cortase desde los primeros indicios. Y es que tal y como explicó el director de Baketik, Jonan Fernández «lo más mediático, son los casos extremos, los casos escándalosos, pero hay muchísimos casos normalizados, niños que interiorizan el acoso escolar sin que nadie se de cuenta. En este taller les ofrecemos el vocabulario para poder reconocerlo y reaccionar. El mensaje de fondo es que «todos vayamos aprendiendo desde jóvenes que siempre hay una opción mejor que la fuerza, la violencia o la imposición».
La presentación del programa contó también con la participación de representantes del Gobierno Vasco. Así, Barkane Zuazua, del departamento de Juventud, incidió en la importancia de la «ruptura de esa normalidad existente en torno al acoso», mientras que Tito Marro, director de inmigración, habló de la « importancia de la prevención y la sensibilización». La directora del programa, la norirlandesa Orla Hasson, que durante varios años desarrolló un proyecto similar en Irlanda del Norte, incidió en la idoneidad de Arantzazu «vienen a pasar el día y desconectan, entran a ver la obra con el chip cambiado, más implicados que si fuésemos a las aulas». El taller trata de transformar al espectador pasivo en autor y actor activo, primero de una obra teatral y luego, tal vez, de su propia realidad. Y es que la experiencia demuestra que este método consigue captar la atención de todos, además de dar voz a quienes se sienten cohibidos en el ámbito escolar o que son más vulnerables al acoso. Contribuye también a que jóvenes intimidadores vean en un espejo teatral las consecuencias negativas de sus acciones.
En total, 85 grupos de escolares (más de 5.000 chavales) de entre 8 y 12 años disfrutarán de esta experiencia en Arantzazu. Complementariamente, se desarrollarán 15 sesiones en fin de semana, cinco por cada territorio. DV [FOTO MARIAN - DV]
http://www.baketik.org/





