Marcas en manos y brazos realizadas con elementos cortantes
Tienen entre 7 y 16 años y concurren a la Escuela de Frontera 607 · Para este lunes se convocó a reunión en la escuela
· Ya dieron aviso a los padres de los menores, a las autoridades del Consejo de Educación, la policía y Acción Social Municipal
MONTECARLO, Misiones AR 11 de noviembre del 2007.
Docentes de la Escuela de Frontera 607 de esta localidad advirtieron que unos 35 alumnos, de entre 7 y 16 años, que asisten a la institución se autolesionan manos y brazos con elementos cortantes y punzantes.
Esta problemática se dio a conocer a los padres de los menores, a la policía local, al Consejo General de Educación de la provincia a través de la supervisión escolar de Montecarlo y al área de Acción Social de la Municipalidad. Se sospecha que esta situación también puede estar ocurriendo en otras instituciones escolares de la localidad.
Por la cantidad de alumnos y otros factores se cree que el hecho se viene desarrollando desde hace tiempo y que podría ser por influencia de programas televisivos en los que se muestra a personas que atentan contra su cuerpo y salen ilesos. O también que lo adoptaron como una moda juvenil.
Según informaron fuentes policiales, los jóvenes presentaban heridas en los nudillos de los dedos de las manos, producidas por fricción hasta convertirlas en ampollas. Otros se tatuaron los brazos con punzones y también se producen cortes con cuchillo o trincheta haciendo escrituras que les dejan marcas en la piel.
Esta situación sorprendió a los padres de los alumnos que concurren a la escuela de frontera, quienes buscan saber cuál es la raíz del problema y, por el momento, los consultados dijeron desconocer los motivos.
El problema alertó a los adultos. En este contexto la policía local comenzó la investigación en diferentes puntos para conocer si hay personas que inducen a estos niños y adolescentes a lesionarse, y conocer los motivos de por qué lo hacen. El caso también fue informado al Juzgado de Menores para que intervenga.
Para las fuerzas policiales es más curiosa aún esta situación, ya que es una de las instituciones escolares que ha recibido varias capacitaciones de la Policía Comunitaria de Posadas.
Por otro lado, una psicopedagoga de larga trayectoria en la docencia y en la atención de los alumnos consideró apresurado sacar conclusiones sobre este caso puntual, porque evaluó que la cantidad es preocupante y hay que analizar varios aspectos, como la condición socioeconómica de los chicos, el rendimiento académico, sus actividades diarias, y entonces no se puede tomar a la ligera, dijo.
La escuela convocó a los padres de los alumnos para una reunión a realizarse mañana para tratar cada caso, y donde además mantendrán una charla con alumnos, docentes, representantes de la secretaria escolar y la policía.
La escuela está ubicada en pleno centro de Montecarlo, alberga a niños en el nivel primario en jornada completa, y por la noche funciona una escuela de adultos.
Los cuerpos también hablan
En el encuentro denominado: "Educación, diálogo y cultura de paz", que se realizó a fines de agosto en Iguazú, la especialista en Educación Josefina Semillán Dartiguelongue se refirió a educación como un lugar de superación de la violencia.
En sus reflexiones, la investigadora precisó que las autolesiones en los jóvenes están relacionadas con el vacío de la palabra como el silencio dialogal y empático. Dijo que los jóvenes se erosionan (cortan) con elementos cortantes como tornillos, hojas de afeitar, clavos y los padres son los últimos que se enteran.
"Los cuerpos, como colectivos sociales, dicen y hablan, tienen historias, tienen referencias y son dignos de ser leídos. Tenemos que volver a vernos, analizar qué dicen esas posturas", puntualizó la especialista.
En este llamado de atención que hizo principalmente a los educadores, padres y demás, advierte que "la rutina es el comienzo de la violencia y de eso no se habla. La resignación es violencia, la resignación que cree que no es posible cambiar, esa que dice que no se puede porque todos son iguales, es la muerte de la novedad". Según la especialista, cuando se habla con estos chicos, unos dicen que cuando se cortan se alivian, y otros afirman que cuando se cortan sienten. Estos ejemplos atañen a todas las clases sociales.
Como uno de los factores que colaboran en esta patología está el "ninguneo", que significa que el chico está pero no lo registran, es un ente descartable.
Entonces retoma la necesidad del diálogo con el otro, y de su reconocimiento como par. "Cada vez que hay diálogo hay equidad. Hay violencia en la competencia mal sana y en la envidia que usurpa".
En cuanto al educador, consideró que "el cansancio profesional está más relacionado con el soportar el cargo que ejercer el trabajo, como el carro del deber empujado. El que saborea lo que hace disfruta, y disfrutar es el fruto de la producción en acción, y ahí hay innovación. La paradoja del tiempo es que los jóvenes van a mil, y son sujetos en tránsito. Pero hay que amar y poner límites, la educación es eso, y el amor es poner límites".
Semillán recordó que hay que respetar el tiempo de los demás, no empujar a saber, "cuando uno deja de presionar, el otro empieza a fluir". www.territoriodigital.com - .corrientesnoticias.com.ar
Tienen entre 7 y 16 años y concurren a la Escuela de Frontera 607 · Para este lunes se convocó a reunión en la escuela
· Ya dieron aviso a los padres de los menores, a las autoridades del Consejo de Educación, la policía y Acción Social Municipal
MONTECARLO, Misiones AR 11 de noviembre del 2007.
Docentes de la Escuela de Frontera 607 de esta localidad advirtieron que unos 35 alumnos, de entre 7 y 16 años, que asisten a la institución se autolesionan manos y brazos con elementos cortantes y punzantes.
Esta problemática se dio a conocer a los padres de los menores, a la policía local, al Consejo General de Educación de la provincia a través de la supervisión escolar de Montecarlo y al área de Acción Social de la Municipalidad. Se sospecha que esta situación también puede estar ocurriendo en otras instituciones escolares de la localidad.
Por la cantidad de alumnos y otros factores se cree que el hecho se viene desarrollando desde hace tiempo y que podría ser por influencia de programas televisivos en los que se muestra a personas que atentan contra su cuerpo y salen ilesos. O también que lo adoptaron como una moda juvenil.
Según informaron fuentes policiales, los jóvenes presentaban heridas en los nudillos de los dedos de las manos, producidas por fricción hasta convertirlas en ampollas. Otros se tatuaron los brazos con punzones y también se producen cortes con cuchillo o trincheta haciendo escrituras que les dejan marcas en la piel.
Esta situación sorprendió a los padres de los alumnos que concurren a la escuela de frontera, quienes buscan saber cuál es la raíz del problema y, por el momento, los consultados dijeron desconocer los motivos.
El problema alertó a los adultos. En este contexto la policía local comenzó la investigación en diferentes puntos para conocer si hay personas que inducen a estos niños y adolescentes a lesionarse, y conocer los motivos de por qué lo hacen. El caso también fue informado al Juzgado de Menores para que intervenga.
Para las fuerzas policiales es más curiosa aún esta situación, ya que es una de las instituciones escolares que ha recibido varias capacitaciones de la Policía Comunitaria de Posadas.
Por otro lado, una psicopedagoga de larga trayectoria en la docencia y en la atención de los alumnos consideró apresurado sacar conclusiones sobre este caso puntual, porque evaluó que la cantidad es preocupante y hay que analizar varios aspectos, como la condición socioeconómica de los chicos, el rendimiento académico, sus actividades diarias, y entonces no se puede tomar a la ligera, dijo.
La escuela convocó a los padres de los alumnos para una reunión a realizarse mañana para tratar cada caso, y donde además mantendrán una charla con alumnos, docentes, representantes de la secretaria escolar y la policía.
La escuela está ubicada en pleno centro de Montecarlo, alberga a niños en el nivel primario en jornada completa, y por la noche funciona una escuela de adultos.
Los cuerpos también hablan
En el encuentro denominado: "Educación, diálogo y cultura de paz", que se realizó a fines de agosto en Iguazú, la especialista en Educación Josefina Semillán Dartiguelongue se refirió a educación como un lugar de superación de la violencia.
En sus reflexiones, la investigadora precisó que las autolesiones en los jóvenes están relacionadas con el vacío de la palabra como el silencio dialogal y empático. Dijo que los jóvenes se erosionan (cortan) con elementos cortantes como tornillos, hojas de afeitar, clavos y los padres son los últimos que se enteran.
"Los cuerpos, como colectivos sociales, dicen y hablan, tienen historias, tienen referencias y son dignos de ser leídos. Tenemos que volver a vernos, analizar qué dicen esas posturas", puntualizó la especialista.
En este llamado de atención que hizo principalmente a los educadores, padres y demás, advierte que "la rutina es el comienzo de la violencia y de eso no se habla. La resignación es violencia, la resignación que cree que no es posible cambiar, esa que dice que no se puede porque todos son iguales, es la muerte de la novedad". Según la especialista, cuando se habla con estos chicos, unos dicen que cuando se cortan se alivian, y otros afirman que cuando se cortan sienten. Estos ejemplos atañen a todas las clases sociales.
Como uno de los factores que colaboran en esta patología está el "ninguneo", que significa que el chico está pero no lo registran, es un ente descartable.
Entonces retoma la necesidad del diálogo con el otro, y de su reconocimiento como par. "Cada vez que hay diálogo hay equidad. Hay violencia en la competencia mal sana y en la envidia que usurpa".
En cuanto al educador, consideró que "el cansancio profesional está más relacionado con el soportar el cargo que ejercer el trabajo, como el carro del deber empujado. El que saborea lo que hace disfruta, y disfrutar es el fruto de la producción en acción, y ahí hay innovación. La paradoja del tiempo es que los jóvenes van a mil, y son sujetos en tránsito. Pero hay que amar y poner límites, la educación es eso, y el amor es poner límites".
Semillán recordó que hay que respetar el tiempo de los demás, no empujar a saber, "cuando uno deja de presionar, el otro empieza a fluir". www.territoriodigital.com - .corrientesnoticias.com.ar







