TRiBUNA· Antonio Hernández Lobo· PROFESOR y DIRECTOR DE INSTITUTO
Más sobre el acoso escolar
TELDE, Las Palmas 24/NOV/2007 En Canarias el acoso escolar tiene el porcentaje más bajo del estado español. Aún así, si que es un tema serio a tener en cuenta, y elevando a la administración educativa canaria oriente y detecte a tiempo para investigar en las formas de actuar. De igual importancia es fundamental la implicación de familias, servicios sociales, sanitarios y municipales en este tema, ya que muchas veces existe una descoordinación entre todos estos servicios concurrentes.
En nuestra comunidad existe un servicio de prevención y ayuda denominado “Contra el acoso escolar”, con una web. , www.podemosayudarte.com, y un número de teléfono, 901 93 03 03 (pensamos que debería ser un 900 sin coste alguno para el alumnado que lo use). La Consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, Milagros Luis Brito, nos dejó sorprendidos al comentar la existencia de 133 casos de acoso escolar en nuestra comunidad autónoma.
Los anglosajones lo denominan bullying, y no es ni más ni menos que el acoso físico o psicológico entre escolares, con prepotencia y abuso de poder. Tras esa definición se esconde el sufrimiento de los niños cuando se asoman a la adolescencia. Un drama para los chicos que sufren insultos, motes, aislamiento o incluso palizas, y se convierten en el machacado de una clase que suele observar la ley del silencio frente a los adultos.
El acoso entre el alumnado es un problema tan antiguo como la escuela.
Siempre ha habido violencia en ella. No se puede afirmar que haya más casos ahora. Lo que ocurre es que los vemos más, nos enteramos más, están más presentes en los medios de comunicación. Cuando hablamos de acoso podemos referirnos a varios tipos: física (agresiones), verbal (motes, insultos), psicológica (como las amenazas), relacional directa (excluir a la víctima, por ejemplo, de un juego colectivo) e indirecta (lanzar rumores sobre ella o provocar que los demás la aíslen, e incluso en la actualidad a través de la red, como por ejemplo a través de los chats y de la mensajería instantánea (messenger). Suele ocurrir en grupo.
Los que trivializan y banalizan la violencia son los decisivos cómplices de la violencia y son la causa decisiva de que la violencia y el maltrato psicológico sean cada vez más frecuentes en nuestra sociedad y en nuestras escuelas. Y esto lo comprobamos cuando escuchamos aquellas frases como "Ya nos pasó a nosotros antes". "Eso es normal". "Así es la vida". "Aprende a defenderte". "Eso te hace un hombre...". "¡ mejor que vaya acostumbrándose a lo que le espera en la vida adulta! ".
Claro que desgraciadamente son nuestras autoridades públicas las que dan los primeros y perores ejemplos de violencia verbal y de acoso psicológico contra el adversario político. No hay más que ver el espectáculo de violencia verbal, descalificaciones personales, y de técnicas de verdadero y auténtico mobbing político y mediático que ofrecen a diario a nuestros hijos a través de los medios de comunicación para comprender que desgraciadamente no podremos contar excesivamente con su ayuda como modelos a seguir a la hora de erradicar el fenómeno violento en la escuela. Lo estamos viendo en el parlamento canario, en las cortes españolas, en los conflictos laborales de la sanidad, educación, etc
Lo cierto es que la edad más crítica es la adolescencia, entre los 12 y 16 años, es decir, el alumnado de la ESO. Los agresores, a menudo malos estudiantes que eligen a su víctima por ser distinta, se sienten cada vez más prepotentes y entre los chavales, testigos del acoso, se impone la ley del silencio frente a los adultos: nadie quiere que le acusen de chivato. Desde el punto de vista del género los varones están mucho más implicados, ya sea como causantes o como víctimas, especialmente en agresiones físicas o verbales. Eso puede deberse a que subyace el machismo.
Lo dicho, tenemos que ser optimistas, en Canarias estamos muy por debajo de las cifras que aparecen en los medios de comunicación estatales, pero no debemos bajar la guardia, hay que estar atento desde la familia, desde las aulas, desde el barrio, y confiar en la continuación y ampliación en la dotación de los servicios y recursos como el que existe en la administración educativa canaria. teldeactualidad.com
* Antonio Hernández Lobo es profesor de enseñanza secundaria, director del IES Faro de Maspalomas y miembro del Consejo Escolar de Telde.
Más sobre el acoso escolar
TELDE, Las Palmas 24/NOV/2007 En Canarias el acoso escolar tiene el porcentaje más bajo del estado español. Aún así, si que es un tema serio a tener en cuenta, y elevando a la administración educativa canaria oriente y detecte a tiempo para investigar en las formas de actuar. De igual importancia es fundamental la implicación de familias, servicios sociales, sanitarios y municipales en este tema, ya que muchas veces existe una descoordinación entre todos estos servicios concurrentes.
En nuestra comunidad existe un servicio de prevención y ayuda denominado “Contra el acoso escolar”, con una web. , www.podemosayudarte.com, y un número de teléfono, 901 93 03 03 (pensamos que debería ser un 900 sin coste alguno para el alumnado que lo use). La Consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, Milagros Luis Brito, nos dejó sorprendidos al comentar la existencia de 133 casos de acoso escolar en nuestra comunidad autónoma.
Los anglosajones lo denominan bullying, y no es ni más ni menos que el acoso físico o psicológico entre escolares, con prepotencia y abuso de poder. Tras esa definición se esconde el sufrimiento de los niños cuando se asoman a la adolescencia. Un drama para los chicos que sufren insultos, motes, aislamiento o incluso palizas, y se convierten en el machacado de una clase que suele observar la ley del silencio frente a los adultos.
El acoso entre el alumnado es un problema tan antiguo como la escuela.
Siempre ha habido violencia en ella. No se puede afirmar que haya más casos ahora. Lo que ocurre es que los vemos más, nos enteramos más, están más presentes en los medios de comunicación. Cuando hablamos de acoso podemos referirnos a varios tipos: física (agresiones), verbal (motes, insultos), psicológica (como las amenazas), relacional directa (excluir a la víctima, por ejemplo, de un juego colectivo) e indirecta (lanzar rumores sobre ella o provocar que los demás la aíslen, e incluso en la actualidad a través de la red, como por ejemplo a través de los chats y de la mensajería instantánea (messenger). Suele ocurrir en grupo.
Los que trivializan y banalizan la violencia son los decisivos cómplices de la violencia y son la causa decisiva de que la violencia y el maltrato psicológico sean cada vez más frecuentes en nuestra sociedad y en nuestras escuelas. Y esto lo comprobamos cuando escuchamos aquellas frases como "Ya nos pasó a nosotros antes". "Eso es normal". "Así es la vida". "Aprende a defenderte". "Eso te hace un hombre...". "¡ mejor que vaya acostumbrándose a lo que le espera en la vida adulta! ".
Claro que desgraciadamente son nuestras autoridades públicas las que dan los primeros y perores ejemplos de violencia verbal y de acoso psicológico contra el adversario político. No hay más que ver el espectáculo de violencia verbal, descalificaciones personales, y de técnicas de verdadero y auténtico mobbing político y mediático que ofrecen a diario a nuestros hijos a través de los medios de comunicación para comprender que desgraciadamente no podremos contar excesivamente con su ayuda como modelos a seguir a la hora de erradicar el fenómeno violento en la escuela. Lo estamos viendo en el parlamento canario, en las cortes españolas, en los conflictos laborales de la sanidad, educación, etc
Lo cierto es que la edad más crítica es la adolescencia, entre los 12 y 16 años, es decir, el alumnado de la ESO. Los agresores, a menudo malos estudiantes que eligen a su víctima por ser distinta, se sienten cada vez más prepotentes y entre los chavales, testigos del acoso, se impone la ley del silencio frente a los adultos: nadie quiere que le acusen de chivato. Desde el punto de vista del género los varones están mucho más implicados, ya sea como causantes o como víctimas, especialmente en agresiones físicas o verbales. Eso puede deberse a que subyace el machismo.
Lo dicho, tenemos que ser optimistas, en Canarias estamos muy por debajo de las cifras que aparecen en los medios de comunicación estatales, pero no debemos bajar la guardia, hay que estar atento desde la familia, desde las aulas, desde el barrio, y confiar en la continuación y ampliación en la dotación de los servicios y recursos como el que existe en la administración educativa canaria. teldeactualidad.com
* Antonio Hernández Lobo es profesor de enseñanza secundaria, director del IES Faro de Maspalomas y miembro del Consejo Escolar de Telde.





