ACÁ y ALLÁ· ENTREVISTA· Rafael Krasnogor, licenciado en Psicología y futuro doctor en Filosofía, trabaja en el programa de Libertad Asistida para menores en conflicto con la ley que implementó el Gobierno provincial de Tucumán
· Analiza la cultura contemporánea
LG / ENRIQUE GALINDEZ 07 DIC 23007 TUCUMÁN Argentina
Rafael Krasnogor parece remar contra la corriente cuando afirma: “los chicos – en particular los de sectores mas vulnerables- tienen tantos límites que eso les impide ver el horizonte”. Lo mismo le pasa cuando se le pregunta sobre las causas de estos tiempos con tanta violencia. “Después de los campos de concentración de Auschwitz, es difícil establecer cuán violenta es una época”, sostiene el licenciado en Psicología y futuro doctor en Filosofía que trabaja en el programa de Libertad Asistida para menores con causas penales que creó el Gobierno provincial hace poco más de un año.
- Estás trabajando en un programa de Libertad Asistida de la Provincia…
- Estamos trabajando en la capital y en el interior, cuatro psicólogos y cuatro asistentes sociales. Estamos trabajando con alrededor de 45 menores con causas penales. Son derivaciones de los juzgados de menores. De lo que se trata es de “pasar del hecho concreto a un dicho”. Cuando uno localiza un decir, ya está en el campo de la subjetividad. Eso significa que el chico pueda encontrar algún punto de responsabilidad en lo que ha hecho.
- ¿El programa implica que el chico esté en su casa?
- Así es. Hay una admisión que se trabaja juntamente con los juzgados, con los psicólogos y con los asistentes sociales, para ver si puede sostener este espacio. Cuando los juzgados deciden enviar a este pibe al programa, están haciendo una apuesta importante. A veces a los chicos no les interesa trabajar, de modo que trabajamos con los padres.
-¿Cuáles son los detonantes del accionar delictivo de esos chicos?
-Habría que hablar de lo que es la adolescencia. Freud decía que todo individuo que crece tiene que pasar por el difícil camino de desasirse de la autoridad. Y eso tiene otra vuelta, que es el asirse a otra autoridad, el de crear otra autoridad, para poder continuar. Freud dice también que las sociedades que progresan también están supeditadas a este momento de tránsito. Cuando uno ve este famoso choque de generaciones, ese tránsito hace mucho ruido.
-¿A qué se deberá?
- Más allá de que muchos psicólogos dicen hoy que no hay límites, creo que esta es también una mitología propia de esta guerra de generaciones. Yo creo que en algunas zonas los chicos están llenos de límites. Tienen demasiados límites. Nuestra apuesta es tratar de plantear algún horizonte, de crear algún ideal, que va a pacificar mucho, de mostrar que hay otras posibilidades, y que no sólo se trata de vivir en lo inmediato. Nuestra apuesta es establecer esa lógica de la inmediatez.
-Hablando de mitologías, todos los dardos apuntan ahora a la droga, o al consumo de alcohol…
- En esta problemática tan difícil de la adolescencia, atribuirles a la droga o al alcohol todo lo que les pasa a muchos adolescentes tiene un efecto contrario, porque se los enmarca en una categoría: por ejemplo, “este es adicto, este es alcohólico”. Estamos poblando con categorías psiquiátricas. Cuando en realidad se trata de darle lugar a la palabra.
-Has sido becado para una capacitación en el Museo del Holocausto, en Israel…
- Me interesa participar en ese seminario para pensar el malestar de la cultura contemporánea. Una cultura en la que uno vive algunos acontecimientos que son muy difíciles de narrar y que tiene mucho de atroz. Pensemos, por ejemplo, que una cultura como la alemana, tan productiva y tan paradójica a la vez que fue capaz de crear una mitología tan terrible como el nazismo. Eso dejó sus efectos, y me interesa analizar cómo se pueden estudiar esos efectos. Pero no sólo vemos lo que fue el nazismo, sino que nos permite ahondar en los totalitarismos y en los autoritarismos. Me interesa reflexionar, también, cómo hoy vivimos esta cuestión del “acontecimiento”. Veamos el caso de las Torres Gemelas: una sociedad entera se dio vuelta e irrumpieron los ataques de pánico, el miedo. Esta es una cultura traumática. Se terminan creando nuevas mitologías fundadas en lo traumático.
www.lagaceta.com
PERFIL
* RAFAEL KRASNOGOR
Edad: 33 años.
Profesión: Licenciado en Psicología (UNT).
Otras actividades: terminó de escribir su trabajo de tesis doctoral en Filosofía sobre el estudio y la actualización de los mitos bajo la dirección de Griselda Barale. Es becario doctoral de Ciunt y miembro de la Asociación Freudiana de Tucumán.
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Con sólo de 16 años ya cuenta con 23 causas penales
El precoz delincuente asaltó un cíber en la localidad de Rosario y luego intentó robar un supermercado chino junto a tres jóvenes armados con una escopeta y un revólver. Finalmente fue detenido por la Policía
ROSARIO Argentina 7 de diciembre de 2007
Un adolescente de 16 años, que ya cuenta con 23 causas penales, fue detenido por la Policía en medio de un intento de robo a un supermercado chino y luego de haber asaltado un cíber de la ciudad de Rosario, en Santa Fe.
Según informaron fuentes policiales, el menor de edad fue apresado cuando se encontraba junto a otros tres jóvenes, armados con una escopeta de caño recortado y un revólver.
El muchacho, conocido sólo por su nombre de pila, Omar, vive en una zona conocida como Tablada, en una casa humilde, y según sus propios familiares, es adicto a los estupefacientes.
La nueva detención del adolescente se produjo ayer, cerca del mediodía, cuando lo apresó una patrulla de la comisaría 16ta de esta ciudad, de acuerdo con lo señalado en la edición de la fecha por el diario La Capital.
Los policías vieron al menor de edad "merodeando" junto a otros tres adolescentes un súper chino de la calle Grandoli al 3700, en esta ciudad.
Cuando quisieron identificarlos, los adolescentes empezaron a correr pero sólo uno de ellos escapó: los otros tres fueron detenidos.
En su poder, de acuerdo con lo señalado por los policías, tenían una escopeta recortada y un revólver.
Precisamente esas dos armas fueron las que la dueña de un cíber de la calle Grandoli y pasaje Becquer reconoció como las usadas por los jóvenes que en la tarde del mi‚rcoles -menos de 24 horas antes de la detención- la asaltaron y le sacaron 300 pesos de su comercio.
La última caída del adolescente ahora detenido nuevamente había ocurrido en septiembre pasado, cuando la Policía le salió al cruce en las calles Ayolas y Grandoli luego de asaltar a mano armada a un taxista.
Entonces fue la tercera vez en su corta vida que ingresó a un "instituto de recuperación". Lo mandaron a Casa Joven de General Lagos, de donde se escapó el pasado 19 de noviembre, según lo señalado por el diario.
Según trascendió, el primer antecedente que el chico registró en la Justicia de Menores data de febrero de 2006, por un hecho de tentativa de robo.
El siguiente episodio tuvo lugar el 17 de enero de este año y fue un robo consumado con armas. De allí en adelante, "protagonizó asaltos a mano armada en mayo, junio, agosto, septiembre y el corriente mes", se indicó. INFOBAE
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LG / ENRIQUE GALINDEZ 07 DIC 23007 TUCUMÁN Argentina
Rafael Krasnogor parece remar contra la corriente cuando afirma: “los chicos – en particular los de sectores mas vulnerables- tienen tantos límites que eso les impide ver el horizonte”. Lo mismo le pasa cuando se le pregunta sobre las causas de estos tiempos con tanta violencia. “Después de los campos de concentración de Auschwitz, es difícil establecer cuán violenta es una época”, sostiene el licenciado en Psicología y futuro doctor en Filosofía que trabaja en el programa de Libertad Asistida para menores con causas penales que creó el Gobierno provincial hace poco más de un año.
- Estás trabajando en un programa de Libertad Asistida de la Provincia…
- Estamos trabajando en la capital y en el interior, cuatro psicólogos y cuatro asistentes sociales. Estamos trabajando con alrededor de 45 menores con causas penales. Son derivaciones de los juzgados de menores. De lo que se trata es de “pasar del hecho concreto a un dicho”. Cuando uno localiza un decir, ya está en el campo de la subjetividad. Eso significa que el chico pueda encontrar algún punto de responsabilidad en lo que ha hecho.
- ¿El programa implica que el chico esté en su casa?
- Así es. Hay una admisión que se trabaja juntamente con los juzgados, con los psicólogos y con los asistentes sociales, para ver si puede sostener este espacio. Cuando los juzgados deciden enviar a este pibe al programa, están haciendo una apuesta importante. A veces a los chicos no les interesa trabajar, de modo que trabajamos con los padres.
-¿Cuáles son los detonantes del accionar delictivo de esos chicos?
-Habría que hablar de lo que es la adolescencia. Freud decía que todo individuo que crece tiene que pasar por el difícil camino de desasirse de la autoridad. Y eso tiene otra vuelta, que es el asirse a otra autoridad, el de crear otra autoridad, para poder continuar. Freud dice también que las sociedades que progresan también están supeditadas a este momento de tránsito. Cuando uno ve este famoso choque de generaciones, ese tránsito hace mucho ruido.
-¿A qué se deberá?
- Más allá de que muchos psicólogos dicen hoy que no hay límites, creo que esta es también una mitología propia de esta guerra de generaciones. Yo creo que en algunas zonas los chicos están llenos de límites. Tienen demasiados límites. Nuestra apuesta es tratar de plantear algún horizonte, de crear algún ideal, que va a pacificar mucho, de mostrar que hay otras posibilidades, y que no sólo se trata de vivir en lo inmediato. Nuestra apuesta es establecer esa lógica de la inmediatez.
-Hablando de mitologías, todos los dardos apuntan ahora a la droga, o al consumo de alcohol…
- En esta problemática tan difícil de la adolescencia, atribuirles a la droga o al alcohol todo lo que les pasa a muchos adolescentes tiene un efecto contrario, porque se los enmarca en una categoría: por ejemplo, “este es adicto, este es alcohólico”. Estamos poblando con categorías psiquiátricas. Cuando en realidad se trata de darle lugar a la palabra.
-Has sido becado para una capacitación en el Museo del Holocausto, en Israel…
- Me interesa participar en ese seminario para pensar el malestar de la cultura contemporánea. Una cultura en la que uno vive algunos acontecimientos que son muy difíciles de narrar y que tiene mucho de atroz. Pensemos, por ejemplo, que una cultura como la alemana, tan productiva y tan paradójica a la vez que fue capaz de crear una mitología tan terrible como el nazismo. Eso dejó sus efectos, y me interesa analizar cómo se pueden estudiar esos efectos. Pero no sólo vemos lo que fue el nazismo, sino que nos permite ahondar en los totalitarismos y en los autoritarismos. Me interesa reflexionar, también, cómo hoy vivimos esta cuestión del “acontecimiento”. Veamos el caso de las Torres Gemelas: una sociedad entera se dio vuelta e irrumpieron los ataques de pánico, el miedo. Esta es una cultura traumática. Se terminan creando nuevas mitologías fundadas en lo traumático.
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* RAFAEL KRASNOGOR
Edad: 33 años.
Profesión: Licenciado en Psicología (UNT).
Otras actividades: terminó de escribir su trabajo de tesis doctoral en Filosofía sobre el estudio y la actualización de los mitos bajo la dirección de Griselda Barale. Es becario doctoral de Ciunt y miembro de la Asociación Freudiana de Tucumán.
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El precoz delincuente asaltó un cíber en la localidad de Rosario y luego intentó robar un supermercado chino junto a tres jóvenes armados con una escopeta y un revólver. Finalmente fue detenido por la Policía
ROSARIO Argentina 7 de diciembre de 2007
Un adolescente de 16 años, que ya cuenta con 23 causas penales, fue detenido por la Policía en medio de un intento de robo a un supermercado chino y luego de haber asaltado un cíber de la ciudad de Rosario, en Santa Fe.
Según informaron fuentes policiales, el menor de edad fue apresado cuando se encontraba junto a otros tres jóvenes, armados con una escopeta de caño recortado y un revólver.
El muchacho, conocido sólo por su nombre de pila, Omar, vive en una zona conocida como Tablada, en una casa humilde, y según sus propios familiares, es adicto a los estupefacientes.
La nueva detención del adolescente se produjo ayer, cerca del mediodía, cuando lo apresó una patrulla de la comisaría 16ta de esta ciudad, de acuerdo con lo señalado en la edición de la fecha por el diario La Capital.
Los policías vieron al menor de edad "merodeando" junto a otros tres adolescentes un súper chino de la calle Grandoli al 3700, en esta ciudad.
Cuando quisieron identificarlos, los adolescentes empezaron a correr pero sólo uno de ellos escapó: los otros tres fueron detenidos.
En su poder, de acuerdo con lo señalado por los policías, tenían una escopeta recortada y un revólver.
Precisamente esas dos armas fueron las que la dueña de un cíber de la calle Grandoli y pasaje Becquer reconoció como las usadas por los jóvenes que en la tarde del mi‚rcoles -menos de 24 horas antes de la detención- la asaltaron y le sacaron 300 pesos de su comercio.
La última caída del adolescente ahora detenido nuevamente había ocurrido en septiembre pasado, cuando la Policía le salió al cruce en las calles Ayolas y Grandoli luego de asaltar a mano armada a un taxista.
Entonces fue la tercera vez en su corta vida que ingresó a un "instituto de recuperación". Lo mandaron a Casa Joven de General Lagos, de donde se escapó el pasado 19 de noviembre, según lo señalado por el diario.
Según trascendió, el primer antecedente que el chico registró en la Justicia de Menores data de febrero de 2006, por un hecho de tentativa de robo.
El siguiente episodio tuvo lugar el 17 de enero de este año y fue un robo consumado con armas. De allí en adelante, "protagonizó asaltos a mano armada en mayo, junio, agosto, septiembre y el corriente mes", se indicó. INFOBAE







