Dos son hermanos: el mayor fue matriculado con 15 años y el pequeño con 13 · Los profesores veían que su desarrollo estaba muy por debajo de sus compañeros
· La Policía investiga si los padres pretendían anticipar su ingreso en el mercado laboral
ENRIQUE FUERIS 03/12/2007 PALMA.-
La Policía Nacional investiga un presunto delito de falsedad documental en el que tres menores de origen marroquí, dos de ellos hermanos, habrían sido matriculados en el Instituto de Educación Secundaria Mossèn Alcover del municipio mallorquín de Manacor con cinco años de edad más de los que en realidad tienen. El caso ha llegado a la Fiscalía de Menores, que ahora investiga a los padres de los niños, quienes habrían obrado de esta manera con el objetivo de anticipar el ingreso de sus hijos en el mercado laboral, según sospechan los investigadores.
La denuncia fue interpuesta ante la Policía Municipal por el director del IES, Jaume Rosselló, quien sospechaba junto con otros profesores que la edad real de los niños, escolarizados este mismo curso, no se correspondía con la que rezaba la matrícula. Los educadores coincidían en que tanto los niveles de desarrollo mental como físico de los menores delataban una edad muy por debajo de las de sus compañeros de curso. Las pruebas de oseometría realizadas por la Policía confirmaron las sospechas: el mayor de los dos hermanos, que había sido matriculado con 15 años de edad, tiene entre ocho y diez años. Su hermano menor, matriculado con 13, tiene en realidad 7 u 8, lo mismo que el tercero de los menores, a quien hicieron pasar por un alumno de 12.
La artimaña de los progenitores no había podido enmascarar una realidad evidenciada a ojos de todos desde el inicio del curso escolar. Ninguno de los tres alumnos podía seguir el ritmo de sus compañeros e inevitablemente se les aislaba del resto relegándolos a la realización de tareas propias de la Educación Primaria como ejercicios de caligrafía.
"Parecía que acababan de hacer la Primera Comunión", relata el director del centro. "Además, eran alumnos que por su nivel debían estar estudiando en Primaria".
La Policía no ha realizado ninguna detención por el momento a pesar de que los padres de los tres menores, al parecer sin ningún vínculo conocido entre ellos, están siendo investigados. Uno de ellos se halla fuera del país en la actualidad aunque se ha informado de que no existe riesgo de fuga.
Tanto el cuerpo policial como la Fiscalía de Menores creen que existen otros casos similares de falsedad documental en el resto de centros escolares de la Isla e instan a padres y educadores a denunciar los hechos ante el menor indicio de fraude. elmundo
· La Policía investiga si los padres pretendían anticipar su ingreso en el mercado laboral
ENRIQUE FUERIS 03/12/2007 PALMA.-
La Policía Nacional investiga un presunto delito de falsedad documental en el que tres menores de origen marroquí, dos de ellos hermanos, habrían sido matriculados en el Instituto de Educación Secundaria Mossèn Alcover del municipio mallorquín de Manacor con cinco años de edad más de los que en realidad tienen. El caso ha llegado a la Fiscalía de Menores, que ahora investiga a los padres de los niños, quienes habrían obrado de esta manera con el objetivo de anticipar el ingreso de sus hijos en el mercado laboral, según sospechan los investigadores.
La denuncia fue interpuesta ante la Policía Municipal por el director del IES, Jaume Rosselló, quien sospechaba junto con otros profesores que la edad real de los niños, escolarizados este mismo curso, no se correspondía con la que rezaba la matrícula. Los educadores coincidían en que tanto los niveles de desarrollo mental como físico de los menores delataban una edad muy por debajo de las de sus compañeros de curso. Las pruebas de oseometría realizadas por la Policía confirmaron las sospechas: el mayor de los dos hermanos, que había sido matriculado con 15 años de edad, tiene entre ocho y diez años. Su hermano menor, matriculado con 13, tiene en realidad 7 u 8, lo mismo que el tercero de los menores, a quien hicieron pasar por un alumno de 12.
La artimaña de los progenitores no había podido enmascarar una realidad evidenciada a ojos de todos desde el inicio del curso escolar. Ninguno de los tres alumnos podía seguir el ritmo de sus compañeros e inevitablemente se les aislaba del resto relegándolos a la realización de tareas propias de la Educación Primaria como ejercicios de caligrafía.
"Parecía que acababan de hacer la Primera Comunión", relata el director del centro. "Además, eran alumnos que por su nivel debían estar estudiando en Primaria".
La Policía no ha realizado ninguna detención por el momento a pesar de que los padres de los tres menores, al parecer sin ningún vínculo conocido entre ellos, están siendo investigados. Uno de ellos se halla fuera del país en la actualidad aunque se ha informado de que no existe riesgo de fuga.
Tanto el cuerpo policial como la Fiscalía de Menores creen que existen otros casos similares de falsedad documental en el resto de centros escolares de la Isla e instan a padres y educadores a denunciar los hechos ante el menor indicio de fraude. elmundo






