LECCIONES DE NIÑOS| COLOFÓN DEL CONGRESO MUNDIAL DE LA INFANCIA EN LA CAPITAL CATALANA
'Los niños denunciamos situaciones que podemos conocer mejor que los adultos al vivirlas'· Exigen un mayor compromiso para con los menores por parte de los gobiernos
Debate. Un grupo de niños, ayer, en una sesión de trabajo para redactar la Declaración de Barcelona.
ROSA MARI SANZ/ BARCELONA
"Las niñas y niños y adolescentes tenemos voz y voto como protagonistas del mundo presente y futuro, recordando y mejorando los errores del pasado". Es la reflexión de más de 200 chavales de 40 países tras la jornada de debate celebrada ayer en la Fundació Pere Tarrés, y de la que salió la Declaración de Barcelona, un manifiesto que leyeron por la tarde en el Auditorio Axa-Winterthur con motivo del Día Internacional de la Infancia, que se celebra hoy.
Los participantes, que llegaron el martes a la capital catalana para asistir a la tercera edición del Congreso Mundial sobre los Derechos de la Niñez y la Adolescencia, han estado reflexionando durante estos días sobre pobreza, maltrato, salud, identidad, educación y participación. A groso modo, en el manifiesto concluyente exigen un mayor compromiso para con los niños por parte de los gobiernos.
La Declaración de Barcelona pretende ser un instrumento destinado a los organismos internacionales que trabajan en temas infantiles, y a los que se remitirá el manifiesto. Supone el colofón de un encuentro organizado por la Obra Social La Caixa y la Associació per a la Defensa dels Drets de la Infància i la Adolescència (ADDIA) que, además de a los niños, a atraído a la ciudad a 800 expertos de todo el mundo.
Así, desde el día 14, adultos y niños han participado en foros diferentes para analizar la situación de los menores, algo que ayer fue duramente criticado por una de las portavoces de los más pequeños, la paraguaya Linda Vera, de 14 años. "Los adultos no tienen en cuenta lo que exponen los niños, y a veces nosotros hablamos con información de primera mano, porque denunciamos situaciones que podemos conocer mejor que ellos al vivirlas". Y reivindicó que este encuentro, que en el 2003 se celebró en Isla Margarita (Venezuela) y en el 2005 en Lima (Perú), aúne en el 2009, cuando llegue a Bucarest (Rumanía), a adultos y niños en una misma mesa de debate. Petición de la que tomó nota y apoyó Carlos Villagrasa, presidente del comité organizador.
Por la tarde, tras la lectura de la Declaración de Barcelona, el presidente del Parlament, Ernest Benach, entregó los Premis Catalunya d'Infància a Manuel Miranda Estrampes, ahora fiscal del Tribunal Constitucional y con una carrera previa como fiscal de Menores en la Audiencia Provincial de Tarragona, y al Casal dels Infants del Raval, que lleva 24 años dando respuesta a las necesidades sociales y denunciando la falta de recursos. elperiodico/ Foto: JOAN CORTADELLAS
Los niños piden más participación
El III Congreso Mundial sobre los derechos de la infancia propone medidas para superar la exclusiónLa Declaración de Barcelona se enviará a todas las instituciones que tratan temas relacionados con la infancia "para que asuman sus compromisos". La cuarta edición se celebrará en noviembre de 2009 en Bucarest (Rumania)
ANA GUARDIOLA - Barcelona - 21/11/2007 Más de 200 niños y adolescentes de una veintena de países, la mayoría procedentes de Latinoamérica y Europa, exigieron el lunes más protagonismo en la sociedad en la clausura del III Congreso Mundial sobre los Derechos de la Niñez y la Adolescencia, celebrado en el albergue de la Fundación Pere Tarrés de Barcelona y organizado por la Obra Social La Caixa y ADDIA (Avocación para la Defensa de los Derechos de la Infancia y la Adolescencia). Durante cuatro días, los menores debatieron sobre sus derechos, coincidiendo con el Día Internacional de la Infancia, que se celebró ayer.
Las preocupaciones y demandas de los niños quedaron reflejadas en la Declaración de Barcelona, documento redactado por 20 de los participantes, elegidos democráticamente entre sus compañeros. De entre los diferentes temas proyectados, la pobreza y la participación fueron los protagonistas. Para combatir la exclusión, los asistentes propusieron crear más espacios de participación infantil a nivel local, nacional e internacional. "Los adultos no tienen en cuenta lo que piensan los niños", se quejaba Linda Vera, de 14 años y procedente de Paraguay. Preguntada por la eficacia de este tipo de congresos, la joven no dudó: "Cualquier espacio de participación tiene incidencia en política".
Los menores incluso fueron más allá de lo programado. No tuvieron reparos en pedir adjuntar a la declaración un anexo donde expusieron sugerencias para mejorar los próximos encuentros. El presidente del Comité Académico y Organizador, Carlos Villagrasa, reconoció que se había dado escasa relevancia a la voz de los niños en los foros paralelos formados por adultos, y que había faltado representación asiática y africana.
El congreso cumplió, además, una función socializadora. Los niños y adolescentes visitaron puntos turísticos de la ciudad mientras aprendían sobre diferentes realidades sociales de cada país. El representante de Cataluña, Marc Olivella, de 11 años, quedó impresionado ante los derechos educativos de los niños en el continente africano: "Aquí casi todos vamos al colegio; en África, las familias creen que no hace falta que las niñas vayan a la escuela".
Según Carlos Villagrasa, la Declaración de Barcelona se enviará a todas las instituciones que tratan temas relacionados con la infancia "para que asuman sus compromisos". La cuarta edición se celebrará en noviembre de 2009 en Bucarest (Rumania). elpais
http://www.iiicongresomundialdeinfancia.org/
'Los niños denunciamos situaciones que podemos conocer mejor que los adultos al vivirlas'· Exigen un mayor compromiso para con los menores por parte de los gobiernos
Debate. Un grupo de niños, ayer, en una sesión de trabajo para redactar la Declaración de Barcelona.
ROSA MARI SANZ/ BARCELONA
"Las niñas y niños y adolescentes tenemos voz y voto como protagonistas del mundo presente y futuro, recordando y mejorando los errores del pasado". Es la reflexión de más de 200 chavales de 40 países tras la jornada de debate celebrada ayer en la Fundació Pere Tarrés, y de la que salió la Declaración de Barcelona, un manifiesto que leyeron por la tarde en el Auditorio Axa-Winterthur con motivo del Día Internacional de la Infancia, que se celebra hoy.
Los participantes, que llegaron el martes a la capital catalana para asistir a la tercera edición del Congreso Mundial sobre los Derechos de la Niñez y la Adolescencia, han estado reflexionando durante estos días sobre pobreza, maltrato, salud, identidad, educación y participación. A groso modo, en el manifiesto concluyente exigen un mayor compromiso para con los niños por parte de los gobiernos.
La Declaración de Barcelona pretende ser un instrumento destinado a los organismos internacionales que trabajan en temas infantiles, y a los que se remitirá el manifiesto. Supone el colofón de un encuentro organizado por la Obra Social La Caixa y la Associació per a la Defensa dels Drets de la Infància i la Adolescència (ADDIA) que, además de a los niños, a atraído a la ciudad a 800 expertos de todo el mundo.
Así, desde el día 14, adultos y niños han participado en foros diferentes para analizar la situación de los menores, algo que ayer fue duramente criticado por una de las portavoces de los más pequeños, la paraguaya Linda Vera, de 14 años. "Los adultos no tienen en cuenta lo que exponen los niños, y a veces nosotros hablamos con información de primera mano, porque denunciamos situaciones que podemos conocer mejor que ellos al vivirlas". Y reivindicó que este encuentro, que en el 2003 se celebró en Isla Margarita (Venezuela) y en el 2005 en Lima (Perú), aúne en el 2009, cuando llegue a Bucarest (Rumanía), a adultos y niños en una misma mesa de debate. Petición de la que tomó nota y apoyó Carlos Villagrasa, presidente del comité organizador.
Por la tarde, tras la lectura de la Declaración de Barcelona, el presidente del Parlament, Ernest Benach, entregó los Premis Catalunya d'Infància a Manuel Miranda Estrampes, ahora fiscal del Tribunal Constitucional y con una carrera previa como fiscal de Menores en la Audiencia Provincial de Tarragona, y al Casal dels Infants del Raval, que lleva 24 años dando respuesta a las necesidades sociales y denunciando la falta de recursos. elperiodico/ Foto: JOAN CORTADELLAS
El III Congreso Mundial sobre los derechos de la infancia propone medidas para superar la exclusión
ANA GUARDIOLA - Barcelona - 21/11/2007 Más de 200 niños y adolescentes de una veintena de países, la mayoría procedentes de Latinoamérica y Europa, exigieron el lunes más protagonismo en la sociedad en la clausura del III Congreso Mundial sobre los Derechos de la Niñez y la Adolescencia, celebrado en el albergue de la Fundación Pere Tarrés de Barcelona y organizado por la Obra Social La Caixa y ADDIA (Avocación para la Defensa de los Derechos de la Infancia y la Adolescencia). Durante cuatro días, los menores debatieron sobre sus derechos, coincidiendo con el Día Internacional de la Infancia, que se celebró ayer.
Las preocupaciones y demandas de los niños quedaron reflejadas en la Declaración de Barcelona, documento redactado por 20 de los participantes, elegidos democráticamente entre sus compañeros. De entre los diferentes temas proyectados, la pobreza y la participación fueron los protagonistas. Para combatir la exclusión, los asistentes propusieron crear más espacios de participación infantil a nivel local, nacional e internacional. "Los adultos no tienen en cuenta lo que piensan los niños", se quejaba Linda Vera, de 14 años y procedente de Paraguay. Preguntada por la eficacia de este tipo de congresos, la joven no dudó: "Cualquier espacio de participación tiene incidencia en política".
Los menores incluso fueron más allá de lo programado. No tuvieron reparos en pedir adjuntar a la declaración un anexo donde expusieron sugerencias para mejorar los próximos encuentros. El presidente del Comité Académico y Organizador, Carlos Villagrasa, reconoció que se había dado escasa relevancia a la voz de los niños en los foros paralelos formados por adultos, y que había faltado representación asiática y africana.
El congreso cumplió, además, una función socializadora. Los niños y adolescentes visitaron puntos turísticos de la ciudad mientras aprendían sobre diferentes realidades sociales de cada país. El representante de Cataluña, Marc Olivella, de 11 años, quedó impresionado ante los derechos educativos de los niños en el continente africano: "Aquí casi todos vamos al colegio; en África, las familias creen que no hace falta que las niñas vayan a la escuela".
Según Carlos Villagrasa, la Declaración de Barcelona se enviará a todas las instituciones que tratan temas relacionados con la infancia "para que asuman sus compromisos". La cuarta edición se celebrará en noviembre de 2009 en Bucarest (Rumania). elpais
http://www.iiicongresomundialdeinfancia.org/






