logo argijokin La Mirada de Jokin Bullying  ·  Problemática adolescente
 PORTADA
News
  ÚLTIMA HORA | el menor digital | INFANCIAepJUVENTUD  
martes, 20 de noviembre de 2007
TRiBUNA · Araceli Medrano· DOCTORA EN PSICOLOGÍA. PROFESORA DE LA UNED
El 20 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Infancia,
y es una jornada que señala la fecha en la que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración de los derechos del niño (1959), y más tarde (1989) la Convención sobre los derechos del niño
. Collage argijokinEsta última es el instrumento internacional que más ratificaciones ha alcanzado (excepto EE UU y Somalia), e insta a proteger el derecho de los niños a la vida, la educación, la salud y otras necesidades fundamentales.

Estas disposiciones que teóricamente se deben observar tanto en situación de paz como de guerra resultan ineficaces (la legislación no se hace efectiva) si no se aplican, y crean una situación de desprotección e indefensión real para los niños.

El hecho de que EE UU no haya ratificado* aunque sí firmado la Convención sobre los derechos del niño, ni el Protocolo facultativo de la Convención relativo a la participación de niños en los conflictos armados, sitúa en una posición de labilidad al sistema mundial para preservar la paz.

Es el caso de la situación trágica que padecen los niños en Irak, donde se han producido cotidianamente violaciones de derechos universales fundamentales como el derecho a la vida y a unas condiciones dignas de existencia que posibiliten el adecuado desarrollo físico y psíquico del niño.

Desde que comenzó el conflicto bélico en Irak ha aumentado el número de niños desnutridos, detenidos (en prisiones como Abu Ghraib y Um) y huérfanos, que mendigan por las calles de Bagdad o que han sido depositados en orfanatos en los que se les abandona a su suerte, como si estuvieran destinados a sobrevivir en un infierno y a padecer una lenta y mortífera agonía. En el orfanato de Al Hanán para niños discapacitados, soldados norteamericanos descubrieron a veinticuatro niños desnudos en el suelo, desnutridos y cubiertos por sus propios excrementos. Los adultos responsables del cuidado especial de estos pequeños se estaban preparando una opulenta comida, y parece que tenían la despensa repleta de alimentos y ropa nueva, envuelta en bolsas de plástico. Es más que vergonzoso que este tipo de noticias hayan sido manipuladas tanto por el Gobierno iraquí como por las fuerzas de ocupación, para demostrar que es el contrario el responsable de este acto cruel, sin importarles en realidad las consecuencias graves del estado de desnutrición y deterioro psicofísico de estos menores con una problemática específica.

Por lo demás, los niños no han dejado de ser víctimas del abuso y la perversión de los adultos: la explotación, la tortura, la prostitución, los abusos sexuales y la masacre de sus seres queridos. Merecen un recuerdo especial los niños y niñas que han sido testigos mudos del asesinato de sus padres, y de cómo se destruyen su entorno, su país y sus legítimas ilusiones. Esta situación traumática genera un sentimiento de orfandad que aniquila los referentes básicos en la identidad del menor, y desencadena un estado de desamparo y soledad que les deja desprovistos de las mínimas condiciones de seguridad afectiva para sobrevivir. En este contexto, es muy difícil elaborar el duelo psicológico que conlleva la brutal pérdida de los familiares, ya que la violencia cotidiana evoca aún más el acontecimiento traumático.

La mirada melancólica de Enma, la niña de 9 años que presenció en su casa el asesinato de sus familiares en la batalla de Haditha, nos reenvía al escenario traumático de la muerte, en el que los soldados (primer juicio a unos marines) asesinaron a 24 civiles, entre los que había siete niños. El sargento Wuterich justifica tal masacre con un razonamiento que implica la negación de este acto como «masacre», y el habitual argumento de atacar en su defensa y en la de sus 'guerreros'. Aunque uno de los marines ha declarado que, como eran hombres 'de acción', no podían soportar la tranquilidad de Haditha, y De La Cruz, que estaba «furioso» y remató la faena orinando encima de los cadáveres.

De esta situación caótica, que desgarra el alma y aniquila los derechos de la infancia, hablan los niños en sus dibujos 'infantiles', en los que se constata que su 'casa', su 'escuela', es destruida por las bombas del enemigo, y cómo lloran solos, desconsolados y sin ayuda, al lado del cuerpo herido, o sin vida, de algún familiar.

A día de hoy, los niños están en peores condiciones físicas y psíquicas que cuando comenzó la guerra, ya que padecen enfermedades, retrasos en el desarrollo, dificultades en la adquisición de aprendizajes básicos y trastornos severos de la personalidad. Los niños son especialmente permeables al trauma, debido a que la repetición de los sucesos bélicos es tan intensa e impactante que deja una huella duradera en su psiquismo. Los niveles de estrés postraumático tienen una relación directa con la actitud de estos niños en un futuro hacia la venganza, la repetición de actos destructivos o la reconstrucción de su mundo psíquico interno y externo. Los niveles altos de estrés postraumático (haber presenciado asesinatos, pánico permanente) generan odio, y deseos de venganza hacia el agresor.

Así es que esta guerra que supuestamente se inició para implantar un Estado democrático y liberar a Irak del mal ha pisoteado derechos fundamentales que estructuran los pilares de una democracia. Es por lo que no puede existir causa política ni ideología defendible más importante que el derecho a la vida de miles de víctimas inocentes, que han sido condenadas a malvivir en un infierno. Por lo tanto, cualquier reflexión que intente evitar el ciclo de repetición destructiva que generan los conflictos bélicos no puede ser ética ni políticamente responsable si no reconoce y repara el daño realizado a las víctimas inocentes. Éstas tendrían que ocupar el primer plano de la escena, y ser el centro en el análisis de las prioridades de cualquier propuesta política que implique la defensa a ultranza de unos valores democráticos, y que quiera crear las condiciones reparadoras de un escenario posbélico.

Aún más, es necesario ser beligerantes cuando se trata de defender los derechos de miles de niños inocentes, que son víctimas de una guerra que no ha sido declarada por ellos. A este respecto, ¿qué dice los niños? Los alumnos de primaria de la escuela de Al-Asail (Bagdad) realizaron unos dibujos expuestos en la Galería Puffin Room (Nueva York), bajo el título 'Impactados y Estupefactos'. En uno de los dibujos infantiles aparece un helicóptero militar, y tanques que abren fuego sobre una pradera con árboles, bajo la cual se lee: «No somos culpables». EL CORREO

* EEUU sigue sin firmar la Convención de los Derechos del Niño 18 años después
El tratado, que cumple hoy 18 años celebrados ayer en Ginebra, fue ratificado por 193 países, salvo Estados Unidos y Somalia, y el primer instrumento jurídico obligatorio que incluyó una gama completa de derechos fundamentales: civiles, culturales, económicos, políticos y sociales.

EFE, Ginebra. La Convención de los Derechos del Niño llega a la mayoría de edad convertida en el tratado internacional más ratificado de la historia, pero con muchos de sus objetivos aún por alcanzar.

El Tratado cumple hoy 18 años, y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) lo celebró ayer en Ginebra con una mesa redonda en la que los participantes, entre ellos varios adolescentes, pusieron de manifiesto todo lo logrado hasta la fecha, pero sobre todo hicieron hincapié en destacar lo mucho que todavía queda por hacer.

Marta Santos País, una de las redactoras de la Convención, señaló la importancia de que el tratado haya sido ratificado por 193 países, "todos excepto Estados Unidos y Somalia", según Unicef.

A pesar de este ingente reconocimiento, cada año mueren 9,7 millones de niños antes de cumplir los cinco años, la mayoría de las veces por enfermedades curables.

Asimismo, casi 115 millones de menores en edad escolar no asisten al colegio y la agencia de la ONU estima que unos 216 millones de niños realizan trabajos peligrosos.

La Convención fue, además, el primer instrumento jurídico obligatorio que incluyó una gama completa de derechos fundamentales: civiles, culturales, económicos, políticos y sociales.

Precisamente, una de las adolescentes que participaron en el debate, consciente de la amplitud de derechos que abarca la Convención, preguntó cuál de ellos debería ser el principal.

Hubo unanimidad en responder en que todos son importantes y están interrelacionados.

"Cada artículo de la Convención depende de los otros porque todos son derechos que deben ser respetados", dijo Joel Semakula, de 17 años y consejero de Unicef en Gran Bretaña.

Santos País explicó que "hace 18 años se planteó la misma duda y que en aquel momento estábamos en plena guerra fría y había una división entre los países que defendían de forma acérrima el derecho a la alimentación y a la educación y los que potenciaban los derechos políticos". "Al final -indicó- hubo quórum en que todos eran esenciales por igual".

También agregó que todo depende del contexto del menor, "los niños de Mozambique dijeron que lo más importante para ellos era un certificado de nacimiento para poder ser ciudadanos, mientras en Jamaica creen que es el derecho a la seguridad personal".

Los cuatro principios generales de la Convención son la no discriminación, el interés superior del niño, el derecho a la vida, a sobrevivir y al desarrollo, y el respeto a las opiniones de los niños.

Los jóvenes que asistieron a la sesión, la mayoría chicas, recordaron que una de las bases que fallan es, precisamente, la de que se les escuche, no sólo los adultos en general, sino en concreto los propios padres.

"Me pregunto por qué el Consejo de los Derechos de los Niños, órgano de la ONU al cual los países miembros deben entregar un informe sobre la situación de sus menores no tiene entre sus miembros a un menor", dijo Semakula.

En este sentido, el director para Europa de Unicef, Philip D. O'Brien, opinó que "aún existe una gran resistencia de la ONU a abrirse a la sociedad civil", de la cual los niños forman parte.

Todos los presentes estuvieron de acuerdo en señalar que muchos de los problemas que padecen los menores no se resuelven porque no hay voluntad política para hacerlo. EL DIA

Acerca de ...
Ver perfil público del propietario del blog
«Mis ojos seguirán», Jokin CL
Ƞ 21-S-2004, Hondarribia
Buscador
Nube de tags
»CLiC: activar Nube de tags

Calendario


AYÚDAme · SOS · »Despliega el menú y haz clic

Categorias


Puntos Rojos
colegio/instituto
compromiso activo (… ±)


Archivo
Sindicacion
Feed, RSS, Ranking, (… ±)


Enfoques

Logo de apoyo a Jokin y los 'otros Jokin',  víctimas del bullying · Nik'J · Yo, Jokin